Aceleración tecnológica y diferencias entre generacion.net y iGeneration: los jóvenes de 20 están ya obsoletos
Dolors Reig | January 16th, 2010 | 10 Comments »“La tecnología solo lo es cuando se ha nacido antes que ella”
Alan Key
Sobre este tema quería hablaros hoy, sobre nuevos estudios y observaciones que demuestran cómo la evolución acelerada de la tecnología estaría generando diferencias intergeneracionales importantes. Estando cada grupo de niños influenciado por las herramientas tecnológicas disponibles en su etapa de desarrollo y debido a la rapidez de la evolución tecnológica en los últimos tiempos, estaríamos ante generaciones más distintas entre sí que nunca.
Larry Rosen, profesor de psicología en la California State University y autor del seguro que interesante próximo trabajo: “Rewired: Understanding the iGeneration and the Way They Learn,” distingue entre la generación.net, nacida en los 80 y los 90 y la iGeneration, nacida entre los 90 y esta década.
La generación de la Inmediatez:
Según Rosen, la generación.net, gente que tiene de 20 a 30 años ahora pasa 2 horas diarias hablando por teléfono y usa el mail frecuentemente. La iGeneration, en cambio, aquellos que hoy tienen unos 10, escriben más de lo que hablan por teléfono, prestan menor atención a la televisión y tienden a comunicarse en redes de mensajería instantánea.
Esto le hace concluir que las nuevas generaciones serán impacientes, estarán acostumbrados, habrán aprendido respuestas instantáneas.
Debemos preguntarnos, ya en este punto, si se trata de diferencias generacionales o simplemente de una obviedad: todos preferimos una inmediatez que ahora las nuevas tecnologías posibilitan. Puede ser, además, como hemos dicho en artículos anteriores sobre temas similares, que el hecho de buscar respuestas inmediatas sea algo propio de la infancia (y el insuficiente desarrollo del sistema de control de impulsos), algo que con la madurez y en cualquier época pre-digital o post-tecnológica, cambiará.
“Si lo pensamos con calma y sentido común nos daremos cuenta de algo fundamental: estamos hablando de adolescentes, que hacen lo que siempre han hecho, lo que es típico de la etapa de socialización que viven, pero utilizando otros canales.”
Rompiendo barreras y asociaciones tecnofóbicas: entre lo real (lo auténtico) y lo virtual (falso):
Son populares los mundos virtuales entre los niños, así como los juegos online como Club Penguin o los Moshi Monsters. Surgen por consiguiente, temores acerca de la autenticidad, de lo positivo de sus vidas.
Os gustará, si buscáis elaborar vuestra opinión acerca del tema con más profundidad de la que se desprende en posiciones que critican los ordenadores porque provocan miopía, el artículo de William Deresiewicz, El fin de la soledad, o el que recientemente lo completaba, “Falsa amistad”. O en clave ligera leer a Casciari, que dice cosas como que somos más “cerebrales y culones” en la era de lo digital.
La cuestión está en que, nos guste o no, como Mizuko Ito, antropólogo cultural e investigador asociado en la Universidad de California comenta, los niños que juegan a estos juegos no distinguen demasiado entre amigos reales y virtuales.
¿Nos desprendimos al fin de la materia?
Más allá de bromas, creo que tendemos demasiado a menudo a imponer nuestras realidades. Tendremos que creerles si la socialización virtual, como relatan, les parece satisfactoria.
Creatividad, pensamiento lateral, multitarea:
Pueden ser más creativos que generaciones anteriores, más capaces de dejar de consumir ciegamente lo que las culturas comerciales ofrecen.
Sobre multitasking resultan significativos los estudios del Dr. Rosen:
-De los 16 a los 18 años, los adolescentes realizan siete tareas a la vez como media (enviar mensajes de móvil, a través de Messenger y checkeando FB, todo mientras se ve la televisión.
-La gente de 20 años puede manejar solo 6 y parece que que a los 30, podemos realizar solo 5 tareas y media.
La versatilidad, la creatividad son buenas, como comenta Stone en el NYT, pero ¿será igual de bueno en la edad adulta, cuando se deba focalizar al atención en la escuela o el trabajo?
Creo que se trata de un análisis simplista, similar al que se realizaba en Nativos digitales, neotradicionalistas o simplemente adolescentes, que olvida un elemento fundamental: la motivación. Y eso es algo que evoluciona, que madura a lo largo de la vida. La autorealización como motivación en el trabajo profesional o amateur es algo casi consensuado. Desde Freud a la ética protestante, pasando por Maslow y la ética hacker nos recordarían la máxima popular “no solo de pan vive el hombre”. La motivación hacia la autorealización no influye, tal vez, en el niño multitarea, pero sí en la edad adulta y durante la etapa profesional o de educación superior.
O quizás se reparte la atención cuando los motivos son dispersos y débiles, pero no cuando existe un motivo poderoso y sabemos que el esfuerzo en focalizar la atención es necesario. Os sonará, a los que sois padres, la frustración de inmigrante digital alucinado con determinado gadget o aplicación web, enseñándolo a su hijo/a ante su interés solo momentáneo. “Estos niños no se sorprenden ya por nada”, decimos.
Lo reconozco, lo hago a menudo, envia a mi hija enlaces a aplicaciones multimedia en la web, fáciles, potentes y afines al desarrollo de la creatividad infantil como los adultos la conocemos. No he tenido ningún tipo de éxito. Ninguna aplicación ha llamado su atención más que por momentos, excepto Ning. En este caso, éxito rotundo. Es la clave, también, de la popularidad de FB, de Tuenti, de las redes sociales en general entre los jóvenes: que se dirige a lo social, sabido motivo fundamental en la adolescencia.
La conexión con los intereses de los estudiantes fuera de la escuela, la atención a las fuentes distribuidas de educación informal son clave en la recomendación del uso de Entornos Personales de Aprendizaje también en educación primaria.
Servirse de la fuerza de los motivos sociales, de las denominadas Redes Personales de Aprendizaje para favorecer el interés en lo estudiado puede ser una buena estrategia. Se utiliza también la relevancia de las redes sociales en educación superior en Proyecto Facebook , así como en otros de los que hablaremos en un futuro en el ámbito de las organizaciones.
Encontraba el otro día en NodosEle un vídeo interesante y posibilista acerca del PLE de una niña de 12 años. Nada mejor para cerrar este post con un poco de movimiento:

Hemos visto colmada nuestra sed informativa, nuestras necesidades expresivas, creativas, como profesionales, como personas necesitadas de realización personal y profesional (recordemos la pirámide de Maslow y el lugar que ocupan algunas nuevas tendencias y aplicaciones) cuando éramos ya adultos.
Trataba sobre el 











