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Nativos digitales: ¿neotradicionalistas, usuarios o simplemente adolescentes?

dolors reig | September 26th, 2009 | 3 Comments »

Lo reflexiono a menudo en charlas. Y tenía ganas de hablar del tema aquí, así que el artículo de Hammock me proporciona la excusa perfecta:

“Los llamados nativos digitales, aquellos que un día suponíamos menos necesitados en educación tecnológica,  se están convirtiendo en “neotradicionalistas”, limitándose a sí mismos a una zona confortable de herramientas y patrones y siendo reacios, como a cualquier edad, a abandonar esa zona confortable.

La ilusión de que juventud equivale a habilidades o competencias “per se” es errónea. Y oscurece el mensaje real acerca de estos  “neo-tradicionalistas”, gente joven que está cambiando su comportamiento y preferencias, lo cual es una oportunidad para el mercado y no un indicador de habilidades”

Me parece una idea interesante, importante para entender la necesidad de formación tecnológica en las escuelas y que viene a alimentar la discusión entre nativos y sabiduría digital que inauguraba recientemente Prensky, el propio creador del término, pero que quizás esté faltada, en este caso, de un poco de contexto:

¿Hablamos de zona segura, confortable en cuanto al esfuerzo que supone acercarse a ellas al uso de Facebook, Tuenti en España y todas esas aplicaciones para redes sociales en las que danah boyd destacaba con mucho acierto que los adolescentes se dedicaban al “social hangout”, o “pasar el tiempo con los amigos”, pero en la red?

¿Tenían que madurar, o dejar de ser adolescentes antes por haber nacido con las nuevas tecnologías?

Si lo pensamos con calma y sentido común nos daremos cuenta de algo fundamental: estamos hablando de adolescentes, que hacen lo que siempre han hecho, lo que es típico de la etapa de socialización que viven, pero utilizando otros canales.nativos, sabiduría digital

Es una obligación formarles en la explotación del mejor recurso que tendrán para el aprendizaje para toda la vida, pero entendiendo, en primer lugar, que se han socializado con naturalidad en un entorno que muchos no nativos hemos vivido como mágico. Sí son, en cierta medida, “nativos digitales” más hábiles que nosotros en el uso de las TIC. En segundo recordemos que, ante todo y como los numerosos estudios al respecto (entre ellos, Boyd) se han encargado de demostrar, que es prematuro adelantar conclusiones como la que motivaba este post cuando estamos hablando de adolescentes.

Os diría, en clave personal, que tengo una nativa digital, de 11 años en casa, tecnológicamente hábil y de cuyas actividades y dieta cognitiva me acordé en numerosas ocasiones leyendo Nativos digitales, de Alejandro Piscitelli (dejamos aquí una primera revisión del libro hace unos meses).

Me parece absurdo hablar de zonas cómodas o no en el uso de las TICs, o de nada parecido al “neotradicionalismo”. 

Así como para los immigrantes el tema puede ser un poco más complejo, en el caso de mi hija,  como nativa digital de pleno derecho cronológico,  si usa o no las TIC para el aprendizaje depende en mayor medida de la importancia que es capaz de darle a cosas como la responsabilidad, el trabajo, etc…, que  de la tecnología en sí.

Y evidentemente, volviendo a Hammock, es posible que todavía no tenga edad para hacer algunas de las cosas que él supone como indicadores (recordemos el reciente listado de competencias simples que dejábamos hace unos días) y que muchos de los que nos consideramos usuarios avanzados, tampoco sabemos hacer (diría, además, que saben hacer muchas otras que no aparecen):

1. Make a Digital Painting with Brushes.
2. Start Lifestreaming with Friendfeed or Posterous.
3. Document a Space with Photosynth.
4. Become an Amateur Podcaster with AudioBoo.
5. Create a Short Animated Film with Xtranormal.
6. Put Yourself on the Map with Platial.
7. Become a Virtual Architect in Second Life.

La clave no está en que, como el autor destaca, la mayor parte de los niños usen la tecnología como nosotros usábamos la televisión, la radio o los teléfonos, según él para perder el tiempo y según un punto de vista culturalmente más amplio, para socializarnos como adolescentes, sino en que eso es algo que, afortunadamente para ellos, no va a seguir siendo siempre así.

Somos muchos los inmigrantes digitales que hemos visto cómo la tecnología venía a colmar, como diría Shirky, nuestro excedente cognitivo ante los broadcast (transmisión unidireccional de información, no participativa) televisivos, escolares, organizacionales o de muchos otros tipos a los que acostumbrábamos.

maslowHemos visto colmada nuestra sed informativa, nuestras necesidades expresivas,  creativas, como profesionales, como personas necesitadas de realización personal y profesional (recordemos la pirámide de Maslow y el lugar que ocupan algunas nuevas tendencias y aplicaciones) cuando éramos ya adultos.

