Archive for the ‘filosofía’ Category

La ley sinde, la globalización y la sociedad postdigital que no llega

| January 3rd, 2012 | 2 Comments »

Bien, ya lo sabéis, se aprobó el reglamento de la Ley Sinde. Y aunque no suelo hablar demasiado de estos temas sí quería dejar algunas reacciones internacionales que dan que pensar. Publicada la noticia en torrentfreak, algunas opiniones no tienen desperdicio. Otras simplemente duelen…

-“Apuesto a que el 95% de los ciudadanos Españoles no tiene ni idea de esta nueva legislación”

-“Decía George Orwell que “La guerra es la paz, la libertad la esclavitud, la ignorancia la fuerza”.

-“Una muestra más del imperialismo estadounidense”, que presionó a España, como bien reflejaba Wikileaks, para esto.  Así entrará mejor la SOPA…

-“Tenemos una nueva y mejorada Librería de Alejandría en las manos y la estamos destrozando”

-“Tiempos oscuros para la internet global”.

 

La economía sigue queriendo una internet controlada, la política internacional aconseja una red libre, apostábamos al hablar de previsiones 2012 de que esta última saldría vencedora.

Esperemos que sea así en los próximos tiempos y que se termine entendiendo que en los aspectos en los que Internet puede mejorar la “realidad”, imponer normas caducas no tiene sentido. Tendría sentido todo lo contrario: reconocer que en algunos aspectos las cosas se han hecho mejor en internet y que por tanto es el mundo el que debería adaptar sus leyes, aprovechar la oportunidad de mejorar.

Se habla de sociedad postdigital, de la que hace absurda la contraposición de internet y realidad pero  no es cierto que haya llegado de forma recíproca. De momento, desde la tradición offline, se sigue intentando colonizar el nuevo mundo a base de leyes, mientras que desde lo online son solamente usos, costumbres y actitudes, mucho más lentas y sutiles, las que van cambiando la sociedad.

Así, mientras desde instancias oficiales no se reconozca que hay mucho de bueno en la cibercultura seguiremos alimentando contradicciones, convirtiendo a los ciudadanos en delincuentes ocasionales. Lo único positivo es que estos seguirán creciendo, aprendiendo a ser libres lejos de sus gobernantes.

Así, para esto último, desde los movimientos de resistencia, desde el hacktivismo, cobran mayor actualidad que nunca el Manual para la desobediencia o los consejos sobre darnos una vuelta por una MAFIAA que probablemente en España, ahora más que nunca, salga de los círculos minoritarios y se convierta en algo generalizado.

 

2011: Campanas de fiesta por la hipersociedad

| December 19th, 2011 | 4 Comments »

No será, seguro, el último post acerca de un año sin duda extremo, pero sí quería empezar a homenajearlo desde aquí como reconocimiento de que nunca lo olvidaremos.

 

He pensado, además del vídeo y las imágenes que os dejo, en un viejo poema de John Donne (1839), poeta metafísico que inspiraría al Hemingway de nuestra guerra civil durante los 50. Toques de luto, toques de fiesta pero sin duda alguna, este año, cuando han doblado las campanas  siempre ha sido por nosotros:

“Ningún hombre es una isla entera por sí mismo.
Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo.
Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida,
Como si se tratara de un promontorio, o de la casa solariega de uno de tus amigos o la tuya propia.
Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta porque me encuentro unido a toda la humanidad;

Por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti.”

 

 

 

Dos portadas ya de la revista Time dedicadas al ciudadano, a su poder, con solamente cinco años de diferencia. La primera, en 2006, es un icono ya de la web social, la segunda es la de este año, homenajeando a los movimientos de indignación alrededor del mundo.

Resulta curioso, dicho sea de paso, que la cultura norteamericana se dedique a condenar los bloqueos a las redes, a ensalzar la libertad de expresión y alentar la organización sin organizaciones en Siria, en Rusia. Creo que el movimiento ha tomado una fuerza que ya es imparable y que la cooptación que Hillary Clinton desvela últimamente en sus discursos es claro signo de que son mayores las ventajas que los inconvenientes para EEUU de la libertad.  Pronto viviremos claros avances hacia una democracia mucho más participativa… prometido post de predicciones :)

Sea como sea, está claro que en 2011 algo ha cambiado:

 

5 aspectos clave sobre Internet y la paz en el mundo.

| October 16th, 2011 | 3 Comments »

Encontraba hoy la página de un proyecto que me resultaba tremendamente interesante, The Global Peace Index. lo firma el  Institute for Economics and Peace  y describe un marco conceptual desde el que identificar y entender los factores propios de las sociedades más pacíficas. Derivados de la aplicación de su índice en unos 300 países, definen una serie de elementos económicos, políticos y culturales para este tipo de sociedades (en otros estudios identifican los países).

La alteración de cualquiera de ellos, comentan, puede influenciar de forma positiva o negativa la paz en un territorio

Me ha llamado especialmente la atención que posiblemente en todos los casos pero especialmente en cinco de los ocho, creo que incide de forma directa la capa adicional a la realidad que proporciona la sociedad red, la que ya denominamos a menudo Sociedad aumentada. Los destaco:

  1. Un gobierno que funcione adecuadamente.
  2. Un entorno empresarial sólido.
  3. Una distribución equitativa de los recursos.
  4. Bajos niveles de corrupción: Relacionada con la transparencia. Recordemos el feómeno Wikileaks…
  5. Aceptación de los derechos de los demás: Tolerancia, diversidad son características que hemos visto relacionadas con la sociedad red, que hemos identificado a menudo como ventajas de la sociedad de la transparencia.
  6. Relaciones de buena vecindad: El aumento de las relaciones, en cantidad y calidad (neorelaciones, hipersociedad, sociedad aumentada) que se produce en internet favorece también este aspecto. Netville resulta un buen ejemplo de ello,  o un estudio que descubría recientemente en Londres (Neighbourhood Networks, 2010), The Online Neighbourhood Networks Study, que en el mismo sentido mostraba que los participantes en entornos online hiperlocales (como soporte a la comunidad local) muestran los efectos positivos de este tipo de comunicaciones en cuestiones como reforzar el sentimiento de pertenencia a la comunidad,  sentido democrático,  buena vecindad e implicación en el territorio.
  7. Libre circulación de la información: nada que decir, excepto por alertar de la importancia de una red neutral y libre.
  8. Altos niveles educativos: También internet puede favorecerlos, como sabemos los que apostamos por una educación mejor mediante una apropiación adecuada de la tecnología. Hablábamos en este sentido de Sociedad del aprendizaje…

 

paz

¿Algo más urgente que eliminar cualquier brecha que se relacione con lo digital?

Tenéis en su página una infografía interactiva más que interesante en el mismo site para observar cuestiones de evolución de la paz entre países o comparar entre distintos lugares.

 

Y por último, una representación videográfica del interesante Global Peace index:

Vídeo: Manuales de instrucciones para la vida

| July 25th, 2011 | 7 Comments »

Es difícil no pensar en Noruega, en la inaudita convivencia entre cielo e infierno que hemos vivido últimamente allí. Tampoco hay demasiado que decir, así que he preferido, como ellos están sabiendo hacer de una forma heroica, seguir caminando.

Los que os dejo hoy son videos simples, creados para promocionar un libro, “Anything you want” (para los interesados en social media editorial) y que transmiten ideas simples y potentes.

