Archive for the ‘trabajo 2.0’ Category

Más de 30 buenas ideas en innovación social en 2012

| December 28th, 2011 | 6 Comments »

“Cuando salimos de nuestro camino habitual podemos pensar que estamos perdidos pero  es aquí donde lo nuevo y lo bueno comienzan”

León Tolstói

 

Nos faltó en la descripción de tendencias para 2012 de hace un par de días hablar, más allá de la política, de qué sectores serán los más innovadores, los más prometedores en cuanto a la puesta en marcha de soluciones en la capa social de internet que mejoren la realidad. En momentos de crisis como el actual, cuando como muchos repiten no hay vuelta atrás en muchos aspectos, bienvenidas sean las ideas para reinventarnos.

Nadie mejor que los inversores en Silicon Valley para decidir qué sectores e iniciativas serán los/as protagonistas este 2012. De ellos en algunos casos y de mi propia cosecha en otros tomo algunas de las siguientes:

 

Salud:

Autogestión de la enfermedad, datos abiertos, empiezan a aparecer empresas e iniciativas no solo interesantes sino también rentables en este aspecto: Healthtap (preguntas y respuestas en entornos “curados”, Vertos Medical (comunidades), Avado (agenda, comunicación con pacientes), Skimble (aplicaciones de fitness para móviles) Patientslikeme, 23andme

 

Educación:

Aunque como os comentaba dejo el análisis con extensión de las tendencias que vienen para la salida del informe Horizon 2012, me ha parecido interesante ver, desde un punto de vista de empresa, en qué proyectos confían los inversores. La educación es una de las protagonistas en el momento actual de las conversaciones y flujos económicos en el lugar, de momento en el sentido amplio, fuera de las aulas y pensando en preparación de exámenes, tutorías, herramientas multimedia, webinars, etc. En este caso la genial  Khan Academy, Grockit (Preparación de pruebas), Piazza (preguntas y respuestas), Course Hero (comunidad, varios), Codecademy (enseñanza interactiva de programación), Skillshare (enseñanza p2p), Tutorspree (tutores) son las ideas estrella.

Por último, todavía no ligadas a formas de monetización pero sí con una relevancia importante, hay que tener en cuenta las incursiones de Stanford en el mundo de los Mooc o el reciente anuncio del MIT de que va a proporcionar una plataforma para sus cursos abiertos.

 

Ciencia basada en datos y “Big Data”, con Socrata, Palantir, Addepar, Hortonworks, CitusData, Relevvant  como las más interesantes para los inversores.

 

Empresa 2.0:

En un contexto de progresiva fusión entre los ámbitos personal y profesional de nuestras vidas sigue la tendencia a importar desde los usos amateur herramientas a los entornos empresariales.  En este caso podríamos hablar de muchas pero Evernote, Box, Dropbox (herramientas de productividad), Socialcast (entornos colaborativos), Survey Monkey (encuestas),  Yammer (microblogging) y Google entrando pronto y fuerte en escena son quizás ejemplos especialmente relevantes.

 

Consumo colaborativo

Hemos hablado mucho de la Generación we, de innovación social este 2011 y creo que hablaremos todavía más en 2012. También aumentará la necesidad de solucionar uno de los temas pendientes de este tipo de servicio, el de la creación de sistemas de certificación de la confianza, como algún que otro incidente en Airnb demostraba.

GetAround (alquiler de coches), Rentcycle (alquileres en general), Zipcar (coches compartidos), Kickstarter (crowdfunding), Task Rabbit (intercambio de tareas) son otros interesantes ejemplos internacionales. En nuestro país, Goteo ocupaba hace unos días nuestra atención.

Y creo que merece un justo lugar aquí el traslado de este tipo de ideas a lo energético, con la Tercera revolución industrial de Rifkin como tema no sé si posible este año pero sí urgente.

 

¿Os animáis a actualizar el post con iniciativas locales? Bienvenidas serán las que conozcáis y queráis presentarnos.

 

Dinamització de comunitats a la societat xarxa en una nueva publicación interesante

| December 3rd, 2011 | 2 Comments »

Con versión en castellano en febrero (si la crisis nos deja llegar a tal extremo) os dejo libro en descarga libre publicado por Compartim. En el capítulo 4 tenéis mi aportación sobre Dinamización de comunidades en la sociedad-red pero seguro que el libro completo vale la pena. Hablando de libros, en breve habrá más sorpresas, en especial para los lectores más fieles del blog.

Poco más… la imagen os dirige al pdf descargable y queda, con otras aportaciones a libros anteriores, en la barra lateral del blog.

Captura

La tercera revolución industrial y la interconectividad verde para una nueva era

| November 2nd, 2011 | 9 Comments »

Con amazon, con los ebooks en general, no resulta difícil poder disfrutar de los últimos lanzamientos sobre pensamiento en EEUU, los “non fiction” que leo cuando el tiempo me permite tan preciada afición. Por este motivo dejé en la cafetería de Barnes & Nobles en una plaza de Nueva York los cinco o seis títulos que me llamaron la atención y me llevé en su lugar un par de revistas, una conocida, Good y otra desconocida pero con un subtítulo sugerente: Ode, for intelligent optimists.

Me quedo con la primera, de la que realizaremos también algún extracto aquí, pero rescataría de la segunda, además del nombre Guiño, un artículo de Jeremy Rifkin muy en la línea de la Sociedad 2.0 que nos ha ocupado aquí en múltiples ocasiones: How the “energy Internet” will transform political power by democratizing green power (Cómo la energía de internet transformará el poder político democratizando el poder energético). ec3fd0eaa4c92742220c9a0dad6687c3f0cf2ece_wmeg_00001

El tema es el mismo que expresa el vídeo que acompaña este post, la civilización industrial está agotada y necesitamos nuevas narrativas económicas, que permitan crear un planeta más sostenible.  El petróleo va agotándose y las tecnologías que lo precisan se van volviendo obsoletas. Entre los resultados están los niveles de desempleo, que en el mundo están alcanzando nuevos records. Mil millones de seres humanos, casi una séptima parte de la población mundial muere actualmente de hambre. El panorama es igualmente escalofriante desde un punto de vista medioambiental, hasta el punto de que muchos científicos están avisando de que podemos enfrentarnos a una extinción de plantas y animales en masa antes de finalizar este siglo.

Nuevas tecnologías de la comunicación y nuevos sistemas energéticos llevan, para Rifkin, hacia nuevos paradigmas económicos. Nuevos regímenes energéticos hacen posible la creación de una economía más interdependiente, expanden los intercambios comerciales y facilitan unas relaciones sociales más densas e inclusivas. Las revoluciones en la comunicación que  los acompañan servirán para organizar y gestionar las dinámicas temporales y espaciales que surgen de los nuevos sistemas energéticos. Es lo que ocurre con la revolución de internet, que junto a las energías renovables emergentes, crearán una poderosa infraestructura para la tercera revolución industrial, destinada a cambiar el mundo.

En el siglo XXI, cientos de millones de seres humanos estarán generando energía verde desde sus casas, oficinas e industrias, compartiendo con los demás, a través de redes inteligentes de electricidad (intergrids) del mismo modo que hoy  generan y comparten información en internet. La democratización de la energía llevará a una reordenación fundamental de las relaciones humanas, con impacto en la forma en que dirigimos negocios, gobiernos educamos o nos implicamos en la vida cívica.

La tercera revolución industrial tendrá para Rifkin un impacto importante en el siglo presente, como lo tuvo en el siglo XIX la primera y la segunda en el XX, cambiando como sus antecesoras cada aspecto de nuestras vidas. Las organizaciones jerárquicas, “top down” tradicionales que han caracterizado las épocas anteriores dejarán espacio a relaciones distribuidas, colaborativas, hacia un poder mucho más horizontal. estructura colaborativa de internet.  La nueva revolución creará puestos de trabajo y pondrá fin también al consumismo desmedido de los últimos 200 años.

Conforme nos acercamos a mediados de siglo, más y más espacio de la esfera comercial será ocupado por tecnologías inteligentes, liberando mucho de capital social hacia formas de activismo no vinculadas a lo económico en la sociedad civil. Este, el de la acción cívica y social, será el principal sector en esta nueva era. Si logramos, finalmente, paliar las necesidades más básicas de los seres humanos, termina un Rifkin que recuerda a los grandes teóricos de la motivación (Maslow), serán cuestiones más trascendentes las que ocuparán a la humanidad en la próxima etapa de nuestra historia.

Seguimos desde aquí, como veis, en el barco del optimismo.

 

Libro en Español: La Tercera Revolución Industrial: Cómo el poder lateral está transformando la energía, la economía y el mundo

El libro completo es ­The Third Industrial Revolution: An Insider’s Look at the New Energy Innovation That’s Transforming the World.

