Archive for the ‘filosofía’ Category

Participa para no ser programado

| December 28th, 2010 | 6 Comments »

Tenía en algún lugar del escritorio esta revisión crítica del último libro de Rushkoff, que en su momento me ayudó a reflexionar sobre algunas de las resistencias típicas al cambio de paradigma en el que estamos inmersos.

Resumo en algunas líneas cada capítulo del libro y aporto mi opinión, a menudo contraria. Creo que el título no debería ser “Programa o serás programado” sino el que titula este post.

Dicho de otro modo, mi tesis básica es que no es necesario saber “programar para no ser programado”, que ningún individuo aislado debe saberlo todo, que es necesario, como sociedad, tener individuos que sepan programar pero también otros con otras competencias más blandas, tradicionalmente denominadas “soft skills”, de filtrado, de análisis crítico, incluso de desarrollo ético,  que deben ser complementarias a la programación.

Me hacía pensar también en ello Daniel Pink, con su “Asiaficación”  (todo lo que puede ser externalizado, producido en Asia, lo es) y la necesidad de educar en occidente personas más creativas, que desarrollen capacidades típicamente asociadas al hemisferio derecho de nuestro cerebro.

Dicho en otros términos, lo importante será saber participar, saber colaborar y poner en común lo que todos/as sabemos.

Me quedo con un ejemplo que me explicaban hace pocos días: ¿Qué diferencia hay entre un hacha de sílex y un Iphone si ambas son tecnologías creadas por el hombre?

La respuesta está en que son muchas más las personas necesarias para crear un Iphone que, como diría Kelly, la propia organización social puede ser considerada la primera tecnología.

Colaboremos, participemos de la nueva inteligencia global y no seremos programados.

Generación We, Innovación social y sociedad 2.0

| December 21st, 2010 | 30 Comments »

Lo sabéis: Assange no es, a pesar de las votaciones de la gente, el personaje del año de la revista Time,  un indicio más de que “la mano oculta” que desprecia Wikileaks es más grande y poderosa de lo que en algún momento pudimos pensar. Hoy en España no andamos mejor…. y se vota una ley anacrónica, que pretende poner fin a muchas otras libertades.

Ni los políticos representan al pueblo, ni Times representa al pueblo, ni sabemos muy bien ya, si lo pensamos profundamente, bajo qué tipo de totalitarismo vivimos.  Y es que mientras en Internet han estado unos cuantos locos, frikis, desubicados, jugando a ser periodistas, escritores, músicos, etc… y llenando a la vez los bolsillos de unas cuantas marcas al uso (llámense Facebook, Amazon, Paypal, Mastercard, Apple, Microsoft, Google y tantas otras), no ha habido  demasiado problema. Pero ahora que asoma la sociedad postdigital, la que es permeable a lo que sucede en la red, la que a través de las mismas marcas y el mismo sistema de enriquecimiento de unos pocos, ha puesto en los bolsillos de los ciudadanos armas de destrucción masiva de secretos, de artimañas para cubrir delitos, de muchas cuestiones consideradas intocables, la cosa cambia.

Con Wikileaks como colofón de muchas otras cosas, creo que hay algo importante que si no está ocurriendo ya, está a punto de ocurrir: la sociedad postdigital es la sociedad 2.0. Horizontalización de las relaciones, ciudadanos amateur empoderados dando pulso a la información, marcando tendencias,  escaparate a la diversidad, sociedad de la participación, de la transparencia, son algunos de los matices con que la revolución digital tiñe esta sociedad-red.

 

Sociedad 2.0

Nos ocupa hoy la que podría ser la característica fundamental del cambio que vivimos:  la cultura de compartir que identificaba Lessig, como filosofía nacida en internet pero que empieza a dar forma a comportamientos e ideologías fuera de la red.

Del consumidor al prosumidor, del productor activo de información, conocimiento, a un individuo que cuando consume, ya no sabe hacerlo de espaldas a su círculo social, que se ha convertido ya en consumidor colaborativo.

 

La Innovación social es, en este sentido, la forma más importante de innovación hoy, la P2P, la revolución más importante de las que vivimos.  Y ello,  según el libro  What´s mine is yours, the rise of collaborative consumption, por algunos motivos básicos:

-La importancia renovada de lo que significa comunidad, el resurgir de viejas (la “comuna”, en cierto modo) y la emergencia de nuevas “formas de estar juntos” a través de las denominadas arquitecturas de la participación, las redes sociables de las que hablábamos hace poco, las redes P2P  en tiempo real, etc…

-La presión de urgencias medioambientales no resueltas, la sostenibilidad o necesidad de frenar un consumo imposible de mantener para toda la humanidad por demasiado tiempo más.

-La crisis económica, que obliga a replantear cuestiones, a reinventarnos como individuos, cultura y sociedad.

Dicho de otro modo, si compartir siempre ha dependido de una red, ahora que “la red” ha redefinido su alcance, significado y posibilidades gracias a internet, las oportunidades y ventajas de hacerlo aumentan enormemente. Cuando eliminamos, por ejemplo, los costes de transacción, de organizar la colaboración, compartir se convierte en un comportamiento altamente competitivo, el nuevo poder, como diría el gran Clay Shirky, de la organización sin organizaciones.

 

Reinventando elementos básicos: de la propiedad al acceso, a las experiencias, al sentimiento de comunidad

Nadamos en el sinsentido: el 80% de las cosas que tenemos es usado menos de una vez al mes. Urge evolucionar desde una sociedad neofílica, con unos bienes preprogramados para no durar mucho, necesitada de créditos para seguir el trepidante ritmo de lo “cool”, de lo nuevo.  Debemos aprovechar la oportunidad que nos presta la emergencia de un ecosistema de conectvidad permanente que facilita disponer de bienes o servicios sin necesidad de adquirirlos.

Es hora de poner en marcha la inteligencia colectiva para ver cómo hacer que los productos y servicios compartidos sean más atractivos que la propiedad. Diría Kevin Kelly, en el mismo sentido, que el acceso es mejor que la propiedad: no queremos las cosas sino las experiencias que las cosas pueden proporcionarnos. En el mismo sentido se pronunciaría Jeremy Rifkin, en The age of access, con su idea de que  la propiedad privada estará pasada de moda en 25 años.

Citan en Collaborative Consumption (Rogers y Botsman, 2010)  a Bill Ford, presidente de la compañía del mismo nombre, que reconocía lo siguiente sin temor en una entrevista en 2009:  “El futuro del transporte será una mezcla entre Zipcar (servicio para compartir coches privados), transporte público y coche privado.”

Surgen distintas propuestas, de entre las cuales destaca el resurgir de las economías del intercambio, del trueque, propias de ámbitos locales y primitivos.  Pueden ser múltiples y estar en diversos lugares las cosas que necesitamos, además de que  es probable que el actual propietario del bien o servicio que necesitamos, no necesite o desee nada de lo que podamos ofrecerle en un momento determinado. Es lo que algunos sociólogos han llamado  la dificultad de la coincidencia de necesidades, más grave, en mi opinión, en las sociedades modernas, que las multiplican.

¿Pero qué ocurre si aplicamos las teorías de la larga cola de Anderson también al trueque? Internet funciona como banco común para el intercambio de las más diversas necesidades (tiempo por dinero, banco de la  felicidad en Estonia. moneda virtual VEN, son algunos notables ejemplos de iniciativas para organizar formas contemporáneas de trueque), de forma fácil.  Se trasladan incluso las teorías de redes sociales (6 grados separación) a los items que se pueden intercambiar, existiendo cosas tan sorprendentes como Swaptree, combinado explosivo entre  la tecnología  de recomendación de amazon y la ideología de freecycle.

Es, otra vez, el poder de la organización sin organizaciones, que podemos trasladar incluso a lo que en muchos sentidos es la institución por excelencia: el dinero. Existen ya, en este sentido, ejemplos de Bancos sociales, comunidades para solicitar y dar créditos, como Zopa (al 0,65% de interés), en los que prestamistas y necesitados de préstamo se encuentran de forma independiente de la institución bancaria. Representan ya el 10% del mercado de préstamos personales en EEUU en 2010.

Otros ejemplos concretos citados en el libro de Rogers y Botsman (2010)  son Zipcar,  Airbnb (viajes P2P), Freecycle (de intercambio, regalo, de cosas que nos sobran a quienes puedan necesitarlas),  Landshare (intercambio de cultivos de verduras y tierras para hacerlos), servicios de intercambio de ropa para adolescentes, intercambio de juguetes para niños, coworking o puestos de trabajo compartidos, couchsurfing (alojamiento peer to peer), los conocidos servicios de bicing, intercambio de cajas, etc…

 

Neurobiología de “compartir”

También lo hemos dicho ya, la investigación neurobiológica indica que compartir es natural. Cuando niños de solo 14 meses ven a un adulto (incluso si lo acaban de conocer) que necesita que se le abra una puerta porque tiene las manos ocupadas, intentarán ayudarle.  Al año, un niño apuntará con el dedo objetos que el adulto simula haber perdido. Si dejamos, por último, caer un objeto ante un niño de dos años, lo recogerá para nosotros y nos lo ofrecerá.

Lo indican las investigaciones de Tomasello en Why we cooperate:  empatía o cooperación pueden ser naturales, no aprendidas ni surgidas para obtener determinadas recompensas. Ocurre sin embargo que a los tres años el niño empieza a adherirse a normas sociales, moldeadas por una cultura  hiperindividualista. Somos parecidos desde entonces a lo que afirma Axelrod en “La evolución de la cooperación”: tememos la “sombra del futuro”, cooperamos por miedo al futuro porque sabemos que si no lo hacemos así y otra vez desde un sentido social de la reciprocidad universal y primigenio,  los demás no cooperarán con nosotros después.

Igualmente, somos proclives al intercambio: dar cosas en  servicios como freecycle nos produce un placer similar a comprarlas y es también natural en niños. Como demuestran múltiples experimentos en psicología social, niños, adultos e incluso primates, no solo sabemos intuitivamente lo que es justo y lo que no, sino que sentimos una aversión natural hacia la desigualdad, el desequilibrio, la injusticia.

 

Generación We:

Algo ha cambiado entorno a la tragedia de lo común, la conocida en el ámbito anglosajón “tragedia del commons” que según Hardin significa que la explotación compartida tiende a provocar el egoísmo, la ambición, la ruina de todos/as. Y es que el tema, en el mundo de los bits, de naturaleza libre, infinitamente reproducibles y no desgastables, como reconoce Ostrom, el tema es completamente distinto.

Así, el alguna vez denominado Sharismo, la cultura de los bienes compartidos, parece  un cambio cultural tremendamente actual y directamente observable en algunos productos de la creatividad juvenil, como veíamos al hablar del “fenómeno Lipdubs.”

Además, parece que van tomando, como siempre recuerdo en charlas, las riendas de una sociedad con mucho conocimiento a su alcance pero pocos rumbos definidos.

