¿Movimiento edupunk, socialismo educativo o educación 2.0?
dolors reig | June 10th, 2008 | 16 Comments »Es una discusión abierta en la esfera anglo, casi un meme conversacional en el ámbito educativo. Si realizáis la búsqueda del término en Google os daréis cuenta de los muchos posts que ha generado durante las últimas semanas y sigue generando. El término de la polémica es el de edupunk, algo así como la extensión del cyborg o los rasgos culturales que dan forma al hombre 2.0, el educador rebelde, inter e hiperconectado que intenta cortocircuitar los vicios del sistema desde dentro.
Stephen Downes también habla del tema en un extenso artículo que intenta resumir el estado de opinión mayoritaria.
Y es que, a pesar de las connotaciones negativas que podemos atribuir a un adjetivo tan impactante como controvertido, la verdad es que son muchas las características de la nueva cultura que podrían haber sido consideradas en otra época como punk, ciberpunk o cualquier otra combinación de términos que incluya lo punk o “revolucionario en extremo”.
Incluso se ha abierto en wikipedia una discusión al respecto.

El resumen de la discusión está en si el término “punk” puede ser aplicado al educador. ¿Hay algo más punk que la educación? Algunas de las interpretaciones hablan de lo comunitario, del anticonsumismo, del antiautoritarismo, del espíritu intelectual y librepensador, del nuevo socialismo, o en términos más técnicos del crowdsourcing, la arquitectura de la participación, la sociedad de la conversación, etc…
O… si el objetivo de la educación es y ha sido siempre la formación de gente más creativa de acuerdo a los requerimientos de las instituciones o empresas que les darán trabajo, ¿hay algo menos punk que la educación?
Estoy de acuerdo con los autores en que la terminología, como la de Web2.0, puede ser técnicamente incorrecta. Hablar de sociedad de la conversación o de la construcción social de los medios y la comunicación podría ser más adecuado.
En el caso de “edupunk”, si implica una visión más libre y social de la educación, si nos mantiene en cierto modo en una utopía (la de la formación libre) necesaria, tampoco me parece especialmente mal. Aunque no necesario…
Porque confieso que sigo fiel a las “versiones” de la web, o de la web en educación:
2.0 me sigue pareciendo un término positivo, no creado en base a ningún antagonismo, que reconoce el papel de las nuevas tecnologías en la “liberación” comunicativa, educativa, relacional que vivimos.
Respeta además el carácter idiosincrático de los términos que nacen y viven en la red y que nos sitúan en una línea de evolución constante hacia un estadio superior (¿3.0?), que no parece que tenga ya que ser logrado en base a luchas políticas radicales que ya creo anacrónicas.
Además, web2.0, educación2.0, elearning2.0 o cualquiera de las acepciones, contienen, también desde el lenguaje propio de la web, una carga viral, de transmisión, de democratización importante y que creo que, en un momento de necesaria y progresiva alfabetización digital de la población, no puede ser alegremente y bajo criterios puramente intelectuales, coartada.

