Están en inglés, así que para los que queráis ver algo similar (superior incluso) en Español os dejo un icono ya de este blog, el “Manual de instrucciones para la vida” subtitulado ya a nuestro idioma y con grandes lecciones, también, que proporcionar, más cuando tan necesitados parecemos estar de guías y lecciones. Es el tercer vídeo, no os lo perdáis…:

 

Lo que es obvio para algunos, puede ser maravilloso para otros/as…sabemos quién nos inspira pero no siempre a quién inspiraremos…

 

 

Escribimos un mail airado, nos desahogamos, pensando que no hay nadie real al otro lado cuando no es así y al otro lado “hay alguien tan real como nosotros mismos”.

 

Y la obra maestra de la que os hablaba:

 

Compartir es natural (y más fácil que nunca)

| June 27th, 2011 | 4 Comments »

Nos  lo decían desde el Sharismo y resulta una de las claves fundamentales en la web 2.0: compartir es natural. Tan natural, añadiría, que resultará difícil, comento últimamente alrededor del tema de la burbuja 2.0, que dejemos de hacerlo en la sociedad aumentada, hipersociedad, como queráis llamarle, que la web nos proporciona.

El post de hoy presenta evidencia científica al respecto de que si bien los niños son empáticos por naturaleza, el proceso de adaptación a las normas culturales y sociales al que les sometemos, también llamado educación, termina por convertirles en más individualistas, infelices y según muchos autores (entre ellos Bauman), abocados al consumismo como forma sustitutiva de satisfacción del instinto social.

Lo indican las investigaciones de Tomasello, codirector del Instituto de Antropología Evolutiva de Leipzig,  uniéndose a otras sobre el carácter innato, natural, de la colaboración, que ocurre no solamente en humanos sino también en  otras especies: bacterias, topos, ratas, suricatas y muchos insectos se comportan también de forma colaborativa unos con otros. En Why we cooperate (editado también en español) lo explica con extensión:  empatía,  cooperación, pueden no ser ni aprendidas ni surgidas para obtener determinadas recompensas (Axelrod, investigador social de la cooperación, nos diría todo lo contrario: cooperamos para asegurarnos la reciprocidad después). 

Cuando niños de solo 14 meses ven a un adulto (incluso si lo acaban de conocer) que necesita que se le abra una puerta porque tiene las manos ocupadas, intentarán ayudarle.  Al año, un niño apuntará con el dedo objetos que el adulto simula haber perdido. Si dejamos, por último, caer un objeto ante un niño de dos años, lo recogerá para nosotros y nos lo ofrecerá.

 

Aunque otras especies parecen comportarse también de forma colaborativa, solamente los niños transmiten información de uno a otro, trabajan en equipo, comparten sus pertenencias o se enfadan cuando los demás no están siendo justos. El lenguaje, en este sentido, es clave.

Y es que llevo un tiempo pensándolo como tecnología hipersocial primigenia, que precede imprenta, internet y otros desarrollos posteriores.

La novedad en las investigaciones de Tomasello está en que la cooperación no depende de las recompensas ni el aprendizaje, ligados a peculiaridades culturales, sino que parece ocurrir a través de distintas culturas. Así, el comportamiento altruista puede ser observado incluso en bebés de chimpancé bajo las condiciones experimentales adecuadas pareciendo la ayuda una inclinación natural, no algo impuesto por los padres o la cultura:  niños muy pequeños ya colaboran ofreciendo información, como veíamos, sobre los doce meses pueden apuntar a objetos que los adultos han perdido. Si bien los monos también lo hacen, nunca es entre ellos: cuando apuntan para personas suele ser para alcanzar algo, para solicitar ayuda, no para compartir información ni colaborar.

Cuando los niños crecen se vuelven más selectivos en cuanto a generosidad: a los tres años se compartirá más generosamente con niños que hayan sido antes agradables. También las normas sociales, que indican que hay que ser amables con los demás o que establecen jerarquías de poder en grupos determinados (en la familia, por ejemplo y dependiendo también del contexto sociocultural, cada miembro ostenta un estatus que influye en los comportamientos de colaboración y ayuda), matizan el tema.

Es curioso el tema de las normas porque estas se aprenden, precisamente, porque se es sociable, porque se quiere ser parte del grupo que las transmite. En el caso de los niños, no solo sienten que deben obedecer por sí mismos las normas, también que deben hacer que las cumplan otros miembros de su grupo. Incluso a los tres años se quieren reforzar normas sociales. Si se les enseña a jugar un juego y aparece un muñeco con reglas distintas se ofenden mucho, le vociferan y recuerdan la norma original.

Tomasello explica un interesante reflejo físico diferencial de la intencionalidad compartida en nuestros cuerpos. Está en la esclerótida, el blanco de nuestros ojos. Ninguna de las 200 especies de primates no humanos tiene esta parte del ojo visible, elemento clave para poder seguir la dirección de la mirada de otros. Los monos pueden mirar la cabeza para interpretar la intencionalidad ajena pero entre humanos la mirada es mucho más importante. No ver hacia donde miran los demás puede ser un riesgo importante, también en  en grupos cooperativos en los que monitorizar el foco de otros repercute en beneficios para todos. Este “ojo colaborativo” solo pudo ser un producto evolutivo de un entorno social cooperativo.

Si los niños son altruistas por naturaleza, el estilo parental ideal para tratar con ellos es inductivo, reforzando su propensión natural a la cooperación e intentando evitar el también instinto natural hacia el egoísmo (todos los organismos deben tener algún rasgo egoísta para ser viables, admite el autor, que destaca cómo los dilemas morales surgen de la concurrencia de egoísmo y altruismo). Los padres que eduquen así, simplemente comunicarán a los niños el efecto de sus acciones en los demás, enfatizando la lógica de la cooperación social cuando esta tiende ya a producirse de forma espontánea.

Imaginemos el potencial de todo ello en una internet sociable, en un entorno que multiplica las posibilidades de colaboración…

 

Repetimos, por fantástico, vídeo….

 

 

Actitudes tecnológicas para la vida

| May 9th, 2011 | 2 Comments »

De Kevin Kelly y The Technium hemos hablado anteriormente aquí. Su idea de la tecnología como fuerza motriz de la evolución nos resultaba especialmente interesante.

Decía Margaret Mead hace 50 años y nos recuerda Kelly que “han llegado los tiempos en que  debemos enseñar a nuestros hijos lo que nadie sabía ayer y preparar las escuelas para lo que nadie sabe todavía hoy.” La de Bauman y la fluidez es una idea similar.

Son, en definitiva competencias, habilidades, actitudes, lenguajes y no tanto contenidos lo importante.

Como competencia, tecno-alfabetización o más allá de eso, yo diría que como actitudes tecnológicas (el “mindware” o cambio de mentalidad que hace ya tiempo que determinábamos como crucial) me ha parecido interesante traducir las que nos deja Kelly, en forma de consejos para lidiar con la tecnología en un contexto fluido. Destaco en negrita las que considero esenciales y comento en cursiva:

• Sea lo que sea lo que compre, deberá mantenerlo. Cada herramienta requiere tiempo para aprender a utilizarla, instalar, actualizar,  arreglar. La compra es sólo el comienzo y es probable que debamos dedicar tanta energía / dinero / tiempo en el mantenimiento de una tecnología como en su adquisición.