Lo demuestra una encuesta en el Usa Today: el 61% de los jóvenes de 13 a 25 años se siente personalmente responsable de cambiar el mundo. Y no es algo que se quede en el volátil ámbito de las ideas, con cifras como el 81% que han sido voluntarios alguna vez o un 83% que considera la responsabilidad social o medioambiental de las compañías a la hora de tomar decisiones de compra o valoración de la calidad de productos o servicios.

Así, podemos afirmar que la generación “me” está siendo sustituida por la generación “we”,  con valores mucho más allá de lo material. Ejemplo vivo de ello es Chris Hugues, ex directivo de Facebook y responsable de la campaña Obama en Redes sociales, creando en la actualidad, como demostración de que el dinero no da, por si solo, la felicidad, Jumo,la alternativa social activista a Facebook que tanto está dando que hablar.

Finalmente no creo, si se cumplen en internet las hipótesis sobre influencia social de Robert Cialdini, que el fenómeno tenga marcha atrás, cuando diversas investigaciones sociales muestran cómo la información acerca de lo que hacen los demás es un argumento mucho más convincente que la presíón social. Sea por la influencia de los universos informacionales definidos por nuestras redes de contactos,  la emergencia de la cultura compartida de la que hablaba Lawrence Lessig  o los diversos motivos que hemos ido analizando,  parece que es el momento, volviendo a Rogers y  Botsman (2010), ahora que son muchas las opciones, de seguir eligiendo “más”  o cambiar radicalmente de opción y elegir “mejor”.  Los jóvenes parecen tenerlo claro….

 

Cada vez más tú, cada vez más yo, cada vez más Nosotros:

Parafraseo al gran Sabina cuando definía magistralmente el desamor: y cada vez más tú y cada vez más yo sin nada de nosotros”. Ocurre con la Sociedad 2.o todo lo contrario, resultando una sociedad cada día más empática.

Dice Kevin Kelly en su último libro (What technology wants) que si la regla de oro de la moralidad es comportarse con los demás de la misma forma que nos gustaría que los demás se comportasen contigo y estamos expandiendo con las tecnologías la noción de “los otros” mucho más allá de la proximidad física, del ámbito local, eso significa mayor desarrollo moral. Estaríamos hablando de la sexta etapa en la teoría del desarrollo moral de Kohlberg a la que quizás le faltaba cierta coherencia en el aspecto de la universalidad.  También de la necesidad de  “confiar en extraños”, como comportamiento avanzado y pre-requisito de la Innovación social en las redes digitales distribuidas que plantean Rogers y Botsman (2010).

Vivimos, en definitiva, en un “We” cada vez más amplio, globalizado, casi universal en las redes sociales, en las que las relaciones son mucho más variadas, sutiles y creo que elaboradas, un mundo en el que las leyes universales de la reciprocidad son quizás más indirectas pero siguen más vivas que nunca.

 

Esperemos que se generalicen el tipo de plataformas que hemos ido enumerando, porque más allá del servicio concreto que prestan, logran un objetivo secundario, revulsivo para el cambio de muchos aspectos urgentes en la sociedad postdigital: el de construir comunidad.

Vivimos en un mundo cada vez más conectado en el que  lo que es bueno para el individuo (la misma alegría, dirían Fowler y Christakis, que se contagia a través de las redes) es bueno para todos, sociedad postdigital en la que somos “cada vez más tú, cada vez más yo”, cada vez más grandes, cada vez más Nosotros.

 

Imagen 1: Jens Rydén
Imagen 2: Juan Genovés, cartel Escuela de Verano 2010 UIMP.

El culto a lo amateur: el corazón de la revolución creativa

| December 11th, 2010 | 10 Comments »

Titulo esta entrada con la sentencia del conocido y retrógrado libro de Andrew Keen, únicamente con la intención de desprenderla de su ironía. Deberíamos reconocer, abrazar, dar culto a lo amateur, a lo que la gente genera de forma espontánea a partir de propuestas de mercado, en una especie de rueda imparable, porque es precisamente lo que provoca la revolución tecnológica, ideológica, creativa y social que vivimos.

Llevo unos días pensando en Chrome OS (el sistema operativo de Google), en cómo van a cambiar las posibilidades actuales de las TIC, en cómo va a seguir aumentando la importancia de las aplicaciones frente a la web y los propios dispositivos, en que es cierto lo que  Kurzweil lleva tiempo vaticinando: que el futuro es de desaparición del ordenador físico en favor de dispositivos cada vez más ligeros, intercambiables, bastante menos  importantes que el servicio que de ellos obtenemos.

Veremos en los próximos tiempos, en definitiva, elevar a la infinitésima potencia el valor de “las nubes”, pero lo importante de esta Internet como sistema operativo está por ver y será una vez más la resignificación que den al Cloud Computing los usuarios la que marcará su futura evolución.

 

collectivememoryAlgo similar ocurre cuando plataformas de elearning y plataformas de colaboración en empresas van adoptando cosas que los usuarios, los denominados “amateur” ya habían logrado “remezclando”, reutilizando, apropiándose de distintos modos de las herramientas participativas de la web social.

Pasará también con este Google Chrome OS, sobre el que decía ayer en una entrevista para e-prendizaje que cambiaría seguro el panorama de los Entornos Personales de Aprendizaje. Hablaremos de ello en un próximo post.

 

Me inspiraba hoy una frase de O´Reilly (que recuerda Bryce Roberts) : Las buenas ideas pueden tener distintos orígenes pero “la tecnología más disruptiva suele empezar desde los aficionados, los hackers y los geeks”.  Gracias a que, añadiría, Internet pone a disposición de la pasión amateur, ya de por sí potente, un laboratorio universal en que correr a sus anchas.

 

Open Kinect Project

Ocurrirá con Chrome OS y es lo que está ocurriendo con la tecnología de Microsoft Kinect, desde su origen limitado como periférico que podemos conectar a la~Xbox 360 para jugar “motion based games” (juegos basados en el movimiento) pero que no deja de agudizar el ingenio de muchos/as, que inundan los últimos días Youtube de derivaciones como la del vídeo:

 

 

De hecho, recién presentada al público general la tecnología Kinect, ocurría algo muy interesante en la comunidad hacker: surgía el Open Kinect Project, la alternativa en código abierto (para que corriera en cualquier sistema operativo y tipo de aplicación) de la opción propietaria de Microsoft. En menos de una semana el dispositivo original de MS era crackeado y empezaban a desarrollarse en el ámbito de “lo amateur” infinitas ideas. Algunas las veremos madurar seguro durante los próximos tiempos.

Observar los procesos de apropiación de las tecnologías es importante para poder hablar de tendencias. Dicho de otro modo tendencia  no es futuro en Internet sino lo que unos pocos/as están haciendo, inventando ya.

 

Pasión y diversión en un entorno abundante de Conocimiento

Muchas revoluciones tecnológicas no empiezan con emprendedores invirtiendo importantes sumas de dinero en operaciones estratégicamente controladas, sino a partir de la observacón de cómo una serie de aficionados, simplemente, se divierten. Linus Torvalds lo admitía en “Just for fun” y son múltiples los ejemplos históricos de ello, desde los hermanos Wright que inspiraron la aviación, al Homebrew Computer Club, que ayudó a nacer a la industria de las computadoras personales o los primeros websites, que no fueron creados para ser rentabilizados.

Facilitar este movimiento, seguir su inercia, puede significar una ventaja competitiva importante. Se trata en el mundo TIC del modelo Facebook y las APIs abiertas (el último caso interesante al respecto es el de los “Angry Birds”, juego que está causando furor y que también se basa en ese importante principio) pero sobre todo de los movimientos por el código y la cultura libres.

Lo decimos a menudo: es fácil, en el entorno actual, encontrar respuestas y lo importante ahora es hacernos las preguntas adecuadas. Con cosas como el Open data, la irrupción de internet en las aulas y si seguimos trabajando en el cambio cultural hacia el “Do it Yourself” y la valoración social de la red como entorno de investigación y aprendizaje, conseguiremos que se generalice lo ocurrido en el ámbito del desarrollo de software a muchos otros ámbitos, necesitados de una evolución igual o de fresca.

Terminar transformando la ironía de Keen en todo lo contrario: nada bueno puede surgir si no es de lo amateur. Es momento de conseguir lo que siempre hemos querido, es momento de ser Grandes.

Programa o serás programado: el Manifiesto por una red neutral

| November 30th, 2010 | 12 Comments »

Terminaba de leer hace unos días “Program or be programmed”, el último libro del autor de “Cyberia” Douglas Rushkoff del que también publicábamos resumen de un documental excepcional. Preparo un resumen crítico del libro, con el que no coincido en casi ningún aspecto, para publicar en breve, pero creo que puedo anticipar, en motivo del manifiesto por una red neutral, algunos puntos:

La tecnología digital es programada, lo cual genera un sesgo, una ventaja ante el uso de internet para aquellos con capacidad para programar. Debemos aprender a escribir software o nos convertiremos nosotros mismos en software, es la tesis última y central del libro.

Compara en este sentido la educación de los niños en occidente y la que reciben en países como China o Irán, que incluyen la programación en los sistemas educativos (en cuestiones de ciberseguridad, incluso les enseñan criptografía). Según fuentes de las fuerzas armadas estadounidense, en una sola generación nos habrán superado en ese aspecto. Y no solo a nivel militar: el ejemplo sirve como indicador de las carencias que puede sufrir nuestra competitividad general, también económica, si no nos convertimos en expertos conocedores de las “entrañas” de las nuevas tecnologías.

El libro termina añadiendo intencionalidad, a modo de teoría conspiratoria, a todo ello: Internet nació amenazando muchos sectores importantes en nuestra sociedad: los mass media, la educación, la industria, etc… No era bueno para el negocio, así que la actitud fue crear interfaces más complejas, hacer el sistema más opaco para el usuario final, similar a una televisión que, como bien sabemos, ha resultado ser bastante inofensiva para el “status quo”.

La cuestión es que, si bien creo que exagera o confunde el foco (no es necesario conocer los detalles mecánicos de un motor para conducir con civismo), el libro sí acierta en la necesidad de formar, aunque no en programación sino en derechos digitales, netizens críticos y por tanto resistentes ante dos de las amenazas a la red como entorno de emancipación individual y social: la proliferación de aplicaciones y entornos (Léase el debate de hace unos meses sobre la muerte de la web) y el tema que motiva este post: la neutralidad de la red.

Dicho en otras palabras, lo que Rushkoff lleva al extremo es algo que no deja de ser cierto: el futuro, la futura neutralidad de la red (o su muerte como entorno libre y capaz de cambiar el mundo), la medida en que puede servir como instrumento de liberación más que de control social, dependerá de la formación de sus usuarios.

La información, la formación de un usuario que sepa defender sus derechos ante marcas y operadoras es el abono para el jardín abierto, sin límites, que la mayoría queremos.