Imagen: Puentes (NYC)


Nueva entrevista en el Observatorio de Recursos Humanos: Entornos colaborativos y nuevas profesiones

| October 13th, 2011 | 1 Comment »

Dejo una última entrevista, esta vez en Observatorio de Recursos Humanos y sobre entornos colaborativos y nuevas profesiones. Tenéis en La Sociedad del aprendizaje: entrevista en Educación 3.0 y Se infravalora el poder de los seres humanos cuando existe un entorno en el que organizarse otras entrevistas sobre temas distintos.

De nuevo, gracias a Alberto Blanco, sin el cual el Ted Moncloa no hubiera sido posible.

Recomiendo leer el pdf a pantalla completa…

 

 

Paradigmas de futuro para la cultura y no solo de likes vive el hombre

| September 16th, 2011 | 5 Comments »

Me quedé con muchas ganas ayer, durante la mesa “Retos digitales “ de las Jornadas Internacionales “Paradigmas de futuro para realimentar la acción cultural” en la Universidad de Barcelona de presentar una idea que me parecía espectacular hace unos días y que va con el espíritu de creación ciudadana, de refuerzo de los mecanismos de colaboración que pueden posibilitar creaciones culturales de calidad e independientes de instituciones que creo que son el valor fundamental de la internet de hoy.

Similar a la Tanda Mexicana (que consiste en pocas palabras en la creación de fondos comunes para periódicamente desembolsarlos a cada uno de los participantes) pero en versión micro y online, se trata de un servicio de “microdonaciones sociales” iniciado por Linus Olsson y Peter Sunde (co-fundador de The Pirate Bay) y que sirvió entre otros para financiar la propia The Pirate Bay y hasta Wikipedia.

Su nombre, Flattr, resulta muy descriptivo y nace de la combinación entre las palabras “Flatter” que significa alagar y “Flat rate” que significa tarifa fija. Y la idea es que productores de contenido en internet o movimientos de apoyo a múltiples causas puedan puedan dar la opción, no solo de votar sino también, al estilo del +1 de Google Plus o el Like de Facebook, de dar (repartir, sería más correcto, ya que se ingresa una especie de tarifa plana mensual por cada miembro) pequeñas cantidades de dinero. Incluye la posibilidad de utilizar, mediante códigos QR, Flattr Offline.

Es una idea muy joven pero con algunos elementos que la hacen especialmente relevante. Dejo vídeo para que pueda valorarse:

 

 

En definitiva, un hito más de la Sociedad aumentada, capaz de suplir mediante lo social algo tan tradicionalmente apartado del ser humano, tan asignado ya a las instituciones, tan necesitado de cambio, además, como la gestión económica.

 

En fin… os dejo, además del excelente mapa conceptual que realizaba Marta Ardiaca con ella, la presentación (mixta, biligüe), de ayer en las Jornadas. Quede también mi agradecimiento, tanto a los asistentes como a Lluis Bonet por la invitación y el enfoque y a los compañeros/as de mesa, @rafamilan @sirjaron @innova2, con los que fue un placer dialogar.

 

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Imagen thumbnail: Adiós verano

Minería de datos para un aprendizaje (social) más efectivo

| August 7th, 2011 | 11 Comments »

El análisis, la minería de datos es una de las tendencias de futuro más claras en la web.  Y se aplica a muchos ámbitos pero en especial al científico, como muestra la noticia que leía recientemente, con Google y Microsoft apostando por el mapeado de la investigación científica y proporcionando herramientas gratuitas para citación, redes y seguimiento de los ámbitos más recientes de investigación científica.

El mismo fenómeno toma fuerza en educación, potenciando lo que podríamos denominar las posibilidades “aumentadas” de aprendizaje en la web o el que desde ya podríamos también llamar Aprendizaje aumentado.

Identificábamos en un escenario de cuatro a cinco años para el Horizon Report que elaboramos varios expertos este 2011 y exponía en Expoelearning 2011 como tendencia, la de las analíticas de aprendizaje, capaces de proporcionar retroalimentación para autoregular el proceso de aprender.  En qué áreas se falla, en cuáles mejorar, eran temas con los que algunas aplicaciones actuales empiezan a saber lidiar en beneficio de la autonomía del estudiante y de la idea del Do it yourself (hazlo tú mismo) que proponen los movimientos edupunk y otros muchos enfoques del aprendizaje en la era web.

Ejemplo de ello es el aprendizaje científico, adaptativo de Knewton, con la cualidad de personalizar el aprendizaje en base a datos objetivos. Al realizar tareas online, podemos registrar y capturar 100,000, 200,000 elementos, datos útiles con los que crear distintos recursos, como  libros de texto personalizados según las fortalezas y  debilidades de cada uno.  Conforme el alumno avanza el sistema va recogiendo cada vez más información: lo que le gusta, lo que le aburre, lo que ya sabe, lo que le queda por dominar, incluso en qué momentos del día asimila mejor los contenidos.

Hablamos siempre de la necesidad, en esta tercera década de la web caracterizada por la abundancia de contenidos de personalizar la información. Pues bien, ante la crisis de los contenidos en elearning, un valor añadido importante puede ser también el de la personalización:  Así como decíamos que la publicidad personalizada puede ser considerada buen contenido, el aprendizaje personalizado es buen contenido para el elearning competitivo hoy.

 

George Siemens las define así:

Las analíticas de aprendizaje se refieren a la interpretación de un amplio rango de datos producidos y recogidos de los estudiantes para orientar sobre su progresión académica, predecir actuaciones futuras e identificar elementos problemáticos.  Los datos se recogen a partir de acciones explícitas, como completar tareas y realizar exámenes pero también (y en eso está la novedad), de las actuaciones tácitas, de interacciones sociales online, y actividades extracurriculares, posteo en foros, etc.

Además del autoaprendizaje, del feedback que pueden proporcionar al aprendizaje sin profesor, compensando en parte cuestiones de motivación, el tipo de  software de análisis de redes que veremos a continuación puede ayudar a personalizar los esfuerzos formativos, así como otras cuestiones importantes en redes sociales y comunidades orientadas al aprendizaje.

La introducción a SNAPP, una herramienta que permite a los usuarios visualizar la red de interacciones resultante de la participación en foros de  discusión, nos ayudará a entenderlo. Las visualizaciones de red en foros proporcionan una oportunidad para los profesores para identificar patrones de comportamiento de usuario, en cualquier momento durante la progresión del curso. Trabaja con varios LMS open source, como BlackBoard SNAPP analysis 1(incluido su antecesor, WebCT), y Moodle.

Muchos de los datos generados desde distintos  LMS (sistemas de software gestor de contenidos en elearning) incluyen reportes del número de sesiones  (log-ins), tiempo de conexión, número de descargas, etc., que pueden tener sentido desde un modelo vertical, basado en el contenido, individual, tradicional en definitiva, de enseñanza.

Hoy, en un escenario de aprendizaje social constructivista aumentado a través de las posibilidades de las redes sociales, necesitamos otro tipo de métricas: quién responde a quién, a qué nivel se comunican los integrantes, qué discusiones son las que más interés generan, todo ello dibujado en diagramas de redes:

SNAPP analysis 2Un diagrama de redes (existen múltiples formatos, como GraphML, NetDraw, etc) es un dibujo de las interacciones entre los estudiantes y dinamizadores, profesores o cualquier otro agente implicado en el aprendizaje.

Proveen de información para la rápida identificación de los niveles de implicación y la densidad de las redes que emergen de cualquier actividad online.

 

 

Será fácil a partir de ellos:

  • Identificar estudiantes desconectados o en riesgo de desconexión (lo vemos en la imagen)
  • Identificar informadores clave en nuestras clases.
  • Identificar estudiantes con resultados muy positivos o muy bajos para poder planear intervenciones en cualquier momento del proceso.
  • Indicar la medida en la que podemos hablar de que se está creando una comunidad de aprendizaje en nuestras clases.
  • Proveer de un sistema de prueba “antes y después” sobre qué tipo de interacciones ocurrieron antes y después de determinadas intervenciones.
  • Permitir a los estudiantes hacer benchmarking del progreso de los demás y el propio.

 

Pero más allá de plataformas sabéis de las posibilidades del Aprendizaje social abierto en la web del que tanto hemos hablado aquí. Una entrevista reciente a George Siemens definía el escenario que creo ideal como de cursos abiertos y distribuidos (los famosos MOOCs) pero analíticas centralizadas.

Para esto último se desarrollan interesantes herramientas de análisis del discurso, como las del Knowledge Media Institute en la Open University, capaces de valorar la profundidad y pertinencia de las aportaciones de cada estudiante. Podemos trabajar también con las típicas herramientas de medida de la reputación online, como Klout o rastrear discusiones en redes distribuidas con herramientas como Radian6, Google analytics, etc.

 

En fin… material diverso de estudio para la nueva profesión de experto en aprendizaje, con nuevas herramientas y métodos que, ante un universo de datos abundantes, ir diseñando.