• Las tecnologías evolucionan tan rápido que lo mejor sería no comprar nada hasta cinco minutos antes de necesitarlo. Hay que tomarse con calma la realidad de que cualquier cosa compremos es ya obsoleta y adquirirla en el último momento posible.

• Hay que estar preparado para ser novato para siempre, ser competente en el “modo principiante”,  aprendizaje de nuevos programas, haciendo preguntas tontas, acostumbrándonos a cometer errores estúpidos, solicitando ayuda y ayudando a otros con lo que vamos aprendiendo (el aprendizaje colaborativo es la mejor manera de aprender). (interesante, la actitud de “aprendientes” en beta permanente que nos aconseja. También que aconseje el aprendizaje social, como hemos destacado también en numerosas ocasiones aquí. Recordemos el concepto de “organizaciones que apenden” de Senge.

• A menudo el aprendizaje de una nueva herramienta requiere desaprender lo antiguo. Los hábitos de uso de un teléfono fijo no funcionan para el correo electrónico o teléfono celular. Los hábitos de correo electrónico no funcionan en twitter. Los hábitos de twitter no funcionarán para lo que vendrá.

• Hay que tomarse momentos sabáticos. Una vez a la semana hay que dejar de lado las herramientas. Una vez al año abandonarlas. Una vez en la vida dar marcha atrás por completo. Volveremos con renovado entusiasmo y nuevas perspectivas.

• ¿Es fácil de cambiar? Dejaremos la herramienta que estamos utilizando hoy en algún momento en un futuro próximo. ¿Será fácil? Si para cambiar debes abandonar todos tus datos, o aprender una nueva forma de escribir, o renunciar a cuatro otras tecnologías que se siguen utilizando, entonces tal vez esta no es la mejor para empezar.

• La calidad no siempre está relacionada con el precio. A veces lo caro, a veces lo menos costoso es lo mejor para usted. Las fichas de evaluación y las revisiones de otros/as deberían ser de lectura obligatoria.

• Por cada opinión de un experto online, solicitar una opinión experta opuesta en otro lugar. Sus decisiones deben ser tomadas ante un abanico completo de opiniones.

• No es necesario comprender cómo funciona una tecnología para usarla bien. No entendemos cómo funciona la biología pero podemos usar la madera.

• Las herramientas son metáforas que moldean el pensamiento. ¿Qué hipótesis lleva incorporadas la nueva herramienta? ¿Asume que se haga uso de la mano derecha? ¿asume que estoy alfabetizado, que sé una contraseña, que hay un lugar donde puedo tirarla? Los valores por defecto pueden reflejar el sesgo de una herramienta.

• ¿Qué abandonas? La única forma de asumir una nueva tecnología es reducir el tiempo que ya dedico a otra. Twitter debe ir en detrimento de otra cosa que estaba haciendo, quizás pensar o soñar despierto.

 

 

 

• Cada nueva tecnología puede tener efectos adversos. Cuanto más poderosos sus dones, mayores son los riesgos y el potencial de su abuso. Hay que valorar sus costes.

• Los riesgos de una nueva tecnología deben ser comparados con los riesgos de su antecesora o de no utilizar ningún tipo de tecnología. Los riesgos de una nueva resonancia magnética dental deben ser comparados con los de una radiografía y los riesgos de las radiografías dentales deben ser comparados con los riesgos de la no existencia de rayos X y los de las caries.

Sospecha de cualquier tecnología con muros para impedir el acceso. Si puedes arreglarlo, modificarlo o “hackearlo” tú mismo es buena señal.

• La respuesta apropiada a una tecnología estúpida es hacerla mejor tú mismo, así como la respuesta adecuada a una idea estúpida, que es reemplazarla con una idea mejor.

• Nadie tiene una idea exacta de para qué servirá un nuevo invento. Para evaluarlo, no pienses, prueba. (los usos, apropiaciones de una tecnología son esenciales)

• Los efectos de segundo orden de una tecnología por lo general sólo llegan cuando todo el mundo la usa o está presente en todas partes.

• Cuanto más antigua sea una tecnología, más probable será que siga siendo útil.

• Busca la mínima cantidad de tecnología que maximice tus opciones.

El retraso moral en las raíces de la corrupción

| March 8th, 2011 | 4 Comments »

Entre el que ya es video viral de Arcadi Oliveres comentando el porqué de las desigualdades en el tercer mundo y este de Lawrence Lessig, que cuenta cómo también en EEUU la corrupción es parte importante del motor del sistema, los escándalos de Wikileaks y lo vergonzoso de la situación Libia y algunas lecturas recientes sobre Conflictología, no puedo dejar de pensar en Kohlberg, en cómo aunque la religión haya teñido de matices negativos el concepto, es hora, porque la sociedad ha cambiado, de volver a hablar de cosas como la evolución moral y ética.

Y es que empieza a resultar evidente que no nos dirigen los que serían líderes lógicos, los más avanzados en cuanto a desarrollo ético y moral.

Nos cuenta Lessig que cuando solo el 11% de la población americana cree en el congreso, cuando el dinero, para enriquecerse o seguir ganando elecciones, es el máximo valor, lo que vivimos son oligocracias económicas y no verdaderas democracias. De forma similar nos relata Arcadi el expolio constante del tercer mundo por parte de dictadores multimillonarios y algunos cómplices igual de ricos en el primero.

Así que no puedo dejar de comprobarlo en el esquema inferior y parece, sí,  que muchos de nuestros políticos están en la segunda etapa (de las 6 o 7 posibles en orden de evolución progresiva), que viven estancados en un estadio de moral preconvencional caracterizado por la valoración de los actos según las necesidades que satisfacen, algo normal con 4 a 10 años de edad, pero no creo que positivo si lo observamos en los que consideramos adultos líderes de nuestra sociedad.

Nos merecemos, creo, ser gobernados, no por el 20% de los que atesoran la riqueza del 80% restante sino por el 25% que los estudios posteriores a la teoría de Kohlberg relatan que es capaz de pasar de ese segundo estadio, de ir más allá de las propias necesidades egoístas.

¿Despertamos? ¿Golpeamos la raíz o seguimos, como decía Thoreau, agitando las ramas? ¿Tiene sentido el propio sistema cuando son algo tan importante como los valores que lo fundamentan lo que ha cambiado, lo que estamos haciendo cambiar? ¿Cómo hacemos que evolucione a la par?

 

 

 

Extraigo de Wikipedia para mera constatación de los lectores, la teoría del desarrollo moral de Kohlberg:

Kohlberg considera esencial comprender la estructura del razonamiento frente a los problemas de carácter moral. En sus investigaciones no se centra en los valores específicos sino en los razonamientos morales, es decir, en las razones que tienen las personas para elegir una u otra acción. Son los aspectos formales del pensamiento moral los que interesan a Kohlberg.

Comenzó su trabajo recogiendo material hacia 1960; básicamente presentaba a la gente “dilemas morales”, es decir, casos conflictivos de decisión y clasificaba las respuestas que obtenía. Mediante este procedimiento llegó a describir seis etapas que corresponden a tres niveles distintos de razonamiento moral. El autor sostiene que la secuencia de etapas es necesaria, y no depende de las diferencias culturales, ya que obtuvo los mismos resultados en México, Estados Unidos y Taiwán. Datos interesantes hablan de que sólo el 25% de los adultos llegan al tercer nivel; el estado 6 es alcanzado sólo por el 5% de los adultos.