 

Sirva a ello el manifiesto al que nos adherimos:

(Si te sientes cómodo y representado por este texto, dale toda la difusión que puedas y quieras: reprodúcelo, enlázalo, tradúcelo, compártelo, vótalo… todas esas cosas que puedes hacer con total tranquilidad y libertad gracias, precisamente, al hecho de que tenemos todavía una red neutral. Hagamos posible el seguir teniéndola. Si lo mencionas en tu cuenta de Twitter o Facebook, usa el hashtag #redneutral)

Los ciudadanos y las empresas usuarias de Internet adheridas a este texto MANIFESTAMOS:

  1. Que Internet es una Red Neutral por diseño, desde su creación hasta su actual implementación, en la que la información fluye de manera libre, sin discriminación alguna en función de origen, destino, protocolo o contenido.
  2. Que las empresas, emprendedores y usuarios de Internet han podido crear servicios y productos en esa Red Neutral sin necesidad de autorizaciones ni acuerdos previos, dando lugar a una barrera de entrada prácticamente inexistente que ha permitido la explosión creativa, de innovación y de servicios que define el estado de la red actual.
  3. Que todos los usuarios, emprendedores y empresas de Internet han podido definir y ofrecer sus servicios en condiciones de igualdad llevando el concepto de la libre competencia hasta extremos nunca antes conocidos.
  4. Que Internet es el vehículo de libre expresión, libre información y desarrollo social más importante con el que cuentan ciudadanos y empresas. Su naturaleza no debe ser puesta en riesgo bajo ningún concepto.
  5. Que para posibilitar esa Red Neutral las operadoras deben transportar paquetes de datos de manera neutral sin erigirse en “aduaneros” del tráfico y sin favorecer o perjudicar a unos contenidos por encima de otros.
  6. Que la gestión del tráfico en situaciones puntuales y excepcionales de saturación de las redes debe acometerse de forma transparente, de acuerdo a criterios homogéneos de interés público y no discriminatorios ni comerciales.
  7. Que dicha restricción excepcional del tráfico por parte de las operadoras no puede convertirse en una alternativa sostenida a la inversión en redes.
  8. Que dicha Red Neutral se ve amenazada por operadoras interesadas en llegar a acuerdos comerciales por los que se privilegie o degrade el contenido según su relación comercial con la operadora.
  9. Que algunos operadores del mercado quieren “redefinir” la Red Neutral para manejarla de acuerdo con sus intereses, y esa pretensión debe ser evitada; la definición de las reglas fundamentales del funcionamiento de Internet debe basarse en el interés de quienes la usan, no de quienes la proveen.
  10. Que la respuesta ante esta amenaza para la red no puede ser la inacción: no hacer nada equivale a permitir que intereses privados puedan de facto llevar a cabo prácticas que afectan a las libertades fundamentales de los ciudadanos y la capacidad de las empresas para competir en igualdad de condiciones.
  11. Que es preciso y urgente instar al Gobierno a proteger de manera clara e inequívoca la Red Neutral, con el fin de proteger el valor de Internet de cara al desarrollo de una economía más productiva, moderna, eficiente y libre de injerencias e intromisiones indebidas. Para ello es preciso que cualquier moción que se apruebe vincule de manera indisoluble la definición de Red Neutral en el contenido de la futura ley que se promueve, y no condicione su aplicación a cuestiones que poco tienen que ver con ésta.

La Red Neutral es un concepto claro y definido en el ámbito académico, donde no suscita debate: los ciudadanos y las empresas tienen derecho a que el tráfico de datos recibido o generado no sea manipulado, tergiversado, impedido, desviado, priorizado o retrasado en función del tipo de contenido, del protocolo o aplicación utilizado, del origen o destino de la comunicación ni de cualquier otra consideración ajena a la de su propia voluntad. Ese tráfico se tratará como una comunicación privada y exclusivamente bajo mandato judicial podrá ser espiado, trazado, archivado o analizado en su contenido, como correspondencia privada que es en realidad.

Europa, y España en particular, se encuentran en medio de una crisis económica tan importante que obligará al cambio radical de su modelo productivo, y a un mejor aprovechamiento de la creatividad de sus ciudadanos. La Red Neutral es crucial a la hora de preservar un ecosistema que favorezca la competencia e innovación para la creación de los innumerables productos y servicios que quedan por inventar y descubrir. La capacidad de trabajar en red, de manera colaborativa, y en mercados conectados, afectará a todos los sectores y todas las empresas de nuestro país, lo que convierte a Internet en un factor clave actual y futuro en nuestro desarrollo económico y social, determinando en gran medida el nivel de competitividad del país. De ahí nuestra profunda preocupación por la preservación de la Red Neutral. Por eso instamos con urgencia al Gobierno español a ser proactivo en el contexto europeo y a legislar de manera clara e inequívoca en ese sentido.

Texto extraído de Microsiervos y de Alt1040. Más información sobre neutralidad en Wikipedia.

Lecciones de los videojuegos en educación, civismo, periodismo

| November 23rd, 2010 | 19 Comments »

Es un tema que tenía ganas de tocar aquí, que comento a menudo en presentaciones. Lo ejemplifico con el vídeo siguiente. Fake o no (corren dudas al respecto), es la grabación de la reacción de un menor a la prohibición de jugar a World of warcraft.

Me sirve para tratar el tema en presentaciones: disculpad la simplicidad del mensaje, con finalidades didácticas, pero el día que el niño, adolescente o como queráis llamarle, tenga la misma reacción por no poder ir a la escuela, algo habrá cambiado en la educación, algo habremos aprendido de una de las industrias que más sabe de motivación:

 

Ninguna industria sabe motivar mejor a los jóvenes que la de los videojuegos, de ninguna hay más que aprender, con lecciones útiles en educación pero también en acciones educativas entendidas en un sentido amplio, como la promoción de determinados comportamientos por parte de administraciones y empresas.

Sofisticación multimedia (leía hace poco cómo los denominados “juegos sociales” están evolucionando hacia ello), Storytelling (buenas historias que contar) capaz de adaptarse a distintos medios (transmedia) pero sobre todo un uso experto de la motivación, un dominio adecuado del refuerzo, son claves importantes que aplico en mi trabajo diario.

Por eso me ha gustado la charla y me he quedado con ganas de leer más de Tom Chatfield y sus “Siete formas en que los videojuegos premian el cerebro”.

 

Tom empieza la charla recordando que se trata de una industria viva, que goza de muy buena salud, hasta el punto de vender sus derivados incluso en forma de música via itunes. Nos recuerda en este sentido los datos de Farmville, con 70 millones de usuarios en el mundo, la mayoría de los cuales juega a diario.

Sigue comentando algo que ya anticipábamos y que muchos libros y posts definen como clave del éxito de cualquier producto publicitario en un futuro inmediato: la clave está en ser capaces de proporcionar experiencias de usuarioaltamente gratificantes, en fomentar la ambición, proporcionar disfrute, ofrecer premios con altas cargas emocionales, generar y satisfacer necesidades. Pone por ejemplo World of warcraft, con bestias en mundos fantásticos que pueden cabalgarse, dotándonos de poderes extranormales, “jugando” con cosas como la ambición, la admiración por la belleza e incluso la implicación emocional.

Todo está creado a partir de una agenda de premios, de probabilidades, de un estudio cuidado de la motivación que genera lo que Tom denomina “ir abriendo cajas”.  En determinado punto del juego existen un 10% de posibilidades de que consigamos un buen premio, un 0.1% de posibilidades de conseguir un item extraordinario.

Se trata de la utilización de curiosidad, inteligencia, temas que como a seres civilizados nos estimulan enormemente. Recuerda en este sentido, aunque no amplía lo suficiente, algo que no me canso de repetir: el propio poder autoreforzador de la solución de problemas en términos de aprendizaje.

El autor define 7 cosas que podemos aprender de los videojuegos, que podemos aplicar en otros ámbitos:

-La primera es muy simple: una barra de progreso. Tal y como indicaba Jesse Schell en una fantástica charla de la que también hablábamos y se ha puesto en funcionamiento, entre otras Universidades, en la de Indiana, se trata de lo altamente motivadora que resulta la simple idea de mostrar, de evidenciar cosas que están en constante desarrollo, con pequeños cambios constantes.

-En segundo lugar, son buenos elementos de motivación los diversos, múltiples propósitos a largo y corto plazo, que los juegos son capaces de generar.

-En tercero nos insta a premiar el esfuerzo. incluso el más mínimo, aunque sea con un premio igualmente mínimo.

-En cuarto lugar recuerda lo importante del feedback, de la información que ayude a resolver las cosas. Es muy complicado aprender si no pueden asociarse consecuencias a acciones. Al contrario, el aprendizaje que proporciona el feedback  inmediato, después de cualquier error, es un poderoso elemento motivacional.

 

-En quinto lugar es bueno añadir un elemento de incertidumbre. Un premio conocido es un aliciente pero lo que realmente ayuda a seguir, motiva a la gente, es el premio incierto, incluso hasta el punto de crear una duda sobre si se obtendrá o no.

Se trata de la regla del 25 por cien de posibilidades de no conseguir nada, que puede mantenernos alerta hasta el final.

Si introducimos este elemento en tests, en pruebas, si introducimos elementos de azar controlado en muchas formas de test y aprendizaje podemos elevar los niveles de motivación, de engagement de la gente. Un elemento de incertidumbre siempre nos mantendrá alerta para volver e investigar más.

El tema está relacionado con la dopamina, asociada a la búsqueda de refuerzo. Investigaciones en la Universidad de Bristol, en el Reino Unido,  están empezando a modelar modelos matemáticos de dopamina cerebral para predecir el aprendizaje, medir la implicación en distintos contextos. Dos cosas derivan de eso:

-La primera tiene que ver con la memoria, en dar consejos desde una ventana en aquellos momentos en que estamos más dispuestos a aprender.

-La segunda con la confianza, con cómo el juego, las estructuras de premio pueden hacer más valientes a las personas, más proclives a asumir riesgos, a resistir las dificultades, más difíciles de desmotivar.

Pero el mayor motivador neurológico para las personas son otras personas, hacer cosas con otras personas, mirarnos, colaborar (el reconocimiento social del que siempre hablamos).

En fin… que estoy segura de que leeremos mucho acerca de juegos, de teoría de juegos, un futuro inmediato. Aplicar sus fórmulas resulta ideal si tenemos, como en el entorno online, control sobre los datos de las interacciones de los usuarios.