Más allá del Community manager: 9 nuevas profesiones para el individuo conectado

| July 13th, 2011 | 29 Comments »

Después de unos días de mucha escritura y poca lectura descubro  este interesante estudio del Institute for the Future (IFTF), Future Work Skills 2020, descargable en PDF y que realiza una interesante prospección acerca de los cambios en las competencias necesarias para los puestos de trabajo del futuro.

Coincide con una propuesta de Jesús Martínez acerca de los puestos de trabajo de futuro en el sector del conocimiento, el trabajo colaborativo, etc. que empieza a encontrar respuesta en el ejercicio que iniciamos… No está mal, tal y como están las cosas, abrir, más allá de un Community manager que está empezando a  dedicarse a múltiples y diversas tareas, futuros filones de ocupación.

Tomo de la traducción de Andrés Schuschny que los elementos que cambian, que determinan las nuevas habilidades, competencias y, añadimos, profesiones, son:

  1. La longevidad extrema: El aumento de la esperanza de vida a nivel global cambiará la naturaleza de lo que es una carrera en el mundo laboral y las formas de emprender cualquier iniciativa vinculada con el aprendizaje (a este respecto, en el último párrafo describo una nueva profesión, el Experto en Aprendizaje)
  2. La aparición de las máquinas y sistemas inteligentes: La automatización en el lugar de trabajo hará que “los trabajadores humanos” dejen de realizar tareas rutinarias y repetitivas.  (recordar la importancia de formar las capacidades ligadas al hemisferio derecho de nuestros cerebros, así como la idea de que “ahora que tenemos todas las respuestas falta que formulemos las preguntas adecuadas, que tomemos decisiones sobre los caminos a tomar) article-the-new-workplace-and-the-skills-needed-for-2020-chart
  3. La consolidación de un mundo computacional: La cada vez más creciente presencia de sensores y el poder ilimitado del procesamiento transformarán al mundo en un sistema programable (la profesión de analista de datos será la que trabajará este aspecto)
  4. La nueva ecología de los medios de comunicación: Que requiere de nuevas alfabetizaciones comunicacionales que van más allá del mero texto. (la profesión de experto en comunicación y psicología social será importante a este respecto)
  5. La presencia de organizaciones superestructuradas. Las tecnologías sociales movilizarán nuevas formas de producción y creación de valor.
  6. Un mundo globalmente conectado. (la más importante y disruptiva, la que cambiará con más fuerza lo que conocemos, especialmente en cuanto a la emergencia de un nuevo individuo, el individuo conectado, que estudiar y formar, como veremos)

Las nuevas habilidades o competencias necesarias serán, como podemos ver en el gráfico:

  1. Dar sentido.
  2. Inteligencia social.
  3. Pensamiento adaptativo y novel: Es la habilidad de pensar y encontrar soluciones y respuestas más allá de lo que la memoria dicta o basándose en reglas. (lo hemos llamado anteriormente intuición, flexibilidad, observación y cambio, beta permanente, etc.)
  4. Competencias transculturales (es necesario recuperar la función del antropólogo en los medios sociales)
  5. Pensamiento computacional. (también relacionado con la intuición, flexibilidad, observación y cambio, beta permanente)
  6. Alfabetización en “nuevos” medios (en cuanto a formato pero sobre todo en cuanto a su carácter interactivo, social, que los acerca a las tradicionales ciencias sociales)
  7. Transdisciplinariedad (nos acercamos, creo, a perfiles profesionales más amplios que nunca antes. La importancia reside en el proyecto concreto de estudio, que siempre requerirá, además, de un equipo multidisciplinar enredado)
  8. Mentalidad orientada al diseño (Design Mindset)
  9. Gestión de la carga cognitiva: Entendida como la capacidad de discriminar y filtrar la información por orden de importancia, y para entender cómo aprovechar al máximo el funcionamiento cognitivo mediante una variedad de herramientas y técnicas. (Desde el documentalista al “curador” de contenidos a los expertos en productividad)
  10. Colaboración virtual.

 

A pesar de ser consciente de que investigaciones recientes en usabilidad observan que en las pantallas leemos en F y de que muchos no llegaréis ya a este punto de la entrada Sonrisa,  desarrollo a partir de aquí una prospección de las profesiones de futuro, que también tendrán que ver con algunas de estas habilidades o competencias pero que creo que, por su importancia, tendrán entidad como profesiones en sí mismas.

Se trata de extender el trabajo del Institute for the Future y aventurar una primera aproximación al tema. Estas podrían ser, más allá del Community manager, las nuevas profesiones para la sociedad aumentada, para la nueva hipersociedad :

 

 1-Analista de datos, relacionada con la visualización, las posibilidades crecientes para el estudio social pero también para otras muchas disciplinas de lo que también se denomina “Datamining” y que trata de la nueva abundancia de datos para monitorizar, describir, estudiar y predecir que genera un mundo conectado.

 

2-Psico-comunicólogo social, del ser humano conectado, en constantes procesos de comunicación, experto en persuasión e influencia y conocedor de las diferencias psicológicas entre el individuo social y el nuevo individuo conectado. Llevo un tiempo pensando que en un contexto de medios sociales, de auto-comunicación de masas, como nos decía Castells, de individuos conectados convertidos en medios, la comunicación se hace indistinguible de la psicología social, haciendo necesario el surgimiento de una disciplina híbrida entre ambas.

El perfil es similar al que entendemos por Community Manager pero mucho más ligado a los procesos de participación y menos a las características concretas de cada marca de red social virtual. También resulta, obviamente, parte fundamental de la tarea del community, de forma que, según me consta, algunos programas universitarios en comunicación ya están dando algún espacio a este aspecto.

 

3-Prospector de negocio, Innovador, capaz de crear nuevos modelos de negocio, nuevas oportunidades. Tiene que ver con la observación y la flexibilidad y está en íntima relación con el analista de datos, ejecutando, poniendo en práctica las ideas que derivan de la observación objetiva del primero de la riqueza de indicios, indicadores, tendencias, etc. en la web.

 

4-Innovador – Emprendedor social:  Similar pero vinculado al activismo, ligado a la reestructuración o reinvención de esta nueva sociedad de individuos conectados, en la que no solo aumentan las posibilidades de conocer lo que somos sino también de proyectar lo que queremos llegar a ser.

 

5-Antropólogo intercultural, del ser humano conectado: Cuando los negocios están cada vez más globalizados, el análisis cultural es importante y puede significar el éxito o fracaso de cualquier mensaje en los social media. La antropología, para el individuo conectado con las más diversas culturas, sigue siendo fundamental.

 

6-Curador de contenidos, del que hemos hablado ya mucho aquí en anteriores ocasiones.

 

7-Organizador de la inteligencia colectiva, muy parecido al psicocomunicólogo social pero orientada a resultados, a la obtención de productos de conocimiento útiles para la organización. También el profesor tradicional debería incluir en su actividad, como hemos visto en otras ocasiones, este importante aspecto. En todas las profesiones creativas, creo, es necesario dejar de ver internet como el enemigo y empezar a explotar las posibilidades de la inteligencia y la creatividad colectivas.

 

8. Experto en aprendizaje

Para la educación, como hemos dicho en otras ocasiones, el aprendizaje, el estudio de los procesos cognitivos y motivacionales ligados al mismo, se convierten en centrales. Cuando es posible monitorizar y aplicar analíticas, programar feedbacks al aprendizaje online, haciendo mucho más potente el aprendizaje autónomo, cuando la longevidad nos lleva a pensar en aprendizaje para toda la vida y lo importante es saber solucionar la que llamo la brecha de aprendizaje, la ausencia de ganas de aprender en cada etapa vital, el estudio de los procesos tanto de la motivación como de la adquisición de nuevos conocimientos a nivel científico, desde la psicología experimental o la neurobiología se hacen fundamentales.

Son muchos los nuevos datos que podremos analizar y por tanto es mucho lo que podremos aprender de cómo aprendemos y/o nos motivamos hacia el aprendizaje los seres humanos. Todo ello sin olvidar los factores sociales y culturales, también, del aprendizaje, que pueden ser medidos, como veíamos, también con mayor precisión.

La profesión de educador, de profesor, de gestor de la formación, se vincula con más fuerza al estudio de cómo se adquiere y transmite el conocimiento, necesita de la ciencia en mucha mayor medida que nunca antes. El experto en aprendizaje, su base científica y su especial vinculación con la psicología experimental y cognitiva, resultan imprescindibles.

 

9. Experto en participación

Es importante en momentos de cambio como los que vivimos y como también hemos dicho en muchas ocasiones, educar una participación que no en todas las generaciones ni con la calidad deseada se produce de forma espontánea. Lo vimos al hablar del 15M: lo que vivimos es una eclosión de las posibilidades de participación en la web que los jóvenes y no algunos políticos, conocen, desean y reivindican. En un futuro de democracia 2.0, realmente participativa, de gestión política y no solo campañas de conversación en las redes sociales, la brecha de participación sería realmente grave.