Quizás podamos hablar de apasionados vs. nativos digitales pero creo que no puede ponerse en duda lo positivo en la herencia que dejamos: hemos, como mínimo, avanzado en la democratización de la creatividad, abierto y expandido sin duda los espacios de participación, dado, de alguna forma, una voz más audible a todos.

No veo, sinceramente, por ninguna parte, nada tradicional en ello.

En fin…como inmigrante apasionada seguiré pensando que cualquier futuro será mejor. Y es posible que repase las 7 actividades que los autores definían, utilizando una bonita metáfora, como ejemplos para “extender nuestras alas digitales”. O probaré Myna, la nueva aplicación de Aviary para la música, que también promete.

Estoy segura de que a los nativos, en muchos casos, ya les llegará el momento.

Nota:

Las imágenes corresponden a presentaciones amplias sobre Aprendizaje 2.0. Os remito, por si queréis ampliar info, a ellas:



Sharismo: la esencia de la web 2.0

dolors reig | December 17th, 2008 | 32 Comments »

Es una de las preguntas que acecha a muchos desde el éxito rotundo, primero del P2P, después de la web 2.0….

¿Porqué compartimos? ¿Hemos querido hacerlo siempre? ¿Porqué lo hacemos ahora? ¿Qué ganamos con ello?

Y relacionado con todo ello ¿Cómo fomentar la interiorización de esta actitud, imprescindible para la participación en cualquier comunidad?

En cuanto a los bloggers, a pesar de haber recibido críticas ilustradas o comentarios de trolls ocasionales, muchos seguimos pasando nuestras horas escribiendo materiales, motivándonos en mayor medida cuanto más nos acercamos a las necesidades de quienes nos leen, cuanto más….Compartimos.

Responde a estas preguntas el reciente texto de Isaac Mao,  traducido por Emilio Quintana.

Y no es que sea una idea nueva. Hereda ideas del Conectivismo en aprendizaje, de la Intercreatividad (Berners-Lee), la  Inteligencia colectiva (Lévy), las Multitudes Inteligentes (Rheingold), la Sabiduría de las Multitudes (Surowiecki) o la Arquitectura de la Participación (O’Reilly).

De hecho, el sentido común nos dice que somos animales sociales en base a que siempre tenemos algo que consideramos único y que merece la pena en la medida en que es compartido.

Lo que sí es nuevo o más elaborado es su vinculación a la crítica social. Se propone como ideología alternativa a capitalismo, comunismo, socialismo, etc…, como ideario político que propone soluciones de mejora en la línea de la filosofía open-source que nos libere de años de control social, de restricciones a la libertad de las ideas, a nuestra tendencia natural a aprender con y de los demás.

También desde las teorías del aprendizaje colaborativo u organizacional, desde las actuales teorías del Knowledge Management se reconoce la colaboración como la herramienta más potente entre las disponibles para aprender.

Me ha gustado, leyendo acerca del tema, especialmente, el siguiente gráfico, que creo que ilustra a la perfección la idea de Mao:

(Holsapple (ed) Handbook on Knowledge management. Springer 2003, pag. 316)

El gráfico ilustra la teoría de Rick Dove: La inteligencia individual es asimilable a una neurona. La inteligencia grupal, que desafía cualquier intento de localización, captura o  aislamiento,  distribuida y fluida como nuestro propio cerebro.

¿Recordáis los fractales? Los gráficos creados a imagen y semejanza de la naturaleza repitiendo patrones desde lo microscópico a lo universal? Podrían ser también metáfora de la nueva era.

Os dejo algunas de las ideas del “Sharism” o Sharismo, esta nueva doctrina:

“Con la Gente de la World Wide Web comunicando de forma más total y libre en la nueva red (“social media”), a la vez que congregándose en un boom de contenido 2.0, se hace necesario estudiar más de cerca la dinámica interna de una explosión tan creativa. ¿Qué es lo que motiva a los que participan en este movimiento y qué futuro quieren crear?

Hay un hecho clave: los que comparten están acumulando capital social y una superabundancia de respeto por parte de la comunidad. El factor clave que motiva la nueva red, y el núcleo espiritual de la Web 2.0, reside en un cambio en la forma de pensar que llamamos sharismo.

El sharismo propone una reorientación de los valores personales. Lo vemos en el Contenido Generado por el Usuario. Es la promesa de Creative Commons. Está en los planes de las iniciativas culturales orientadas al futuro. El sharismo es también una práctica mental que cualquiera puede probar, una actitud socio-psicológica que busca transformar un mundo amplio y aislado en un Cerebro Social super-inteligente.”

LA DOCTRINA NEURONA: El sharismo está codificado en el genoma humano. Aunque eclipsado por los muchos pragmatismos de la vida diaria, la teoría del sharismo funda sus bases en la neurociencia y su estudio del modelo de funcionamiento del cerebro humano.

