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Confianza y futuro en los social media y comunidades, presentación comentada

dolors reig | June 13th, 2009 | 4 Comments »

Quería contaros desde hace tiempo algunas de las cosas que he ido aprendiendo acerca del futuro de la empresa, de la organización 2.0. Me apoyaré para ello en el esquema preparado para la presentación en Guipuzcoa, pero quería dejaros algunos puntos o conceptos que allí aparecen y  considero que merecen ampliación:

-Sobre Groundswell, el cambio en los usuarios hacia lo activo, la creciente profesionalización de los amateur, la tendencia a buscar cada vez más en nuestros pares la respuesta a nuestras dudas o la satisfacción de nuestras necesidades, las respuestas en las empresas deben centrarse en un tema fundamental: la generación de confianza.

Y son conversación, transparencia y conocimiento (experticia) los medios para lograrlo. ¿Puede lo profesional igualar la pasión que nos transmite lo amateur? en la respuesta a eso, en la medida en que los altos cargos, los responsables de las comundidades o social media en empresas puedan responder en positivo, está la clave.

-Parece que se impone como enfoque adecuado, en términos de Retorno de la Inversión (o de sentido común), el enfoque “soft”, indirecto, que considera un éxito la comunidad o iniciativa en los social media que logre, a partir de la conversación, cambios cuantitativos y cualitativos en el comportamiento o confianza del usuario o consumidor hacia la marca. (Disculpad el término, creo que convertir marcas en personas y no al revés es precisamente el objetivo, la utopía de todas estas iniciativas….)

Leía hoy mismo acerca de los resultados en términos de ventas (e-commerce) a través de Twitter en Dell y de cómo, a pesar de que los twitts han tenido repercusión directa en el ROI (han sido altamente rentables, Retorno de la inversión en términos “hard”), no es un modelo a plantear como ejemplo de estrategia en los social media.

La mayoría de los estudios, los resultados demuestran que, por el contrario, estrategias de acercamiento “soft”, de generación de confianza, conversacionales, de apoyo y soporte al consumidor, pueden lograr resultados más seguros y sostenibles en el tiempo. Os recomiendo especialmente este informe de Lithium, citado en la presentación y cuyas conclusiones (mayor “engagement”, fidelización, implicación de los usuarios en Comunidades que beneficia a largo plazo a las compañías) tenéis en el Tumblr.

-Ya en español, la lectura de Groundswell es imprescindible. Comunidad….interna como granja de ideas, caldo de cultivo para la innovación, externa, con el mismo y otros objetivos, como los que hemos visto en el punto anterior.

-Son muchas las posibles dificultades, pero identifico sobretodo tres:

   -El pánico escénico se refiere al nuevo papel, activo, del consumidor.  Ya no existen audiencias sinó productos, empresas que requieren de un proceso de socialización, de interacción para ser creíbles.

   -La adaptación mútua entre los términos de la web y los tradicionales en el management.

   -La necesidad de formación, no sólo en tecnologías (software) sinó, como siempre, que tienda a cambiar actitudes, competencias, conciencias (e-awareness), etc… (Mindware).

En fin…gracias a los que habéis ayudado a construir el tema.



Buenas y malas prácticas en la transición hacia la “Empresa 2.0″

dolors reig | February 25th, 2009 | 15 Comments »
cybermedios-curso-innovacion

Creo que es una de las claves en la evolución de la web: la transición actual de muchas empresas y organizaciones en nuestro entorno a la web 2.0.

Y aunque muchas empresas son aún reticentes a los beneficios de la web 2.0 y la inversión es aún modesta (entre otras cosas porque no son muchas las herramientas creadas de forma específica para el entorno corporativo), se espera que crezca un 15% anual en los próximos 5 años.

Si de algo podemos beneficiarnos del hecho de andar siempre aproximadamente 1 año (creo que el plazo se va reduciendo, gracias a la globalización de la información), es del hecho de poder aprender de la experiencia, de los errores de otros.

Salvando la distancia sociocultural, un estudio de  McKinsey, en el que se entrevista a una serie de ejecutivos que ya han implantado este tipo de sistemas en sus empresas, puede sernos útil.

