Archive for the ‘diversidad’ Category

Diversidad para salir de la crisis

| January 8th, 2012 | 6 Comments »

La tenéis con subtítulos en español y creo que es una de las mejores charlas que he visto en bastante tiempo, por cómo comunica la ponente, por lo que comunica la ponente. Sin artificios y con una clarividencia que nos deja ideas como las siguientes:

No se trata de feminismo, de que las mujeres sean mejores que los hombres, se trata de diversidad, de incorporar ideas tradicionalmente vinculadas a la forma de pensar femenina a la gestión financiera de nuestro sistema, evidentemente en quiebra.

Estos son los valores que Halla identifica:

-Conciencia de riesgo: El riesgo que se corría en 2007 con las hipotecas de alto riesgo fue totalmente imprudente, como se está demostrando hoy.

-Hablar claro: Incluso en el caso de las malas noticias, como la ausencia de sostenibilidad del sector financiero islandés, hay que comunicar de forma transparente con la población.

-Capital emocional: Son personas y emociones las que están detrás del dinero, las importantes. Ellas deben ser el centro.

-Ganancias sostenibles y con principios:  Se trata de aumentar beneficios pero no a cualquier precio y sí con una visión a largo plazo. Si las ganancias van unidas a beneficios sociales y ambientales justificarán mucho más cualquier inversión.

Vale la pena ver el vídeo completo…

Psicopatología TIC: el síndrome del pato de Stanford

| January 6th, 2012 | 6 Comments »

Aunque no coincido, obviamente, en el carácter inequívoco de la relación entre depresiones, síndromes sociales,  suicidio y TIC, sí me ha resultado interesante conocer algunos de los trastornos que desde la psicología clínica se asocian a los nuevos medios.

Así,  aunque creo que puede verse también en positivo, en cuanto a las posibilidades de socialización alternativa que entraña la tecnología, se habla del Factor de Asperger como elemento de predisposición a la Depresión. Frecuente entre gente dedicada a la programación (se ha llegado a denominar al trastorno Asperger el “síndrome geek”), se trata de un desorden en el espectro autista en el que se experimentan serias dificultades con las interacciones sociales básicas, especialmente en cuanto a comunicación, empatía, auto-cuidado e interpretaciones literales. Por el contrario, las cosas que implican reglas, sistemas, leyes se hacen a la perfección.

No voy a profundizar en ello pero recuerdo siempre cuando se acude a los tópicos del informático aislado que hay que ser cuidadoso con la expresión “aislamiento social”. La colaboración, el crowdsourcing, la inteligencia colectiva, la interacción con otras personas, al fin y al cabo, está en la base de que los miles de creadores distribuidos en el mundo de Linux estén creando un sistema operativo cada vez mejor. En ningún caso cometeré la imprudencia de considerar que el café que yo tomo con un amigo/a constituya una interacción más trascendente. De nuevo, debemos ampliar el concepto de lo que entendemos por relación social.

Creo que se trata de un mito fundado en una mirada estrecha de lo que significa o no relación social. Pocos informáticos trabajan en solitario, siempre en colaboración.

Si algo sí me provoca precauciones, además, es todo lo contrario. ¿Sabemos ya estar solos? Hace ya tiempo que escribíamos cómo los dispositivos móviles están significando en gran medida “El fin de la soledad” y con ella de la reflexión, la introspección o simplemente la tranquilidad que nos proporcionaban los tiempos de estímulos sociales ausentes. Veremos en otra entrada como quizás deberíamos añadir a las competencias fundamentales para la sociedad digital eso mismo, la educación de una soledad que también, en adecuadas dosis, puede resultar tremendamente productiva.

 

Continuando con las TIC y la psicopatología ahora, mucho más interesante y certera me parecía la idea que plantea un investigador, el Dr Kolmes, al hablar del “Síndrome del pato de Stanford”.  En este caso se trata de la presión que sienten los estudiantes por hacer las cosas bien: todos tienen la ilusión de estar nadando elegantemente, sin darse cuenta de que lo que están haciendo bajo una superficie aparentemente tranquila, es agitar las patas como locos, nos dice la genial metáfora.  Mantener a flote la identidad digital, tema básico para ser relevante en los social media, como digo a menudo en charlas, requiere de una actividad, a veces esfuerzo, constante.

