Archive for the ‘ebooks’ Category

Vídeo: Las mejores maravillas de cada casa

| May 23rd, 2011 | 7 Comments »

Sabéis que pocas veces dejamos un único vídeo en un post. En este caso, el significado y la realización de este Stop motion de Irina Neustroeva, lo merecen. No en la Ted Talk de mañana pero caerá en mi próxima presentación.

No es necesario, ni ser tecnoutópico, ni ser tecnofóbico ni ser tecnosinctópico (término, creo que por obvio innecesario y que significa que hay que valorar la apropiación de las tecnologías para juzgarlas). A ver si logramos romper las diferencias y empezar a disfrutar.

Sea como sea, DRINKme, EATme, READme:

 

 

 

Ser un poco los demás: Feliz día de las palabras

| April 23rd, 2011 | 3 Comments »

Parece que a finales de este año podrán ya, en EEUU,  leer desde el Kindle libros prestados de bibliotecas públicas.

Y hoy, aniversario del nacimiento de Shakespeare es también  Sant Jordi en Cataluña, así que además de recomendar los dos libros que me hacía llegar hace poco Sira Coll desde Planeta y cuya revisión dejaremos aquí en un tiempo (en el caso de Bilton lo leí-escuché ya en inglés y me he referido a él en ocasiones), quería dejar también un par de regalitos:

 

Become-Somebody-ElseLove Agency para Mint Vinetu Bookstore.

 

Porque independientemente del medio, hoy con infinitas posibilidades más (sobre transmedia podéis consultar entradas anteriores o el propio libro de Bilton que recomiendo aquí), lo importante son las palabras. Lo expresa, con y sin ellas, esta obra maestra de la remezcla, creado a partir de fragmentos de vídeo en Youtube:

 

 

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“Una mirada lúcida y privilegiada a un futuro próximo en el que las noticias, el mensaje y la identidad de las personas va a cambiar radicalmente.” Wired

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La verdadera historia, narrada por sus protagonistas, del escándalo que puso en jaque a la política mundial

 

Felices historias, felices rosas, felices besos.

Resumen de la Ted Talk de David Brooks: El hombre como animal social

| April 2nd, 2011 | 3 Comments »

La charla plantea algunas de las ideas del último libro de Brooks, columnista del NY Times, The Social Animal, acerca de los insights que pueden derivar de las últimas investigaciones en neurocognición.

No es una charla modélica desde el punto de vista “Ted”, leída, con muchas ideas, etc. y también recoge bastantes críticas en cuanto a la fiabilidad de los resultados científicos que expone. Además, algunos/as tildan su discurso de excesivamente  Neocons (Brooks es abiertamente republicano) y derivan algunos matices creacionistas de su discurso, pero creo que podéis extraer, con la mente abierta que sé que os caracteriza, algunas ideas interesantes.

Dejo resumen de la transcripción y algún comentario propio:

Brooks comienza afirmando que los políticos son especialistas en lo que podríamos llamar comunicación emocional. Además de hablar mucho, tienden a invadir el espacio personal, aunque cuando pasan a “hacer política” esa conciencia social desaparece.

También en el aprendizaje influye la emoción: la gente aprende de la gente que ama.

Durante siglos hemos heredado una visión de la naturaleza humana basada en la noción de que somos seres divididos, de que la razón está separada de las emociones y de que la sociedad progresa en la medida en que la razón pueda reprimir las pasiones.

Alasdair MacIntyre, el famoso filósofo, dijo que “tenemos los conceptos de la moral antigua, de la virtud, el honor, la bondad, pero ya no tenemos un sistema con el que conectarlos”. Y eso nos ha llevado a un camino superficial en la política pero también en toda una gama de actividades humanas.

Vivimos en los últimos años la revolución de la conciencia, cambios en la concepción más profunda de lo que somos. Y no se basa en la teología o la filosofía sino en el estudio de la mente, desde la neurociencia hasta científicos cognitivos, economistas del comportamiento, psicólogos, sociología, etc.

Y lejos de ser una fría visión materialista de la naturaleza es un nuevo humanismo. Son 3 las ideas clave:

-Mientras la mente consciente escribe la autobiografía de nuestra especie la mente inconsciente hace la mayor parte del trabajo. La mente humana puede recibir millones de informaciones por minuto, de las cuales pueden ser conscientes unas 40. Otro hallazgo nos dice que el inconsciente, lejos de ser tonto y sexual es bastante inteligente.

-El segundo hallazgo es el que determina la importancia, en el centro del pensamiento, para las emociones. Las personas con lesiones en las partes que procesan las emociones en el cerebro no son súper inteligentes, en realidad a veces se sienten impotentes.Las emociones no están separadas de la razón sino que son el fundamento de la razón porque nos dicen qué valorar. Leer y educar las emociones, de este modo se convierte en algo central. Dicho de otro modo el cerebro es el registro de los sentimientos de una vida.

-Somos animales sociales, no animales racionales.

Somos hijos de la Ilustración francesa. Creemos que la razón es la más alta de las facultades. Pero parece que la Ilustración británica, o la Ilustración escocesa, con David Hume o Adam Smith, se acercaban más a nuestra esencia emocional.

Poseemos algunos talentos importantes y no medidos desde las concepciones tradicionales de la inteligencia, al respecto:

-Visión mental (yo lo llamaría empatía): la capacidad de entrar en la mente de otras personas y aprender lo que tienen que ofrecer. Parece que es algo que ya caracteriza a los bebés. Así por ejemplo Meltzoff, de la Universidad de Washington, se inclinó sobre una bebé de 43 minutos de edad. Le hizo una mueca con la lengua y la bebé hizo lo mismo. Los bebés nacen para compenetrarse con la mente de la mamá y copiar sus modelos de cómo entender la realidad.

Científicos en la Universidad de Minnesota realizaron un estudio en el que podían predecir con una precisión del 77%, a los 18 meses de edad, quiénes iban a terminar la secundaria según si se formaba o no un buen apego con la madre. El 20% de los niños desarrolla lo que se denomina apego evitativo y termina desarrollando problemas para relacionarse con otras personas. Van por la vida como veleros a la deriva que quieren acercarse a la gente pero no tienen los modelos para hacerlo.

-Otra habilidad es la que Brooks llama aplomo equitativo, la capacidad para detectar los sesgos y errores de la propia mente. Es común, por ejemplo, la confianza excesiva. El 95% de los profesores, por ejemplo, se considera por encima del promedio. El 96% de los universitarios dice tener habilidades sociales superiores a la media. Una encuesta de la revista Time preguntaba a los estadounidenses: “¿Estás entre el 1% de los asalariados con mayores ingresos?” El 19% de los estadounidenses está en el 1% de los asalariados de mayores ingresos :)

Este es un rasgo vinculado al género, por cierto. Los hombres se ahogan 2 veces más que las mujeres porque piensan que sobreestiman su capacidad para cruzar un lago a nado. Pero algunas personas . Modestia epistemológica, curiosidad y una actitud abierta frente a la ambigüedad, la capacidad de ajustar la fuerza de las conclusiones a la de las evidencias sería parte de esto.

-El tercer rasgo es el «medes» griego, lo que llamaríamos sabiduría de la calle; es una palabra griega. Es una sensibilidad especial sobre el entorno físico, la capacidad de detectar patrones en un entorno, de captar de forma intuitiva cosas importantes. Un buen ejemplo son los soldados en Irak, capaces de intuir la presencia de minas, que describen como una sensación de frialdad.

-Capacidad de mezcla, innovación.

-Capacidad de sumergirse en el flujo cuando una tarea nos absorbe.

Generación We, Innovación social y sociedad 2.0

| December 21st, 2010 | 25 Comments »

Lo sabéis: Assange no es, a pesar de las votaciones de la gente, el personaje del año de la revista Time,  un indicio más de que “la mano oculta” que desprecia Wikileaks es más grande y poderosa de lo que en algún momento pudimos pensar. Hoy en España no andamos mejor…. y se vota una ley anacrónica, que pretende poner fin a muchas otras libertades.