A pesar de que no sabemos completamente cómo funciona el cerebro en su conjunto, tenemos un modelo del mecanismo funcional del sistema nervioso y sus neuronas. Una neurona no es una simple célula orgánica, sino un procesador biológico eléctricamente excitable y muy poderoso. Grupos de neuronas forman redes ampliamente interconectadas que, mediante el cambio en la fortaleza de las sinapsis entre células, son capaces de procesar información, y aprender. Una neurona, al compartir señales químicas con las que la rodean, es capaz de integrarse en redes más significativas que la mantienen activa y viva. Además, esta lógica tan simple  se repite y amplificada, ya que todas las neuronas funcionan básicamente según este principio de conectar y compartir.

Por su propia naturaleza el cerebro es algo abierto. Una red neuronal existe con la finalidad de compartir actividad e información, y yo creo que este modelo cerebral debería inspirarnos ideas y decisiones sobre las redes de colaboración humanas.

Es decir, nuestro cerebro fomenta la idea de compartir por su propia naturaleza. Esto tiene profundas implicaciones sobre el proceso creativo. Allí donde exista una intención de crear, será más fácil generar ideas más creativas si se tiene en cuenta  de forma rigurosa el proceso de intercambio (“sharing process”). El proceso de formación de ideas no es lineal, sino que se parece a una avalancha de amplificaciones sucesivas a lo largo de la senda del pensamiento (“thinking path”). Se mueve como una especie de bola de nieve creativa. Si tu sistema cognitivo interno fomenta el compartir, es posible gestionar una retroalimentación continua de felicidad (“feedback loop of happiness”), que a cambio te ayudará a generar más ideas todavía.”

Una cultura que no comparte (“non-sharing culture”) nos engaña con su absoluta separación de Espacio Privado y Espacio Público. Hace de la acción creativa una elección binaria entre lo público y lo privado, lo abierto y lo cerrado. Esto abre una brecha en el espectro del conocimiento. Aunque esta brecha tiene el potencial de convertirse en un espacio creativo valioso, la inquietud por la privacidad hace que esta brecha sea difícil de cerrar. No debería sorprendernos que, para sentirse seguros, la mayoría de la gente mantenga lo que podría compartir como privado y adopte una actitud “cerrada”. Tienen miedo de que Internet genere una capacidad de abuso contra la que no puedan luchar solos.

Sin embargo, la paradoja es esta: Cuanto menos compartes, menos poder tienes.

“La rápida emergencia de las aplicaciones sociales que permiten comunicar y cooperar, dejando que la gente pueda intercambiar contenido de un servicio a otro, está dando la posibilidad a los usuarios de introducir sus memes en un ecosistema interconectado. Esta interconectividad permite que los memes viajen a través de múltiples redes online, pudiendo alcanzar una amplia audiencia. Como resultado, un sistema de microconexiones de este tipo está haciendo de las plataformas sociales una auténtica alternativa a los medios de comunicación tradicionales. Estas nuevas tecnologías están haciendo revivir el sharismo en nuestra cultura cerrada.”

“Cuanta más gente creativa participe en el espíritu del sharismo, más fácil será lograr unos medios de comunicación 2.0 bien equilibrados y equitativos hechos por la gente misma a su medida. Los medios de comunicación no serán controlados por ninguna persona concreta sino que residirán en la propia distribución de la red social. Los “shareros” (Héroes del sharism) se convertirán de forma natural en los líderes de opinión de la nueva red. Los derechos sobre los medios de comunicación pertenecerán a todos. Tú mismo puedes ser productor y consumidor en un sistema de este tipo.”

“El sharismo es el Espíritu de la Era de la Web 2.0. Tiene la consistencia de una epistemología naturalizada y de una axiología modernizada, pero también conlleva la promesa de una nueva filosofía en Internet. El sharismo pretende transformar el mundo en un Cerebro Social emergente: un híbrido interconectado de gente y software. Somos Neuronas en Red conectadas entre sí por las sinapsis del software social.”

“La democracia emergente solo se hará realidad cuando el sharismo se convierta en una competencia básica (“literacy”) de la mayoría, el tipo de competencia que Howard Rheingold describe en su libro [1]. Puesto que el sharismo puede mejorar la comunicación, la colaboración y la comprensión mutua, creo que tiene también un lugar en el sistema educativo.

El sharismo puede ser implementado en cualquier discurso cultural, CoP (comunidad de práctica) o contexto de resolución de conflictos. Es también un antídoto contra la depresión social, ya que no compartir supone un lastre que arrastra hacia abajo nuestra sociedad. En los países totalitarios de antes y de ahora, este ciclo descendente es aún más evidente.

El mundo futuro será un híbrido de humano y máquina que generará mejores y más rápidas decisiones en cualquier momento, en cualquier parte. El flujo de información entre mentes se hará más flexible y más productivo. Estas amplias redes colaborativas dedicadas a compartir darán lugar a un nuevo orden social – una Revolución de la Mente.”

[1] Howard Rheingold : http://en.wikipedia.org/wiki/Howard_Rheingold

Y para finalizar, una presentación que ilustra muy bien la idea: Read More