(añadiría, porque lo creo relevante, que a determinados niveles de pobreza, cuando estamos ocupados en satisfacer la base de la pirámide de necesidades de Maslow, no tiene sentido hablar de desarrollo moral, tema que puede estar distorsionando este tipo de resultados. No es el caso, obviamente, de los dirigentes aludidos más arriba.)

Kohlberg descubrió que el razonamiento moral parece evolucionar y complicarse progresivamente a lo largo de la adolescencia y hasta la edad adulta joven, ya que depende del desarrollo de ciertas capacidades cognitivas que evolucionan según una secuencia invariable de tres niveles, cada uno de ellos compuesto de dos etapas morales distintas. Cada etapa refleja un método de razonamiento frente al planteamiento de dilemas morales. Kohlberg afirmaba que a pesar del vínculo estrecho entre desarrollo moral y desarrollo cognitivo, el crecimiento de este último no era suficiente para garantizar el desarrollo moral, y que la mayoría de los adultos nunca llegarían a pasar de la etapa 5 del desarrollo moral.

 

Moral preconvencional

Se da entre los 4 y los 10 años de edad. A esta edad las personas actuan bajo controles externos. Obedecen las reglas para evitar castigos y obtener recompensas o por egoismo.

Etapa 1
Esta etapa fue definida por Kohlberg como la de “orientación hacia el castigo y la obediencia”. En esta etapa la bondad o maldad de un acto depende de sus consecuencias.

Etapa 2
Esta etapa fue definida por Kohlberg como la de “hedonismo ingenuo”. En esta etapa las personas siguen las reglas con fines egoístas. Se valoran los actos en función de las necesidades que satisfacen.

 

Moral convencional

Etapa 3
Definida por Kohlberg como la etapa de “orientación del niño bueno”. En esta etapa los actos se valoran según complazcan, ayuden o sean aprobados por los demás. Se evalúa la intención del actor y se tiene en cuenta las circunstancias.

Etapa 4
Esta es la etapa de la “preocupación y conciencia sociales”. En ella se toma en consideración la voluntad de la sociedad reflejada en la ley: lo correcto es la obediencia a la norma, no por temor al castigo sino por la creencia de que la ley mantiene el orden social, por lo que no debe transgredirse a menos que haya un motivo que lo exija.

 

Moral postconvencional

Etapa 5
Se trata de la etapa de la “orientación del contrato social”. Las personas piensan en términos racionales, valoran la voluntad de la mayoría y el bienestar de la sociedad. Las leyes que comprometen los derechos humanos o la dignidad son consideradas injustas y merecen desafío. Sin embargo, la obediencia a la ley se sigue considerando mejor para la sociedad a largo plazo.

Etapa 6
La sexta etapa del desarrollo moral según Kohlberg es la de “moralidad de principios éticos universales”. El individuo define el bien y el mal basado en principios éticos elegidos por él mismo, de su propia conciencia. Se basan en normas abstractas de justicia y respeto por todos los seres humanos que trascienden cualquier ley o contrato social. Se actúa de acuerdo a normas interiorizadas y se actuará mal si se va en contra de estos principios.

IBM Watson alcanza el 80% de la inteligencia individual: más cerca de la utopía.

| February 26th, 2011 | 7 Comments »

Una de las tesis más polémicas de la teoría de la singularidad es aquella que afirma que en el momento en que las máquinas alcancen la capacidad de almacenaje y procesamiento de la información de cualquier cerebro humano (1.25TB de datos, a unos 100 teraflops por segundo), es posible que surja alguna forma de conciencia artificial.

Más allá de esta controvertida cuestión, la noticia de actualidad está en la popularización de algunos avances en inteligencia artificial. Y es que la computadora IBM de Watson está al 80% del potencial de computación humano, con 80-teraflop y 1TB de memoria (que para los que compartáis conmigo la dificultad por entender valores tan altos, significa 220 millones de páginas de texto o 111 DVDs.)

Así equipada, la máquina se batía en duelo y vencía, hace pocos días, a los concursantes de un conocido programa en EEUU, Jeopardy, respondiendo en menos de 3 segundos a las preguntas sobre cultura general que formulaba el presentador.

Son muchos los detalles en la web acerca del proceso, que no hacen más que recordarnos lo complejo de nuestros cerebros. Uno de ellos es que el algoritmo original precisaba un solo procesador y tardaba 2 horas en escanear la memoria completa de Watson para encontrar una respuesta, así que los técnicos de IBM añadieron tantos CPUs como para que la respuesta tardara solo 3 segundos.

Son varios los antecedentes, uno de los más conocidos el de IBM Deep Blue desafiando a un Kasparov que era entonces campeón mundial de ajedrez. Se trataba entonces de un problema matemático, muy distinto del actual. Con Watson no se trata de resolver una cuestión limitada a un espacio bien definido, se trata dealgo mucho más complicado, de lidiar con la ambigüedad, con la naturaleza contextual del lenguaje.

Se imaginan ya muchas aplicaciones de la inteligencia artificial de Watson, algunas interesantes en salud, así que os recomiendo si queréis saber más, un libro que profundiza en el tema.

Reflexionando acerca del tema surge una vieja idea, que repetíamos también al hablar de cómo Internet estaba acelerando nuestro desarrollo cognitivo: si hay algo más potente que una sinapsis (la conexión entre dos neuronas), es la conexión entre dos personas, si hay algo más grande que la inteligencia individual, es la inteligencia que, entre todos, podemos alcanzar.

Recuerdo, creo que en un libro de Daniel Pink (“The Whole new mind”), la historia del hombre que murió exhausto en una carrera contra una máquina. Físicamente, tal y como sabían luditas y neoluditas (cuando quemaban las máquinas que habían de dejarles sin trabajo durante la revolución industrial), teníamos la batalla perdida.

No es así en el caso de la inteligencia, que se beneficia ampliamente de la cualidad social cuando aparece y provoca maravillas tan diversas como las que podéis ver en los vídeos que he decidio incluir en una presentación próxima:

Inteligencia colectiva, colaboración en estado puro….

También inteligencia colectiva, colaboración en estado puro…. aunque tome la forma de ciencia, de tecnología:

En fin… sería correcto decir, así, que en paralelo a la revolución social que vivimos en los países árabes, Febrero de 2011 debería ser recordado también como momento en que la inteligencia colectiva, puesta, como diría Kevin Kelly en “What Technology wants”, al servicio de una tecnología que es desde los inicios de la historia, la fuerza motriz de la evolución, vence por primera vez a la individual.


La utopía está en el horizonte.
Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y
el horizonte se corre diez pasos más allá.
¿Entonces para que sirve la utopía?
Para eso, sirve para caminar.

Eduardo Galeano

Aunque resulta algo extraño observar a un ser humano persiguiendo desde el principio de los tiempos su propia reconstrucción, aunque parece incluso absurda esta carrera por hacernos a nosotros mismos, lo que está claro es que vamos logrando emular aquello que nuestros cerebros izquierdos (racionales) son capaces de hacer.

Dicho en otras palabras, hemos inventado ya una máquina capaz de emular lo más racional, computacional de nosotros mismos.