 

Creo que, de forma similar a las consecuencias negativas de la educación excesiva de la responsabilidad en el sistema educativo Finlandés,  el carácter siempre público de la socialización en la cultura tecnológica, la experiencia de tener  que mantener constantemente una imagen pública adecuada, nos conducen a la aparición de múltiples miedos. Aparecer vulnerables, fracasar en público, son escenarios que elevan nuestros niveles de estrés hasta grados intolerables.

Añadiría al tema la facilidad con la que se producen los linchamientos o las burlas online. Aunque se trata de un entorno que puede proporcionar una experiencia más cómoda y segura de interacción inicial, a largo plazo la mayor desinhibición y autenticidad que se manifiesta en redes sociales, blogs, chats, etc. puede resultar en experiencias sociales mucho más encarnizadas. En ese caso y de nuevo para personas con tendencia a la depresión, la ansiedad  y el aislamiento social previos,  el tema puede ser fatal (se cita a menudo al joven co-fundador de Diáspora, Ilya_Zhitomirskiy como ejemplo de ello).

 

De nuevo las psicopatologías de la era digital harán necesaria la prevención educativa. En este caso la tolerancia a la frustración, la asertividad frente a las críticas, la capacidad, también, de aislarnos de ellas cuando sobrepasan nuestros niveles de tolerancia serán competencias y destrezas tecnológicas fundamentales. No son pocas las celebrities a las que vendría bien el “coaching” en este sentido…. Sonrisa

 

Empoderamiento y transparencia como factores de una Sociedad en paz

| October 23rd, 2011 | 12 Comments »

Generaba cierta polémica el otro día un twitt que publicaba enlazando un estudio en The Guardian sobre asesinatos en distintos lugares del mundo.  La conclusión era la que esperábamos: existe una relación clara entre menos crímenes violentos y  desarroll. Mejoras en el desarrollo social y económico de cualquier territorio reducirán, de entrada, las tasas de crímenes violentos.

El tema, que nos ha preocupado y ocupado aquí en otras ocasiones también es el central en un reciente y polémico libro de Steven Pinker (2011), The better angels of our nature: why violence has declined. Concluye allí sobre algo extremadamente interesante, aunque tampoco exento de debate: la evolución nos conduce hacia sociedades cada vez menos violentas.

Así, si la posibilidad de que nuestros antepasados cazadores recolectores muriesen violentamente por culpa de otros seres humanos, era de entre el 15% y el 60%, en el siglo veinte, incluyendo las dos guerras mundiales y los genocidios protagonizados por Stalin o Hitler, la probabilidad de que un Europeo o Americano muera a causa de una muerte violenta, es de menos del 1%. Al mismo proceso de evolución desde sociedades con altos índices de asesinatos lo llamaría el sociólogo Norbert Elias (2000) el proceso de la civilización.

Volviendo a Pinker, lo que vivimos es debido a una serie de factores que, aunque el autor, siguiendo algo que parece ya tendencia en el pensamiento actual,  no relacione con la sociedad red, podemos, en algunos casos (en el punto 5 y 6), observar cómo pueden verse potenciados:

1. La evolución desde que éramos cazadores recolectores, lo que él denomina el proceso de pacificación.

2. La consolidación de pequeños reinos y ducados en grandes reinos con autoridades y comercio centralizados/as.

3. Desde la segunda guerra mundial la violencia disminuye, primero debido a la fuerza de las dos partes implicadas en la guerra fría y después, más recientemente, por la hegemonía americana. Pink lo denomina la larga paz.

4. La tendencia general es hacia menos guerras, menos violentas, incluso en los gobiernos más antidemocráticos. Lo denomina la nueva paz.

5. El retorno, en cierto modo a la filosofía de la Ilustración, que muestra respeto al individuo a través de lo que él denomina la revolución humanitaria. Cuando hemos hablado del individuo conectado, de empoderamiento, de coopetición, de TEP, también lo hemos relacionado con el individuo ilustrado, refiriéndonos precisamente al desarrollo que pensamos que una perspectiva de este tipo supone.

