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Vídeo: Ego, responsabilidad y capitalismo del conocimiento

dolors reig | May 24th, 2009 | 5 Comments »

Aunque somos vanos y nuestra vida es un ridículo instante en la longitud del Universo, podemos aspirar a la eternidad a través de lo que transmitimos a las siguientes generaciones”

He dudado sobre si dejarlo en Tumblr, pero una visión más profunda, además de algunas lecturas y sinergias  lo trae aquí:

Se trata de un vídeo con múltiples ideas nuevas y reformuladas sobre capitalismo (capitalismo del conocimiento), sociedad del conocimiento (en la que este deja de tener valor como tal…),  “ego management” en lugar de gestión de recursos humanos y cambios necesarios en nuestra responsabilidad y en las organizaciones.

De la gestión individualista del talento a la gestión colectiva de la sabiduría…

De acuerdo en todo excepto en la idea de que el mero hecho de aportar blogs y redes sociales a la organización pueda cambiarla. Creo que la clave está en la formación, en la sensibilización y no como tarea de consultoría sinó como nuevo servicio, semi-externalizado y permanente durante algún tiempo en las organizaciones.

Un verdadero placer, conocer esta tarde de domingo a Hiroshi Tasaka y su  SophiaBank, una sociedad prácticamente sin ánimo de lucro, dedicada a proporcionar a las empresas el capital intelectual y las conexiones necesarias para desarrollarse en un entorno de innovación constante.

¿Podríamos aprender los consultores artesanos de ella y del conocimiento tácito, no tangible, sentimiento, imaginación, creatividad que define como sus valores?

Me ha recordado, por otra parte, una sensación que quería trasmitiros:  He visto ya unas cuantas veces el vídeo se Simón Hergueta, El futuro de Internet. Ayer, quizás por el efecto mágico del excelente grupo con el que lo compartía en Innocamp, me daba cuenta de un detalle que se me escapaba: El ser humano posee 1.000.000.000.000.000 de conexiones sinápticas en su cerebro, algo a lo que internet sólo llegaría en  2019.

El potencial de nuestra inteligencia es excepcional para cambiar el mundo. O como diría Tasaka en esta lectura complementaria ideal, Eco es ego, salgamos ya de la prehistoria.

(Gracias, Olga, por la sugerencia en delicious)

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Stream, fundamental en la web 3.0 y la próxima reconquista de Google

dolors reig | May 21st, 2009 | 9 Comments »

Tenía ganas de hablaros de ello desde que Pedro Villarubia, educador y buen amigo virtual, me dejaba en Twitter un par de enlaces de interés. Se trata de un concepto que comentábamos hace un tiempo y que está siendo uno de los más relevantes durante 2009: La web en tiempo real.

Diría que la responsabilidad es casi exclusiva de Twitter pero podemos analizar, gracias a lecturas y reflexiones personales un poco más el tema. Así, comenta Nova Spivack que, como decíamos en la Presentación “Web 3.0, La tercera década de la web, el Stream supone un nuevo paso, una nueva metáfora en la evolución de la web.

Internet tiene algunas décadas más que la web. Y aunque hoy identifiquemos ambos términos, no es así:

La web es soportada por Internet como el software a los sistemas operativos de los equipos. Así, lo nuevo ahora sería el  Lifestreaming, llamado más tarde web en tiempo real, Statusfera o lo que ahora Spivack denomina la corriente (The Stream).

Entorno a ello nacen múltiples herramientas, unas que a imagen y semejanza de Twitter, Facebook, Friendfeed, nos permiten dejar huellas inmediatas en la web y otras, derivadas de estas y de tecnologías como las de Sindicación y las más nuevas de open-source real-time technology (XMPP),  permiten cosas como la “Búsqueda en tiempo real”, el filtrado de la información, su organización, seguir “Tendencias” o incluso predecir el futuro.

Incluso si el modelo de datos enlazados subyacente es como un grafo, incluso semántico, la experiencia de usuario será cada vez más orientada al stream.