Al final, cuantas más son las posibilidades que nos abre la sociedad red, cuanto mayor es la promesa de hacernos, como sociedad y como individuos, más grandes, más grave se hace la posibilidad de quedar excluido. El experto en partipación será maestro en mostrar las posibilidades de formación, subsistencia, crecimiento personal, cambio social, empoderamiento en general que una apropiación adecuada de la web es capaz de proporcionar a cada perfil de población, solucionando así una brecha de apropiación (no uso la web porque no cubre ninguna de mis necesidades actuales) que tiene mucho de desconocimiento.

 

En fin… seguiremos pensando en ello.

Trabajadores creativos de cuello de silicio para el sector tecnológico

| April 12th, 2011 | 2 Comments »

Recordaba revisando “El fin del trabajo” de Rifkin (1996) la interesante observación que realiza al distinguir entre trabajadores de cuello blanco (ejecutivos, gestión), azul (operarios) y cuello de silicio (los del sector tecnológico entonces emergente, incluidos, creo, los gestores del sector tecnológico).

Aunque cualquier categorización es complicada en el contexto complejo que vivimos, así que añadiría como trabajadores de cuello de silicio las nuevas figuras, híbridas y relacionadas de forma indirecta con la tecnología: las relacionadas con las evoluciones social y de conocimiento que las TIC potencian. Dinamizadores de comunidades (Community managers), “Curadores” de contenido (o intermediarios críticos de conocimiento), son buenos ejemplos de ello.

Los trabajadores del sector tecnológico, con Silicon Valley como paradigma, seríamos ejemplos de la flexibilidad que también se extiende al mercado laboral general y reuniríamos una serie de características: la lealtad a proyectos y no a marcas, la tendencia al outsourcing y la correspondiente tendencia a ser freelance (como yo misma), el teletrabajo, etc.

Se habla, en general, de precarización del empleo pero me gustaría dejar una visión positiva: algunos trabajadores, por haber sido los primeros en adaptarse (por no perder su trabajo), a la evolución tecnológica exponencial que vivimos, tienen ventajas hoy sobre unos empresarios que se se muestran más desfasados.En este sentido y sobre principios de management algunas veces anticuados recomiendo el libro de Gary Hamel (2008), “El futuro del management”. Procesos de “dospuntocerización”, de introducción al trabajo colaborativo o de tecnificación más genérica  son iniciados a menudo “de abajo arriba” para después convencer a la dirección.

Por último, lo que podría verse como fuga de talentos desde la programación a la gestión de proyectos o pérdida en general de puestos de trabajo asociados a la producción  puede y debe ser vista, en mi opinión como “salvación” de talentos hacia trabajos más creativos. En un entorno globalizado la producción (en equipos, en programación), se traslada a países asiáticos (Daniel Pink habla de “Asiaficación”), quedando en nuestro entorno los trabajos más creativas, de dirección, gestión de proyectos, innovación, etc. que asociamos en múltiples presentaciones a las cualidades del hemisferio derecho de nuestros cerebros.

En fin… os dejo una entrevista que me hacían al respecto de los nuevos tecnócratas. Me centré entonces en el geek como early adopter de distintas tecnologías pero podría haber hablado perfectamente del nuevo trabajador de cuello de Silicio:

 

¿Responde nuestro equipaje tecnológico a una categoría social concreta?

Bueno, se habla de geeks, pero creo que cada vez más se trata de una commodity que pretende llegar al público masivo. Hoy es el caso de los smartphone con conexión a internet, por ejemplo, que van camino de ser masivos. O los tablet (post iPad), con el mismo destino. Las novedades son adoptadas por tecnólogos y adinerados en un primer momento pero pronto, al ritmo de la evolución exponencial de la tecnología, pasan a bajar precios y ser masivos.

¿Qué factores condicionan que seamos usuarios de una marca concreta de ordenadores o teléfonos?

En el caso de los tecnólogos valoramos el sistema operativo o cuestiones de sofisticación y novedad tecnológica, a veces todos esos factores a la vez. También, si somos muy activos en las redes sociales, somos susceptibles a los nuevos tipos de publicidad (o círculos de confianza) en los social media.  El público masivo es más susceptible a la publicidad tradicional pero va siéndolo también progresivamente a la opinión de sus contactos en redes sociales. En general el usuario más formado es obviamente más crítico, más sujeto a la influencia en los social media, más, según algunos autores “crossumer”, analista y difusor de la información objetiva y por lo tanto futuro influenciador de su círculo social.

¿Funcionamos ante la tecnología como en el resto de los planos de consumidores o ciudadanos o reaccionamos de modo diferente ante lo digital?

Funcionamos igual pero creo que sí aparecen cuestiones nuevas de la confluencia de tecnología y nuevos medios sociales. Son, al fin y al cabo redes tecno-sociales y eso hace que el ámbito de lo digital sea de los primeros en cambiar hacia este nuevo mercado de consumo más crtítico, experto y objetivo. Pero creo que también será una cuestión masiva, trasladable a muchos otros ámbitos.

¿Cuál sería el perfil del llamado ‘early adopter’? siliconvalley

Sería sin duda un geek, un adepto a las novedades tecnológicas. Hoy se amplía a trabajadores de la información y a antiguos humanistas intelectuales, cuando valoran lo que suponen las TIC en cuanto a evolución cultural, social, científica…

¿Cómo definir hoy esa palabra tan manida, freak?

Difícil..y cierto… creo que demasiado manida y teñida a veces, erróneamente, de tintes negativos que creo que no favorecen el talante innovador, creativo de término. Las ideas se gestan muchas veces de este modo, siendo adoptadas por minorías mucho antes de que la sociedad esté preparada para ellas. El freak es, en mi opinión, un visionario, un incomprendido hoy. Su reino es el del mañana.

¿Es la edad la gran barrera tecnológica o encontramos igualmente “usuarios analógicos” en los llamados “nativos digitales”?

No es una cuestión de edad y sí, en la medida en la que las TIC están vinculadas al desarrollo de cultura, sociedad, conocimiento, etc… la pasión que sintamos por todos esos aspectos. Llegamos a las TIC porque creemos, a cualquier edad, que van a ayudarnos a crecer en lo que nos apasiona o necesitamos en determinado momento. Hacer conscientes de su utilidad (concreta, para cada cual) a los que todavía no aprovechan el potencial de internet es tarea habitual entre los que “evangelizamos” acerca de estos temas. Y ya te digo, nuestro público no tiene edad.

Hacia un nosotros cada vez más amplio, la empatía como motor histórico en el encuentro Jóvenes 3D

| January 26th, 2011 | 1 Comment »

Me ha parecido ideal para acompañar la presentación que realizaré el próximo viernes en el encuentro Jóvenes 3D de Quart de Poblet, el fragmento que escribe Rifkin a partir de un discurso reciente de Obama: “Debemos agudizar nuestro instinto para la empatía pera poder convertirnos en personas más cívicas”, decía:

“Los nuevos descubrimientos acerca de la evolución humana desafían viejas creencias sobre nuestra naturaleza. No estamos biológicamente predispuestos para la agresión, la violencia, el egoísmo y la búsqueda del placer y recompensas utilitarias sino para la intimidad  y la sociabilidad. La empatía es el medio emocional y cognitivo sobre el que expresamos esas tendencias.

Empatizar es experimentar la condición de otro como si fuese la propia. Es reconocer sus vulnerabilidades y su lucha por florecer, por ser. Ser capaz de empatizar  requiere conocer primero las propias vulnerabilidades, que la vida es un bien valioso y merecedor de ser tratado con respeto. La empatía es celebrar la existencia propia y de los demás. Empatizar es civilizar.

La empatía es la mano invisible de la historia, el pegamento social que ha permitido a nuestra especie expresar solidaridad los unos con los otros en dominios cada vez más amplios. La empatía ha evolucionado a lo largo de la historia. En las sociedades cazadoras – recolectoras la empatía raramente iba más allá de los lazos de sangre tribales. En la era de la agricultura se extendía y basaba en lazos religiosos. Los judíos empatizaban con judíos como en una extensión de la familia. Los cristianos empatizaban con cristianos, los musulmanes con musulmanes, etc… En la era industrial, con la emergencia del estado-nación moderno, la empatía volvía a extenderse, esta vez hacia gente con identidades nacionales similares. Hoy empieza a ir más allá de los lazos nacionales, alcanzando a la humanidad al completo. Empezamos a ver la biosfera como nuestra comunidad indivisible y a nuestros congéneres como criaturas de nuestra familia extendida evolutiva. Hemos estado mucho tiempo obsesionados en crear una sociedad más unida. Quizás es momento de cambiar el foco hacia una sociedad más empática.”

(Presentación provisional, por terminar)

9 Tendencias en 2011 (o más allá)

| December 25th, 2010 | 14 Comments »

“Crearlo es la mejor manera de predecir el futuro.”