Iré comentando, desde mi experiencia en la implantación de herramientas y procesos de la web social al mundo de la empresa y la organización, algunos supuestos:

Decir, para empezar, que aunque según los estudios no hay una opinión generalizada sobre el éxito que han ido teniendo estas iniciativas, aparecen una serie de “buenas y malas prácticas” que se consideran relevantes y he querido analizar o ampliar:

NO HAY COLABORACIÓN, NI RESULTADOS, SIN PARTICIPACIÓN:

Quizás el factor de fracaso más repetido es la falta de uso final de estas herramientas, entre otras cosas porque los managers no saben cómo animar el alto grado de participación que se requiere para que las herramientas produzcan resultados positivos. Comparadas con los sistemas ERP y CRM, en los que la mayoría de usuarios o, simplemente procesaban información en forma de reports o usaban la tecnología para realizar transacciones (pagos, ordenes de compra) , las herramientas 2.0 requieren de mucha participación.

NO HAY PARTICIPACIÓN SIN CULTURA COLABORATIVA:

Quienes no se manifiestan satisfechos con la evolución de la implantación de lo 2.0 en su empresa, por ejemplo, citan impedimentos habituales, como la estructura organizacional de sus empresas,  la escasa habilidad de los managers para entender las claves del cambio necesario y una falta de entendimiento acerca del posible valor que pueden crear las herramientas 2.0.

El cambio, en última instancia y como hemos visto en manuales de culto (Design Thinking, El futuro del Management), debe ser cultural, mucho más profundo que lo que implican algunos primeros pasos (experimentos, más que revolución), como la creación de blogs de empresa, wikis, podcasts, folcsonomías (tagging en delicious, por ejemplo), canales en redes sociales, etc…

SEAMOS CLAROS…:

Añadiría, además, en el mismo sentido, que no siempre es clara la definición de objetivos y funciones de todo este tipo de herramientas. Proliferan las definiciones ambiguas: “se trata de un “modo de ver” la empresa y sus relaciones externas e internas”, se trata de “facilitar una cultura participativa”, etc…

Recientes investigaciones en psicología motivacional según las cuales las tareas ambiguas provocan “procastinación” tienden a ser demoradas, a desmotivar de su ejecución (todo ello vinculado a la baja autoestima o la ausencia de experiencias de éxito anteriores) explicarían el fracaso a corto-medio plazo de estrategias que no sean claras y lo más explícitas posible.

Muy relacionado con esta última matización está el primer punto del informe que citábamos:

1.  La transformación a una cultura de abajo arriba precisa en un primer momento ayuda desde arriba. Los proyectos 2.0 son vistos como experimentos, en los que los ejecutivos no suelen adoptar un papel activo: La participación efectiva, sin embargo, requiere de que los ejecutivos senior actuen como modelos de rol y liderazgo en estos nuevos entornos informales.

2. Los mejores usos provienen de usuarios pero precisan de ayuda para prosperar.

3. Se dará uso a las tecnologías si se integran en el proceso de trabajo (“workflow”): Un fallo común es considerar las iniciativas 2.0 como separadas del trabajo principal (o lanzar mensajes contradictorios a este respecto).  Marcar las tareas colaborativas como requisitos adicionales a las que se realizan en la actualidad, sobrecargando en ocasiones las agendas de trabajo puede provocar resultados a corto, pero no a largo plazo. Google  y Pixar son buenos ejemplos al respecto de la integración de wikis en el flujo de trabajo habitual.

4. Tener en cuenta las necesidades individuales de los participantes: Los incentivos tradicionales, técnicas como el management por objetivos, feedback individual o retribuciones extra pueden provocar resultados a corto plazo pero, si queremos que la estrategia sea sostenible, debemos aportar reconocimiento, mejorar la reputación de los particpantes en comunidades relevantes.

En este caso es la empresa / organización la que puede hacer “benchmarking”) o trasladar los factores que han hecho de la web social un éxito a sus entornos. Recordar en este punto a Deresewick en El fin de la soledad, motivaciones en la web social:

“¿Qué quiere el yo contemporáneo? La cámara ha creado una cultura de la  celebridad, los ordenadores, de conectividad. Cuando la web ha permitido la  convergencia entre ambas y las redes sociales han extendido la  interconectividad, las dos culturas se han unido: La celebridad y la  conectividad son formas de ser conocidos. Y eso es lo que quiere el ser  contemporáneo: ser visible. Ante millones o como mínimo, cientos, como en  Twitter o Facebook. Esa es la calidad que nos valida, la forma en que nos  convertimos en reales para nosotros mismos — siendo vistos por los demás. El  gran terror contemporáneo es el anonimato.”