Así, si la web está formada de sitios, páginas y links, el flujo está formado de corrientes de información, incluso, a través de APIs abiertas, de los datos que tanto importan a la interoperabilidad y coherencia de la web abierta que queremos y representa el gráfico inferior (Linked data web):

linked_data_standards

  • Cambio, ámbitos de conocimiento

Los streams cambian a menudo y eso constituye parte de su valor.  De hecho el cambio es su característica principal.

Eso distingue Streams (microblogging, blogs para Spivack) de otro tipo de web sites, colecciones estáticas de referencia, según, añadiría yo, entre otros factores, el ámbito de conocimiento, más o menos histórico o consensuado por la comunidad científica a que nos estemos refiriendo. Si hablamos de entornos que recogen datos prospectivos, de futuro, o de blogs que recogen informaciones en beta, conversación permanente, entonces el stream adquiere una importancia capital.

  • La web en construcción permanente.

Aquí, la conversación lo es todo, con el RT (Retweets en Twitter) llegando incluso a superar en importancia al enlace como indicador cuantitativo de popularidad de las páginas.

El tema me recuerda en parte a Wolfram Alpha,  definido oficialmente como herramienta de computación de conocimientos concretos, más que como motor de búsqueda. Aunque leáis que puede suponer una alternativa a Google, veréis si lo probáis y analizáis a fondo que se trata de algo muy distinto.

  • Independencia de la Interface, Personalización:

Si en la era de la web era el proveedor el que controlaba la interface desde la que recibíamos los datos. en la nueva era, es el consumidor el que, haciendo uso de distintas herramientas de sistematización, de organización del flujo (lectores de feed, los Entornos personales de los que venimos hablando últimamente, la construye según sus propias necesidades o intereses.

Es una de las características que también destacábamos para la web 3.0 y el aprendizaje en Entornos Personales (Aprendizaje 3.0):

  • Sobrecarga cognitiva:

El tema provoca varias reflexiones. A nivel de e-competencias, si todo es cada vez más  conversacional, menos permanente, un requisito fundamental del flujo será la  sincronicidad en la respuesta. O respondemos de forma  inmediata, o lo hacemos de forma obsoleta, una vuelta de tuerca más al esfuerzo de interactuar con la información o una ubicuidad (telefonía móvil) cada vez más necesaria si no queremos quedarnos fuera de la corriente.

Visto en otros términos, nos dirigimos a un mundo de Inputs momentáneos, atención distribuida y fragmentada,  viralidad efímera, momentos de celebridad, de visibilidad instantánea, que nos llegan a una velocidad inabarcable y que necesitarán,  bien de la evolución rápida de nuestro sistema cognitivo, bien de la importancia absoluta de  filtros que adapten esta nueva conciencia universal a las capacidades cognitivas humanas.

Se me ocurren varias reflexiones al respecto. ¿Alcanzaremos así de forma permanente el estado de Flujo de Mihaly Csikszentmihalyi que había de llevarnos a la felicidad?
¿Deberíamos acotar nuestros intereses? La metáfora de las 10.000 horas necesarias para ser excelentes en cuanto a conocimiento (los Outliers de Malcolm Gladwell) podría ser válida solamente de este modo.  ¿Pero eso no nos limita, no limita la creatividad, la innovación?.  ¿Será la colaboración la única y creciente solución al problema de la inabarcabilidad del conocimiento?

La sobrecarga cognitiva genera dudas, que no sólo nos afectan como humanos. Parece que a la gran compañía monopolista de la red, al propio Google, también le cuesta adaptarse al Stream:

Así, mientras el Gran Hermano de la red (lo digo en tono irónico y exagerado ;) ) no suba al tren de la nueva tendencia, que reconoce oficialmente como una de sus debilidades, son otros quienes protagonizan el movimiento:

  • Nuevas aplicaciones, Publicidad:

También afecta a nuevas formas de publicidad, de rentabilización de espacios: En una red orientada al Stream en la que podemos monitorizar la popularidad de cada cosa en cada momento, surgen nuevas oportunidades de monetización, basadas en precios mayores o rotación de anuncios para impresiones en las páginas más populares “en el momento actual”.