6. El aumento de la paz a nivel doméstico, observándose según el autor la disminución de la violencia en cosas como las luchas en la escuela, el bullying y el acoso de gays y otras minorías. Lo titula la revolución de los derechos humanos y la hemos visto en profundidad, sobre todo al hablar del aumento de la tolerancia a la diversidad en la sociedad de la transparencia.

 

Así, si para él es el estado, los gobiernos, los que apagan el caos (Pinker declara haberse vuelto Hobbesiano, el hombre es caótico sin las estructuras sociales que surgen para controlarle), en mi opinión, después de las pruebas de pacifismo en el caso de nuestras revoluciones, se trata de todo lo contrario.

A lo que asistimos, creo, es al protegonismo de una bondad natural (seres sociables para redes sociables, decimos a menudo para destacar esa cualidad de la interocnectividad), que va venciendo, también a través de lo aprendido y cooptado de las Tecnologías del empoderamiento y la participación (principalmente las redes sociales) que el ciudadano descubre, arrebata de las manos del sistema y explota en extensión en Internet.

5 aspectos clave sobre Internet y la paz en el mundo.

| October 16th, 2011 | 3 Comments »

Encontraba hoy la página de un proyecto que me resultaba tremendamente interesante, The Global Peace Index. lo firma el  Institute for Economics and Peace  y describe un marco conceptual desde el que identificar y entender los factores propios de las sociedades más pacíficas. Derivados de la aplicación de su índice en unos 300 países, definen una serie de elementos económicos, políticos y culturales para este tipo de sociedades (en otros estudios identifican los países).

La alteración de cualquiera de ellos, comentan, puede influenciar de forma positiva o negativa la paz en un territorio

Me ha llamado especialmente la atención que posiblemente en todos los casos pero especialmente en cinco de los ocho, creo que incide de forma directa la capa adicional a la realidad que proporciona la sociedad red, la que ya denominamos a menudo Sociedad aumentada. Los destaco:

  1. Un gobierno que funcione adecuadamente.
  2. Un entorno empresarial sólido.
  3. Una distribución equitativa de los recursos.
  4. Bajos niveles de corrupción: Relacionada con la transparencia. Recordemos el feómeno Wikileaks…
  5. Aceptación de los derechos de los demás: Tolerancia, diversidad son características que hemos visto relacionadas con la sociedad red, que hemos identificado a menudo como ventajas de la sociedad de la transparencia.
  6. Relaciones de buena vecindad: El aumento de las relaciones, en cantidad y calidad (neorelaciones, hipersociedad, sociedad aumentada) que se produce en internet favorece también este aspecto. Netville resulta un buen ejemplo de ello,  o un estudio que descubría recientemente en Londres (Neighbourhood Networks, 2010), The Online Neighbourhood Networks Study, que en el mismo sentido mostraba que los participantes en entornos online hiperlocales (como soporte a la comunidad local) muestran los efectos positivos de este tipo de comunicaciones en cuestiones como reforzar el sentimiento de pertenencia a la comunidad,  sentido democrático,  buena vecindad e implicación en el territorio.
  7. Libre circulación de la información: nada que decir, excepto por alertar de la importancia de una red neutral y libre.
  8. Altos niveles educativos: También internet puede favorecerlos, como sabemos los que apostamos por una educación mejor mediante una apropiación adecuada de la tecnología. Hablábamos en este sentido de Sociedad del aprendizaje…

 

paz

¿Algo más urgente que eliminar cualquier brecha que se relacione con lo digital?

Tenéis en su página una infografía interactiva más que interesante en el mismo site para observar cuestiones de evolución de la paz entre países o comparar entre distintos lugares.

 

Y por último, una representación videográfica del interesante Global Peace index:

La ingenuidad y el ingenio de los Videojugadores resuelven el puzzle del enzima del SIDA

| September 19th, 2011 | 22 Comments »

El artículo de hoy me servirá para cerrar mañana la presentación sobre Nuevas Profesiones en el CEJFE. No se trata, en sentido estricto, de una nueva profesión, pero sí nos da una idea sobre la necesaria apertura de conceptos. Juego y ciencia, en otras épocas tan apartados hoy ser reúnen en torno a la tecnología en nuestro bien.