5. Recordemos a Clay Shirky: “Los sistemas con buenos participantes producen mejores resultados que los que fueron bien planificados” :

Son los participantes correctos los que aportarán soluciones correctas. La clave está en seleccionar, en una primera etapa, a aquellos usuarios de la empresa que ayuden a construir un esfuerzo autosostenible (a menudo, entusiastas que adoptaron temprano las nuevas tecnologías y tienen redes personales ricas en las que ya comparten conocimiento e ideas): profesionales valorados en la empresa, personas especialmente carismáticas, expertos externos que puedan aportar diversidad, etc…

Existe, sin embargo, un peligro para la participación que hemos analizado en algún otro momento (Distribución desigual de la participación en blogs, comunidades, redes sociales, etc…: 90-9-1, algunas claves.): opiniones o aportaciones demasiado cualificadas pueden convertir en “lurkers” o disuadir la participación de personas sin experiencias de éxito anteriores que no se sentirán “capaces”.

6. El miedo, la incomodidad en las típicas cuestiones de seguridad, privacidad que hemos aprendido que son importantes en la web social “amateur”,  son causas frecuentes del fracaso en la implantación de la web social en la empresa. Para los ejecutivos, la falta de control, de management sobre la auto-organización y el poder de la disidencia son cuestiones clave.

Si, según los informes, las principales desventajas o riesgos de la adopción de tecnologías eran los altos costos y una ejecución pobre, en este caso es la pérdida de control.

En otros casos, empresas que han optado por la óptica “laissez-faire” y han optado por eliminar controles básicos han terminado “quemadas” y aprendido lo que muchos sabemos ya después de algunos años en la red: Es absurdo y puede ser hasta legalmente comprometido, eludir la responsabilidad sobre nuestros espacios y permitir posts anónimos o determinados comentarios (spam, trolls, etc…)

En fin…sigamos avanzando.

Imagen: Emprendedores

Recomendados (leídos últimamente y que me han hecho pensar):

-Propuestas concretas; Programa alternativo para la Administración pública

-Sensibilización, primeros pasos:quehaydelomio2.0

-Seguridad, control, en las AAPP: La revolución dospuntocerista de la AAPP

-Seguridad, control: El lógico pánico a la transparencia



Design thinking: Llegó el momento de la transformación.

dolors reig | January 19th, 2009 | 27 Comments »

Aficionados como somos desde la web a los funerales, se habla de que la innovación, ese concepto casi memético, murió en 2008. Sobreutilizada, confundida, limitada y convertida en un concepto estático.  CEOs, consultores, expertos en márketing, anunciantes y periodistas de negocios han devaluado la idea, confundiendo cambio, tecnología, diseño, globalización, tendencias y cualquier cosa relativa a los nuevo.

El diseño, el pensamiento de diseño que se convierte hoy en preceptivo en cualquier proyecto de management que pretenda ser puntero, fue olvidado en beneficio de la medición, de los resultados económicos, que fueron la principal promesa de todos ellos a empresas y organizaciones que “innovaban”.

Como nuevo concepto, que integra el Pensamiento de diseño, nace ahora la Transformación, en un entorno cambiante, que comtempla un escenario en el que nuestras vidas están organizadas cada vez en mayor medida alrededor de plataformas digitales y redes, en la famosa “nube”  y menos en edificios y grandes organizaciones.

Jeff Jarvis nos hablará de la nueva economía, la que ha demostrado que es capaz de crecer un 26% en tiempos de recesión y crisis para el resto, convertida ya en paradigma: La economía Google:

Conceptos relacionados con la nueva perspectiva, que deberán adoptar educación, sanidad, transporte, política y cualquier otro servicio que quiera sobrevivir  son los de la confianza (Don´t be evil), focalizar la atención en las personas, humanizar las tecnologías (buenos augurios para la web semántica), nuevas formas de afrontar la incertidumbre, los cambios rápidos, con metodologías capaces de dar respuestas rápidas a problemas concretos de forma inmediata.