Toca ahora investigar la creatividad, la emoción, todavía aquellas cosas que nos hacen humanos, superiores incluso a la suma de todos nosotros, evolución tecnológica mediante,  juntos.

Sigamos…

Hacia un nosotros cada vez más amplio, la empatía como motor histórico en el encuentro Jóvenes 3D

| January 26th, 2011 | 1 Comment »

Me ha parecido ideal para acompañar la presentación que realizaré el próximo viernes en el encuentro Jóvenes 3D de Quart de Poblet, el fragmento que escribe Rifkin a partir de un discurso reciente de Obama: “Debemos agudizar nuestro instinto para la empatía pera poder convertirnos en personas más cívicas”, decía:

“Los nuevos descubrimientos acerca de la evolución humana desafían viejas creencias sobre nuestra naturaleza. No estamos biológicamente predispuestos para la agresión, la violencia, el egoísmo y la búsqueda del placer y recompensas utilitarias sino para la intimidad  y la sociabilidad. La empatía es el medio emocional y cognitivo sobre el que expresamos esas tendencias.

Empatizar es experimentar la condición de otro como si fuese la propia. Es reconocer sus vulnerabilidades y su lucha por florecer, por ser. Ser capaz de empatizar  requiere conocer primero las propias vulnerabilidades, que la vida es un bien valioso y merecedor de ser tratado con respeto. La empatía es celebrar la existencia propia y de los demás. Empatizar es civilizar.

La empatía es la mano invisible de la historia, el pegamento social que ha permitido a nuestra especie expresar solidaridad los unos con los otros en dominios cada vez más amplios. La empatía ha evolucionado a lo largo de la historia. En las sociedades cazadoras – recolectoras la empatía raramente iba más allá de los lazos de sangre tribales. En la era de la agricultura se extendía y basaba en lazos religiosos. Los judíos empatizaban con judíos como en una extensión de la familia. Los cristianos empatizaban con cristianos, los musulmanes con musulmanes, etc… En la era industrial, con la emergencia del estado-nación moderno, la empatía volvía a extenderse, esta vez hacia gente con identidades nacionales similares. Hoy empieza a ir más allá de los lazos nacionales, alcanzando a la humanidad al completo. Empezamos a ver la biosfera como nuestra comunidad indivisible y a nuestros congéneres como criaturas de nuestra familia extendida evolutiva. Hemos estado mucho tiempo obsesionados en crear una sociedad más unida. Quizás es momento de cambiar el foco hacia una sociedad más empática.”

(Presentación provisional, por terminar)

Participa para no ser programado

| December 28th, 2010 | 6 Comments »

Tenía en algún lugar del escritorio esta revisión crítica del último libro de Rushkoff, que en su momento me ayudó a reflexionar sobre algunas de las resistencias típicas al cambio de paradigma en el que estamos inmersos.

Resumo en algunas líneas cada capítulo del libro y aporto mi opinión, a menudo contraria. Creo que el título no debería ser “Programa o serás programado” sino el que titula este post.

Dicho de otro modo, mi tesis básica es que no es necesario saber “programar para no ser programado”, que ningún individuo aislado debe saberlo todo, que es necesario, como sociedad, tener individuos que sepan programar pero también otros con otras competencias más blandas, tradicionalmente denominadas “soft skills”, de filtrado, de análisis crítico, incluso de desarrollo ético,  que deben ser complementarias a la programación.

Me hacía pensar también en ello Daniel Pink, con su “Asiaficación”  (todo lo que puede ser externalizado, producido en Asia, lo es) y la necesidad de educar en occidente personas más creativas, que desarrollen capacidades típicamente asociadas al hemisferio derecho de nuestro cerebro.

Dicho en otros términos, lo importante será saber participar, saber colaborar y poner en común lo que todos/as sabemos.

Me quedo con un ejemplo que me explicaban hace pocos días: ¿Qué diferencia hay entre un hacha de sílex y un Iphone si ambas son tecnologías creadas por el hombre?

La respuesta está en que son muchas más las personas necesarias para crear un Iphone que, como diría Kelly, la propia organización social puede ser considerada la primera tecnología.

Colaboremos, participemos de la nueva inteligencia global y no seremos programados.

Generación We, Innovación social y sociedad 2.0

| December 21st, 2010 | 25 Comments »

Lo sabéis: Assange no es, a pesar de las votaciones de la gente, el personaje del año de la revista Time,  un indicio más de que “la mano oculta” que desprecia Wikileaks es más grande y poderosa de lo que en algún momento pudimos pensar. Hoy en España no andamos mejor…. y se vota una ley anacrónica, que pretende poner fin a muchas otras libertades.

Ni los políticos representan al pueblo, ni Times representa al pueblo, ni sabemos muy bien ya, si lo pensamos profundamente, bajo qué tipo de totalitarismo vivimos.  Y es que mientras en Internet han estado unos cuantos locos, frikis, desubicados, jugando a ser periodistas, escritores, músicos, etc… y llenando a la vez los bolsillos de unas cuantas marcas al uso (llámense Facebook, Amazon, Paypal, Mastercard, Apple, Microsoft, Google y tantas otras), no ha habido  demasiado problema. Pero ahora que asoma la sociedad postdigital, la que es permeable a lo que sucede en la red, la que a través de las mismas marcas y el mismo sistema de enriquecimiento de unos pocos, ha puesto en los bolsillos de los ciudadanos armas de destrucción masiva de secretos, de artimañas para cubrir delitos, de muchas cuestiones consideradas intocables, la cosa cambia.

Con Wikileaks como colofón de muchas otras cosas, creo que hay algo importante que si no está ocurriendo ya, está a punto de ocurrir: la sociedad postdigital es la sociedad 2.0. Horizontalización de las relaciones, ciudadanos amateur empoderados dando pulso a la información, marcando tendencias,  escaparate a la diversidad, sociedad de la participación, de la transparencia, son algunos de los matices con que la revolución digital tiñe esta sociedad-red.

 

Sociedad 2.0

Nos ocupa hoy la que podría ser la característica fundamental del cambio que vivimos:  la cultura de compartir que identificaba Lessig, como filosofía nacida en internet pero que empieza a dar forma a comportamientos e ideologías fuera de la red.

Del consumidor al prosumidor, del productor activo de información, conocimiento, a un individuo que cuando consume, ya no sabe hacerlo de espaldas a su círculo social, que se ha convertido ya en consumidor colaborativo.

 

La Innovación social es, en este sentido, la forma más importante de innovación hoy, la P2P, la revolución más importante de las que vivimos.  Y ello,  según el libro  What´s mine is yours, the rise of collaborative consumption, por algunos motivos básicos:

-La importancia renovada de lo que significa comunidad, el resurgir de viejas (la “comuna”, en cierto modo) y la emergencia de nuevas “formas de estar juntos” a través de las denominadas arquitecturas de la participación, las redes sociables de las que hablábamos hace poco, las redes P2P  en tiempo real, etc…

-La presión de urgencias medioambientales no resueltas, la sostenibilidad o necesidad de frenar un consumo imposible de mantener para toda la humanidad por demasiado tiempo más.

-La crisis económica, que obliga a replantear cuestiones, a reinventarnos como individuos, cultura y sociedad.