Peter Drucker

Aunque no me atrevería a decir si se trata de cosas que viviremos en 2011 o si debemos poner la vista un poco más allá, es época de pensar en el futuro, en lo que aportará este 2011 a las revoluciones tecnológica, social y creativa que vivimos.


En general…

Es fácil hoy, con Internet predecir el futuro. La clave está, como decíamos en El culto a lo amateur: el corazón de la revolución creativa, en observar a los early adopters de hoy para escoger, de entre las múltiples tendencias que podrán observarse y según algunos patrones a partir de la experiencia pasada, las más probables. Incluso es posible convertirse en adivino siendo rápido, observando atentamente el momento en que cualquier tendencia, de forma rápida, a ráfagas, como nos diría Barabási en el Bursts que también comentamos, empieza a desafiar el caos y a construir uno de esos patrones.

En otras palabras, observar y cambiar son dos de las claves más importantes para el éxito en sociedades complejas. Para ello se requiere flexibilidad, entrar cuando se es una institución antigua en procesos de flexibilización. Se trata de algo observable ya en algunos sectores (cultura, prensa, educación), de las buenas prácticas, innovadoras, que observamos en los que consiguen sobrevivir en el nuevo entorno.


1
-La tendencia sigue siendo la de aprender las ventajas de la flexibilidad, de observar, cambiar constantemente, moviéndonos en un círculo constante de excelencia para permanecer vivos en el nuevo ecosistema. Y para ello se requiere no solo de un cambio cultural hacia la menor penalización del error sino también aprender a medir en redes sociales para minimizar la probabilidad de cometerlo.


2
-Así, resulta tendencia también que las herramientas de medición en redes sociales sean cada vez más sofisticadas. Surgen ya, en este sentido y seguirán apareciendo todo tipo de aplicaciones antes de laboratorio, hoy para todos/as para el estudio del comportamiento del individuo en los nuevos entornos.


3-Postdigitalismo,
mayor integración entre lo online y lo offline, gracias, fundamentalmente, a la Mobile Web y sus derivaciones (geolocalización, Realidad Aumentada, y en un sentido menos esctricto, Internet de las cosas, etc…) no son tendencias nuevas pero seguirán evolucionando en 2011.


4. La importancia de lo social: Hipersociedad, sociedad también aumentada

Derivado de lo anterior viviremos, en cierto modo, un retorno a lo local, ahora aumentado, enriquecido por la nueva capa que las arquitecturas de la participación dibujan. Quizás sirva para ejemplificarlo Facebook Places, que añade elementos de información local a nuestros grafos sociales en la que, nos guste o no, no podemos olvidar que es la primera red social en el mundo.

Podemos hablar de sociedad al cuadrado o de cualquiera de los términos que titulan este apartado y lo que implica es, sobre todo, la una diversificación enorme de las “formas de estar juntos”, así como la consiguiente aparición de múltiples iniciativas de innovación social. Ocurre ya en EEUU y veremos pronto cómo la cualidad de lo online que ahora posibilita o mejora varios tipos de colaboración, de reciprocidad, de trueque, que ya se daban offline, nos trae diversas iniciativas en el ámbito hispano. Ayer mismo, muy poco después de escribir Generación We, Innovación social y sociedad 2.0, y de hablar sobre innovación social y aventurar los mismo, descubría la existencia de algo similar a Freecycle en español, nolotiro.org.

Una vez más la tecnología mejorando la ejecución de grandes ideas, posibilitando utopías o facilitando el desarrollo de la empatía, la reciprocidad, el sentido de la justicia, tan propios de la naturaleza humana.

Jumo, la red social activista creada por Hugues este 2010 podría tener un papel muy importante como entorno de soporte a este tipo de iniciativas activistas.

En clave de empresa, de organización, continuará la tendencia a construir redes cada vez más sociables, con múltiples oportunidades para la colaboración. Los recientes Facebook groups y un nuevo intento de Google, tras el fracaso de Wave, de conquistar el grafo social perdido, serán protagonistas.


5.
Web contextual, nuevos filtros a la sobreinformación

Seguimos en un entorno de información abundante en el que el nuevo comunicador deberá, no solo captar la escasa atención disponible sino también actuar como crítico, como filtro profesional, trabajando activamente para ganarse un lugar como prescriptor, curador de los contenidos en las redes sociales que cada vez con mayor intensidad aglutinan la información y el conocimiento que nos son relevantes.

Redes sociales, servicios de bookmarking, blogs y demás derivaciones, cada vez más distribuidas de la web social, son elementos básicos en la me-esfera, el universo informacional que un consumidor de información cada vez más crítico y formado va construyendo. Tendencia también ya iniciada, irá en aumento el próximo año.


6.
Democracia aumentada, sociedad de la transparencia

Wikileaks y los múltiples derivados que veremos emerger, nuevas formas de una Política 2.0 con mucho aprendido este año sobre transparencia, está por ver, a la luz de cómo terminamos 2010, si los gobiernos siguen dejando crecer la alguna vez denominada “hiperdemocracia” en internet, si son capaces ya de poner puertas al campo. Neutralidad, libre expresión y denuncia de delitos, creo que seguirán siendo batallas relevantes en 2011, en pleno proceso de revolución cultural (visto con extensión en el punto 4) que las hará completamente anacrónicas.

Igual de anacrónico pero presente, resurgirá el debate sobre si las nuevas posibilidades de participación en línea son equivalentes o menos importantes que otros tipos de participación más presencial. Se lleva al extremo, como ejemplo, en los EUA, donde ya se plantean si la presencia creciente de los procesos electorales en Facebook, Twitter e incluso Foursquare, comporta cambios reales en el comportamiento cívico de la votación.

Participaba recientemente en un post colaborativo publicado por la Generalitat de Cataluña sobre predicciones en el ámbito de las redes sociales en la administración y observaba cómo 2011 será un período contradictorio, con algunas administraciones conscientes de la importancia de la web social y la sociedad de la conversación, conviviendo con otras que nieguen, probablemente debido a un pánico escénico mal solucionado, su importancia o seriedad. En este sentido, otro debate actual que dará que hablar el 2011 gira alrededor de si los tuits archivados, los posts de blogs políticos, pueden o no ser considerados comunicados oficiales.


7. Sociedad de la insconsciencia:

Seguirá sobre la mesa el problema de la privacidad, con casos recientes de intrusiones por parte de aplicaciones para móviles aparentemente inocuas, como Angry birds, pero pensadas para recabar datos que comercializar con posterioridad. Se diversificaran, igualmente, los casos de spam, que se trasladarán del mail a los códigos QR, el spam en redes sociales, etc…


8. En lo tecnológico, sin temor al cambio


“Soy nativo digital, nací sin temor al cambio”, le dice el nuevo alumno al viejo profesor en un vídeo que utilizo frecuentemente para ilustrar un elemento que creo esencial para entender el periodo “tecnocóndríaco” que todavía vivimos.

A marchas forzadas y guste o no, se va haciendo realidad la antigua predicción de Kurzweill de una Internet cada vez más independiente de dispositivo.

El protagonista indiscutible será el tablet. Múltiples modelos, características, mejoras, marcas, de entre los que deberíamos destacar los dispositivos que funcionarán con Android, el Ipad segunda parte, son todos ellos ejemplo de la evolución, en general, de las interfaces y aplicaciones hacia lo que es su función básica: la creación de experiencias cada vez más inmersivas, casi mágicas al mezclar ilusiones, átomos y bits para convertirlas en vivencias cuasi-naturales.

Pantallas de ordenador 3D, mejoras en la tecnología táctil o saltos cualitativos, como el que representa el fenómeno Kinect y las ya múltiples derivaciones que se le inventan (utilidades en lenguaje de signos, aplicaciones en pornografía, etc…), son muestras de esta tendencia.

Sin ir tan lejos, no olvidemos que la aplicación del año para Ipad ha sido Flipboard, ni la emergencia de otras aplicaciones que generan “al vuelo” mashups o experiencias multimedia más enriquecidas que en cualquier otro momento de nuestra historia reciente.


9. Storytelling, narrativas transmedia:
Lo importante no es ya el medio sino el mensaje, la historia que seamos capaces de contar. El mismo mensaje deberá ser adaptado a las características específicas de cada medio, las ideales allí. Multimedia, interactividad, personalización, seguirán siendo, entre otras, claves para la diferenciación del mensaje en los social media.

Sirva para ilustrar este último aspecto el guiño al pasado de Blondie.

Adiós, 2010.

PD: Si bien todas y cada una de las tendencias citadas tendrá importancia en educación, estoy en varios proyectos sobre tendencias educativas (el Horizon report internacional 2011, entre otros), todavía no publicados y de los cuales aún no puedo desvelar detalles, así que he evitado tratar ese ámbito con especificidad. En cuanto sea posible hablaremos con extensión del tema.