Recordemos la Fun Theory y la aplicación de todo ello a la promoción de comportamientos cívicos. El siguiente ejemplo, sobre control de la velocidad en base a refuerzos positivos  lo proyectaré mañana, como ejemplo de innovación social, en mi ponencia en el Foro de la Innovación de La Rioja:

 

En educacíón online, en redes sociales, en la producción de noticias en los medios tradicionales, incluso, se mira ya a  la industria de los videojuegos intentando emular buenas prácticas y modelos de éxito. En el caso del periodismo me resultaba especialmente curioso leer el artículo Storytelling 2.0: Exploring the news game que twitteaba Carlos Scolari: Video games can be more than just entertainment – they may be the future of journalism (los videojuegos pueden ser más que solo entretenimiento, pueden ser el futuro del periodismo):

Los “juegos de noticias” reinventan principios del periodismo a través de su diseño, usando eventos recientes, inforgrafías, puzzles, acción comunitaria y otros aspectos.

(…) es por ello que en un futuro el mejor periodismo no sea leido, sino jugado.

En fin… no puedo dejar de hablar, como despedida, de ese fenómeno llamado Foursquare que ha logrado captar la escasa atención aún disponible del público “geek”. Un dato de hoy mismo cifra en 4,5 millones sus usuarios actuales.

Por si quedaban dudas…

Contrastes, evolución, empatía y azar: entrevista para Oxigen

| November 8th, 2010 | 1 Comment »

Aunque no ando sobrada de tiempo, me pareció interesante, por lo diferente, la propuesta de Oxigen. Os la dejo como  una excursión a un plano que no es el típico de este blog pero del que coleccionamos múltiples postales.

Si esperáis síntesis, práctica, lógica y acción y no teoría, intución, impresiones, pensamiento, dejad la lectura del blog para otro día. Incluyo incluso una reflexión adicional derivada de una lectura de Bauman y provocada por la visita del papa a Santiago y Barcelona.

La entrevista de Andreu Ayats se plantea en catalán, así que la he traducido para el blog. La acompaño con algunas de las propuestas videográficas de Andreu, absolutamente imperdibles y dignas de una visita en el blog original:

 

1. ¿Enfocar es simplificar?

Enfocar es engañarse para entender y para hacerse entender por los que parten de una perspectiva distinta.

Supone simplificar y no siempre es agradable pero resulta un escalón necesario para poder “abrir” y abrirse a círculos cada vez más amplios de complejidad.

La pregunta me hace pensar en inteligencia, en inteligencia emocional colectiva, en que, aunque se critique la autenticidad, la intensidad de la relación social cuando se establece con círculos amplios (incluso con la humanidad), se trata de una cuestión equívoca. ¿Es más intenso lo más cercano? ¿Es diferente la intensidad de la trascendencia?

Porque no me parecen ni banales, ni superficiales, ni intrascendentes los lazos, por “débiles” o incorpóreos que la teoría sociológica o el sentido común los considere, que establezco con la humanidad a través de internet.

La intimidad, la intensidad, pienso, surge no tanto del enfoque sino en buena medida de las cosas que se conocen en común. Cuando las redes nos conectan como lo hacen ahora al resto de la humanidad, te descubres más parecido de lo que suponías y por tanto más cercano, ligado de forma más intensa al resto de lo que habías podido creer.

Los enfoques impuestamente simples y homogéneos, sin contraste, aquellos enfoques que los medios nos imponían, aquellos sí que eran peligrosos …

 

 

2. ¿Qué nos aleja más de la comprensión de la realidad, su apariencia o su cambio constante?

Seguramente la apariencia. Al cambio constante, a la aceleración evolutiva (tecnológica)  nos vamos acostumbrando, hasta el punto, en el siglo XXI de no poder recordar ya ninguna realidad estática.

Volviendo a Internet, es un entorno abundante de apariencias, también de cambios constantes … y creo que al contrario de alejarnos, nos acerca a la realidad de una manera única, interactiva, en primera persona. Funciona en cierto modo a modo de cordón umbilical que nos conecta al sufrimiento, la alegría, a la indignación, mundializadas.

La realidad actual, cada vez más conectada y por tanto cada vez más compleja tiene también cada vez más apariencias. Seguramente las aproximaciones flexibles, adaptables, humildes, conscientes de la diversidad son clave para entenderla.

Observación, flexibilidad, exploración y seguramente la humildad que incluye la utilización de la tecnología son esenciales.

El cambio constante puede parecer difícil de gestionar por los cerebros humanos pero no lo es desde el punto de vista de una tecnología con capacidad de computación cada vez más aumentada. No siempre sabemos entender las tecnologías como auxiliares, no sólo culpables del cambio sino también como los complementos perfectos para entender y sobre todo aprovechar las crecientes posibilidades de una sociedad que en general creo cada vez mejor. “Tecnocondria”, lo llaman algunos autores, seguramente con fuertes componentes de “Tecnovértigo”…

Ambos temas, cambio constante, apariencia, recuerdan el concepto de Vida líquida de Bauman. En ese sentido decía el autor que vivimos una contradicción de escala, de perspectiva: los problemas se viven de forma local cuando su solución debería ser adoptada de forma global. Dicho de otro modo, no es posible resolver con instituciones locales problemas cada vez más globales.

Vuestra entrevista, la visita del Papa poniendo en evidencia la lejanía entre pueblo e instituciones), releer a Bauman me ha hecho pensar si Internet no será, como organización supranacional potente, una posible solución a la contradicción. (Actualizado 8 de noviembre)


3. Sólo se evoluciona, y lentamente, a golpes de empatía o el azar nos muta más de lo que pensamos?

Seguramente a golpes de azar, que vamos adoptando con empatía … Coincido con Jaume, me siento desbordada por la pregunta.

Si me atrevo te diría que seguramente todo azar es aparente, que hay patrones deducibles de toda red compleja, que hay orden detrás de cada aparente desorden.

Teorías del caos, de la complejidad, parecen apoyar esta idea. Fractales, patrones que se repiten, ley de potencias, ráfagas (aconsejo leer a Barábasi al respecto) que surgen de un azar aparente, etc. Seguramente todo es más físico, más explicable de lo que pensamos y sencillamente todavía no hemos encontrado las explicaciones adecuadas.

La única barrera se produce en el dogma, en creer que ya tenemos algún tipo de respuesta, en pensar el trabajo acabado. Recuerdo un profesor de Psicología que nos recordaba que nunca éramos, que siempre estábamos siendo …

Lo importante de la empatía hoy es que crece de manera exponencial con cada conexión…

 

 

4. ¿A quién preguntarías qué?

La tentación divina es potente … pero consciente de que me será complicado obtener respuesta aún, me conformaré con lo que siento más cercano: un niño. Le preguntaría todo tipo de cosas, más para disfrutar la calidad creativa de las respuestas que por su objetividad.

Si busco objetividad me acercaré a la diversidad, al contraste, en la red otra vez.

Preguntaría casi cualquier cosa en las redes sociales. De hecho he trasladado a Twitter la pregunta anterior. Empatía y azar …, ambos son necesarios, me responden …, parece que ni Jaime, ni yo ni mi red de intereses podemos prescindir de cualquiera de ambas condiciones evolutivas.

No me haga elegir entre interrogantes. Les preguntaría cosas interesantes, como las vuestras, sin una respuesta unívoca que se pueda encontrar en Google.

Siempre digo que una de las cosas que cambia la Sociedad del conocimiento, de la conversación, como queráis llamarla, es que hemos pasado de una época de preguntas abundantes y respuestas escasas a todo lo contrario, a la posibilidad de acceder a casi cualquier respuesta a golpe de buscador en ausencia de una cultura que nos empodere para formular las preguntas adecuadas, para tomar decisiones responsables sobre hacia dónde queremos ir como humanidad.

 

Hay vida después del ROI

| August 15th, 2010 | 9 Comments »

Llevamos unos días sin charla Ted, así que os traigo esta de Chip Conley, un directivo del sector hotelero con algunas importantes ideas que contar. Tengo la seguridad de que va a ser de vuestro interés.

Tanto si trabajamos en Recursos Humanos como si proyectamos comunidades o formamos parte de esta nueva especie de “Community Managers” que todo lo ocupa, llega un momento en que nos topamos con el problema – pregunta del ROI (Retorno de la inversión). Sí, sí, pero ….. ¿cuánto dinero me reportará esta estrategia?

He mencionado en varias ocasiones el ROPI, el “Retorno Personal de la Inversión”, tremendamente adecuado cuando nos referimos a acciones de formación en las que, más allá de indicadores en ventas o ganancias se incrementa la satisfacción e implicación del personal con el puesto. Y seguro que se os ocurren muchísimos argumentos más. En el caso de Chip, a partir de las teorías de Maslow y algunos complementos de actualidad,  propone índices alternativos, con sus respectivos indicadores, mencionando en varias ocasiones que no conoce lo que es una crisis.

Medir lo que realmente importa, una charla interesante para directivos. La tenéis subtitulada y con un extracto de lo que considero más relevante:

 

 

“(…) Y ahí es donde me reencontré con la jerarquía de necesidades de Abraham Maslow. Tomé una clase de psicología en la universidad y aprendimos algunas cosas sobre este tipo, Abraham Maslow, ya que muchos estamos familiarizados con su “jerarquía de necesidades”. Pero allí sentado durante 4 horas, toda la tarde leyendo a Maslow, me di cuenta de algo que puede aplicarse a la mayoría de los líderes. Uno de los hechos más simples en los negocios es algo que a menudo descuidamos. Y es que todos somos humanos. Y que cada uno de nosotros, sin importar nuestra función en el negocio, tiene en realidad una jerarquía de necesidades en su lugar de trabajo.

Maslow, al final de su vida, quería llevar esta jerarquía del individuo y aplicarla a lo colectivo, a las organizaciones y, específicamente, a los negocios. (…) Y eso es lo que hice hace pocos años cuando tomé esa pirámide de jerarquía de necesidades de 5 niveles y la convertí en lo que yo llamo la pirámide de transformación, que consiste en supervivencia, éxito y transformación. No sólo es fundamental en los negocios sino que es fundamental en la vida. Y comenzamos a plantearnos las preguntas de cómo estábamos abordando en realidad las necesidades superiores, estas necesidades de transformación para nuestros empleados clave en la compañía. Estos 3 niveles de la jerarquía de necesidades están relacionados con los 5 niveles de la jerarquía de necesidades de Maslow.

Pero al preguntarnos cómo estábamos abordando las necesidades superiores de nuestros empleados y clientes, me di cuenta de que no teníamos forma de medirlo. No teníamos nada que nos dijese en verdad si lo estábamos haciendo bien. Así que comenzamos a preguntarnos: ¿qué tipo de medida no tan obvia podríamos usar para evaluar realmente la razón de ser de nuestros empleados o la conexión emocional de nuestros clientes con nosotros? Por ejemplo, empezamos a preguntarles a nuestros empleados si comprendían la misión de nuestra compañía, y si sentían que creían en ella, si realmente podían influir en ella, y si pensaban que su trabajo tenía un impacto real. Y empezamos a preguntarles a nuestros clientes si sentían una conexión emocional con nosotros a través de siete posibles respuestas. Milagrosamente, a medida que hacíamos estas preguntas y empezábamos a prestar atención a la parte alta de la pirámide nos dimos cuenta de que creábamos más fidelidad. La fidelidad de nuestros clientes tocó las nubes. La rotación de nuestro personal cayó a 1/3 del promedio de la industria. Y durante ese estallido puntocom de 5 años, triplicamos el tamaño.