Dicho de otro modo, si compartir siempre ha dependido de una red, ahora que “la red” ha redefinido su alcance, significado y posibilidades gracias a internet, las oportunidades y ventajas de hacerlo aumentan enormemente. Cuando eliminamos, por ejemplo, los costes de transacción, de organizar la colaboración, compartir se convierte en un comportamiento altamente competitivo, el nuevo poder, como diría el gran Clay Shirky, de la organización sin organizaciones.

 

Reinventando elementos básicos: de la propiedad al acceso, a las experiencias, al sentimiento de comunidad

Nadamos en el sinsentido: el 80% de las cosas que tenemos es usado menos de una vez al mes. Urge evolucionar desde una sociedad neofílica, con unos bienes preprogramados para no durar mucho, necesitada de créditos para seguir el trepidante ritmo de lo “cool”, de lo nuevo.  Debemos aprovechar la oportunidad que nos presta la emergencia de un ecosistema de conectvidad permanente que facilita disponer de bienes o servicios sin necesidad de adquirirlos.

Es hora de poner en marcha la inteligencia colectiva para ver cómo hacer que los productos y servicios compartidos sean más atractivos que la propiedad. Diría Kevin Kelly, en el mismo sentido, que el acceso es mejor que la propiedad: no queremos las cosas sino las experiencias que las cosas pueden proporcionarnos. En el mismo sentido se pronunciaría Jeremy Rifkin, en The age of access, con su idea de que  la propiedad privada estará pasada de moda en 25 años.

Citan en Collaborative Consumption (Rogers y Botsman, 2010)  a Bill Ford, presidente de la compañía del mismo nombre, que reconocía lo siguiente sin temor en una entrevista en 2009:  “El futuro del transporte será una mezcla entre Zipcar (servicio para compartir coches privados), transporte público y coche privado.”

Surgen distintas propuestas, de entre las cuales destaca el resurgir de las economías del intercambio, del trueque, propias de ámbitos locales y primitivos.  Pueden ser múltiples y estar en diversos lugares las cosas que necesitamos, además de que  es probable que el actual propietario del bien o servicio que necesitamos, no necesite o desee nada de lo que podamos ofrecerle en un momento determinado. Es lo que algunos sociólogos han llamado  la dificultad de la coincidencia de necesidades, más grave, en mi opinión, en las sociedades modernas, que las multiplican.

¿Pero qué ocurre si aplicamos las teorías de la larga cola de Anderson también al trueque? Internet funciona como banco común para el intercambio de las más diversas necesidades (tiempo por dinero, banco de la  felicidad en Estonia. moneda virtual VEN, son algunos notables ejemplos de iniciativas para organizar formas contemporáneas de trueque), de forma fácil.  Se trasladan incluso las teorías de redes sociales (6 grados separación) a los items que se pueden intercambiar, existiendo cosas tan sorprendentes como Swaptree, combinado explosivo entre  la tecnología  de recomendación de amazon y la ideología de freecycle.

Es, otra vez, el poder de la organización sin organizaciones, que podemos trasladar incluso a lo que en muchos sentidos es la institución por excelencia: el dinero. Existen ya, en este sentido, ejemplos de Bancos sociales, comunidades para solicitar y dar créditos, como Zopa (al 0,65% de interés), en los que prestamistas y necesitados de préstamo se encuentran de forma independiente de la institución bancaria. Representan ya el 10% del mercado de préstamos personales en EEUU en 2010.

Otros ejemplos concretos citados en el libro de Rogers y Botsman (2010)  son Zipcar,  Airbnb (viajes P2P), Freecycle (de intercambio, regalo, de cosas que nos sobran a quienes puedan necesitarlas),  Landshare (intercambio de cultivos de verduras y tierras para hacerlos), servicios de intercambio de ropa para adolescentes, intercambio de juguetes para niños, coworking o puestos de trabajo compartidos, couchsurfing (alojamiento peer to peer), los conocidos servicios de bicing, intercambio de cajas, etc…

 

Neurobiología de “compartir”

También lo hemos dicho ya, la investigación neurobiológica indica que compartir es natural. Cuando niños de solo 14 meses ven a un adulto (incluso si lo acaban de conocer) que necesita que se le abra una puerta porque tiene las manos ocupadas, intentarán ayudarle.  Al año, un niño apuntará con el dedo objetos que el adulto simula haber perdido. Si dejamos, por último, caer un objeto ante un niño de dos años, lo recogerá para nosotros y nos lo ofrecerá.

Lo indican las investigaciones de Tomasello en Why we cooperate:  empatía o cooperación pueden ser naturales, no aprendidas ni surgidas para obtener determinadas recompensas. Ocurre sin embargo que a los tres años el niño empieza a adherirse a normas sociales, moldeadas por una cultura  hiperindividualista. Somos parecidos desde entonces a lo que afirma Axelrod en “La evolución de la cooperación”: tememos la “sombra del futuro”, cooperamos por miedo al futuro porque sabemos que si no lo hacemos así y otra vez desde un sentido social de la reciprocidad universal y primigenio,  los demás no cooperarán con nosotros después.

Igualmente, somos proclives al intercambio: dar cosas en  servicios como freecycle nos produce un placer similar a comprarlas y es también natural en niños. Como demuestran múltiples experimentos en psicología social, niños, adultos e incluso primates, no solo sabemos intuitivamente lo que es justo y lo que no, sino que sentimos una aversión natural hacia la desigualdad, el desequilibrio, la injusticia.

 

Generación We:

Algo ha cambiado entorno a la tragedia de lo común, la conocida en el ámbito anglosajón “tragedia del commons” que según Hardin significa que la explotación compartida tiende a provocar el egoísmo, la ambición, la ruina de todos/as. Y es que el tema, en el mundo de los bits, de naturaleza libre, infinitamente reproducibles y no desgastables, como reconoce Ostrom, el tema es completamente distinto.

Así, el alguna vez denominado Sharismo, la cultura de los bienes compartidos, parece  un cambio cultural tremendamente actual y directamente observable en algunos productos de la creatividad juvenil, como veíamos al hablar del “fenómeno Lipdubs.”

Además, parece que van tomando, como siempre recuerdo en charlas, las riendas de una sociedad con mucho conocimiento a su alcance pero pocos rumbos definidos.

Lo demuestra una encuesta en el Usa Today: el 61% de los jóvenes de 13 a 25 años se siente personalmente responsable de cambiar el mundo. Y no es algo que se quede en el volátil ámbito de las ideas, con cifras como el 81% que han sido voluntarios alguna vez o un 83% que considera la responsabilidad social o medioambiental de las compañías a la hora de tomar decisiones de compra o valoración de la calidad de productos o servicios.

Así, podemos afirmar que la generación “me” está siendo sustituida por la generación “we”,  con valores mucho más allá de lo material. Ejemplo vivo de ello es Chris Hugues, ex directivo de Facebook y responsable de la campaña Obama en Redes sociales, creando en la actualidad, como demostración de que el dinero no da, por si solo, la felicidad, Jumo,la alternativa social activista a Facebook que tanto está dando que hablar.

Finalmente no creo, si se cumplen en internet las hipótesis sobre influencia social de Robert Cialdini, que el fenómeno tenga marcha atrás, cuando diversas investigaciones sociales muestran cómo la información acerca de lo que hacen los demás es un argumento mucho más convincente que la presíón social. Sea por la influencia de los universos informacionales definidos por nuestras redes de contactos,  la emergencia de la cultura compartida de la que hablaba Lawrence Lessig  o los diversos motivos que hemos ido analizando,  parece que es el momento, volviendo a Rogers y  Botsman (2010), ahora que son muchas las opciones, de seguir eligiendo “más”  o cambiar radicalmente de opción y elegir “mejor”.  Los jóvenes parecen tenerlo claro….