Ni los políticos representan al pueblo, ni Times representa al pueblo, ni sabemos muy bien ya, si lo pensamos profundamente, bajo qué tipo de totalitarismo vivimos.  Y es que mientras en Internet han estado unos cuantos locos, frikis, desubicados, jugando a ser periodistas, escritores, músicos, etc… y llenando a la vez los bolsillos de unas cuantas marcas al uso (llámense Facebook, Amazon, Paypal, Mastercard, Apple, Microsoft, Google y tantas otras), no ha habido  demasiado problema. Pero ahora que asoma la sociedad postdigital, la que es permeable a lo que sucede en la red, la que a través de las mismas marcas y el mismo sistema de enriquecimiento de unos pocos, ha puesto en los bolsillos de los ciudadanos armas de destrucción masiva de secretos, de artimañas para cubrir delitos, de muchas cuestiones consideradas intocables, la cosa cambia.

Con Wikileaks como colofón de muchas otras cosas, creo que hay algo importante que si no está ocurriendo ya, está a punto de ocurrir: la sociedad postdigital es la sociedad 2.0. Horizontalización de las relaciones, ciudadanos amateur empoderados dando pulso a la información, marcando tendencias,  escaparate a la diversidad, sociedad de la participación, de la transparencia, son algunos de los matices con que la revolución digital tiñe esta sociedad-red.

 

Sociedad 2.0

Nos ocupa hoy la que podría ser la característica fundamental del cambio que vivimos:  la cultura de compartir que identificaba Lessig, como filosofía nacida en internet pero que empieza a dar forma a comportamientos e ideologías fuera de la red.

Del consumidor al prosumidor, del productor activo de información, conocimiento, a un individuo que cuando consume, ya no sabe hacerlo de espaldas a su círculo social, que se ha convertido ya en consumidor colaborativo.

 

La Innovación social es, en este sentido, la forma más importante de innovación hoy, la P2P, la revolución más importante de las que vivimos.  Y ello,  según el libro  What´s mine is yours, the rise of collaborative consumption, por algunos motivos básicos:

-La importancia renovada de lo que significa comunidad, el resurgir de viejas (la “comuna”, en cierto modo) y la emergencia de nuevas “formas de estar juntos” a través de las denominadas arquitecturas de la participación, las redes sociables de las que hablábamos hace poco, las redes P2P  en tiempo real, etc…

-La presión de urgencias medioambientales no resueltas, la sostenibilidad o necesidad de frenar un consumo imposible de mantener para toda la humanidad por demasiado tiempo más.

-La crisis económica, que obliga a replantear cuestiones, a reinventarnos como individuos, cultura y sociedad.

Dicho de otro modo, si compartir siempre ha dependido de una red, ahora que “la red” ha redefinido su alcance, significado y posibilidades gracias a internet, las oportunidades y ventajas de hacerlo aumentan enormemente. Cuando eliminamos, por ejemplo, los costes de transacción, de organizar la colaboración, compartir se convierte en un comportamiento altamente competitivo, el nuevo poder, como diría el gran Clay Shirky, de la organización sin organizaciones.

 

Reinventando elementos básicos: de la propiedad al acceso, a las experiencias, al sentimiento de comunidad

Nadamos en el sinsentido: el 80% de las cosas que tenemos es usado menos de una vez al mes. Urge evolucionar desde una sociedad neofílica, con unos bienes preprogramados para no durar mucho, necesitada de créditos para seguir el trepidante ritmo de lo “cool”, de lo nuevo.  Debemos aprovechar la oportunidad que nos presta la emergencia de un ecosistema de conectvidad permanente que facilita disponer de bienes o servicios sin necesidad de adquirirlos.

Es hora de poner en marcha la inteligencia colectiva para ver cómo hacer que los productos y servicios compartidos sean más atractivos que la propiedad. Diría Kevin Kelly, en el mismo sentido, que el acceso es mejor que la propiedad: no queremos las cosas sino las experiencias que las cosas pueden proporcionarnos. En el mismo sentido se pronunciaría Jeremy Rifkin, en The age of access, con su idea de que  la propiedad privada estará pasada de moda en 25 años.

Citan en Collaborative Consumption (Rogers y Botsman, 2010)  a Bill Ford, presidente de la compañía del mismo nombre, que reconocía lo siguiente sin temor en una entrevista en 2009:  “El futuro del transporte será una mezcla entre Zipcar (servicio para compartir coches privados), transporte público y coche privado.”

Surgen distintas propuestas, de entre las cuales destaca el resurgir de las economías del intercambio, del trueque, propias de ámbitos locales y primitivos.  Pueden ser múltiples y estar en diversos lugares las cosas que necesitamos, además de que  es probable que el actual propietario del bien o servicio que necesitamos, no necesite o desee nada de lo que podamos ofrecerle en un momento determinado. Es lo que algunos sociólogos han llamado  la dificultad de la coincidencia de necesidades, más grave, en mi opinión, en las sociedades modernas, que las multiplican.

¿Pero qué ocurre si aplicamos las teorías de la larga cola de Anderson también al trueque? Internet funciona como banco común para el intercambio de las más diversas necesidades (tiempo por dinero, banco de la  felicidad en Estonia. moneda virtual VEN, son algunos notables ejemplos de iniciativas para organizar formas contemporáneas de trueque), de forma fácil.  Se trasladan incluso las teorías de redes sociales (6 grados separación) a los items que se pueden intercambiar, existiendo cosas tan sorprendentes como Swaptree, combinado explosivo entre  la tecnología  de recomendación de amazon y la ideología de freecycle.

Es, otra vez, el poder de la organización sin organizaciones, que podemos trasladar incluso a lo que en muchos sentidos es la institución por excelencia: el dinero. Existen ya, en este sentido, ejemplos de Bancos sociales, comunidades para solicitar y dar créditos, como Zopa (al 0,65% de interés), en los que prestamistas y necesitados de préstamo se encuentran de forma independiente de la institución bancaria. Representan ya el 10% del mercado de préstamos personales en EEUU en 2010.

Otros ejemplos concretos citados en el libro de Rogers y Botsman (2010)  son Zipcar,  Airbnb (viajes P2P), Freecycle (de intercambio, regalo, de cosas que nos sobran a quienes puedan necesitarlas),  Landshare (intercambio de cultivos de verduras y tierras para hacerlos), servicios de intercambio de ropa para adolescentes, intercambio de juguetes para niños, coworking o puestos de trabajo compartidos, couchsurfing (alojamiento peer to peer), los conocidos servicios de bicing, intercambio de cajas, etc…

 

Neurobiología de “compartir”

También lo hemos dicho ya, la investigación neurobiológica indica que compartir es natural. Cuando niños de solo 14 meses ven a un adulto (incluso si lo acaban de conocer) que necesita que se le abra una puerta porque tiene las manos ocupadas, intentarán ayudarle.  Al año, un niño apuntará con el dedo objetos que el adulto simula haber perdido. Si dejamos, por último, caer un objeto ante un niño de dos años, lo recogerá para nosotros y nos lo ofrecerá.

Lo indican las investigaciones de Tomasello en Why we cooperate:  empatía o cooperación pueden ser naturales, no aprendidas ni surgidas para obtener determinadas recompensas. Ocurre sin embargo que a los tres años el niño empieza a adherirse a normas sociales, moldeadas por una cultura  hiperindividualista. Somos parecidos desde entonces a lo que afirma Axelrod en “La evolución de la cooperación”: tememos la “sombra del futuro”, cooperamos por miedo al futuro porque sabemos que si no lo hacemos así y otra vez desde un sentido social de la reciprocidad universal y primigenio,  los demás no cooperarán con nosotros después.

Igualmente, somos proclives al intercambio: dar cosas en  servicios como freecycle nos produce un placer similar a comprarlas y es también natural en niños. Como demuestran múltiples experimentos en psicología social, niños, adultos e incluso primates, no solo sabemos intuitivamente lo que es justo y lo que no, sino que sentimos una aversión natural hacia la desigualdad, el desequilibrio, la injusticia.

 

Generación We:

Algo ha cambiado entorno a la tragedia de lo común, la conocida en el ámbito anglosajón “tragedia del commons” que según Hardin significa que la explotación compartida tiende a provocar el egoísmo, la ambición, la ruina de todos/as. Y es que el tema, en el mundo de los bits, de naturaleza libre, infinitamente reproducibles y no desgastables, como reconoce Ostrom, el tema es completamente distinto.