Y a medida que salía y empezaba a pasar tiempo con otros líderes y les preguntaba cómo estaban resistiendo ese periodo, lo que me decían una y otra vez era que ellos sólo gestionaban lo que se podía medir. Y lo que podemos medir es esa cosa tangible de la base de la pirámide. Ni siquiera veían la cosa intangible de la parte más alta de la pirámide. Así que comencé a hacerme la pregunta: ¿cómo podemos conseguir líderes que empiecen a valorar lo intangible? Si se nos enseña como líderes sólo a gestionar lo que podemos medir y todo lo que podemos medir es lo tangible en la vida, nos estamos perdiendo una gran cantidad de cosas del tope de la pirámide.

Por eso salí y comencé a estudiar un montón de cosas. Y encontré una encuesta que mostraba que el 94 % de los líderes empresariales del mundo creen que las cosas intangibles son importantes en sus negocios, cosas como la propiedad intelectual, su cultura corporativa, la fidelidad a su marca. Y, sin embargo, sólo el 5 % de esos mismos líderes tienen realmente los medios para medir los intangibles en sus negocios. Así que como líderes entendemos que los intangibles son importantes pero no tenemos ni idea de cómo medirlos. Y aquí otra cita de Einstein: “No todo lo que puede ser contado cuenta, y no todo lo que cuenta puede ser contado”. (…)

Fue esa suerte de pregunta embriagadora sobre lo que cuenta la que me llevó a quitarme el sombrero de director general por una semana y volar a las cumbres del Himalaya. Volé a un lugar que ha estado rodeado de misterio durante siglos, un lugar que algunos llaman Shangri la. Ha pasado de estar en la base de supervivencia de la pirámide a convertirse en un modelo de transformación para el mundo. Fui a Bután. El rey adolescente de Bután es también un hombre curioso pero esto fue en 1972 cuando ascendió al trono dos días después del fallecimiento de su padre. A los 17 años empezó a preguntarse el tipo de cuestiones que uno esperaría de alguien con una mente de principiante.

En un viaje por la India, al principio de su reinado, un periodista indio le preguntó por el PIB de Bután, por el tamaño del PIB de Bután. Y el rey respondió de una manera que realmente nos ha transformado cuatro décadas después. Respondió lo siguiente: “¿Por qué nos obsesiona tanto y nos centramos tanto en el producto interior bruto? ¿Por qué no nos preocupamos por la felicidad nacional bruta?”. En esencia, el rey nos estaba pidiendo considerar una definición alternativa de éxito, lo que ha llegado a llamarse la FNB, o felicidad nacional bruta. La mayoría de los líderes mundiales no le hicieron caso, y los que se lo hicieron pensaron que era sólo “economía budista”. Pero el rey hablaba en serio. Y fue un momento significativo, porque ésta era la primera vez que un líder mundial en casi 200 años había sugerido ese intangible de la felicidad — luego de que otro líder hace 200 años lo hiciera: Thomas Jefferson con la Declaración de la Independencia — 200 años después, este rey estaba sugiriendo que el intangible de la felicidad es algo que deberíamos medir y es algo que deberíamos valorar como funcionarios del Estado.

Durante las siguientes casi cuatro décadas en su puesto de rey comenzó a medir y a gestionar la felicidad en Bután. Y esto incluye haber llevado a su país recientemente de ser una monarquía absoluta a ser una monarquía constitucional sin derramamiento de sangre, ni golpe de Estado. Bután, para quienes no lo sepan, es la democracia más nueva del mundo, tiene solamente dos años.

Así que a medida que pasaba tiempo con líderes del movimiento FNB llegué a comprender realmente lo que están haciendo. Además, logré pasar algún tiempo con el primer ministro. Durante la cena le hice una pregunta impertinente. Le pregunté: “¿Cómo puede crear y medir algo que se evapora, en otras palabras, la felicidad?”. Es un hombre muy sabio, y repondió: “Escuche, el objetivo de Bután no es crear felicidad. Nosotros creamos las condiciones para que la felicidad ocurra. En otras palabras, creamos el hábitat de la felicidad”. ¡Guau! Eso es interesante. Y añadió que tienen una ciencia detrás de ese arte. Han creado cuatro pilares esenciales, nueve indicadores clave y 72 medidores diferentes que ayudan a medir su FNB. De hecho, uno de estos indicadores clave es: ¿Cómo se sienten los butaneses respecto de cómo pasan su tiempo cada día? Es una buena pregunta. ¿Cómo te sientes respecto de cómo pasas el tiempo cada día? El tiempo es uno de los recursos más escasos en el mundo moderno. Y sin embargo, claro, esa pequeña pieza intangible de datos no se tiene en cuenta en nuestros cálculos del PIB.

Hoy en día hay 40 países en el mundo que están estudiando su propia FNB. Quizá hayan escuchado el otoño pasado a Nicolás Sarkozy anunciando en Francia los resultados de un estudio de 18 meses hecho por dos economistas laureados con el Nobel centrado en la felicidad y el bienestar en Francia. Sarkozy sugería que los líderes del mundo deberían dejar de mirar el PIB con cortedad de miras y considerar un nuevo índice que algunos franceses están llamando “índice joie de vivre”.

(…) Ciertamente, Robert Kennedy sugirió al final del discurso exactamente eso. Dijo que el PIB “lo mide todo en una palabra, salvo lo que hace que la vida valga la pena”.

Abe Maslow dijo hace mucho algo que han escuchado antes, pero no sabían que era de él. Dijo: “Si la única herramienta que uno tiene es un martillo, todo empezará a parecerse a un clavo”. (…) Nuestra herramienta nos ha engañado. El PIB ha sido nuestro martillo y nuestro clavo ha sido el modelo de éxito de la era industrial de los siglos XIX y XX. (…)”

Cine, Realidad, Emoción aumentada para la era postdigital.

| August 11th, 2010 | 6 Comments »

Quería confrontar, conectar, presentar hoy dos tipos de Realidad aumentada, local y emocional, que creo que están cambiando realmente el mundo.

La primera, en una reciente película de Keiichi Matsuda presentada en el London’s 3D Film Festival imagina un futuro interactivo, con capas de información digital que cambian, se modifican según nuestros deseos. La arquitectura de nuestras ciudades deja de ser exclusivamente  física para completarse con espacios sintéticos que (socialmente, añado), vamos construyendo.

 

 

Creo que unificábamos ambos conceptos en una entrevista reciente:

Es hora de superar la dicotomía entre lo digital y lo real. Empieza a hablarse de postdigitalismo, de internet de las cosas, de web wide world en lugar de world wide web como forma de significar la importancia de lo humano en esta aparente voràgine tecnológica. Así, por ejemplo, recientes descubrimientos identifican cambios a nivel bioquímico, como la liberación de hormonas que nos hacen más generosos, más empáticos también como colectivo y que ocurren de forma indistinta ante situaciones de lo real o de lo virtual. Buen ejemplo de ello fue la generosidad que desarrollamos  desde la web después de los terremotos de Haití.

Cualquier experiencia de conexión con la alegría, con el sufrimiento globales, a través de twitter o cualquier otro medio de conexión, desarrolla, en mi opinión y tal y como se está experimentando en múltiples Universidades,  la solidaridad, la empatía en el ser humano, algo que creo que podemos empezar a denominar también, aumentando la importancia del nexo con lo tecnológico, “Emoción aumentada”.

Dicho de otro modo la tecnología estaría funcionando como cordón umbilical, como medio de conexión con una humanidad que en cierto modo nos alimenta.

La tecnología, introduciendo elementos explicativos del Conectivismo en todo ello, proporciona capas informativas como las que veíamos en el primer vídeo pero  también, a través del aumento de la conectividad social y la transparencia, experiencias de emoción aumentada.


Lo expresa, con algunos matices existencialistas, iluministas que no termino de compartir pero que resultan curiosamente afines a lo que presentaba hace poco en Madrid (Educación Nonstop en la web), el siguiente vídeo sobre la Civilización empática de Rifkin.

 

Ampliaba algunos de estos aspectos en la que considero  la mejor entrevista que me han realizado hasta la fecha. Fue después de la Thinking party en Madrid y la publicaban hace poco en el portal. Espero que la disfrutéis:

Entrevista para Periodismo ciudadano

| August 11th, 2010 | 2 Comments »

Era 30 de Junio, en Fundación Telefónica y en la presentación del libro Proyecto Facebook (barra lateral del blog y en librerías) en Madrid. Allí conocía a Oscar Espiritusanto, de Periodismociudadano.com, que me entrevistaba en el sentido que véis a continuación: Activismo, periodismo ciudadano (también llamado 3.0), Twitter, la participación, son los temas.

Vale la pena, por cierto, seguir a Oscar, amigo ya y al cual he recordado bastante revisando la última charla Ted de Ethan Zuckerman, sobre la necesidad de reconexión global como propuesta concreta para cambiar el mundo.

Os dejo con las entrevistas y sus resúmenes:

Dolors Reig, profesora, bloguera, consultora especializada en social media, redes sociales y tecnología, habla en entrevista con PC del panorama actual de los nuevos medios. Reig comenta, con sentido crítico, los pasos que los medios tradicionales están dando actualmente para integrar la participación ciudadana y el mundo de los blogs en sus plataformas: “Se están dando cuenta de que las cosas han cambiado y están todavía dando palos de ciego” “Están porque tienen que estar”, nos dice, “lo hacen, pero con una calidad bastante pobre” y en líneas generales “no lo están haciendo demasiado bien”, entre las críticas más puntuales, compartidas por un gran número de blogueros en la misma situación, afirma: No enlazan artículos, cuando te citan, por ejemplo. A la conocida “brecha digital” Dolors le añade la “brecha de participación”, “de no haber aprendido a participar”. Esta es actualmente, una de las asignaturas pendientes que los medios tienen con su audiencia, y aunque, señala, “el potencial es inmenso”, “no se está participando”, bien por miedo, inseguridad o falta de preparación.

 

Dolors Reig profesora, bloguera, consultora especializada en social media, redes sociales y tecnología, nos da su opinión sobre Twitter y el periodismo ciudadano, destacando hitos tan importantes como el logrado con el terremoto de Haití. Dolors señala la capacidad de Twitter para informar de forma “ubicua, en cualquier momento en cualquier lugar”. El potencial es inmenso, es tiempo real, es todo aquello que, posiblemente, los periodistas querían hacer desde hace tiempo pero no podían porque no había medios suficientes. Ante este panorama, Reig matiza, ante el gran flujo de información que se mueve en Twitter, el periodista tendrá, posteriormente, que matizar qué información es relevante y cual no y contrastarla, tendrá que aprender a conocer Internet y a manejarlo, mejor incluso, que los periodistas ciudadanos. En cualquier caso, destaca, “la función del periodista cambia”.