Generación We, Innovación social y sociedad 2.0

| December 21st, 2010 | 25 Comments »

Lo sabéis: Assange no es, a pesar de las votaciones de la gente, el personaje del año de la revista Time,  un indicio más de que “la mano oculta” que desprecia Wikileaks es más grande y poderosa de lo que en algún momento pudimos pensar. Hoy en España no andamos mejor…. y se vota una ley anacrónica, que pretende poner fin a muchas otras libertades.

Ni los políticos representan al pueblo, ni Times representa al pueblo, ni sabemos muy bien ya, si lo pensamos profundamente, bajo qué tipo de totalitarismo vivimos.  Y es que mientras en Internet han estado unos cuantos locos, frikis, desubicados, jugando a ser periodistas, escritores, músicos, etc… y llenando a la vez los bolsillos de unas cuantas marcas al uso (llámense Facebook, Amazon, Paypal, Mastercard, Apple, Microsoft, Google y tantas otras), no ha habido  demasiado problema. Pero ahora que asoma la sociedad postdigital, la que es permeable a lo que sucede en la red, la que a través de las mismas marcas y el mismo sistema de enriquecimiento de unos pocos, ha puesto en los bolsillos de los ciudadanos armas de destrucción masiva de secretos, de artimañas para cubrir delitos, de muchas cuestiones consideradas intocables, la cosa cambia.

Con Wikileaks como colofón de muchas otras cosas, creo que hay algo importante que si no está ocurriendo ya, está a punto de ocurrir: la sociedad postdigital es la sociedad 2.0. Horizontalización de las relaciones, ciudadanos amateur empoderados dando pulso a la información, marcando tendencias,  escaparate a la diversidad, sociedad de la participación, de la transparencia, son algunos de los matices con que la revolución digital tiñe esta sociedad-red.

 

Sociedad 2.0

Nos ocupa hoy la que podría ser la característica fundamental del cambio que vivimos:  la cultura de compartir que identificaba Lessig, como filosofía nacida en internet pero que empieza a dar forma a comportamientos e ideologías fuera de la red.

Del consumidor al prosumidor, del productor activo de información, conocimiento, a un individuo que cuando consume, ya no sabe hacerlo de espaldas a su círculo social, que se ha convertido ya en consumidor colaborativo.

 

La Innovación social es, en este sentido, la forma más importante de innovación hoy, la P2P, la revolución más importante de las que vivimos.  Y ello,  según el libro  What´s mine is yours, the rise of collaborative consumption, por algunos motivos básicos:

-La importancia renovada de lo que significa comunidad, el resurgir de viejas (la “comuna”, en cierto modo) y la emergencia de nuevas “formas de estar juntos” a través de las denominadas arquitecturas de la participación, las redes sociables de las que hablábamos hace poco, las redes P2P  en tiempo real, etc…

-La presión de urgencias medioambientales no resueltas, la sostenibilidad o necesidad de frenar un consumo imposible de mantener para toda la humanidad por demasiado tiempo más.

-La crisis económica, que obliga a replantear cuestiones, a reinventarnos como individuos, cultura y sociedad.

Dicho de otro modo, si compartir siempre ha dependido de una red, ahora que “la red” ha redefinido su alcance, significado y posibilidades gracias a internet, las oportunidades y ventajas de hacerlo aumentan enormemente. Cuando eliminamos, por ejemplo, los costes de transacción, de organizar la colaboración, compartir se convierte en un comportamiento altamente competitivo, el nuevo poder, como diría el gran Clay Shirky, de la organización sin organizaciones.

 

Reinventando elementos básicos: de la propiedad al acceso, a las experiencias, al sentimiento de comunidad

Nadamos en el sinsentido: el 80% de las cosas que tenemos es usado menos de una vez al mes. Urge evolucionar desde una sociedad neofílica, con unos bienes preprogramados para no durar mucho, necesitada de créditos para seguir el trepidante ritmo de lo “cool”, de lo nuevo.  Debemos aprovechar la oportunidad que nos presta la emergencia de un ecosistema de conectvidad permanente que facilita disponer de bienes o servicios sin necesidad de adquirirlos.

Es hora de poner en marcha la inteligencia colectiva para ver cómo hacer que los productos y servicios compartidos sean más atractivos que la propiedad. Diría Kevin Kelly, en el mismo sentido, que el acceso es mejor que la propiedad: no queremos las cosas sino las experiencias que las cosas pueden proporcionarnos. En el mismo sentido se pronunciaría Jeremy Rifkin, en The age of access, con su idea de que  la propiedad privada estará pasada de moda en 25 años.

Citan en Collaborative Consumption (Rogers y Botsman, 2010)  a Bill Ford, presidente de la compañía del mismo nombre, que reconocía lo siguiente sin temor en una entrevista en 2009:  “El futuro del transporte será una mezcla entre Zipcar (servicio para compartir coches privados), transporte público y coche privado.”

Surgen distintas propuestas, de entre las cuales destaca el resurgir de las economías del intercambio, del trueque, propias de ámbitos locales y primitivos.  Pueden ser múltiples y estar en diversos lugares las cosas que necesitamos, además de que  es probable que el actual propietario del bien o servicio que necesitamos, no necesite o desee nada de lo que podamos ofrecerle en un momento determinado. Es lo que algunos sociólogos han llamado  la dificultad de la coincidencia de necesidades, más grave, en mi opinión, en las sociedades modernas, que las multiplican.

¿Pero qué ocurre si aplicamos las teorías de la larga cola de Anderson también al trueque? Internet funciona como banco común para el intercambio de las más diversas necesidades (tiempo por dinero, banco de la  felicidad en Estonia. moneda virtual VEN, son algunos notables ejemplos de iniciativas para organizar formas contemporáneas de trueque), de forma fácil.  Se trasladan incluso las teorías de redes sociales (6 grados separación) a los items que se pueden intercambiar, existiendo cosas tan sorprendentes como Swaptree, combinado explosivo entre  la tecnología  de recomendación de amazon y la ideología de freecycle.

Es, otra vez, el poder de la organización sin organizaciones, que podemos trasladar incluso a lo que en muchos sentidos es la institución por excelencia: el dinero. Existen ya, en este sentido, ejemplos de Bancos sociales, comunidades para solicitar y dar créditos, como Zopa (al 0,65% de interés), en los que prestamistas y necesitados de préstamo se encuentran de forma independiente de la institución bancaria. Representan ya el 10% del mercado de préstamos personales en EEUU en 2010.

Otros ejemplos concretos citados en el libro de Rogers y Botsman (2010)  son Zipcar,  Airbnb (viajes P2P), Freecycle (de intercambio, regalo, de cosas que nos sobran a quienes puedan necesitarlas),  Landshare (intercambio de cultivos de verduras y tierras para hacerlos), servicios de intercambio de ropa para adolescentes, intercambio de juguetes para niños, coworking o puestos de trabajo compartidos, couchsurfing (alojamiento peer to peer), los conocidos servicios de bicing, intercambio de cajas, etc…

 

Neurobiología de “compartir”

También lo hemos dicho ya, la investigación neurobiológica indica que compartir es natural. Cuando niños de solo 14 meses ven a un adulto (incluso si lo acaban de conocer) que necesita que se le abra una puerta porque tiene las manos ocupadas, intentarán ayudarle.  Al año, un niño apuntará con el dedo objetos que el adulto simula haber perdido. Si dejamos, por último, caer un objeto ante un niño de dos años, lo recogerá para nosotros y nos lo ofrecerá.

Lo indican las investigaciones de Tomasello en Why we cooperate:  empatía o cooperación pueden ser naturales, no aprendidas ni surgidas para obtener determinadas recompensas. Ocurre sin embargo que a los tres años el niño empieza a adherirse a normas sociales, moldeadas por una cultura  hiperindividualista. Somos parecidos desde entonces a lo que afirma Axelrod en “La evolución de la cooperación”: tememos la “sombra del futuro”, cooperamos por miedo al futuro porque sabemos que si no lo hacemos así y otra vez desde un sentido social de la reciprocidad universal y primigenio,  los demás no cooperarán con nosotros después.

Igualmente, somos proclives al intercambio: dar cosas en  servicios como freecycle nos produce un placer similar a comprarlas y es también natural en niños. Como demuestran múltiples experimentos en psicología social, niños, adultos e incluso primates, no solo sabemos intuitivamente lo que es justo y lo que no, sino que sentimos una aversión natural hacia la desigualdad, el desequilibrio, la injusticia.

 

Generación We:

Algo ha cambiado entorno a la tragedia de lo común, la conocida en el ámbito anglosajón “tragedia del commons” que según Hardin significa que la explotación compartida tiende a provocar el egoísmo, la ambición, la ruina de todos/as. Y es que el tema, en el mundo de los bits, de naturaleza libre, infinitamente reproducibles y no desgastables, como reconoce Ostrom, el tema es completamente distinto.

Así, el alguna vez denominado Sharismo, la cultura de los bienes compartidos, parece  un cambio cultural tremendamente actual y directamente observable en algunos productos de la creatividad juvenil, como veíamos al hablar del “fenómeno Lipdubs.”