Así, el alguna vez denominado Sharismo, la cultura de los bienes compartidos, parece  un cambio cultural tremendamente actual y directamente observable en algunos productos de la creatividad juvenil, como veíamos al hablar del “fenómeno Lipdubs.”

Además, parece que van tomando, como siempre recuerdo en charlas, las riendas de una sociedad con mucho conocimiento a su alcance pero pocos rumbos definidos.

Lo demuestra una encuesta en el Usa Today: el 61% de los jóvenes de 13 a 25 años se siente personalmente responsable de cambiar el mundo. Y no es algo que se quede en el volátil ámbito de las ideas, con cifras como el 81% que han sido voluntarios alguna vez o un 83% que considera la responsabilidad social o medioambiental de las compañías a la hora de tomar decisiones de compra o valoración de la calidad de productos o servicios.

Así, podemos afirmar que la generación “me” está siendo sustituida por la generación “we”,  con valores mucho más allá de lo material. Ejemplo vivo de ello es Chris Hugues, ex directivo de Facebook y responsable de la campaña Obama en Redes sociales, creando en la actualidad, como demostración de que el dinero no da, por si solo, la felicidad, Jumo,la alternativa social activista a Facebook que tanto está dando que hablar.

Finalmente no creo, si se cumplen en internet las hipótesis sobre influencia social de Robert Cialdini, que el fenómeno tenga marcha atrás, cuando diversas investigaciones sociales muestran cómo la información acerca de lo que hacen los demás es un argumento mucho más convincente que la presíón social. Sea por la influencia de los universos informacionales definidos por nuestras redes de contactos,  la emergencia de la cultura compartida de la que hablaba Lawrence Lessig  o los diversos motivos que hemos ido analizando,  parece que es el momento, volviendo a Rogers y  Botsman (2010), ahora que son muchas las opciones, de seguir eligiendo “más”  o cambiar radicalmente de opción y elegir “mejor”.  Los jóvenes parecen tenerlo claro….

 

Cada vez más tú, cada vez más yo, cada vez más Nosotros:

Parafraseo al gran Sabina cuando definía magistralmente el desamor: y cada vez más tú y cada vez más yo sin nada de nosotros”. Ocurre con la Sociedad 2.o todo lo contrario, resultando una sociedad cada día más empática.

Dice Kevin Kelly en su último libro (What technology wants) que si la regla de oro de la moralidad es comportarse con los demás de la misma forma que nos gustaría que los demás se comportasen contigo y estamos expandiendo con las tecnologías la noción de “los otros” mucho más allá de la proximidad física, del ámbito local, eso significa mayor desarrollo moral. Estaríamos hablando de la sexta etapa en la teoría del desarrollo moral de Kohlberg a la que quizás le faltaba cierta coherencia en el aspecto de la universalidad.  También de la necesidad de  “confiar en extraños”, como comportamiento avanzado y pre-requisito de la Innovación social en las redes digitales distribuidas que plantean Rogers y Botsman (2010).

Vivimos, en definitiva, en un “We” cada vez más amplio, globalizado, casi universal en las redes sociales, en las que las relaciones son mucho más variadas, sutiles y creo que elaboradas, un mundo en el que las leyes universales de la reciprocidad son quizás más indirectas pero siguen más vivas que nunca.

 

Esperemos que se generalicen el tipo de plataformas que hemos ido enumerando, porque más allá del servicio concreto que prestan, logran un objetivo secundario, revulsivo para el cambio de muchos aspectos urgentes en la sociedad postdigital: el de construir comunidad.

Vivimos en un mundo cada vez más conectado en el que  lo que es bueno para el individuo (la misma alegría, dirían Fowler y Christakis, que se contagia a través de las redes) es bueno para todos, sociedad postdigital en la que somos “cada vez más tú, cada vez más yo”, cada vez más grandes, cada vez más Nosotros.

 

Imagen 1: Jens Rydén
Imagen 2: Juan Genovés, cartel Escuela de Verano 2010 UIMP.

¿Dónde está el ratón? algunas claves sobre participación en los social media

| September 14th, 2010 | 9 Comments »

Cuenta Shirly en Cognitive Surplus, su reciente y último libro, la anécdota de una niña que, a medio visionado de una película, se levanta y empieza a buscar detrás del televisor tradicional. Me contaba mi abuelo, cómo no era un comportamiento extraño en los principios de la televisión el de buscar detrás del aparato los personajes, las personas que creíamos ocultas tras las pantallas.

No es extraño así que los divertidos padres de la criatura preguntaran qué andaba buscando. Hoy ha cambiado la respuesta: “Busco el ratón”, la interacción, elementos que acompañan invariablemente las pantallas de hoy.

Comento a menudo en presentaciones cómo son inmensamente más deseables los medios interactivos que aquellos, como la televisión tradicional, relacionados mil veces en múltiples estudios con el aislamiento, la construcción de “castillos de arena” sociales y la infelicidad.

También cómo, en el mismo sentido, está en las nuevas posibilidades de participación una oportunidad única de desarrollo cognitivo individual y social (“los media son el tejido conectivo de la sociedad”, comenta Shirky) de la sociedad postdigital.

Libertad y calidad, sigue, no tienen porque ser elementos en conflicto. Más y más diversos creadores, la bajada de los costes de la comunicación, son elementos que provocan más experimentación y por tanto, más probabilidades de que se cree algo “bueno”.

Concuerda Shirky en que nos gusta, de forma intrínseca e independiente de recompensas externas, como bien muestra el movimiento de prosumidores amateur, participar. Explica incluso experimentos tradicionales en psicología social, como los de la “free choice” de Dezi, que concluyen que la motivación extrinseca hace decrecer la  intrínseca incluso a edades tan tempranas e imprevisibles como los 14 meses. Si premiamos cosas que a esas edades se hacen de forma espontánea, terminamos por hacer que se repitan en menor medida.

Deci identifica  dos tipos de motivaciones que pueden ser etiquetadas como personales: el deseo de ser autónomos y el deseo de ser competentes.

Concuerda en lo que decíamos hace poco acerca de los videojuegos y la necesidad de que la educación emule su forma de motivar a los jóvenes: los sentimientos de control y competencia que saben (y no sabemos) generar, son importantes elementos en este sentido. También la idea que siempre defendemos acerca del orgullo que produce la auto-producción de conocimiento, de respuestas, en un entorno que lo hace, mediante la remezcla crítica, enormemente más fácil, respondería a la lógica del predominio de la motivación intrínseca.

Somos, en definitiva y como tampoco me canso de repetir en múltiples presentaciones, más sociales de lo que nunca pensamos.

Resultan curiosos, así, a nivel de empatía y para completar aquello que ya sabíamos a partir de los descubrimientos de las neuronas espejo o la sociometría, experimentos como el juego del Ultimatum, que devuelve resultados sorpendentes si cometemos el error de pensar que lo económico, los beneficios extrínsecos, es lo único que nos motiva. Por contra, parece que la justicia social es un elemento importante en nuestras decisiones. Veámos de wikipedia:

El juego del Ultimatum es un juego experimental de economía en el cual dos partes interactúan de manera anónima y sólo una vez, por lo que la reciprocidad no es un problema. El primer jugador propone cómo dividir una determinada suma de dinero con el segundo. Si éste último rechaza la oferta, nadie obtiene nada. En cambio, si la acepta, el primer jugador obtiene lo que propuso y, el segundo, el resto.

La complejidad de la experiencia radica en el mejor resultado a obtener, es decir, ninguno de los dos jugadores preferiría irse con las manos vacías, pero el jugador 1 sabe que si no propone un reparto que beneficie a ambos de igual manera las posibilidades de que el jugador 2 acepte son menores. En contrapartida, el jugador 2 sabe que si acepta el beneficio será para ambos, (en mayor, igual o menor medida dependiendo de la primera elección) por lo que debe elegir si obtiene beneficio o no; a veces es mejor obtener 1 dólar antes que nada, aunque el otro jugador obtenga 99 dólares.