BURSTS (resumen), Are we human or are we dancers?

| August 6th, 2010 | 17 Comments »

Tenía pendiente el resumen de Bursts (algo así como “ráfagas”, explosiones de actividad), el último libro de Barabási.

Con más anécdotas, menos concentrado que su precedente, Linked, obra clave para entender la emergencia de las Teorías de Redes como paradigma de interpretación desde la Física y las Ciencias Matemáticas hacia ámbitos aparentemente distintos, como el comportamiento de otros animales, Internet o la Sociedad, profundiza en la misma idea principal: también como colectivo, como sociedad, seguimos leyes universales, en su mayoría por identificar pero que nos alejan de la sensación de azar aparente.

Somos, en definitiva, más predecibles de lo que podría parecer.  Vivimos en un universo probabilístico, tal y como postulan algunas leyes estudiadas en la fisica, como la teoría cuántica o las teorías del caos, aplicadas también a las redes sociales hoy.

 

La nueva ciencia social:

Lo decíamos en la Thinking Party con Fundación telefónica: es momento de ver y hacer avanzar, gracias a las redes en internet una ciencia social que parece haber quedado estancada, a veces también por motivos éticos (los experimentos como los de Milgram pudieron en ocasiones comprometer derechos básicos y estarían prohibidos hoy) décadas atrás.

A pesar de que somos libres para tomar nuestras  propias decisiones, mucho de lo que nos pasa en la vida parece ser casi automático. Y así como no es necesario ya hipotetizar sobre el polen para probar la existencia de átomos porque existen microscopios para verlos de forma directa, los móviles, gps y otros muchos dispositivos permiten trazar cosas antes inobservables, especialmente en ciencias sociales.

Tal y como Albert László plantea en Linked, el rastreo y estudio de nuestra movilidad puede ser importante tanto para la lucha antiterrorista como para la prevención de epidemias y el estudio de estrategias comerciales en la web. Podemos, en otras palabras, mediante la recogida y explotación de este tipo de datos, rastrear, medir, investigar el comportamiento social como nunca antes.

En la sociedad de los “Numerati” de Stephen Baker,  la nueva profesión de matemáticos dedicados a analizar, a la búsqueda incansable de patrones y significados que les permitan elaborar modelos detallados de nuestra conducta, los rastros que vamos dejando en la red, ahora que sociólogos y psicólogos deberían estudiar informática en mayor medida que nunca, descubriremos, la “power law” de Barabási, la ley que explica “bursts”, como muchas otras que rigen el comportamiento de redes y humanos en sociedad.

El ejemplo de whereisgeorge.com, portal alimentado por los usuarios, que al recibir un dólar numerado podrán registrar su ruta,  aporta datos y conclusiones significativas, que llegaron incluso a publicarse en Nature (prestigiosa revista científica), acerca de la difusión de epidemias, movimientos sociales, etc…

 

Nuevas, viejas Leyes:

Así, volviendo al punto de partida, Barabási ocupa el libro en ampliar las leyes que formulaba en su antecesor, Linked, bastante más denso y cargado de ideas. Mediante múltiples ejemplos y anécdotas a veces superfluos nos explica cómo, a pesar de que podamos parecer espontáneos, somos más predecibles de lo que estaríamos dispuestos a aceptar. En el caso de los jóvenes, a los que la cultura popular atribuye aún mayor impredecibilidad, Barabási aporta conclusiones de numerosos estudios que confirman que si conocemos datos del pasado de los estudiados podremos predecir con un 90-96% de precisión su futuro.

Sí, parece que ejercemos la libre voluntad, el libre albedrío, pero resulta que la mayor parte de nuestras vidas seguimos patrones simples, que obedecen a determinadas leyes. Los billetes en whereisgeorge siguen una ley de “Lévy flight”, que supone un cambio aleatorio de trayectoria tras cada revoloteo similar al de los pájaros en busca de comida. Desde éste último, también denominado “foraging” hasta las guerras, los periodos de paz, siguen, lejos del azar, el patrón descrito en el libro y que lo titula: los Bursts o explosiones de actividad que suceden largos periodos de inactividad.

La mecánica cuántica es la teoría con mayor poder predictivo hoy. Si Poison propone un universo aleatorio, un comportamiento individual impredecible pero social predecible y Einstein decía que “God does not play dice”y buscaba leyes seguras, tan exactas como las de la Mecánica de Newton, hoy se piensa que el Universo es probabilístico, regido por teorías de del caos en las que  incluso la más mínima variación puede expandirse y cambiarlo todo. Los famosos “cisnes negros” de Taleb en el ámbito de la evolución tecnológica o fenómenos impredecibles que cambian el panorama o la evolución o las predicciones metereológicas, que sabemos siempre inexactas, son buenos ejemplos de ello.

Por otra parte, las desviaciones del azar pueden suponer solamente leyes a ser descubiertas. Es el caso de Eckmann cuando intentaba aportar orden al caos formulando teorías como las de  los atractores extraños.

Este tipo de leyes se complementan, por último, con las que Barabási formulaba en Linked: En el caso de Guerras (Richardson), Sueldos (Pareto), Google, Yahoo, Microsoft y otros “fenómenos” característicos de Internet, todos serían redes complejas, típicamente libres de escala. (Una red libre de escala o “scale-free network” es una red compuesta de nodos y enlaces, que tiene la particularidad de que los enlaces están distribuidos de forma muy dispareja, resultando unos pocos hubs extraordinariamente más conectados que otros)

Otras leyes que se apuntan en el libro se refieren al tráfico web: el 50% del tráfico de una publicación tiene lugar durante las primeras 36 horas, el  28% durante las primeras 24h. A los tres o cuatro días debería haber decrecido su interés, pero duran un poco más, desafiando las leyes tradicionales gracias, probablemente a citas, enlaces en foros, etc…

 

Privacidad, Control, Gran Hermano:

Hemos visto en varios artículos últimamente lo básica que se está convirtiendo la ciencia computacional, pudiendo dar lugar, incluso, a un cuarto paradigma de la ciencia capaz de hacerla evolucionar de forma mucho más rápida que hasta la fecha. En un mundo rico en datos, se algún modo cosas como los GPS son los nuevos microscopios.

La decisión es, sin embargo, como veíamos hace poco, entre Privacidad y procomún o incluso, como me hacía ver Barabási, entre Privacidad y Felicidad. La tesis principal de Conectados, sobre la que hablaremos más adelante, es que somos más felices si tenemos muchos amigos. La privacidad restringe el tamaño de la red que podemos llegar a alcanzar. ¿Hemos cambiado entonces la felicidad por la privacidad?

En el mismo sentido Albert László nos cuenta la historia de Hasan Elahi (enlace a un artículo de Wired que relata su historia), un jóven árabe que resulta controlado después de los atentados del 11S y cómo desafía a sus controladores publicando su vida en Internet. Hasan adopta la técnica de la paradoja ante la vigilancia, volviendo lo observado en observador, haciendo abundantes los datos sobre su propia vida para evitar males mayores. Realiza así y aplica a su vida y a su “problema”, el control por parte del FBI, una máxima irrefutable: si la información es escasa tiene precio, si es abundante, no.

También cita y recuerda la novela de ciencia-ficción “The Traveler” (2005), de John Twelve Hawks. de la que hablábamos también en otro post, con los Harlequin como seres rebeldes con la máxima entropía posible, los únicos impredecibles y  capaces de evitar los controles a los que toda una futura sociedad hipervigilada, Orwelliana, es sometida.

Inventa después, a modo de guiño, de juego con el lector, una supuesta experiencia vital con Lifelinear.com, servicio posible que rastrearía nuestras caras para tomar fotografías de nuestros comportamientos públicos y colgarlas en Internet.

Su reflexión es poderosa y nos invita a pensar: cuanto más interdependiente es una comunidad, menos desea la privacidad . Pensemos esto último en jóvenes, en cómo más privacidad puede suponer también cosas negativas, como menor participación, menor diversidad y un freno importante en el desarrollo de la sociedad de la transparencia. Lo veíamos cuando hablábamos de la necesidad de Educar la privacidad en la sociedad de la transparencia.


El hombre de la tercera oreja es otra de las metáforas que recrea. Se trata de su coincidencia durante un viaje con Stelarc, el artista australiano conocido por combinar creación, robótica e investigación biomédica que se ha implantado en el brazo una oreja generada por cultivo de sus tejidos, que funciona como un receptor y emisor inalámbrico de audio.

“Además de la función de escucha remota, es decir, que desde cualquier parte del mundo es posible oír lo mismo que oye mi tercera oreja, más adelante crearé un sistema distribuido a través de Bluetooth, de modo que si alguien me llama al móvil yo le podré hablar a través de mi oreja”, asegura Stelarc, que se ha enfrentado a todo tipo de problemas médicos y legales para realizar el proyecto.

Con Ear on Arm, el artista lleva a las extremas consecuencias su filosofía creativa, también la de Barabási en torno a la privacidad, según la cual las prótesis, el avance científico en general,  no sirven solo para suplir deficiencias, sino para incrementar y expandir las posibilidades del cuerpo humano.

El libro termina mencionando algunas aplicaciones adicionales de las teorías en Bursts, como método diagnóstico de la depresión (patrones de movimiento enlentecidos que podrían predecirla. También, como adelantábamos, mencionando Conectados (“Connected”), el interesante trabajo de Fowler y Christakis que revisaremos en breve.

Destaca, además, su campaña en los social media: Bursts viene con un juego online. Podemos adoptar una palabra desde el enlace. Y si os habéis quedado con ganas de profundizar en Linked podéis ampliar información en este enlace a la conferencia que impartía para Debate y Conocimiento de Fundación Telefónica, con quien también tengo el honor de colaborar.

 

Una última apreciación – sugerencia después de la lectura de Linked y Bursts, dedicada especialmente a los editores y traductores españoles. El primero no tiene desperdicio, el segundo, algo menos profundo, tampoco en cuanto a tesis, además de que mejora en el sentido literario. Albert László ha sido traducido ya a múltiples idiomas y desde estos lares hacemos, como habéis comprobado, todo lo que podemos por trasladar con las suyas, otras importantes aportaciones de autores, investigadores, teóricos, científicos punteros.  ¿Cuándo en español?