Pues bien, diez años de investigación científica no habían logrado lo que un grupo de jugadores online: descifrar la estructura de un enzima del virus del SIDA. El exploit lo publicaban en el journal Nature Structural & Molecular Biology, en el que, de forma excepcional y por primera vez, jugadores online e investigadores aparecen como coautores.

Me disculparéis si no me extiendo en los detalles, el tema resulta de que descifrar la estructura de las proteínas es vital para entender las causas de muchas enfermedades y desarrollar medicamentos para bloquearlas. Un microscopio ofrece solamente una imagen plana, así que resultan necesarias imágenes 3D que desplieguen la molécula y la hagan girar para revelar objetivos potenciales para los posibles medicamentos.

Foldit, desarrollado en 2008 por la universidad de Washington, el juego en cuestión, puede ser la solución. Se trata de un juego de entretenimiento en el que los jugadores, divididos en equipos, compiten por desplegar cadenas de aminoácidos, los componentes básicos de las proteínas, a través de una serie de herramientas online.

Para sorpresa de los científicos, los “gamers” producían un modelo preciso del enzima en solo 3 semanas, proporcionando nuevos insights para el diseño de drogas anti retrovirales (la medicación para los portadores de HIV).

Se atribuye el éxito, tanto a la intuición humana como al ingenio y añado, la ingenuidad (ver definición final) de los videojugadores.

Son fuerzas potentes que correctamente dirigidas pueden ser utilizadas para resolver un amplio rango de problemas científicos, decía Seth Cooper, uno de los creadores del juego al analizar por qué los videojugadores tuvieron éxito donde las computadoras fallaron.

La gente posee, además,  mejores habilidades espaciales que las computadoras, así que los juegos pueden proveer un marco adecuado para combinar las fortalezas de computadoras y humanos con el objetivo de hacer avanzar la ciencia.

 

Añadiría algo sobre lo que ando escribiendo, cómo la idea de la ingenuidad ligada al acierto no es nueva y la suponen algunos teóricos sobre la inteligencia colectiva. Destacaba Armstrong en un artículo de 1980 (The Seer-Sucker Theory: The value of experts in forecasting),  la frecuente sobrevaloración del conocimiento experto, cuando según numerosas investigaciones no se ha encontrado ningún estudio que refleje una ventaja importante a favor del mismo sobre el trabajo colaborativo.

Sea como sea parece que se confirma el inestimable valor de la diversidad, de la apertura, así como el del juego.

 

Actualización: Que sí… que tal y como se observa en los comentarios, ” ingenuity” se traduce como ingenio, pero NO es una traducción, es una interpretación, como bien puede suponerse si se lee el último párrafo del artículo.

Creo que si los videojugadores podían superar a los científicos en ese caso era por “ingenuidad”, por libertad y no sometimiento a ideas previas.

No me parecería lógico decir que los videojugadores tienen más “ingenio” que los científicos.  Así se ha argumentado desde un primer momento y esa interpretación motivó el artículo.

Dejo, para disfrute del lector, la excelente definición de wikipedia, muy buena y curiosamente en línea con lo que he querido expresar:

Ingenuidad es la condición o personalidad del ingenuo (del latín ingenuus, traducible por natural, indígena, libre de nacimiento -lo que se identificaba históricamente con la condición del hombre libre por contraposición al siervo, o en algunos casos con la condición de nobleza-). Indica ausencia o falta de malicia y de experiencia, una deficiente comprensión o inteligencia y la ausencia de sostificación; así como presencia de sinceridad, inocencia, sencillez, pureza, candor2 o candidez (como reflejan los tipos literario de Cándido, fijado por Voltaire, o de la ingenua).

Algunos autores han desarrollado un concepto de ingenuidad que la identifica con el proceso de encontrar y aplicar ideas nuevas para resolver problemas o enfrentarse con retos especialmente difíciles, más allá de las ideas preconcebidas, preconceptos o prejuicios; lo que puede identificarse con la innovación, el denominado pensamiento divergente y conceptos como el de capital intelectual.