Todas las pruebas que se han hecho de este juego muestran que nunca el que propone el ultimatum consigue abusar del que lo recibe, quién prefiere renunciar a un beneficio pequeño castigando al que pretende obtener un beneficio mayor basado en la decisión racional. En la práctica, en la mayoría de los casos el oferente propone un reparto equitativo y en muchos casos, espontáneamente, ofrece una cantidad superior a la que se reserva.

El juego del ultimatum se usa como evidencia contra las teorías del homo economicus pues muestra que las elecciones sobre criterios de justicia priman sobre las de beneficio.

Shirky analiza en profundidad la relación entre motivación extrínseca e intrínseca. Resulta curioso cómo en determinados casos el establecimiento de multas, de penalizaciones, aumenta la frecuencia con que se produce un determinado comportamiento. Así, pagar por llegar tarde, pagar por ser infieles, ayuda a que nos sintamos más en paz, más justos, más cívicos, elude de algún modo la responsabilidad en favor de un dinero fuertemente arraigado, como valor importante, a nuestra cultura.

En fin… he terminado resumiendo lo que más me ha llamado la atención del último libro del sociólogo pero lo que pretendía era dejaros los que él considera, creo que muy adecuadamente, los elementos fundamentales del éxito, de facilitación de la participación en los social media.

Así, dada su característica principal, su novedad, su impredecibilidad y con el objetivo de crear servicios y comunidades de éxito en la web social, deberíamos:

-Empezar por poco. Es mejor crear algo pequeño y atractivo que algo grande y con defectos.

-Preguntarnos para qué diseñamos la participación. Distintas motivaciones llevan a distintas formas de participación, desde las más intrínsecas, como la autonomía o la competencia hasta las más sociales de pertenencia y generosidad.

En este sentido, el comportamiento sigue a la oportunidad: deberemos crear oportunidades para el comportamiento que queremos conseguir. Shirky recupera así la original idea de Kevin Kelly, la del triunfo de lo default o de cómo los comp0rtamientos previstos o diseñados por defecto en cualquier aplicación, serán los que en mayor medida se reproduzcan y forjen los valores de la herramienta (léase Facebook y su tradicional (by default) falta de respeto por la privacidad). Si conseguimos crear condiciones por defecto hacia una cultura de soporte mútuo probablemente estemos andando el camino adecuado.

-Escala: Fue un elemento esencial en los primeros trabajos de Downes la distinción entre grupos, comunidades, redes. Shirky plantea la diferencia entre un grupo de 12, uno de 100 o los de miles.  Para estos últimos la diversidad es un elemento motivacional importante. En cambio, para los más pequeños será la pertenencia, el afecto, la intimidad, lo que sus participantes andan buscando. Algunos de estos elementos mueren si crece el grupo, si va convirtiéndose en red. Es entonces la cultura, la que en grupos medios suple ciertas funciones.

Recordemos la famosa regla 90-9-1 de la participación. La mayoría de lurkers parece más pronunciada en cuanto a grupos grandes, en los que se reproduce el broadcast tradicional y la interacción parece difícil. Proveer oportunidades para pequeñas dosis de participación es más importante que nunca en estos casos.

-Recordemos cómo en sistemas complejos es importante la flexibilidad, la adaptación. Shirky nos recuerda cómo la Wikipedia no era la primera versión de la enciclopedia del pueblo tal y como la conocemos. Tampoco twitter fue pensado para lo que significa en la actualidad. Curiosamente pensada como herramienta de comunicación, especialmente diseñada para la comunicación móvil, todos/as conocemos su evolución y capacidad de adaptación a lo que sus usuarios han querido configurar. Aprender rápido, adaptarse rápido a esas demandas por parte de los usuarios, actualizar versiones de aplicaciones o herramientas cada pocos días y no cada pocos meses (Flickr en sus orígenes resulta un ejemplo clave), como era habitual, son elementos clave del éxito aquí.

-El éxito causa más problemas que el fallo.

-”Laissez Faire”: en cualquier organización o sistema social las normas deben ser proporcionales al valor ofrecido. No tiene sentido plantear muchas normas en sistemas que se pretende que crezcan.

Insiste finalmente en la que también nos ocupa frecuentemente: la necesidad de educar, de dar sentido, de hacer productiva la participación.

Ante un entorno de abundantes respuestas hay que saber formular las preguntas adecuadas. Debemos, en este sentido, potenciar la inteligencia colectiva para intereses comunes y no triviales, distinguir lo “común” de lo comunitario, con un ejemplo que reconoce que ha marcado su pensamiento al respecto de los nuevos medios, que participó con este blog en los premios The Bobs en su última edición y del que también hemos hablado extensamente aquí, Ushahidi.

Sobre Community managers y su formación: Cien mejor que uno.

| August 9th, 2010 | 8 Comments »

Corría por algún estante “Cien mejor que uno”, de James Surowiecki, que dejé olvidado hace un tiempo tal vez por culpa de lo desafortunado de la traducción de un título original mucho más atractivo: La sabiduría de las multitudes (Wisdom of the crowds)

Ha sido un acierto recuperarlo mientras pienso y escribo sobre Dinamización de comunidades desde el punto de vista de disciplinas como la psicología de grupos o la sociología, curiosamente alejadas de un tema que les es natural, probablemente ahogadas bajo la ola mercantilista – oportunista del momento, también denominada “Community managers”.

Surowiecki me devolvía el tema a su cauce, al de la optimización del trabajo colaborativo para que tenga sentido relacionar grupos, colectivos, comunidades, multitudes, con gestión del conocimiento. Con numerosos ejemplos y postulados de Economía, Psicología, las disciplinas que para el autor han estudiado en profundidad la toma de decisiones colectivas y a partir de una  curiosa anécdota de medición colectiva (la estimación del peso de una res por parte de ganaderos en un mercado inglés), el padre de la Psicología diferencial, Francis Galton, nos presenta su tesis fundamental, la que titula este post: bajo determinadas condiciones, es más preciso el juicio de muchos que las estimaciones individuales.


Define  tres tipos de trabajo colaborativo en el que puede darse la sabiduría de las multitudes:

-Cognición, gestión del conocimiento: Juicios sobre estimación de mercados por parte de público diverso y trabajando de forma colaborativa, como en el caso que comentábamos de Galton o muchos otros ejemplos presentes en el libro, pueden ser más rápidos, precisos y menos sujetos a presiones políticas o económicas que la deliberación entre expertos.

-Coordinación: Puede manifestarse en la optimización espontánea en el uso de un bar de moda cuando empiezan a producirse aglomeraciones o en no chocar en casos de tráfico intenso. El sentido común suele anticipar y acertar con frecuencia sobre las reacciones de otros miembros de la misma cultura.

He recordado, en este sentido, el vídeo de hace un tiempo, que podría haber ilustrado también a Steven Johnson en “Sistemas emergentes. O qué tienen en común hormigas, neuronas, ciudades y software.”

 

 

-Cooperación, o en términos actuales y referidos a la Open Innovation, a la practica de compartir ideas más allá de las fronteras enre empresas, la Coopetición. También es precedente de la idea que titula la popular obra de Clay Shirky, The power of organization without organizations. Redes de confianza sin organización central pueden funcionar de forma positiva, sustituyendo, sobrepasando organizaciones, instituciones, con altos presupuestos destinados a los mismos quehaceres.


¿Smart mobs? ¿Porqué a veces los grupos son de todo menos inteligentes?

Como bien sabemos y escuchamos los/as que nos dedicamos a evangelizar en estos temas, con múltiples ejemplos históricos de error colectivo, es necesario cumplir algunos criterios para que una comunidad sea potencialmente inteligente, o capaz de tomar decisiones correctas. Son también elementos que pueden dificultar los correctos resultados del trabajo colaborativo.

Resulta curioso, en cierto modo paradójico pero muy interesante, observar cómo son factores que podrían facilitar la participación: Un grupo afín (no diverso), interdependiente (no independiente) centralizado (no descentralizado) podría hacer más cómoda la participación, aunque menos “fiable”. Lo veremos en seguida. Vamos ahora con los factores que facilitan el buen juicio colectivo:

-Diversidad de opiniones: Cada persona debe tener información privada, aunque esta sea interpretativa, distinta de la del resto. Siguiendo la misma lógica, una comunidad demasiado homogénea tendería a producir resultados más pobres.