Y a nuevas aplicaciones, nuevas Startup que en 2009 nos ofrecen múltiples formas de gestión del Stream: Notify, Friendfeed, aplicaciones de escritorio o complementos del navegador para interactuar con Twittter o cualquier otro servicio de comunicación basada en el “status”.

  • La mente, el espíritu global de la humanidad:

Difiero en este punto del razonamiento que sitúa internet como nuestro sistema nervioso colectivo, la web como nuestro cerebro (brain) colectivo y el stream como nuestra mente (mind) colectiva.  O prefiero limitarlo al ámbito de la metáfora: El stream estaría representando, a nuestra imagen y semejanza, la mente, lo que el sistema está “pensando” en tiempo real.  Creo que el salto es hoy arriesgado y aún poético cuando se afirma que la inteligencia planetaria podria estar suponiendo cualquier forma de conciencia independiente.

Pero lo que sí parece cierto es que de esa suma de conciencias, de contenidos, de informaciones generadas por milllones de usuarios y bajo el principio de que el todo es superior a la suma de las partes, podría estar emergiendo algo, no sólo más inteligente (como veíamos en Sabiduría de las multitudes) sinó también mucho más vivo y dinámico.

Soñemos….

Relacionados:

Imágenes:

Slide from Tim Berners-Lee’s TED talk in Feb 09

Mcallan, Imaginación al poder.



La sabiduría de las multitudes, lecciones prácticas para políticos y aplicaciones sociales

dolors reig | May 6th, 2009 | 11 Comments »

Dejaba esta mañana José Luis (@idocente) el enlace a un artículo de Derek Pozawek que, al estilo de El fin de la soledad, creo imprescindible para recrearnos en algunas de las características de la sociedad humana que inciden en el comportamiento de los uusarios en la web actual.

Es uno de los principios marcados en obras tan importantes como Planeta 2.0 para la web social y uno de los que también marcarán y se verán impulsados por la mejora en los algoritmos que supondrá  la web semántica:  La sabiduría, la alquimia (Pisani) incluso de las multitudes.

Más en los tiempos que corren, cuando llevamos días recibiendo noticias que parecen poner en peligro el mejorable pero al fin y al cabo jardín de la libertad y conocimiento que vivimos en la red.

Quizás, como noto en algunos comentarios a Presentaciones anteriores sobre web 3.0 y demás, es un concepto que no termina de entenderse. Cuando en 2004 Surowiecki escribía La Sabiduría de las multitudes exploraba el mercado de valores, así como otros ejemplos clásicos en psicología. Ese es el valor, además de proporcionar un contexto en la web actual, del artículo que comentamos:

No se trata de que la gente sea más inteligente cuando está en grupo. Quizás todo lo contrario, pero las multitudes enfrentadas a desafíos adecuados y con la interface adecuada, pueden ser inteligentes. Cuando funciona, la multitud es más inteligente, de hecho, que cualquier participante por sí mismo.

Este es el ejemplo típico:   Imaginemos un jarrón lleno de monedas. Si preguntamos a un centenar de personas cuántos hay, todos fallarán. Pero si hacemos la media de las respuestas, las oportunidades de éxito son casi seguras, el resultado es casi perfecto y consistente entre distintos ensayos idénticos.

¿Imagináis el potencial de todo esto en un lugar como la web?

Pocas barreras de entrada y lazos sociales permeables constituye un ecosistema ideal para la sabiduría de las multitudes. Un ejemplo de ello, para el autor del artículo, es Google.