 

En fin…

De cómo las ciencias de la atención nos hacen pensar en cambios en educación, trabajo, etc.

| August 23rd, 2011 | 9 Comments »

Si tenéis ocasión realizad antes que nada el experimento que aparece en el siguiente vídeo. Se trata de contar los pases que se producen entre los personajes que visten de blanco:

 

¿Bien?

Resultará curioso a quien no lo conozca, más después de haberlo comprobado por sí mismo,  el experimento del gorila invisible, que titulaba un reciente libro de Chabris y Simons (2010). Nos habla de lo poco fiable que es (en el experimento el 50% de las ocasiones, mientras nos centramos en contar los pases ignoramos la presencia del gorila), nuestra percepción de la realidad, de lo fácil que resulta confundirnos y hacernos sucumbir a las ilusiones, de  cómo podemos inocularnos de sus efectos y ver los gorilas invisibles en nuestras vidas.

Otra Mirada positiva e interesante, que conocía a través de Brain pickings,  a colación de los cambios cognitivos que vivimos con internet es la de Davidson, autora que en “Now You See It: How the Brain Science of Attention Will Transform the Way We Live, Work, and Learn” (Ahora lo vemos, cómo la neurociencia de la atención transformará la forma en que vivimos, trabajamos y aprendemos),  nos explica cómo la ceguera atencional, el peculiar fenómeno ilustrado por el experimento citado puede ayudarnos a ver cómo se ha producido la gran desconexión cultural entre la capacidad para reconciliar los grandes cambios de la era digital con convenciones en escuelas y puestos de trabajo que han quedado obsoletas.

Se argumenta, por ejemplo, que la multitarea perjudica la ejecución, cuando, como demostraba el propio experimento del gorila invisible, la atención tiende a ser selectiva y por tanto la multitarea parece ser, como lo muestran también otros experimentos (aquí exponíamos otros), más mito que realidad.

Davidson también utiliza el experimento para ejemplificar la resistencia al cambio que vivimos:  “Mientras nos centremos en el objeto que conocemos olvidaremos lo nuevo, lo que  necesitamos conocer. El proceso de desaprender para volver a aprender precisa de un nuevo concepto del mismo conocimiento, que es un proceso y no un objeto, que no debería ser un nombre sino un verbo en cambio constante.”

Este tipo de experimentos debería ser utilizado como lentes a través de las cuales examinar la naturaleza y evolución de la atención, más allá de la rigidez de un sistema educativo que se mueve por expectativas rígidas sobre qué es y cómo la atención refleja un concepto de inteligencia igualmente acartonado.

La neurociencia parece decir lo contrario, apoyando las hipótesis modernas de la diversidad (Gartner, Robinson, etc.): que nuestras mentes prestan atención de muchas formas distintas. Significa que la academia y los puestos de trabajo deben evolucionar en paralelo y trascender el modelo del siglo XX de la línea de ensamblaje para llegar al del procesamiento en paralelo, propio del siglo XXI.

La idea es similar a la que Daniel Pink apuntaba al hablar de la era conceptual, la que hemos referido cuando hemos hablado de que después de la revolución tecnológica llega la revolución creativa, la de la necesidad de desarrollo de las capacidades asociadas al hemisferio derecho o la que Ken Robinson exponía en la Ted talk que reumíamos aquí.

 

Dejo, finalmente, vídeo en el que los experimentadores profundizan en la idea del Gorila invisible.

 

Vídeo: Manuales de instrucciones para la vida

| July 25th, 2011 | 7 Comments »

Es difícil no pensar en Noruega, en la inaudita convivencia entre cielo e infierno que hemos vivido últimamente allí. Tampoco hay demasiado que decir, así que he preferido, como ellos están sabiendo hacer de una forma heroica, seguir caminando.

Los que os dejo hoy son videos simples, creados para promocionar un libro, “Anything you want” (para los interesados en social media editorial) y que transmiten ideas simples y potentes.