-Independencia: La opinión de la gente es fácilmente susceptible de ser determinada por las opiniones de gente alrededor, así que si no aseguramos la independencia de criterio podemos desvirtuar juicio o trabajo colaborativo.

-Descentralización: La opinión de fuentes múltiples, diversas, distribuidas, aseguraría en mi opinión, vendría a reforzar el elemento de diversidad.

-Agregación: Que exista algún mecanismo para convertir juicios privados en decisiones colectivas.

 

Particpación vs. sentido.

Así, aunque podrían facilitar la participación, los siguientes elementos dificultan la toma de decisiones correcta y  por tanto dejan de ser funcionales a la gestión del conocimiento cuando ésta es un objetivo del trabajo colaborativo:

-Homogeneidad: Aunque un grupo en el que todos los participantes sean parecidos puede resultar más participativo, cálido, cómodo, etc…,  Surowiecki destaca los beneficios de la diversidad, de las variaciones entre sus miembros, tanto en la información privada que poseen como en elementos culturales, diferencias cognitivas, etc… como elementos que aumentan la corrección en la toma de decisiones.

-Centralización: Se culpa del desastre del Columbia a la burocracia y la estructura jerárquica de la NASA, que estaba totalmente cerrada al conocimiento de los ingenieros de bajo nivel.

Las actuales orientaciones hacia la Open innovation  responden a este elemento. La distribución, la apertura, los enfoques de crowdsourcing tradicional son mucho más adecuados si lo que queremos es, además de participación, productos de conocimiento consistentes.

-División, Fragmentación de la información: A pesar de que veíamos cómo la claridad, la clara definición de objetivos y tareas favorece el trabajo colaborativo, también es cierto que atender a múltiples fuentes asegura la certeza en el caso de tareas complejas.

La célebre frase de Einstein, “mantén las cosas tan simples como sea posible pero no más allá de eso”, nos viene bien para cerrar este punto.

Nos ofrece buen ejemplo de esto último la comunidad Estadounidense dedicada a la Inteligencia (CIA y FBI, básicamente). Un informe de la Comisión encargada de investigar los ataques del 11S  determina que parte de la responsabilidad en el fallo estuvo en la inaccesibilidad de la información entre ambos departamentos. Para ello hoy, herramientas como la Intellipedia de la CIA ayudan a la circulación de los flujos de información entre ambas instancias para evitar que pueda volver a cometerse el mismo error.

-Emoción: Los factores emocionales, necesarios como hemos visto en otras ocasiones, para consolidar y facilitar la participación en una comunidad, como el sentimiento de pertenencia, pueden llevar a decisiones excesivamente uniformizadas y en casos extremos a situaciones de histeria colectiva.

-Imitación: Cuando las opciones son visibles puede producirse el conocido efecto de “cascada informativa” en la que solo los primeros deciden contemplando todas las opciones posibles. El resto tienden a copiarlas.

Sobre imitación, neuronas espejo y civilización (a través del conocimiento compartido hacia la Inteligencia colectiva), escribíamos ampliamente en Enero de este año, antes de que Rifkin hablase del tema en España en “La civilización empática”.

En fin, sigamos…

BURSTS (resumen), Are we human or are we dancers?

| August 6th, 2010 | 16 Comments »

Tenía pendiente el resumen de Bursts (algo así como “ráfagas”, explosiones de actividad), el último libro de Barabási.

Con más anécdotas, menos concentrado que su precedente, Linked, obra clave para entender la emergencia de las Teorías de Redes como paradigma de interpretación desde la Física y las Ciencias Matemáticas hacia ámbitos aparentemente distintos, como el comportamiento de otros animales, Internet o la Sociedad, profundiza en la misma idea principal: también como colectivo, como sociedad, seguimos leyes universales, en su mayoría por identificar pero que nos alejan de la sensación de azar aparente.

Somos, en definitiva, más predecibles de lo que podría parecer.  Vivimos en un universo probabilístico, tal y como postulan algunas leyes estudiadas en la fisica, como la teoría cuántica o las teorías del caos, aplicadas también a las redes sociales hoy.

 

La nueva ciencia social:

Lo decíamos en la Thinking Party con Fundación telefónica: es momento de ver y hacer avanzar, gracias a las redes en internet una ciencia social que parece haber quedado estancada, a veces también por motivos éticos (los experimentos como los de Milgram pudieron en ocasiones comprometer derechos básicos y estarían prohibidos hoy) décadas atrás.

A pesar de que somos libres para tomar nuestras  propias decisiones, mucho de lo que nos pasa en la vida parece ser casi automático. Y así como no es necesario ya hipotetizar sobre el polen para probar la existencia de átomos porque existen microscopios para verlos de forma directa, los móviles, gps y otros muchos dispositivos permiten trazar cosas antes inobservables, especialmente en ciencias sociales.

Tal y como Albert László plantea en Linked, el rastreo y estudio de nuestra movilidad puede ser importante tanto para la lucha antiterrorista como para la prevención de epidemias y el estudio de estrategias comerciales en la web. Podemos, en otras palabras, mediante la recogida y explotación de este tipo de datos, rastrear, medir, investigar el comportamiento social como nunca antes.

En la sociedad de los “Numerati” de Stephen Baker,  la nueva profesión de matemáticos dedicados a analizar, a la búsqueda incansable de patrones y significados que les permitan elaborar modelos detallados de nuestra conducta, los rastros que vamos dejando en la red, ahora que sociólogos y psicólogos deberían estudiar informática en mayor medida que nunca, descubriremos, la “power law” de Barabási, la ley que explica “bursts”, como muchas otras que rigen el comportamiento de redes y humanos en sociedad.

El ejemplo de whereisgeorge.com, portal alimentado por los usuarios, que al recibir un dólar numerado podrán registrar su ruta,  aporta datos y conclusiones significativas, que llegaron incluso a publicarse en Nature (prestigiosa revista científica), acerca de la difusión de epidemias, movimientos sociales, etc…

 

Nuevas, viejas Leyes:

Así, volviendo al punto de partida, Barabási ocupa el libro en ampliar las leyes que formulaba en su antecesor, Linked, bastante más denso y cargado de ideas. Mediante múltiples ejemplos y anécdotas a veces superfluos nos explica cómo, a pesar de que podamos parecer espontáneos, somos más predecibles de lo que estaríamos dispuestos a aceptar. En el caso de los jóvenes, a los que la cultura popular atribuye aún mayor impredecibilidad, Barabási aporta conclusiones de numerosos estudios que confirman que si conocemos datos del pasado de los estudiados podremos predecir con un 90-96% de precisión su futuro.

Sí, parece que ejercemos la libre voluntad, el libre albedrío, pero resulta que la mayor parte de nuestras vidas seguimos patrones simples, que obedecen a determinadas leyes. Los billetes en whereisgeorge siguen una ley de “Lévy flight”, que supone un cambio aleatorio de trayectoria tras cada revoloteo similar al de los pájaros en busca de comida. Desde éste último, también denominado “foraging” hasta las guerras, los periodos de paz, siguen, lejos del azar, el patrón descrito en el libro y que lo titula: los Bursts o explosiones de actividad que suceden largos periodos de inactividad.

La mecánica cuántica es la teoría con mayor poder predictivo hoy. Si Poison propone un universo aleatorio, un comportamiento individual impredecible pero social predecible y Einstein decía que “God does not play dice”y buscaba leyes seguras, tan exactas como las de la Mecánica de Newton, hoy se piensa que el Universo es probabilístico, regido por teorías de del caos en las que  incluso la más mínima variación puede expandirse y cambiarlo todo. Los famosos “cisnes negros” de Taleb en el ámbito de la evolución tecnológica o fenómenos impredecibles que cambian el panorama o la evolución o las predicciones metereológicas, que sabemos siempre inexactas, son buenos ejemplos de ello.

Por otra parte, las desviaciones del azar pueden suponer solamente leyes a ser descubiertas. Es el caso de Eckmann cuando intentaba aportar orden al caos formulando teorías como las de  los atractores extraños.