Además, parece que van tomando, como siempre recuerdo en charlas, las riendas de una sociedad con mucho conocimiento a su alcance pero pocos rumbos definidos.

Lo demuestra una encuesta en el Usa Today: el 61% de los jóvenes de 13 a 25 años se siente personalmente responsable de cambiar el mundo. Y no es algo que se quede en el volátil ámbito de las ideas, con cifras como el 81% que han sido voluntarios alguna vez o un 83% que considera la responsabilidad social o medioambiental de las compañías a la hora de tomar decisiones de compra o valoración de la calidad de productos o servicios.

Así, podemos afirmar que la generación “me” está siendo sustituida por la generación “we”,  con valores mucho más allá de lo material. Ejemplo vivo de ello es Chris Hugues, ex directivo de Facebook y responsable de la campaña Obama en Redes sociales, creando en la actualidad, como demostración de que el dinero no da, por si solo, la felicidad, Jumo,la alternativa social activista a Facebook que tanto está dando que hablar.

Finalmente no creo, si se cumplen en internet las hipótesis sobre influencia social de Robert Cialdini, que el fenómeno tenga marcha atrás, cuando diversas investigaciones sociales muestran cómo la información acerca de lo que hacen los demás es un argumento mucho más convincente que la presíón social. Sea por la influencia de los universos informacionales definidos por nuestras redes de contactos,  la emergencia de la cultura compartida de la que hablaba Lawrence Lessig  o los diversos motivos que hemos ido analizando,  parece que es el momento, volviendo a Rogers y  Botsman (2010), ahora que son muchas las opciones, de seguir eligiendo “más”  o cambiar radicalmente de opción y elegir “mejor”.  Los jóvenes parecen tenerlo claro….

 

Cada vez más tú, cada vez más yo, cada vez más Nosotros:

Parafraseo al gran Sabina cuando definía magistralmente el desamor: y cada vez más tú y cada vez más yo sin nada de nosotros”. Ocurre con la Sociedad 2.o todo lo contrario, resultando una sociedad cada día más empática.

Dice Kevin Kelly en su último libro (What technology wants) que si la regla de oro de la moralidad es comportarse con los demás de la misma forma que nos gustaría que los demás se comportasen contigo y estamos expandiendo con las tecnologías la noción de “los otros” mucho más allá de la proximidad física, del ámbito local, eso significa mayor desarrollo moral. Estaríamos hablando de la sexta etapa en la teoría del desarrollo moral de Kohlberg a la que quizás le faltaba cierta coherencia en el aspecto de la universalidad.  También de la necesidad de  “confiar en extraños”, como comportamiento avanzado y pre-requisito de la Innovación social en las redes digitales distribuidas que plantean Rogers y Botsman (2010).

Vivimos, en definitiva, en un “We” cada vez más amplio, globalizado, casi universal en las redes sociales, en las que las relaciones son mucho más variadas, sutiles y creo que elaboradas, un mundo en el que las leyes universales de la reciprocidad son quizás más indirectas pero siguen más vivas que nunca.

 

Esperemos que se generalicen el tipo de plataformas que hemos ido enumerando, porque más allá del servicio concreto que prestan, logran un objetivo secundario, revulsivo para el cambio de muchos aspectos urgentes en la sociedad postdigital: el de construir comunidad.

Vivimos en un mundo cada vez más conectado en el que  lo que es bueno para el individuo (la misma alegría, dirían Fowler y Christakis, que se contagia a través de las redes) es bueno para todos, sociedad postdigital en la que somos “cada vez más tú, cada vez más yo”, cada vez más grandes, cada vez más Nosotros.

 

Imagen 1: Jens Rydén
Imagen 2: Juan Genovés, cartel Escuela de Verano 2010 UIMP.

Cerebro emocional y trabajo colaborativo: la nueva importancia

| October 3rd, 2010 | 16 Comments »

No me gusta el titular “Clever individuals don’t make the group smarter”, entre otras cosas porque se atribuye el descubrimiento de algo muy antiguo ya, y que autores en español como Surowiecki ya nos plantean, así que lo he cambiado y ampliado algunos aspectos para comentar una noticia de Wired de la que algún otro medio en español también ha hablado ya.

Un primer esfuerzo para definir la inteligencia colectiva en los grupos sugiere que la capacidad intelectual individual contribuye poco a la inteligencia colectiva. En cambio, es la “conciencia social” (la habilidad para captar los indicios emocionales en los demás) la que parece determinar la inteligencia de un grupo. Podríamos traducirla como empatía.

Ya escribíamos en verano en relación al buen juicio de los grupos, a los criterios necesarios para que el trabajo colaborativo tuviera éxito en el post Sobre Community managers y su formación: Cien mejor que uno. Podríamos decir que este artículo completa aquél en cuanto a la influencia de los factores más emocionales en la dinámica necesaria para hacer productivo un grupo.

¿Puede la inteligencia colectiva del grupo ir en detrimento de la creatividad individual de sus miembros y limitar la aparición de ideas originales?

“Aún hay casos en que un genio solitario puede producir algo fenomenal”, dice la investigadora Anita Woolley citando la teoría de la relatividad de Einstein. “Pero los grandes avances son fruto cada vez más de la colaboración de personas que vienen de campos diferentes y que generan nuevas ideas en la intersección de estos campos”. Su investigación ha mostrado que la inteligencia colectiva puede estimular la generación de nuevas ideas.

Según la psicóloga Anita Woolley, de la Carnegie Mellon University, falta un criterio compartido para predecir qué grupos rendirán bien y cuáles no. Agrega que hay un factor subyacente que parece conducir la manera en que los individuos se desempeñan en múltiples dominios y se pregunta si el mismo factor es válido para la inteligencia grupal. A nivel individual, la inteligencia general es una medida del rendimiento obtenido en diferentes tipos de pruebas cognitivas, lo que sugiere un factor subyacente (la capacidad intelectual) general.

Aunque esta definición es restringida, exclusiva al ámbito cognitivo y recuerda al “factor g” de Catell de principios de siglo XX, es curioso y nuevo ver como se estudia esta definición tradicional a nivel grupal.

La metodología para determinar la existencia de este factor subyacente a nivel colectivo es la siguiente:  el equipo de investigación dividió a los 600 participantes en grupos de entre dos y cinco personas, teniendo que resolver cada grupo una serie de tareas de resolución de problemas. Luego los investigadores entrevistaron a los grupos y a cada participante. Midieron la cohesión del grupo y la motivación, la inteligencia individual y la personalidad, y otros factores previamente asociados con el desempeño del grupo.

Esta inteligencia, han descubierto, depende poco de las inteligencias individuales de cada miembro del grupo. De lo que depende, según resultados presentados esta semana por la revista Science, es de tres variables:

El estudio, publicado el 30 de septiembre en Science, encontró varias características relacionadas con el rendimiento del grupo pero ninguna relacionada con la inteligencia individual. Fueron decisivas 3 variables: la sensibilidad social de los miembros del grupo (cuanta más capacidad para captar los sentimientos y pensamientos ajenos, más inteligencia colectiva); de la capacidad de dialogar entre ellos (cuando todos participan en el diálogo hay más inteligencia que cuando una o dos personas lo dominan); y del número de mujeres que hay en el grupo (cuantas más mujeres, más inteligencia colectiva). Matizaría, en la sociedad actual de fluidez , que prefiero hablar de roles tradicionales de los distintos géneros. Prefiero hablar de rasgos femeninos y masculinos, de cuestiones de roles y de género más que de categorías excluyentes y estereotipantes.

No sólo la inteligencia se mostró como un factor irrelevante, sino que la cohesión grupal también tuvo poca importancia.

En futuras investigaciones, Woolley planea estudiar cómo la inteligencia grupal se ve afectada por el tamaño del grupo. También promete estudiar cómo cambia la inteligencia grupal cuando se produce la colaboración online (recordemos cómo cuestiones como la viralidad de la empatía, se repiten también online)

En un mundo interconectado es importante conocer qué ventajas ofrece la fácil colaboración grupal sobre el mitificado trabajo intelectual solitario, así que este tipo de investigaciones hacia el conocimiento de las dinámicas más adecuadas para la colaboración grupal, para mejorar el trabajo colaborativo en organizaciones, empresa, aulas, grupos de social media, serán cada vez más frecuentes.

Hay vida después del ROI

| August 15th, 2010 | 9 Comments »

Llevamos unos días sin charla Ted, así que os traigo esta de Chip Conley, un directivo del sector hotelero con algunas importantes ideas que contar. Tengo la seguridad de que va a ser de vuestro interés.

Tanto si trabajamos en Recursos Humanos como si proyectamos comunidades o formamos parte de esta nueva especie de “Community Managers” que todo lo ocupa, llega un momento en que nos topamos con el problema – pregunta del ROI (Retorno de la inversión). Sí, sí, pero ….. ¿cuánto dinero me reportará esta estrategia?