Privacidad vs. procomún: más sobre el tema clave en la Sociedad de la Transparencia

| July 28th, 2010 | 5 Comments »

¿Qué pasaría si pudiéramos usar ciertos datos médicos como Google usa los datos sobre clicks? Tim O’Reilly realizaba esta pregunta recientemente en el US Department of Health and Human Services (DHS). De las consecuencias de ello hablábamos también al introducir “El cuarto paradigma de la ciencia”, las nuevas posibilidades del tratamiento de datos en ámbitos como la mejora de la investigación científico-médica pero también en las tradicionalmente denominadas “ciencias sociales”, que tanto podrían beneficiarse de las nuevas posibilidades de observación directa o indirecta de comportamientos (whereisgeorge.com es una muestra, ya tradicional en obras de culto en temas de redes sociales como Conectados, Linked, etc…, de ello)

Apuntábamos entonces el tema que nos ocupa hoy, a raíz de las manifestaciones de Tim O´Reilly al respecto: el de la privacidad de nuestros datos en este contexto. Y la verdad es que en general y dada la honestidad de su planteamiento, distinta de la de otros grandes representantes de la industria y la cultura en Internet como Zuckerberg, últimamente defensor de una sociedad más transparente y también más rentable con su compañía, estoy de acuerdo con su visión.

Comenta que el viejo modelo de privacidad no contemplaba cosas completamente actuales y útiles. como el rastreo permanente de la localización que realiza Gmaps. Como ocurre con el copyright el mundo ha cambiado, está cambiando de tal forma que políticas, preferencias y creencias acerca de la privacidad deben cambiar también.

Flexibilizar nuestros criterios acerca de la privacidad, cambiando la permisividad con que compartimos información personal en los lugares en los que sea posible, podría acelerar procesos de innovación social en un momento en el que es más que necesario.

Existen algunos ejemplos de ello, como el que O´Reilly cita en el caso de Passur Aerospace realizando análisis predictivos de datos sobre el tráfico aéreo liberados por compañías. Construyen con ello su propia red de radares para vender servicios predictivos a los aeropuertos, que podrían ser públicos en un escenario Open data.

La tecnología nos lleva en una dirección en la que cada vez son más las cosas públicas sobre nosotros. Es complicado ser totalmente anónimo aquí. Es necesario revisar qué cosas deben ser privadas y porqué. En el caso de determinadas enfermedades el estigma influye pero también la necesidad de ocultarlas a compañías aseguradoras. Es necesario revisar este tipo de precauciones porque los beneficios son muchos en comparación con los riesgos. Parece claro en ámbitos como la prevención del fraude en los que el datamining está socialmente bien visto.

O como decíamos en “Educar la privacidad en la Sociedad de la Transparencia”:

Es la Sociedad de la transparencia, con connotaciones tan positivas como la apertura, la autenticidad,  la tolerancia o la inclusión de lo diverso. También la de la vuelta a la plaza pública, nuevas formas de soporte “de proximidad emocional”, de conexión permanente .

Escribía García Márquez que todos tenemos tres vidas: la pública, la privada, la secreta. Y podríamos decir que cada vez son más difusos los límites entre las mismas, cada vez más difícil encapsular una información que es fluida por naturaleza, casi caótica en cuanto a su funcionamiento en ecosistemas de redes, en ninguna antigua categoría  preestablecida.

 

Libertad y seguridad

El tema representa, en definitiva, una nueva manifestación del binomio libertad – seguridad en el que las renuncias de una aumentan la otra, más en sociedades no democráticas. Buen ejemplo de ello son los casos de los activistas de Burma o de los estudiantes que protestaban en Iran. En ambos casos la seguridad y la posibilidad de seguir usando la tecnología para provocar cambios sociales dependen del anonimato. Y O´Reilly lo reconoce: “Flickr y Youtube han matado gente en esos lugares”.

Vale la pena trabajar en infraestructuras para proteger el anonimato en ese tipo de sociedades:  La pérdida de privacidad ha tenido históricamente un precio muy alto para la sección más marginada de nuestras sociedades, como diría en su momento danah boyd y afirmábamos también cuando defendíamos la necesidad de educar la privacidad para los jóvenes como colectivo especialmente vulnerable.

“Estamos construyendo mecanismos para salvarnos, para trabajar juntos, para recordar lo que es una sociedad”. Y la lógica de los datos abiertos, que implica necesariamente la relajación de los criterios por los que hoy mantenemos la privacidad es afín a aquella que Perl reconocía: Hacer las cosas fáciles más fáciles aún y las cosas difíciles posibles. El tema es particularmente importante en la Administración, cuando a veces parece que trabajamos por hacer las cosas fáciles difíciles y las difíciles imposibles.

Las voces en contra también son muchas, como veíamos en el artículo sobre Privacidad que mencionaba antes.

La conferencia de O’Reilly Gov 2.0 en septiembre ampliará los aspectos relacionados con los beneficios de compartir datos. Allí se presentará el programa Code for America, con otros empresarios y gobiernos instará a aumentar los datos públicos para el bien común.

 

Construir, conectar: ampliando la ZDP con herramientas de la sociedad-red

| June 5th, 2010 | 9 Comments »

Me regalaba hace poco Ariel Guersenzvaig, profesor de Elisava y amigo ya, un libro que me ha inspirado la reformulación de varias páginas de un artículo que preparo para la Universidad de Barcelona.

Y es que aunque no soy demasiado devota de pasados perdidos y me conocéis crítica con ciertos aspectos de la educación actual, reconozco que tanto en Psicología educativa, como en Pedagogía y Psicología Social, debo mucho de lo que sé o soy a la educación superior que recibí.

El libro en cuestión, Psychology for the Classroom: Constructivism and Social Learning, de Alan Pritchard and John Woollard (Routledge) presenta un buen repaso sobre Constructivismo social.

En seguida, hojeando las primeras páginas, recuperaba a un autor, prácticamente olvidado hoy y cuya actualidad, como la de muchos otros constructivistas, es rabiosa y muy importante para entender cosas como el Aprendizaje informal, el aumento de oportunidades, la democratización del acceso al conocimiento que significa la red. Decidida a recuperarlo, os dejo fragmento del citado artículo cuando hablo de Aprendizaje social:


Zona de desarrollo próximo, Herramientas colaborativas y Sociedad-red

Si algún concepto, en mi opinión, merece ser revisado a la luz del cambio y debido, fundamentalmente, a la actualidad de su potencia en cuanto a la democratización de las posibilidades de acceso a la enseñanza, es el de Vygotski y su Zona de desarrollo próximo.

Definida como la distancia entre el nivel de desarrollo efectivo del alumno (aquello que es capaz de hacer por si solo) y el nivel de desarrollo potencial (aquello que sería capaz de hacer con la ayuda de un adulto, experto o compañero más capaz), el aumento de su alcance es hoy, excepcional. No es nueva, como anticipábamos, la importancia de la conversación con pares y/o expertos en la construcción del propio conocimiento. Lo que tal vez sí lo sea, es el alcance global que la red que construyamos de los mismos puede alcanzar.

Sirvan como ejemplo los MOOC, popularizados por Siemens y Downes (Cursos abiertos masivos online), en los que la construcción social en el aula se amplía a la construcción social con pares, “compañeros” y expertos alrededor del mundo.

No es banal, así, la incorporación de las herramientas sociales a metodologías y currículos educativos. Ni incompatible (cada vez veo más clara la compatibilidad de Conectivismo y Constructivismo) con conceptos como los Entornos o Redes Personales de Aprendizaje, que serán las herramientas, los medios “externos” que llenarán ese espacio entre lo que soy y lo que puedo ser, en cada momento de mi vida, en cada nueva redefinición de mi zona de desarrollo próximo.

Somos, podemos, eso sí, ser más independientes, más autónomos que nunca gracias a la abundancia de conocimiento con que se ve inundada, si la recibimos con las herramientas adecuadas, esa Zona (recordar la metáfora de los PLE como diques en el mar de conocimiento de la web).

También, en esas condiciones de aumento de la autonomía en la gestión de la ZPD, podemos ser ciudadanos más “empoderados” y felices. Como recuerda Michael Wesch en una célebre conferencia en educación: “The Machine is (Changing) Us, La cultura YouTube y la política de la autenticidad” (2008): Lo que Internet, los nuevos medios, aportan realmente una nueva y esencial libertad: la de experimentar nuestra propia humanidad (de forma global, añadiría) sin miedo o ansiedad.

Un jardín de nubes curadas para los libros, o el libro de la humanidad.

| May 25th, 2010 | 8 Comments »

Lectura como servicio, decíamos hace un tiempo. Y quedó en el tintero digital comentar algunas cosas más al respecto del que está siendo uno de los temas fundamentales del año 2010 en el ámbito hispano: el e-book y sus mercados, el e-book y su futuro, el e-book y sus posibilidades, los atisbos de cambio en el negocio de la industria editorial ante la cada vez más difícil supervivencia del libro en la era digital.

Hoy he vuelto a recordar la frase del contradictorio pero en ocasiones certero Nietzsche: Cada nueva era aparenta ser demoníaca para la que convierte en obsoleta.

Porque infinitamente más allá de lo que el formato, la materia, pueda albergar, dentro de muy poco tiempo (la popularización del iPad va a tener mucho que ver en ello), están las posibilidades que abre este nuevo Universo de hiperconexión abundante que, paradójicamente y cerrando el círculo, nos parece mucho más humano y natural, afín a nuestra cognición, que nunca.

Hay algo de metafísico, algo parecido al pensamiento, algo inmaterial, en cada conexión.

Dicho en otras palabras, vivimos en la época de las redes. Nuestro sistema nervioso no es más que una vasta red neural capaz de generar fenómenos emergentes tan importantes como lo que percibimos de forma subjetiva como pensamiento.

En la conexión está el conocimiento, una idea potente que extraigo de un comentario de Mark Pesce, que a su vez lo extrae de “Máquinas literarias”: todo texto es hipertexto.

No sé cómo será el futuro lejano del libro, o si lo tiene desde una perspectiva de bits libres. Vendrá determinado, muy probablemente, por algunos de los valores generativos, las cosas no copiables que aportan valor añadido sobre las que podemos conseguir de forma gratuita en este ecosistema de bits abundantes y libres de la web.

 

Pero antes, en muy poco tiempo, el modelo intermedio para los libros podría ser, como venimos defendiendo desde hace tiempo, el de Spotify, como servicio que, libre o bajo cuota, permitiría acceder “en la nube” a cualquier libro de catálogos preferentemente amplios. Libros como servicio, libros en streaming,

Se vislumbra un modelo temporal, transitorio, de rentabilización de la cultura escrita tradicional a través de suscripciones, permisos de acceso a Universos protegidos, curados, en jardines vallados aéreos (en la nube) de lectura como servicio.

Y es que, como bien describe Mark Pesce, recordándome lo que ya ocurrió durante alguna oscura etapa blogosférica espero que olvidada, va a resultar difícil que el modelo de negocio editorial respete la naturaleza hipertextual de los ecosistemas en lo digital.

Dicho en otros términos, si lo que es escaso ahora es la atención y así como malos consejeros sobre blogs intentaban disuadirnos de algo tan sano como el enlace, el reconocimiento objetivo a la una idea que, por naturaleza y justicia histórica, casi siempre es anterior, parece difícil que desde el mercantilismo se permita saltar con alegre libertad entre párrafos, fragmentos, obras o formatos.