Este tipo de leyes se complementan, por último, con las que Barabási formulaba en Linked: En el caso de Guerras (Richardson), Sueldos (Pareto), Google, Yahoo, Microsoft y otros “fenómenos” característicos de Internet, todos serían redes complejas, típicamente libres de escala. (Una red libre de escala o “scale-free network” es una red compuesta de nodos y enlaces, que tiene la particularidad de que los enlaces están distribuidos de forma muy dispareja, resultando unos pocos hubs extraordinariamente más conectados que otros)

Otras leyes que se apuntan en el libro se refieren al tráfico web: el 50% del tráfico de una publicación tiene lugar durante las primeras 36 horas, el  28% durante las primeras 24h. A los tres o cuatro días debería haber decrecido su interés, pero duran un poco más, desafiando las leyes tradicionales gracias, probablemente a citas, enlaces en foros, etc…

 

Privacidad, Control, Gran Hermano:

Hemos visto en varios artículos últimamente lo básica que se está convirtiendo la ciencia computacional, pudiendo dar lugar, incluso, a un cuarto paradigma de la ciencia capaz de hacerla evolucionar de forma mucho más rápida que hasta la fecha. En un mundo rico en datos, se algún modo cosas como los GPS son los nuevos microscopios.

La decisión es, sin embargo, como veíamos hace poco, entre Privacidad y procomún o incluso, como me hacía ver Barabási, entre Privacidad y Felicidad. La tesis principal de Conectados, sobre la que hablaremos más adelante, es que somos más felices si tenemos muchos amigos. La privacidad restringe el tamaño de la red que podemos llegar a alcanzar. ¿Hemos cambiado entonces la felicidad por la privacidad?

En el mismo sentido Albert László nos cuenta la historia de Hasan Elahi (enlace a un artículo de Wired que relata su historia), un jóven árabe que resulta controlado después de los atentados del 11S y cómo desafía a sus controladores publicando su vida en Internet. Hasan adopta la técnica de la paradoja ante la vigilancia, volviendo lo observado en observador, haciendo abundantes los datos sobre su propia vida para evitar males mayores. Realiza así y aplica a su vida y a su “problema”, el control por parte del FBI, una máxima irrefutable: si la información es escasa tiene precio, si es abundante, no.

También cita y recuerda la novela de ciencia-ficción “The Traveler” (2005), de John Twelve Hawks. de la que hablábamos también en otro post, con los Harlequin como seres rebeldes con la máxima entropía posible, los únicos impredecibles y  capaces de evitar los controles a los que toda una futura sociedad hipervigilada, Orwelliana, es sometida.

Inventa después, a modo de guiño, de juego con el lector, una supuesta experiencia vital con Lifelinear.com, servicio posible que rastrearía nuestras caras para tomar fotografías de nuestros comportamientos públicos y colgarlas en Internet.

Su reflexión es poderosa y nos invita a pensar: cuanto más interdependiente es una comunidad, menos desea la privacidad . Pensemos esto último en jóvenes, en cómo más privacidad puede suponer también cosas negativas, como menor participación, menor diversidad y un freno importante en el desarrollo de la sociedad de la transparencia. Lo veíamos cuando hablábamos de la necesidad de Educar la privacidad en la sociedad de la transparencia.


El hombre de la tercera oreja es otra de las metáforas que recrea. Se trata de su coincidencia durante un viaje con Stelarc, el artista australiano conocido por combinar creación, robótica e investigación biomédica que se ha implantado en el brazo una oreja generada por cultivo de sus tejidos, que funciona como un receptor y emisor inalámbrico de audio.

“Además de la función de escucha remota, es decir, que desde cualquier parte del mundo es posible oír lo mismo que oye mi tercera oreja, más adelante crearé un sistema distribuido a través de Bluetooth, de modo que si alguien me llama al móvil yo le podré hablar a través de mi oreja”, asegura Stelarc, que se ha enfrentado a todo tipo de problemas médicos y legales para realizar el proyecto.

Con Ear on Arm, el artista lleva a las extremas consecuencias su filosofía creativa, también la de Barabási en torno a la privacidad, según la cual las prótesis, el avance científico en general,  no sirven solo para suplir deficiencias, sino para incrementar y expandir las posibilidades del cuerpo humano.

El libro termina mencionando algunas aplicaciones adicionales de las teorías en Bursts, como método diagnóstico de la depresión (patrones de movimiento enlentecidos que podrían predecirla. También, como adelantábamos, mencionando Conectados (“Connected”), el interesante trabajo de Fowler y Christakis que revisaremos en breve.

Destaca, además, su campaña en los social media: Bursts viene con un juego online. Podemos adoptar una palabra desde el enlace. Y si os habéis quedado con ganas de profundizar en Linked podéis ampliar información en este enlace a la conferencia que impartía para Debate y Conocimiento de Fundación Telefónica, con quien también tengo el honor de colaborar.

 

Una última apreciación – sugerencia después de la lectura de Linked y Bursts, dedicada especialmente a los editores y traductores españoles. El primero no tiene desperdicio, el segundo, algo menos profundo, tampoco en cuanto a tesis, además de que mejora en el sentido literario. Albert László ha sido traducido ya a múltiples idiomas y desde estos lares hacemos, como habéis comprobado, todo lo que podemos por trasladar con las suyas, otras importantes aportaciones de autores, investigadores, teóricos, científicos punteros.  ¿Cuándo en español?

Mobile web y desarrollo en África del este (1)

| June 22nd, 2010 | 10 Comments »

El desarrollo de la mobile web en África es uno de los temas que me gusta destacar acerca de su evolución. Implica, como suponéis y muestra el esfuerzo de inversión de Google en satélites, fibra óptica submarina, etc… la intención de expandir el mercado potencial de usuarios web, pero creo que en cuanto a desarrollo son mayores las ventajas que también acarrea y que destacaremos en el post: desarrollo de entornos rurales, mejora en cuanto a auto-organización de la población en servicios de proximidad y un aumento general de las posibilidades de alfabetización, digital y más allá de la misma nada despreciables.

Aportábamos una mirada introductoria al tema  en un documento reciente. Me llegaba después (a través del twitter de  @catedraunesco) el muy completo y útil report que llevo unos días resumiendo, traduciendo y comentando y he incorporado al temario del curso sobre Tendencias (barra lateral del blog, último día de inscripción). He decidido, por la longitud de una buena revisión y aunque ya sabéis que no lo tengo por costumbre, dejarlo en dos partes. Mañana publicaré la segunda.

Se trata del informe SIDA, de una segunda parte de la primera mirada en el sentido de Mobile web que daban a Filipinas: Si el éxito allí se debía a políticas de regulación apropiadas, una red desarrollada y la prevalencia de un sistema de prepago,  una ratio de SMS a voz de bajo coste y una masa crítica de usuarios (Sida 2007), las condiciones ser repiten en África del este, Kenya, Rwanda, Tanzania y Uganda, motivando el presente estudio.

En la línea que comentábamos al empezar, el teléfono móvil básico es visto como una herramienta que promueve el desarrollo de abajo arriba. Es una forma de empoderar a los individuos, animando a emprender e innovar, dando voz, en cierto modo, a los más pobres. A través de los teléfonos móviles, agricultores y granjeros pueden acceder a los precios del mercado, los jóvenes que viven en las ciudades pueden transferir dinero a sus pueblos, los profesionales de la salud pueden diagnosticar y recoger datos que ayuden a prevenir o curar epidemias y/o enfermedades, familiares y amigos pueden conectar y comunicarse fácilmente, las noticias pueden difundirse en caso de situaciones críticas (recordemos Ushahidi) y los ciudadanos pueden construir opinión y movilizarse, con la consiguiente evolución de la democracia participativa donde más necesaria es.

Así, según el estudio, en poco tiempo los teléfonos móviles han transformado África del este, no solo desde un punto de vista social o cultural sino también económico.