Están en inglés, así que para los que queráis ver algo similar (superior incluso) en Español os dejo un icono ya de este blog, el “Manual de instrucciones para la vida” subtitulado ya a nuestro idioma y con grandes lecciones, también, que proporcionar, más cuando tan necesitados parecemos estar de guías y lecciones. Es el tercer vídeo, no os lo perdáis…:

 

Lo que es obvio para algunos, puede ser maravilloso para otros/as…sabemos quién nos inspira pero no siempre a quién inspiraremos…

 

 

Escribimos un mail airado, nos desahogamos, pensando que no hay nadie real al otro lado cuando no es así y al otro lado “hay alguien tan real como nosotros mismos”.

 

Y la obra maestra de la que os hablaba:

 

Identidad aumentada y madurez como internautas: somos auténticos en las redes sociales

| July 22nd, 2011 | 11 Comments »

Escribiendo sobre autenticidad encuentro la investigación que os presento hoy.

Se supone muchas veces que los perfiles en redes sociales crean y comunican una imagen idealizada de nosotros mismos (Manago, Graham, Greenfield, & Salimkhan, 2008), que de algún modo fingimos en internet lo que no somos.  De acuerdo con esta hipótesis sobre la identidad virtual idealizada, los propietarios de perfiles reflejan características idealizadas, que no reflejarían sus personalidades reales.

La visión alternativa defiende que sí reflejamos nuestras verdaderas identidades en internet, que  las redes sociales constituyen ya parte de nuestro contexto social extendido en el que expresar características de personalidad reales, capaces de transmitir percepciones interpersonales que lo que menos queremos es que lleven a cualquier tipo de engaño.

De hecho, lo que se transmite en redes sociales es una integración de varias fuentes de información personal similares (o incluso más reveladoras) a las que compartimos en el mundo no virtual: pensamientos privados, imágenes de la cara, relatos de nuestro comportamiento social,  cosas que contienen información válida acerca de nuestra personalidad. (Ambady & Skowronski, 2008; Funder, 1999; Hall & Bernieri, 2001; Kenny, 1994; Vazire & Gosling, 2004).

Esta sería la conclusión del estudio, lógica y que concuerda con algunas intuiciones al respecto:

-Es difícil crear identidades idealizadas en el estado  actual de la web social, sobre todo si recordamos que no somos los dueños exclusivos de esta, que como dice Bauman, «La construcción de identidad implica el triple desafío (y riesgo) de confiar en uno mismo, en otros y también en la sociedad.».

-La propia relación que establecemos en internet, donde no nos vemos las caras, donde la confianza, elemento esencial en el que basar nuestros juicios y decisiones debe traducirse a lo virtual, provoca que exijamos responsabilidad sobre sus perfiles a nuestros contactos, que además pueden conversar, interactuar con nuestras auto-definiciones para también ajustarlas a la realidad.

Como escribía hace un tiempo en Cyborgs en Las Ramblas:

“el carácter textual de la comunicación en red aporta sentimientos de seguridad, de palabras que no se lleva el viento. En este tipo de interacciones, dadas las posibilidades para registrar conversaciones, se activan en mayor medida expectativas y auto exigencias de temas como la coherencia o la autenticidad de lo comunicado.

El hecho de comunicar por escrito nos confronta con cosas de nosotros mismos que no conocíamos, nos obliga y facilita (sobretodo en la comunicación asíncrona) la introspección, otra vez la coherencia, facilitando la resolución de distorsiones cognitivas (Meichenbaum y psicólogos cognitivos en general).”

Volviendo al estudio en cuestión, de  Back et al (2010),  pone a prueba ambas hipótesis, confirmando la de la extensión vital.  Los investigadores del estudio plantean que si esta es cierta, los contactos en redes sociales, observadores en el experimento, deberían ser capaces de inferir de forma precisa las características de las personalidades reales de los propietarios de perfiles en redes sociales.

 

transparencia

 

Y los resultados son claros:  se percibe la personalidad real e incluso cuando se introducen autovaloraciones de forma controlada, el efecto de la personalidad real es elevado.  No nos es fácil (ni nos gusta), ni en la vida offline ni en redes sociales virtuales, librarnos de nosotros mismos Sonrisa, sobre todo, como apuntan algunas peculiaridades del estudio, si somos extrovertidos (los resultados son similares para encuentros cara a cara) y abiertos (también con resultados similares en los entornos reales).