Así, es evidente que los ebooks de Amazon, los libros digitalizados siguen sin adaptarse a los ecosistemas digitales, continúan siguiendo leyes ‘centrífugas’, intentando retener la atención del consumidor en función de tasas varias y no de la coherencia lógica de las cosas o el placer del consumidor de cultura.

La misma lógica siguen los periódicos, los medios digitales cuando apuntan escasamente a artículos generados por el usuario, mostrando que siguen sin entender la lógica de reciprocidad casi inherente a las redes. Leía hoy algo preocupante, que no me termino de creer (más allá de splogs) y que apunta en este sentido: cada vez son más los UGM (Medios generados por el usuario) que apuntan a periódicos, a medios tradicionales digitalizados. Y eso sin ningún atisbo de viceversa.

La honrosa excepción es, como siempre, la generosa Wikipedia. No es casualidad que un artículo que explica de forma más social que tecnológica el Cloud Computing aparezca como recomendado en wikipedia y sea a la vez el artículo más visitado de este blog.

 

En fin…lo que auguro para el futuro más inmediato del libro digital es la creación de ecosistemas de hiperconectividad, de hiperconexión mejorada:

Es difícil imaginar la supervivencia de un escenario de pago que limite el carácter hipertextual de la información hoy, así que la solución podría estar en el pago por suscripción a una especie de “biblioteca privilegiada”. Puedo elegir de forma lineal, pero a la vez, un sistema de recomendaciones inteligentes me ofrece opciones para no hacerlo, para saltar de un contenido, de un autor a otro con toda la libertad que mi propia construcción conceptual merece y precisa.

 

Por si no me he explicado, el valor que añadiría este tipo de entorno cerrado alternativo a la www (wide, demasiado wide a veces) sería que podría funcionar (los lenguajes semánticos, los agentes inteligentes pueden ayudar mucho a ello) como “Content curator”, prescriptor de las sucesivas lecturas.

Orientación, desambiguación, tutoría, recomendación automática o incluso social, a través de lo que lectores previos hayan considerado de cada lectura si añadimos al sistema una capa de conexión a la comunidad (esto último resultaba un anuncio reciente de Amazon, con un nuevo software para Kindle que lo conectaba con los Social media)

Y no…tampoco esta idea es nueva. Antes que la red estuvo el eslabón perdido Xanadú. La utopía de Ted Nelson puede volver ahora y ser una solución temporal al negocio editorial, una forma de no negarse a las bondades del hipertexto sin perder lectores, todo de la mano del concepto de la ‘transclusion’ o el de transcopyright, como posibilidad de extender la vida del copyright.

“La idea de Xanadu consistía básicamente en concebir un documento global y único “docuverse”, que cubra todo lo escrito en el mundo, mediante una gran cantidad de ordenadores interconectados, que contenga todo el conocimiento existente o, mejor dicho, información en forma de hipertexto.

Se pretendía crear un mar de documentos relacionados mediante enlaces hipertextuales, todos disponibles (aquí podemos ver una premonición de la World Wide Web). A esto se unía un sistema de gestión y cobro de derechos de autor, de tal modo que si alguien utilizaba una obra ajena, la citaba, o la incorporaba a una suya, el sistema se encargaría de rastrear la reutilización, cobrar por ella, y hacer llegar al propietario la cantidad devengada (este sistema todavía no se aplica a la Web).”

Fuente: Wikipedia.

Influye en la utopía que elijo seguir imaginando tal vez el cansancio (voy todavía camino de casa), los amigos/as que he conocido en Málaga, en Donosti, en Vitoria durante los últimos días, Steven Johnson y su muy recomendable libro (Sistemas emergentes, o qué tienen en común hormigas, ciudades, neuronas y software), con sus colonias de hormigas, los vecindarios, nuestro propio cerebro funcionando como organismos únicos, la utopía de Kelly, con la tecnología aumentándonos, convirtiéndonos de forma progresiva en “The One”, el Conectivismo y la idea que puede derivar de sus bases, la Web y el mundo en una sola cosa de Berners Lee, O´Reilly, Spivak, etc…

Se unen todos y todas a la gente que me espera, a otros amigos y amigas virtuales y reales de los que, gracias a la web, me siento cerca. Me gusta imaginarlos libres y conectados, sin prisa pero sin pausa construyendo la Cultura única y en mayúsculas de la que nos habla Pesce.

Un lugar de humanos e ideas, indistinguibles y sinónimos de algo que siempre hemos nombrado pero nunca (y twitter tiene mucho que ver en ello) hemos sentido tan cerca: la propia humanidad.

e-book libre: Proyecto Facebook y la post-universidad

| May 7th, 2010 | 10 Comments »

Es obvio y trasciende los distintos partidismos el papel de la educación en la construcción, ahora más colectiva que nunca, del futuro.

Os dejo algo muy especial para mi, algo que conocí con menos distancia cuando viajé a Buenos Aires y de lo que hablo frecuentemente como experiencia relevante de resignificación de la educación superior, un libro nacido de Proyecto Facebook.

Editado por Ariel y Fundación Telefónica con la colaboración de Editorial Planeta, ha sido presentado en la feria del libro de Buenos Aires esta semana y lo será en Madrid en unas semanas.

Lo creo especial también para vosotros/as, dado que lo firman amigos/as que ya os son conocidos, como Alejandro Piscitelli, Iván Adaime, Inés Binder, Iván Adaime, Amaia Arribas Urrutia, Mara Balestrini, Clara Ciuffoli, Cristóbal Cobo Romaní, Carolina Gruffat, Octavio Islas, Diego Ernesto Leal Fonseca, Guadalupe López, Alejandro Piscitelli, Heloísa Primavera, Roberto Schimkus, Gabriela Sued, Ignacio Uman, María Carolina Venesio y yo misma. Además, la introducción es de Stephen Downes, que tampoco necesita presentación en este espacio.

Fiel al espíritu de lo libre, a estas horas ya debe estar en Scribd, Slideshare y cualquier plataforma habida o por haber para compartir documentos, e-books online y demás especies (no quiero ni pensar cómo realizarán el recuento de las muchas descargas que le auguro).

Volveremos para hablar de su contenido, además de incorporarlo a la barra lateral de este espacio, pero quería compartirlo con vosotros, que también, de uno u otro modo, lo hacéis posible. En este sentido, agradecer al programa Compartim, del que también se habla,  su permanente entusiasmo y confianza.

Disfrutadlo, compartidlo, remezcladlo… como a una nueva manifestación de que, a pesar del precio que a veces pagamos por cada paso, lo mejor está siempre, afortunadamente, por llegar.

Podéis descargarlo también desde la página de Fundación Telefónica.

Biomimética y la naturaleza como la más avanzada de las tecnologías.

| April 29th, 2010 | 5 Comments »

Os dejaba hace un par de días una charla Ted acerca de creación colaborativa, de cómo la colaboración espontánea en niños podía ser más efectiva que la rígida planificación de graduados en escuelas de negocios a la hora de realizar construcciones complejas.

Apuntábamos entonces al carácter natural, espontáneo, de los complejos mecanismos que determinan la colaboración en equipos, de cómo muchas veces, ni los incentivos ni largos y costosos entrenamientos destinados a ser más competitivos, superan lo que la naturaleza (hablaremos pronto de “Señales Honestas“, de la sociometría como medición de los patrones sociales inconscientes que parecen gobernarnos, también de forma efectiva como colectivo) nos regala.

De la misma idea, en un sentido evolutivo, natural, surge la excelente charla, descubierta en Denker Über,  de Janine Benyus, una de las autoras que mejor explica los sistemas que usa la naturaleza para innovar y colaborar en su propio desarrollo.

 

 

Lo descubría hace un tiempo a través de la metáfora biológica de Jordi López en una mesa sobre Aprendizaje Informal y lo comentaba ayer en una charla sobre innovación en Tenerife: Resulta altamente interesante la Hibridación, la innovación a través del intercambio entre disciplinas.

En los límites entre profesiones distintas, diríamos que para borrarlos en un mundo cada vez más interconectado, surgen a menudo las mejores, las más innovadoras ideas.

Los 35 minutos de Biomimicry, que explican a grandes rasgos lo que la autora publicaba en su libro en 2002 (Biomimicry: Innovation Inspired by Nature), así lo muestran.   Y vale la pena recorrerlos, pero he extraído, tanto del vídeo como de revisiones previas, algunas ideas que pueden resultaros interesantes:

“Si comparamos una célula fotovoltáica con una hoja, rápidamente nos daremos cuenta de que nuestra tecnología es infinitamente menos desarrollada, en algunas ocasiones puede ser más eficiente, pero siempre estará realizada a partir de materiales que no podemos encontrar de forma local y principalmente engloban solo una parte de todas las necesidades que tenemos, por lo que otros desarrollos deberán ir formando un puzzle que termina siendo insostenible.

Los sistemas naturales obtienen el máximo rendimiento con el mínimo gasto energético, por lo que el biomimetismo, como concepto, intenta reconducir el desarrollo de nuestra sociedad hacia un modelo sostenible y eficaz buscando inspiración en la Naturaleza.”

Se escribe en esustentable sobre el libro:

“Ningún diseño o tecnología desarrollada por el hombre nos inspira mas que la naturaleza que nos rodea. Las soluciones de la naturaleza son siempre innovadoras, elegantes y muy efectivas pero lo mas importante de todo es que son hermosas y funcionan en balance completo con su medioambente, algo que el hombre aun esta muy lejos de lograr.

Las capacidades anti-bacteriales del tiburón, la impresionante producción de electricidad de la anguila eléctrica, los avanzados procesos de construcción de los nidos de avispa son solo los ejemplos mas obvios comparados con todas las cualidades de los insectos en los bosques y las millones de criaturas aun por descubrir en los océanos. (…) Viviríamos en un mundo muy distinto, mucho mas sano, mucho mas inteligente y mucho mas efectivo solo si los diseñadores, ingenieros, arquitectos e incluso los políticos antes de tomar una decisión se hicieran solo una pregunta,… “¿como lo solucionaría la naturaleza?”

 

En mi caso me impresionaban las bromelias, plantas que viven en la cima de árboles creando relaciones aparentemente parásitas, pero en realidad, de beneficio mutuo.

O la forma de buscar nuevos hábitats de las abejas, la decisión colectiva, el proceso de “puntuación” de los lugares según el énfasis al bailar de distintas abejas exploradoras. La abeja más entusiasmada después de explorar el terreno, de encontrar nuevos lugares en los que vivir para todo el grupo, es la que, con su revoloteo convierte y contagia al resto en “seguidoras”, hasta que parten en masa hacia el lugar más atractivo desde un punto de vista ecológico.

 

En fin… quizás sea que la naturaleza es, al fin y al cabo,  la más avanzada de las tecnologías.