Son datos que a veces se ponen en duda, pero un estudio macroeconómico reciente e independiente de los frecuentes que realizan las distintas operadoras (en el texto se citan muchos de ese tipo que prefiero obviar por razones también obvias :) ), desarrollado en 2009 por Christine Zhen-Wei Qiang, del banco mundial encontraba correlaciones entre el incremento de 10 puntos porcentuales en la adopción de móviles en países en vías de desarrollo y el crecimiento del 0.8% por persona en  el PIB (GDP en el estudio), según publicaba The Economist (2009).

 

Destacaría los siguiente puntos:

Accessibilidad y acceso: el simple hecho de que la gente pueda buscar y ser buscada produce cambios e incrementa la productividad y el bienestar de la gente.  pero es pronto para asegurar que el tema tiene un papel importante para aliviar la pobreza en los países en desarrollo (Corbett 2008).

Por países, estos son los datos actuales en número de usuarios de Internet, casas con una computadora y líneas fijas por cada 100 habitantes. Después tenéis la tasa de crecimiento en cuanto a penetración de telefonía móvil:


Patrones de uso de la telefonía móvil:

Un africano del este típico tiene una o dos, hasta tres tarjetas SIM, tiene un Nokia básico y utiliza prepago y tarifas por segundo.

La forma preferida de comunicación es la voz, seguida del SMS.  Es muy común el “beep” (llamadas perdidas).

El teléfono se usa mayoritariamente para comunicarse con amigos y relativos y a menudo para consultar los últimos resultados de la liga de fútbol.

Podíamos imaginar todos esos datos, que parecen prometer poco acerca del futuro de lo que se denomina M4D (mobile for development),  pero ¿porqué seguimos creyendo que los teléfonos móviles van a ser una herramienta de desarrollo importante?  Kerry S. McNamara cree que son estos 4 elementos los que crean un círculo virtuoso de innovación que puede beneficiar a los más pobres (McNamara 2009):

• Acceso: Innovaciones en diseño de redes, hardware de comunicaciones y financiación de infraestructura hacen que la cobertura vaya ampliándose a un mayor porcentaje de población.

• Asequibilidad.

• Desarrollo de la innovación: La multifuncionalidad creciente de los dispositivos móviles y la innovación están haciendo estos dispositivos más adaptables  a un amplio rango de necesidades y serivcios relevantes para los pobres.

• Aplicaciones: Se han incrementado las aplicaciones relevantes a las necesidades de los más pobres, a menudo construidas en base a las funciones más simples de los móviles: los SMS.


 

Relacionado: Internet en Africa: medios sociales, móviles, elearning: estado de la cuestión.

Futuro del ebook en España, multimedia, activismo y brecha

| June 9th, 2010 | 2 Comments »

Tenía pendiente dejaros varios recursos, enlaces recomendados, ideas, así que dejo el post misceláneo de la semana:

 

  • Y un ebook imprescindible: DIY U: Edupunks, Edupreneurs, and the Coming Transformation of Higher Education. La intención al dejarlo es, además de considerarlo una obra interesante, preguntar al mundo por qué es tremendamente complicado leer ebooks de calidad en inglés o español desde estas tierras.

    Podéis leerlo en línea pero no comprarlo y descargarlo desde España para vuestro lector de ebooks, ordenador o similares. Tengo claro el miedo de las editoriales españolas a perder el control de las copias, pero no es algo que esté ocurriendo en otros lugares. Consiguen, al final,  que sea más fácil piratear que comprar….

 

Dejo, para curar la frustración por no poder descargarlo, un par de maravillas más.

-En primer lugar, una muestra de algo que repito a menudo: el potencial de la revolución conectada en países del tercer mundo del que nos deja buenas periódicas Josep Miró en Corto y Cambio:

 

-Finalmente dejo enlace a una serie de recursos educativos multimedia para asignaturas clásicas. Me invitaba Ernesto Soto, su creador, a impartir una sesión formativa en Perú en breve, pero coincidiendo con un importante evento que os anunciaré en unos días, el tema ha quedado de momento en conocer su interesante trabajo. Estoy segura  de que será de interés para educadores y maestros:

Jóvenes y redes sociales, oportunidades y amenazas (y un ebook)

| June 8th, 2010 | 6 Comments »

“The answer lies in education” (la respuesta está en la educación), es una de las frases que extraigo del  Youth safety on a living internet report of the online safety and Technology Working Group”, firmado, entre otros/as autores/as por Parry Aftab, co-ponente que me presentaba recientemente Jorge Flores en Donosti y que me llegaba ayer a través de la red.

No he podido, por su carácter reciente,  incorporarlo a la presentación que os dejo, base del Curso de redes sociales y jóvenes que dinamizaré para la Cámara de Comercio y Studio1 Socialmedia en Tenerife el próximo viernes,  pero no quería dejar pasar la oportunidad de compartirlo aquí.  No existen soluciones únicas, también comenta, documentando con extensión el enfoque en múltiples capas que se aconseja.

Y es que, a juzgar por las últimas informaciones, el tema de la privacidad en internet no es fácil. ¿Qué pasó después del Facebook quit day”, día en que muchos/as proclamaban que abandonarían la controvertida red social? Pues no lo sé, pero a juzgar por el gráfico que os dejo, que refleja el crecimiento constante de visitas a la polémica red social, nada de importancia:

 

Facebook no va (nos guste o no) y aunque nos apuntemos y alabemos la interesantísima opción de Diáspora o nos atrincheremos y aportemos a diario nuestro granito de arena para hacer crecer Twitter, por lo menos a corto plazo, a desaparecer.

En fin… intento en la presentación no hablar solo de amenazas, también de soluciones (en muchos casos los propios vídeos de sensibilización que se proponen), de alternativas y de las muchas oportunidades que genera la confluencia de jóvenes y Tic.

Gracias a todos/as  los que la habéis inspirado:

La Internet de las cosas puede salvar el libro impreso. Vídeos.

| May 27th, 2010 | 1 Comment »

Un estudio nos alertaba hoy: es más probable que los jóvenes tengan móvil que libros. Me resulta aventurada cualquier conclusión al respecto, pero no deja de resultar esperanzadora y una nueva prueba de que lo importante, más allá de la tecnología, es si leemos o no leemos, esta novedad.

Surge a partir de la investigación del Dr. Sorin A. Matei, de la Universdad de Purdue y convierte los libros en papel en objetos interconectados en lo que llamamos la Web de las cosas, mediantes códigos de barras 2D, los famosos QR codes. El sistema, indudablemente prometedor para extender la era Guttenberg que hemos estado considerando agotada, nos sirve para seguir imaginando el futuro del libro y se denomina Ubimark.

Podemos verlo en el vídeo que nos dejan en RWW, en que un lector de códigos QR en el móvil permite acceder a la nube de comentarios, mapas, imágenes, audio, recursos videográficos e incluso de realidad aumentada:

 

 

Quizás podríamos pensar en software capaz de leer palabras a través del móvil realizando la misma función, socializar, aumentar, extender el libro impreso. Es probable que pronto veamos incorporar este tipo de códigos en periódicos, revistas, etc…

Tengo libros, muchos libros en papel, sigo creyendo estéril el debate cuando lo importante es leer y parece que cada vez lo hacemos más, pero el vídeo del que os hablaré mañana, desde el que se defienden las soluciones más simples, económicas posibles, me hace seguir apostando por el libro digital.

Lo veremos pronto, pero dejad que recuerde antes esto, que me mostraba Diego, y  no encontraba ocasión de dejar aquí, en este templo bárbaro de adoración de lo tecnológico ;) :

 

Un jardín de nubes curadas para los libros, o el libro de la humanidad.

| May 25th, 2010 | 8 Comments »

Lectura como servicio, decíamos hace un tiempo. Y quedó en el tintero digital comentar algunas cosas más al respecto del que está siendo uno de los temas fundamentales del año 2010 en el ámbito hispano: el e-book y sus mercados, el e-book y su futuro, el e-book y sus posibilidades, los atisbos de cambio en el negocio de la industria editorial ante la cada vez más difícil supervivencia del libro en la era digital.

Hoy he vuelto a recordar la frase del contradictorio pero en ocasiones certero Nietzsche: Cada nueva era aparenta ser demoníaca para la que convierte en obsoleta.