 

Cada vez más tú, cada vez más yo, cada vez más Nosotros:

Parafraseo al gran Sabina cuando definía magistralmente el desamor: y cada vez más tú y cada vez más yo sin nada de nosotros”. Ocurre con la Sociedad 2.o todo lo contrario, resultando una sociedad cada día más empática.

Dice Kevin Kelly en su último libro (What technology wants) que si la regla de oro de la moralidad es comportarse con los demás de la misma forma que nos gustaría que los demás se comportasen contigo y estamos expandiendo con las tecnologías la noción de “los otros” mucho más allá de la proximidad física, del ámbito local, eso significa mayor desarrollo moral. Estaríamos hablando de la sexta etapa en la teoría del desarrollo moral de Kohlberg a la que quizás le faltaba cierta coherencia en el aspecto de la universalidad.  También de la necesidad de  “confiar en extraños”, como comportamiento avanzado y pre-requisito de la Innovación social en las redes digitales distribuidas que plantean Rogers y Botsman (2010).

Vivimos, en definitiva, en un “We” cada vez más amplio, globalizado, casi universal en las redes sociales, en las que las relaciones son mucho más variadas, sutiles y creo que elaboradas, un mundo en el que las leyes universales de la reciprocidad son quizás más indirectas pero siguen más vivas que nunca.

 

Esperemos que se generalicen el tipo de plataformas que hemos ido enumerando, porque más allá del servicio concreto que prestan, logran un objetivo secundario, revulsivo para el cambio de muchos aspectos urgentes en la sociedad postdigital: el de construir comunidad.

Vivimos en un mundo cada vez más conectado en el que  lo que es bueno para el individuo (la misma alegría, dirían Fowler y Christakis, que se contagia a través de las redes) es bueno para todos, sociedad postdigital en la que somos “cada vez más tú, cada vez más yo”, cada vez más grandes, cada vez más Nosotros.

 

Imagen 1: Jens Rydén
Imagen 2: Juan Genovés, cartel Escuela de Verano 2010 UIMP.

El culto a lo amateur: el corazón de la revolución creativa

| December 11th, 2010 | 10 Comments »

Titulo esta entrada con la sentencia del conocido y retrógrado libro de Andrew Keen, únicamente con la intención de desprenderla de su ironía. Deberíamos reconocer, abrazar, dar culto a lo amateur, a lo que la gente genera de forma espontánea a partir de propuestas de mercado, en una especie de rueda imparable, porque es precisamente lo que provoca la revolución tecnológica, ideológica, creativa y social que vivimos.

Llevo unos días pensando en Chrome OS (el sistema operativo de Google), en cómo van a cambiar las posibilidades actuales de las TIC, en cómo va a seguir aumentando la importancia de las aplicaciones frente a la web y los propios dispositivos, en que es cierto lo que  Kurzweil lleva tiempo vaticinando: que el futuro es de desaparición del ordenador físico en favor de dispositivos cada vez más ligeros, intercambiables, bastante menos  importantes que el servicio que de ellos obtenemos.

Veremos en los próximos tiempos, en definitiva, elevar a la infinitésima potencia el valor de “las nubes”, pero lo importante de esta Internet como sistema operativo está por ver y será una vez más la resignificación que den al Cloud Computing los usuarios la que marcará su futura evolución.

 

collectivememoryAlgo similar ocurre cuando plataformas de elearning y plataformas de colaboración en empresas van adoptando cosas que los usuarios, los denominados “amateur” ya habían logrado “remezclando”, reutilizando, apropiándose de distintos modos de las herramientas participativas de la web social.

Pasará también con este Google Chrome OS, sobre el que decía ayer en una entrevista para e-prendizaje que cambiaría seguro el panorama de los Entornos Personales de Aprendizaje. Hablaremos de ello en un próximo post.

 

Me inspiraba hoy una frase de O´Reilly (que recuerda Bryce Roberts) : Las buenas ideas pueden tener distintos orígenes pero “la tecnología más disruptiva suele empezar desde los aficionados, los hackers y los geeks”.  Gracias a que, añadiría, Internet pone a disposición de la pasión amateur, ya de por sí potente, un laboratorio universal en que correr a sus anchas.

 

Open Kinect Project

Ocurrirá con Chrome OS y es lo que está ocurriendo con la tecnología de Microsoft Kinect, desde su origen limitado como periférico que podemos conectar a la~Xbox 360 para jugar “motion based games” (juegos basados en el movimiento) pero que no deja de agudizar el ingenio de muchos/as, que inundan los últimos días Youtube de derivaciones como la del vídeo:

 

 

De hecho, recién presentada al público general la tecnología Kinect, ocurría algo muy interesante en la comunidad hacker: surgía el Open Kinect Project, la alternativa en código abierto (para que corriera en cualquier sistema operativo y tipo de aplicación) de la opción propietaria de Microsoft. En menos de una semana el dispositivo original de MS era crackeado y empezaban a desarrollarse en el ámbito de “lo amateur” infinitas ideas. Algunas las veremos madurar seguro durante los próximos tiempos.

Observar los procesos de apropiación de las tecnologías es importante para poder hablar de tendencias. Dicho de otro modo tendencia  no es futuro en Internet sino lo que unos pocos/as están haciendo, inventando ya.

 

Pasión y diversión en un entorno abundante de Conocimiento

Muchas revoluciones tecnológicas no empiezan con emprendedores invirtiendo importantes sumas de dinero en operaciones estratégicamente controladas, sino a partir de la observacón de cómo una serie de aficionados, simplemente, se divierten. Linus Torvalds lo admitía en “Just for fun” y son múltiples los ejemplos históricos de ello, desde los hermanos Wright que inspiraron la aviación, al Homebrew Computer Club, que ayudó a nacer a la industria de las computadoras personales o los primeros websites, que no fueron creados para ser rentabilizados.

Facilitar este movimiento, seguir su inercia, puede significar una ventaja competitiva importante. Se trata en el mundo TIC del modelo Facebook y las APIs abiertas (el último caso interesante al respecto es el de los “Angry Birds”, juego que está causando furor y que también se basa en ese importante principio) pero sobre todo de los movimientos por el código y la cultura libres.

Lo decimos a menudo: es fácil, en el entorno actual, encontrar respuestas y lo importante ahora es hacernos las preguntas adecuadas. Con cosas como el Open data, la irrupción de internet en las aulas y si seguimos trabajando en el cambio cultural hacia el “Do it Yourself” y la valoración social de la red como entorno de investigación y aprendizaje, conseguiremos que se generalice lo ocurrido en el ámbito del desarrollo de software a muchos otros ámbitos, necesitados de una evolución igual o de fresca.

Terminar transformando la ironía de Keen en todo lo contrario: nada bueno puede surgir si no es de lo amateur. Es momento de conseguir lo que siempre hemos querido, es momento de ser Grandes.