La precisión fue algo más baja en el caso de existir elementos de neuroticismo, lo cual es consistente con investigaciones previas, que muestran cómo el neuroticismo es difícil de detectar en todos los contextos (Funder, 1999; Kenny, 1994).

 

Quería dejar estos datos pero también recordar que tal vez lo que estemos observando sea efecto de la madurez, tanto de la web social, como de nuestra condición de internautas.  Ya sabéis que me siento y os siento más grandes gracias a la web social.

 

Del obscurantismo a una Identidad madura, transparente y aumentada

Cabe recuperar, en este sentido, la imagen que acompaña este post y que me sirve para explicar cómo vamos evolucionando hacia la sociedad de la transparencia:  la parte izquierda, cuando el perro le decía al otro perro que “nadie sabe que eres un perro en internet”, es propia de finales de los 90, de un primer momento de internet en el que percibíamos sus chats, sus mundos virtuales como juego, como mundo paralelo, como teatro (diría Goffman) y por tanto lugar seguro en el que podíamos experimentar roles o identidades ficticias.

Lo escribía en Cyborgs en las Ramblas (segunda parte del ebook que os enlazo):

Centrándonos ya en los IRC (similares a los chats) y similares, internet se convierte en un entorno de potencial liberación, en una plataforma, sociedad o escenario (Goffman) que contiene, dentro de su complejidad, tanto los deseos como las satisfacciones idóneas para tipos múltiples de individuos. Así, valiéndome de la metáfora psicoanalítica, la red resulta un lugar de ensueño, de alucinación colectiva y no consensual (STONE, 1992), donde el yo auténtico o esencial  tiene la ocasión de desarrollarse sin la amenaza de un superego que en la red es débil y difuso (el anonimato era, sin metáfora psicoanalítica, una forma de escapar al control social).

El ego, o aquella fracción inconsciente y vencida por la sociedad en la que todos nos hemos socializado, se despereza y desmarca ahora desde el espacio de los sueños al que venía estando relegado, al nuevo territorio que la tecnología le ofrece. Así, la interacción en red se relatará en muchas ocasiones como una experiencia de Flujo (en el sentido de CSIKSZENTMUHALY, M, 1996), de estado alterado de conciencia, de fase REM (SULER y cols. 1996), de espacio lúdico-terapéutico en el que expresar y satisfacer tanto las viejas necesidades creadas durante la socialización primaria como las nuevas (Teorías sobre economía del deseo, VAN DER LEUN, 1996), surgidas en ocasiones en la propia red.

 

Nos situamos hoy en la parte derecha de la imagen, en la que también podríamos dibujar al perro que encabeza el post, con ropajes humanos y que ha decidido ser persona, que se ha atrevido a ser quien quiere ser en el mundo “real”.

Y es que hay mucho de empoderamiento, de aprendizaje de la diversidad, de liberación favorable a la autoexpresión, de acercamiento entre lo que queremos ser y lo que somos en realidad en el viaje que hacemos a través de la red hacia nosotros mismos, en el proceso de madurez que intento describir.  Dicho en otras palabras, la identidad del individuo conectado es aumentada, mucho más potente, como decíamos al hablar del 15M, que antes del ejercicio de auto-conocimiento, auto-expresión y auto-realización que supone una interacción en redes sociales bien aprovechada.

 

Nunca me atrevo a decirlo, nunca lo tengo claro pero creo que sí, que las revoluciones sociales que vivimos eran previsibles, que sintiéndonos más grandes en la web teníamos que, necesariamente, terminar por reflejarlo en el exterior. Escribía en la prehistoria de 2003:

Cada cyborg será, una vez que se integre en la nueva sociedad, mejor. ¿Control Social? ¿Reproducción de jerarquías y normas? No niego sus manifestaciones, como reproducción de los que se producen en la sociedad real y con tendencia a aumentar, conforme a la propia madurez de la red, pero lo que no puede negarse es que para entonces habremos tenido ocasión, gracias a ella, de ampliar nuestro sentido democrático, nuestro ejercicio del derecho a la libertad de expresión, de una forma a la que será difícil que podamos renunciar.