Porque infinitamente más allá de lo que el formato, la materia, pueda albergar, dentro de muy poco tiempo (la popularización del iPad va a tener mucho que ver en ello), están las posibilidades que abre este nuevo Universo de hiperconexión abundante que, paradójicamente y cerrando el círculo, nos parece mucho más humano y natural, afín a nuestra cognición, que nunca.

Hay algo de metafísico, algo parecido al pensamiento, algo inmaterial, en cada conexión.

Dicho en otras palabras, vivimos en la época de las redes. Nuestro sistema nervioso no es más que una vasta red neural capaz de generar fenómenos emergentes tan importantes como lo que percibimos de forma subjetiva como pensamiento.

En la conexión está el conocimiento, una idea potente que extraigo de un comentario de Mark Pesce, que a su vez lo extrae de “Máquinas literarias”: todo texto es hipertexto.

No sé cómo será el futuro lejano del libro, o si lo tiene desde una perspectiva de bits libres. Vendrá determinado, muy probablemente, por algunos de los valores generativos, las cosas no copiables que aportan valor añadido sobre las que podemos conseguir de forma gratuita en este ecosistema de bits abundantes y libres de la web.

 

Pero antes, en muy poco tiempo, el modelo intermedio para los libros podría ser, como venimos defendiendo desde hace tiempo, el de Spotify, como servicio que, libre o bajo cuota, permitiría acceder “en la nube” a cualquier libro de catálogos preferentemente amplios. Libros como servicio, libros en streaming,

Se vislumbra un modelo temporal, transitorio, de rentabilización de la cultura escrita tradicional a través de suscripciones, permisos de acceso a Universos protegidos, curados, en jardines vallados aéreos (en la nube) de lectura como servicio.

Y es que, como bien describe Mark Pesce, recordándome lo que ya ocurrió durante alguna oscura etapa blogosférica espero que olvidada, va a resultar difícil que el modelo de negocio editorial respete la naturaleza hipertextual de los ecosistemas en lo digital.

Dicho en otros términos, si lo que es escaso ahora es la atención y así como malos consejeros sobre blogs intentaban disuadirnos de algo tan sano como el enlace, el reconocimiento objetivo a la una idea que, por naturaleza y justicia histórica, casi siempre es anterior, parece difícil que desde el mercantilismo se permita saltar con alegre libertad entre párrafos, fragmentos, obras o formatos.

Así, es evidente que los ebooks de Amazon, los libros digitalizados siguen sin adaptarse a los ecosistemas digitales, continúan siguiendo leyes ‘centrífugas’, intentando retener la atención del consumidor en función de tasas varias y no de la coherencia lógica de las cosas o el placer del consumidor de cultura.

La misma lógica siguen los periódicos, los medios digitales cuando apuntan escasamente a artículos generados por el usuario, mostrando que siguen sin entender la lógica de reciprocidad casi inherente a las redes. Leía hoy algo preocupante, que no me termino de creer (más allá de splogs) y que apunta en este sentido: cada vez son más los UGM (Medios generados por el usuario) que apuntan a periódicos, a medios tradicionales digitalizados. Y eso sin ningún atisbo de viceversa.

La honrosa excepción es, como siempre, la generosa Wikipedia. No es casualidad que un artículo que explica de forma más social que tecnológica el Cloud Computing aparezca como recomendado en wikipedia y sea a la vez el artículo más visitado de este blog.

 

En fin…lo que auguro para el futuro más inmediato del libro digital es la creación de ecosistemas de hiperconectividad, de hiperconexión mejorada:

Es difícil imaginar la supervivencia de un escenario de pago que limite el carácter hipertextual de la información hoy, así que la solución podría estar en el pago por suscripción a una especie de “biblioteca privilegiada”. Puedo elegir de forma lineal, pero a la vez, un sistema de recomendaciones inteligentes me ofrece opciones para no hacerlo, para saltar de un contenido, de un autor a otro con toda la libertad que mi propia construcción conceptual merece y precisa.

 

Por si no me he explicado, el valor que añadiría este tipo de entorno cerrado alternativo a la www (wide, demasiado wide a veces) sería que podría funcionar (los lenguajes semánticos, los agentes inteligentes pueden ayudar mucho a ello) como “Content curator”, prescriptor de las sucesivas lecturas.

Orientación, desambiguación, tutoría, recomendación automática o incluso social, a través de lo que lectores previos hayan considerado de cada lectura si añadimos al sistema una capa de conexión a la comunidad (esto último resultaba un anuncio reciente de Amazon, con un nuevo software para Kindle que lo conectaba con los Social media)

Y no…tampoco esta idea es nueva. Antes que la red estuvo el eslabón perdido Xanadú. La utopía de Ted Nelson puede volver ahora y ser una solución temporal al negocio editorial, una forma de no negarse a las bondades del hipertexto sin perder lectores, todo de la mano del concepto de la ‘transclusion’ o el de transcopyright, como posibilidad de extender la vida del copyright.

“La idea de Xanadu consistía básicamente en concebir un documento global y único “docuverse”, que cubra todo lo escrito en el mundo, mediante una gran cantidad de ordenadores interconectados, que contenga todo el conocimiento existente o, mejor dicho, información en forma de hipertexto.

Se pretendía crear un mar de documentos relacionados mediante enlaces hipertextuales, todos disponibles (aquí podemos ver una premonición de la World Wide Web). A esto se unía un sistema de gestión y cobro de derechos de autor, de tal modo que si alguien utilizaba una obra ajena, la citaba, o la incorporaba a una suya, el sistema se encargaría de rastrear la reutilización, cobrar por ella, y hacer llegar al propietario la cantidad devengada (este sistema todavía no se aplica a la Web).”

Fuente: Wikipedia.

Influye en la utopía que elijo seguir imaginando tal vez el cansancio (voy todavía camino de casa), los amigos/as que he conocido en Málaga, en Donosti, en Vitoria durante los últimos días, Steven Johnson y su muy recomendable libro (Sistemas emergentes, o qué tienen en común hormigas, ciudades, neuronas y software), con sus colonias de hormigas, los vecindarios, nuestro propio cerebro funcionando como organismos únicos, la utopía de Kelly, con la tecnología aumentándonos, convirtiéndonos de forma progresiva en “The One”, el Conectivismo y la idea que puede derivar de sus bases, la Web y el mundo en una sola cosa de Berners Lee, O´Reilly, Spivak, etc…

Se unen todos y todas a la gente que me espera, a otros amigos y amigas virtuales y reales de los que, gracias a la web, me siento cerca. Me gusta imaginarlos libres y conectados, sin prisa pero sin pausa construyendo la Cultura única y en mayúsculas de la que nos habla Pesce.

Un lugar de humanos e ideas, indistinguibles y sinónimos de algo que siempre hemos nombrado pero nunca (y twitter tiene mucho que ver en ello) hemos sentido tan cerca: la propia humanidad.

Nuevas Estrategias Formativas para las Organizaciones

| May 15th, 2010 | 6 Comments »

Día de Scribds :) . Quería compartir también el Capítulo – Comunicación presentada en el Congreso Internacional EDO 2010.

El libro es el que tenéis en la captura, Nuevas Estrategias Formativas para las Organizaciones. Y recoge las intervenciones del congreso, de la Ed. Wolters Kluwer Educación, Editor: Joaquín Gairín.

El título, Entornos Profesionales – Personales de Aprendizaje en las organizaciones: Propuesta para la Administración de Justicia, resume el estado actual de una investigación en curso. Os recomiendo también, del mismo libro, el capítulo de Jesús Martínez Marín.

En cuanto al congreso me gustaron especialmente, tanto la intervención que vi terminar de Steve Dale como las presentaciones de los compañeros con los que compartía Simposio (La formación en red en las administraciones públicas y las organizaciones). En especial, el enfoque de la UB (IL3) de escucha y aportación activa de valor a la empresa que presentaron, tanto Òscar Dalmau (UB), Miguel Ángel Cortés (Banc Sabadell) como Paquita Escoi (Unió de Pagesos), me pareció muy interesante.

Os dejo también la presentación que acompañó mi ponencia. Para un resumen (en catalán) del resto del congreso, el blog de Joanka, es una muy buena opción.