He mencionado en varias ocasiones el ROPI, el “Retorno Personal de la Inversión”, tremendamente adecuado cuando nos referimos a acciones de formación en las que, más allá de indicadores en ventas o ganancias se incrementa la satisfacción e implicación del personal con el puesto. Y seguro que se os ocurren muchísimos argumentos más. En el caso de Chip, a partir de las teorías de Maslow y algunos complementos de actualidad,  propone índices alternativos, con sus respectivos indicadores, mencionando en varias ocasiones que no conoce lo que es una crisis.

Medir lo que realmente importa, una charla interesante para directivos. La tenéis subtitulada y con un extracto de lo que considero más relevante:

 

 

“(…) Y ahí es donde me reencontré con la jerarquía de necesidades de Abraham Maslow. Tomé una clase de psicología en la universidad y aprendimos algunas cosas sobre este tipo, Abraham Maslow, ya que muchos estamos familiarizados con su “jerarquía de necesidades”. Pero allí sentado durante 4 horas, toda la tarde leyendo a Maslow, me di cuenta de algo que puede aplicarse a la mayoría de los líderes. Uno de los hechos más simples en los negocios es algo que a menudo descuidamos. Y es que todos somos humanos. Y que cada uno de nosotros, sin importar nuestra función en el negocio, tiene en realidad una jerarquía de necesidades en su lugar de trabajo.

Maslow, al final de su vida, quería llevar esta jerarquía del individuo y aplicarla a lo colectivo, a las organizaciones y, específicamente, a los negocios. (…) Y eso es lo que hice hace pocos años cuando tomé esa pirámide de jerarquía de necesidades de 5 niveles y la convertí en lo que yo llamo la pirámide de transformación, que consiste en supervivencia, éxito y transformación. No sólo es fundamental en los negocios sino que es fundamental en la vida. Y comenzamos a plantearnos las preguntas de cómo estábamos abordando en realidad las necesidades superiores, estas necesidades de transformación para nuestros empleados clave en la compañía. Estos 3 niveles de la jerarquía de necesidades están relacionados con los 5 niveles de la jerarquía de necesidades de Maslow.

Pero al preguntarnos cómo estábamos abordando las necesidades superiores de nuestros empleados y clientes, me di cuenta de que no teníamos forma de medirlo. No teníamos nada que nos dijese en verdad si lo estábamos haciendo bien. Así que comenzamos a preguntarnos: ¿qué tipo de medida no tan obvia podríamos usar para evaluar realmente la razón de ser de nuestros empleados o la conexión emocional de nuestros clientes con nosotros? Por ejemplo, empezamos a preguntarles a nuestros empleados si comprendían la misión de nuestra compañía, y si sentían que creían en ella, si realmente podían influir en ella, y si pensaban que su trabajo tenía un impacto real. Y empezamos a preguntarles a nuestros clientes si sentían una conexión emocional con nosotros a través de siete posibles respuestas. Milagrosamente, a medida que hacíamos estas preguntas y empezábamos a prestar atención a la parte alta de la pirámide nos dimos cuenta de que creábamos más fidelidad. La fidelidad de nuestros clientes tocó las nubes. La rotación de nuestro personal cayó a 1/3 del promedio de la industria. Y durante ese estallido puntocom de 5 años, triplicamos el tamaño.

Y a medida que salía y empezaba a pasar tiempo con otros líderes y les preguntaba cómo estaban resistiendo ese periodo, lo que me decían una y otra vez era que ellos sólo gestionaban lo que se podía medir. Y lo que podemos medir es esa cosa tangible de la base de la pirámide. Ni siquiera veían la cosa intangible de la parte más alta de la pirámide. Así que comencé a hacerme la pregunta: ¿cómo podemos conseguir líderes que empiecen a valorar lo intangible? Si se nos enseña como líderes sólo a gestionar lo que podemos medir y todo lo que podemos medir es lo tangible en la vida, nos estamos perdiendo una gran cantidad de cosas del tope de la pirámide.

Por eso salí y comencé a estudiar un montón de cosas. Y encontré una encuesta que mostraba que el 94 % de los líderes empresariales del mundo creen que las cosas intangibles son importantes en sus negocios, cosas como la propiedad intelectual, su cultura corporativa, la fidelidad a su marca. Y, sin embargo, sólo el 5 % de esos mismos líderes tienen realmente los medios para medir los intangibles en sus negocios. Así que como líderes entendemos que los intangibles son importantes pero no tenemos ni idea de cómo medirlos. Y aquí otra cita de Einstein: “No todo lo que puede ser contado cuenta, y no todo lo que cuenta puede ser contado”. (…)

Fue esa suerte de pregunta embriagadora sobre lo que cuenta la que me llevó a quitarme el sombrero de director general por una semana y volar a las cumbres del Himalaya. Volé a un lugar que ha estado rodeado de misterio durante siglos, un lugar que algunos llaman Shangri la. Ha pasado de estar en la base de supervivencia de la pirámide a convertirse en un modelo de transformación para el mundo. Fui a Bután. El rey adolescente de Bután es también un hombre curioso pero esto fue en 1972 cuando ascendió al trono dos días después del fallecimiento de su padre. A los 17 años empezó a preguntarse el tipo de cuestiones que uno esperaría de alguien con una mente de principiante.

En un viaje por la India, al principio de su reinado, un periodista indio le preguntó por el PIB de Bután, por el tamaño del PIB de Bután. Y el rey respondió de una manera que realmente nos ha transformado cuatro décadas después. Respondió lo siguiente: “¿Por qué nos obsesiona tanto y nos centramos tanto en el producto interior bruto? ¿Por qué no nos preocupamos por la felicidad nacional bruta?”. En esencia, el rey nos estaba pidiendo considerar una definición alternativa de éxito, lo que ha llegado a llamarse la FNB, o felicidad nacional bruta. La mayoría de los líderes mundiales no le hicieron caso, y los que se lo hicieron pensaron que era sólo “economía budista”. Pero el rey hablaba en serio. Y fue un momento significativo, porque ésta era la primera vez que un líder mundial en casi 200 años había sugerido ese intangible de la felicidad — luego de que otro líder hace 200 años lo hiciera: Thomas Jefferson con la Declaración de la Independencia — 200 años después, este rey estaba sugiriendo que el intangible de la felicidad es algo que deberíamos medir y es algo que deberíamos valorar como funcionarios del Estado.

Durante las siguientes casi cuatro décadas en su puesto de rey comenzó a medir y a gestionar la felicidad en Bután. Y esto incluye haber llevado a su país recientemente de ser una monarquía absoluta a ser una monarquía constitucional sin derramamiento de sangre, ni golpe de Estado. Bután, para quienes no lo sepan, es la democracia más nueva del mundo, tiene solamente dos años.

Así que a medida que pasaba tiempo con líderes del movimiento FNB llegué a comprender realmente lo que están haciendo. Además, logré pasar algún tiempo con el primer ministro. Durante la cena le hice una pregunta impertinente. Le pregunté: “¿Cómo puede crear y medir algo que se evapora, en otras palabras, la felicidad?”. Es un hombre muy sabio, y repondió: “Escuche, el objetivo de Bután no es crear felicidad. Nosotros creamos las condiciones para que la felicidad ocurra. En otras palabras, creamos el hábitat de la felicidad”. ¡Guau! Eso es interesante. Y añadió que tienen una ciencia detrás de ese arte. Han creado cuatro pilares esenciales, nueve indicadores clave y 72 medidores diferentes que ayudan a medir su FNB. De hecho, uno de estos indicadores clave es: ¿Cómo se sienten los butaneses respecto de cómo pasan su tiempo cada día? Es una buena pregunta. ¿Cómo te sientes respecto de cómo pasas el tiempo cada día? El tiempo es uno de los recursos más escasos en el mundo moderno. Y sin embargo, claro, esa pequeña pieza intangible de datos no se tiene en cuenta en nuestros cálculos del PIB.

Hoy en día hay 40 países en el mundo que están estudiando su propia FNB. Quizá hayan escuchado el otoño pasado a Nicolás Sarkozy anunciando en Francia los resultados de un estudio de 18 meses hecho por dos economistas laureados con el Nobel centrado en la felicidad y el bienestar en Francia. Sarkozy sugería que los líderes del mundo deberían dejar de mirar el PIB con cortedad de miras y considerar un nuevo índice que algunos franceses están llamando “índice joie de vivre”.

(…) Ciertamente, Robert Kennedy sugirió al final del discurso exactamente eso. Dijo que el PIB “lo mide todo en una palabra, salvo lo que hace que la vida valga la pena”.

Abe Maslow dijo hace mucho algo que han escuchado antes, pero no sabían que era de él. Dijo: “Si la única herramienta que uno tiene es un martillo, todo empezará a parecerse a un clavo”. (…) Nuestra herramienta nos ha engañado. El PIB ha sido nuestro martillo y nuestro clavo ha sido el modelo de éxito de la era industrial de los siglos XIX y XX. (…)”