(Leía hace poco en Holsapple,ed. et al., 2003 (1) una apuesta, coherente con lo anterior, por esta idea como definición “operativa” de Knowledge Management: la gestión del conocimiento como metodología que permite aportar respuestas correctas, en el momento adecuado, a problemas concretos)

Recomendábamos hace un par de entradas un vídeo-resumen en Infonomia de The Future of management que complementa y os ayudará a entender la idea. Aquí su extracto:

La innovación que se ha demostrado más productiva desde sus inicios es la que se produce en gestión. El modelo de management de hoy es prácticamente el mismo diseñado por teóricos como Taylor, Weber, Drucker, teóricos nacidos en el siglo XIX. Conceptos como  job descriptions, reporting, budget, reuniones, compensaciones, jerarquías, pertenecen a modelos rígidos, derivados de un exceso de control y reglas a las que el empleado debía adaptarse.  Lo que se impone hoy son estructuras más horizontales, equipos creativos, transparencia, confianza, etc…
(Recordemos el modelo “70-20-10″, de Google, con el 10% del tiempo de sus empleados dedicado a la innovación).


La empresa que puede lograr el éxito hoy
es una empresa, una organización que se adapta a sus usuarios, empleados. Y es en ellos, en las personas, en el potencial derivado de su colaboración, donde nace la innovación.

Logran, así, actualidad (y realidad), conceptos como el de Design Thinking. Leía hoy a Marcelo Lasagna al respecto:

El pensamiento en diseño aplicado al diseño de los modelos de negocio y al diseño de la estrategia significa pensar a la empresa desde el usuario-cliente y sus necesidades. La innovación y entrega de productos y servicios que crean valor para los clientes es un desafío que todas las empresas debieran cuestionarse permanentemente y el diseño es una parte fundamental de esa estrategia.

En otras palabras, el pensamiento de diseño viene a cambiar la forma en que se abordan los problemas en las organizaciones. Una de las bases de esta metodología es que las buenas ideas surgen de un proceso creativo participativo en el que se implica a diferentes personas de la empresa, clientes, proveedores, etc. Es decir, los diferentes actores concernidos con un problema determinado participan en la búsqueda de su solución.

El pensamiento de diseño se basa en la razonamiento abductivo que pretende imaginar un mundo posible sin las restricciones del pensamiento lógico.

Se trata, por último, de un proceso participativo, más natural y cercano a nuestra biología humana que las rígidas estructuras de comando y control heredades del industrialismo, pues hace que las personas actúen y se “apropien” de sus decisiones, fomentándoles la creatividad y la toma de decisiones.

¿No os recuerda al Conectivismo, al Sharismo, aplicados al contexto de la organización?

Podríamos decir como resumen que  la Transformación toma las mejores ideas del “design thinking” y de la innovación, integrándolas en una guía estratégica para un futuro impredecible.

La transformación  acepta la noción de que estamos en una sociedad del post consumidor, definida por dos grupos: fabricantes y consumidores. Es una nueva sociedad, creativa, en la que ambos, productores y consumidores, crean valor (Paul Saffo).

Cita Bruce Nussbaum en BusinessWeek (la innovación ha muerto):

En el pasado, el valor económico era generado por las transacciones. Hoy, cada vez más, son las interacciones las que pueden generar beneficios. Esa es la base de una economía construída en los medios sociales.

Me ayuda a concluir este post el comentario de Araceli Pérez Heras (que tan buenas y constructivas críticas suele hacerme) en Facebook: No se trata de una idea nueva, sinó de la misma que contaban Hamel y otros gurús a principios de los 90. Es como ponerle el nombre “design thinking” al proceso cognitivo que requería las “competencias nucleares” de Hamel y Prahalad, la “reingeniería de procesos” de Hammer y Champy, la organización abierta al aprendizaje (pensamiento sistémico) de Peter Senge, las propuestas metodológicas de E. de Bono y su pensamiento lateral

Lo nuevo, para empresas y organizaciones y gracias a la crisis, a la necesidad de supervivencia, al modelo aún triunfador de Google al que muchas empresas miran como posible salida y a la lección obligada sobre los nuevos hábitos de consumo participativo (comunidades de usuarios), interactivo, dirigido a personas más innovadoras que las propias empresas, es que ya ha llegado ya su momento.

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Citas:

1. Holsapple (ed.) Handbook on Knowledge management. Springer, 2003.