Programa o serás programado: el Manifiesto por una red neutral

| November 30th, 2010 | 12 Comments »

Terminaba de leer hace unos días “Program or be programmed”, el último libro del autor de “Cyberia” Douglas Rushkoff del que también publicábamos resumen de un documental excepcional. Preparo un resumen crítico del libro, con el que no coincido en casi ningún aspecto, para publicar en breve, pero creo que puedo anticipar, en motivo del manifiesto por una red neutral, algunos puntos:

La tecnología digital es programada, lo cual genera un sesgo, una ventaja ante el uso de internet para aquellos con capacidad para programar. Debemos aprender a escribir software o nos convertiremos nosotros mismos en software, es la tesis última y central del libro.

Compara en este sentido la educación de los niños en occidente y la que reciben en países como China o Irán, que incluyen la programación en los sistemas educativos (en cuestiones de ciberseguridad, incluso les enseñan criptografía). Según fuentes de las fuerzas armadas estadounidense, en una sola generación nos habrán superado en ese aspecto. Y no solo a nivel militar: el ejemplo sirve como indicador de las carencias que puede sufrir nuestra competitividad general, también económica, si no nos convertimos en expertos conocedores de las “entrañas” de las nuevas tecnologías.

El libro termina añadiendo intencionalidad, a modo de teoría conspiratoria, a todo ello: Internet nació amenazando muchos sectores importantes en nuestra sociedad: los mass media, la educación, la industria, etc… No era bueno para el negocio, así que la actitud fue crear interfaces más complejas, hacer el sistema más opaco para el usuario final, similar a una televisión que, como bien sabemos, ha resultado ser bastante inofensiva para el “status quo”.

La cuestión es que, si bien creo que exagera o confunde el foco (no es necesario conocer los detalles mecánicos de un motor para conducir con civismo), el libro sí acierta en la necesidad de formar, aunque no en programación sino en derechos digitales, netizens críticos y por tanto resistentes ante dos de las amenazas a la red como entorno de emancipación individual y social: la proliferación de aplicaciones y entornos (Léase el debate de hace unos meses sobre la muerte de la web) y el tema que motiva este post: la neutralidad de la red.

Dicho en otras palabras, lo que Rushkoff lleva al extremo es algo que no deja de ser cierto: el futuro, la futura neutralidad de la red (o su muerte como entorno libre y capaz de cambiar el mundo), la medida en que puede servir como instrumento de liberación más que de control social, dependerá de la formación de sus usuarios.

La información, la formación de un usuario que sepa defender sus derechos ante marcas y operadoras es el abono para el jardín abierto, sin límites, que la mayoría queremos.

 

Sirva a ello el manifiesto al que nos adherimos:

(Si te sientes cómodo y representado por este texto, dale toda la difusión que puedas y quieras: reprodúcelo, enlázalo, tradúcelo, compártelo, vótalo… todas esas cosas que puedes hacer con total tranquilidad y libertad gracias, precisamente, al hecho de que tenemos todavía una red neutral. Hagamos posible el seguir teniéndola. Si lo mencionas en tu cuenta de Twitter o Facebook, usa el hashtag #redneutral)

Los ciudadanos y las empresas usuarias de Internet adheridas a este texto MANIFESTAMOS:

  1. Que Internet es una Red Neutral por diseño, desde su creación hasta su actual implementación, en la que la información fluye de manera libre, sin discriminación alguna en función de origen, destino, protocolo o contenido.
  2. Que las empresas, emprendedores y usuarios de Internet han podido crear servicios y productos en esa Red Neutral sin necesidad de autorizaciones ni acuerdos previos, dando lugar a una barrera de entrada prácticamente inexistente que ha permitido la explosión creativa, de innovación y de servicios que define el estado de la red actual.
  3. Que todos los usuarios, emprendedores y empresas de Internet han podido definir y ofrecer sus servicios en condiciones de igualdad llevando el concepto de la libre competencia hasta extremos nunca antes conocidos.
  4. Que Internet es el vehículo de libre expresión, libre información y desarrollo social más importante con el que cuentan ciudadanos y empresas. Su naturaleza no debe ser puesta en riesgo bajo ningún concepto.
  5. Que para posibilitar esa Red Neutral las operadoras deben transportar paquetes de datos de manera neutral sin erigirse en “aduaneros” del tráfico y sin favorecer o perjudicar a unos contenidos por encima de otros.
  6. Que la gestión del tráfico en situaciones puntuales y excepcionales de saturación de las redes debe acometerse de forma transparente, de acuerdo a criterios homogéneos de interés público y no discriminatorios ni comerciales.
  7. Que dicha restricción excepcional del tráfico por parte de las operadoras no puede convertirse en una alternativa sostenida a la inversión en redes.
  8. Que dicha Red Neutral se ve amenazada por operadoras interesadas en llegar a acuerdos comerciales por los que se privilegie o degrade el contenido según su relación comercial con la operadora.
  9. Que algunos operadores del mercado quieren “redefinir” la Red Neutral para manejarla de acuerdo con sus intereses, y esa pretensión debe ser evitada; la definición de las reglas fundamentales del funcionamiento de Internet debe basarse en el interés de quienes la usan, no de quienes la proveen.
  10. Que la respuesta ante esta amenaza para la red no puede ser la inacción: no hacer nada equivale a permitir que intereses privados puedan de facto llevar a cabo prácticas que afectan a las libertades fundamentales de los ciudadanos y la capacidad de las empresas para competir en igualdad de condiciones.
  11. Que es preciso y urgente instar al Gobierno a proteger de manera clara e inequívoca la Red Neutral, con el fin de proteger el valor de Internet de cara al desarrollo de una economía más productiva, moderna, eficiente y libre de injerencias e intromisiones indebidas. Para ello es preciso que cualquier moción que se apruebe vincule de manera indisoluble la definición de Red Neutral en el contenido de la futura ley que se promueve, y no condicione su aplicación a cuestiones que poco tienen que ver con ésta.

La Red Neutral es un concepto claro y definido en el ámbito académico, donde no suscita debate: los ciudadanos y las empresas tienen derecho a que el tráfico de datos recibido o generado no sea manipulado, tergiversado, impedido, desviado, priorizado o retrasado en función del tipo de contenido, del protocolo o aplicación utilizado, del origen o destino de la comunicación ni de cualquier otra consideración ajena a la de su propia voluntad. Ese tráfico se tratará como una comunicación privada y exclusivamente bajo mandato judicial podrá ser espiado, trazado, archivado o analizado en su contenido, como correspondencia privada que es en realidad.

Europa, y España en particular, se encuentran en medio de una crisis económica tan importante que obligará al cambio radical de su modelo productivo, y a un mejor aprovechamiento de la creatividad de sus ciudadanos. La Red Neutral es crucial a la hora de preservar un ecosistema que favorezca la competencia e innovación para la creación de los innumerables productos y servicios que quedan por inventar y descubrir. La capacidad de trabajar en red, de manera colaborativa, y en mercados conectados, afectará a todos los sectores y todas las empresas de nuestro país, lo que convierte a Internet en un factor clave actual y futuro en nuestro desarrollo económico y social, determinando en gran medida el nivel de competitividad del país. De ahí nuestra profunda preocupación por la preservación de la Red Neutral. Por eso instamos con urgencia al Gobierno español a ser proactivo en el contexto europeo y a legislar de manera clara e inequívoca en ese sentido.

Texto extraído de Microsiervos y de Alt1040. Más información sobre neutralidad en Wikipedia.