Pero para que la web devuelva resultados inteligentes, hay que cumplir una serie de características:

Simplicidad: Los inputs conversacionales (sin la web semántica) son demasiado complejos para sistemas de inteligencia colectiva. Google funciona solo en base a enlaces. También las interfaces deben ser simples.

Agregación: Una de las razones por la que las discusiones no llevan a resultados más “sabios” es que no son agregadas. Requieren de un agregador (humano) y de un algoritmo. En el ejemplo de las monedas, el agregador es la persona que dirige la prueba, el algoritmo, que es simplemente la media estadística. En el caso de Google pasa algo parecido, su algoritmo da lugar al PR, evoluciona en secreto desde hace tiempo y, según el autor, constituye un sistema bastante acertado de inteligencia colectiva.

Participación: En principio, un sistema bien diseñado para la sabiduría de las multitudes es más preciso cuántos más participantes tenga. Los sistemas de discusión en chats suelen ser caóticos cuando hay mucha gente. Si una comunidad funciona peor cuando son muchos sus participantes, no se trata de un sistema que pueda desarrollar la inteligencia colectiva.

Para que la multitud sea inteligente debe ser diversa. La sabiduría de las multitudes funciona porque los distintos límites tienden al equilibrio. Si hay mucha gente en cualquiera de los polos, los resultados serán peores.

Ego: Podría parecer lo contrario pero lo cierto es que las multitudes más sabias son aquellas hechas a partir de individuales pensando acerca de sus propias necesidades, no de las del grupo.

Es un resultado coherente con el que comentaba en el artículo sobre Participación de Wasko, M., & Faraj, S. (2005):  el aumento del capital social, de las conexiones, de la visibilidad, serían razones para la participación mucho más poderosas que las expectativas sobre el aprendizaje o la solución a problemas que la red nos podría aportar.

La teoría que podría parecer opuesta, en ese sentido, la del  Sharismo, nos diría que la tendencia natural a compartir puede estar siendo desviada por una educación basada en la propiedad privada.

El autor sitúa como ejemplo  el mercado de valores En él,  todos los participantes están motivados por comprar a bajo precio y vender a alto. Los mercados son inteligentes a la hora de establecer el valor de las compañías, a pesar de que cada cual esté siendo egoísta y esté pensando en ganar dinero en lugar de en el bien de la empresa en cuestión.

De forma similar, las decisiones individuales de los que mantenemos sitios web podrían estar produciendo, a través de los enlaces y el consiguiente Page Rank, resultados colectivos inteligentes.

El egoísmo implica un problema adicional: Cuando los miembros del grupo sitúan las necesidades de este por encima de las propias, el grupo está en peligro. El colapso del mercado de valores, el desastre del Challenger y muchos otros problemas son atribuibles, para el autor, al pensamiento grupal.

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En el ejemplo de las monedas se decía a los usuarios que quien acertase se llevaría todas las monedas. Su participación era egoísta y el hecho de que la respuesta del grupo pudiera ser aproximada a la realidad, solo una consecuencia indirecta de ello.

Feedback implícito

El feedback implícito es más honesto y menos proclive al juego, al falseo. Lo defendía en la presentación sobre Dinamización de comunidades que os dejaba ayer: Páginas vistas,  comentarios o otras acciones rastreables pueden ser mejores indicadores de la participación que los propios comentarios o aportaciones explícitas.

Sistemas de votación:

Puede sonar antidemocrático pero los sistemas de votación no contribuyen, en la mayoría de ocasiones, a la inteligencia colectiva. Varios estudios muestran que cuando puntuamos una serie de items de forma negativa, los usuarios que vayan llegando tenderán a votar también en negativo, rompiendo cualquier lógica. Marcar un tiempo limitado para las votaciones o moderar de cualquier otro modo este efecto podría ser la solución.

No había leído (estoy en ello ya) el libro de Surowiecki, en español, Cien mejor que uno, pero creo que puede aportar argumentos de valor a las decisiones que unos pocos políticos están y seguirán tomando sobre el futuro de la red. Read More