 

ResearchBlogging.org Back MD, Stopfer JM, Vazire S, Gaddis S, Schmukle SC, Egloff B, & Gosling SD (2010). Facebook profiles reflect actual personality, not self-idealization. Psychological science, 21 (3), 372-4 PMID: 20424071

 

 

A través de Jerusalem, nueva obra maestra de la reina remezcla

| June 15th, 2011 | 5 Comments »

Música, colaboración, imágenes, conviven en esta roadmovie de la era web creada como reflejo de la diversidad, el misterio, la belleza de la tierra que representa.

La convivencia de lo nuevo y de lo viejo, de lo tradicional y lo innovador, de nuevos y viejos instrumentos,  está en la esencia a este nuevo homenaje al Mashup.

Y es que hay algo de democratizador, de igualador, de supremacía de lo artístico y cultural sobre todas las cosas, tanto en la conexión como en su versión artística, la remezcla.  Y lo han sabido plasmar a la perfección en este recorrido a través de las calles de Jerusalem.

Andaba leyendo un excelente artículo en The Atlantic que me recordaba la reflexión, ayer, de un  participante en una sesión de formación sobre Netflix, su crecimiento en EEUU y cómo “the content is not the king” porque a veces es el acceso y no el contenido lo que puede añadir valor respecto a la competencia en los medios.

Son temas distintos pero también la remezcla, como fenómeno y lenguaje autóctono en la red,  expresión de creatividad colectiva y diversidad, puede ser elevada a veces a la categoría de reina.

Disfrutadlo.

 

 

Los cerebros progresistas toleran mejor la complejidad, los cerebros conservadores tienen miedo…

| April 10th, 2011 | 12 Comments »

No es la primera investigación en este sentido pero parece que el tema vuelve a ser actualidad: las diferencias entre liberales (entendiendo el término como izquierda, pensamiento progresista) y conservadores, además de determinadas por el contexto social,  pueden ser profundas, incluso biológicas y localizables en distintas áreas cerebrales, tradicionalmente asociadas a distintas características de personalidad.

Se dijo ya en otros estudios que ciertas características psicológicas estaban asociadas a determinadas visiones políticas. Por ejemplo, varios estudios muestran cómo los conservadores son más sensibles a rostros amenazantes mientras que los más progresistas tienden a estar más abiertos a experimentar cosas nuevas.  Incluso se ha asociado la ideología política a cómo decoramos nuestros entornos, con oficinas liberales más originales, confortables, con más estilo que las de la gente más conservadora.

Recientemente, además, existe evidencia neurológica para todo ello: Ryota Kanai, de la Universidad de Londres y sus colegas han demostrado que las diferencias fundamentales en personalidad se reflejan en el cerebro.

Escaneando los cerebros de 120 voluntarios los investigadores encontraron que los voluntarios que se autodefinían como liberales tendían a tener la zona del cortex cingulado anterior, vinculada con el manejo de la incertidumbre, de la tolerancia a informaciones contradictorias, más grande. Los autoidentificados como conservadores, en cambio, tenían más grande la amígdala, cuyo tamaño se relaciona con mayor sensibilidad al miedo o disgusto.

 

Me sorprendía, por útimo, porque siempre lo he pensado así (muchos lo hemos vivido con nuestros abuelos/as) un dato en cierto modo contraintuitivo: la gente mayor es, en general, más progresista. A pesar de que creo que en esos casos el contexto social ejerce una potencia fundamental, no dejando demasiado espacio a orientaciones nuevas a determinadas edades, parece que la madurez tiende a modelar nuestras creencias, en general, hacia perspectivas más valientes, más abiertas y en definitiva, más libres.


Futuras investigaciones prometen matizar mejor los resultados, buscando regiones y características implicadas en el desinterés absoluto que algunos/as sienten por la política o muchos otros matices.

Los jóvenes valoran la actualización tecnológica, la autenticidad y una reputación limpia muy por encima de otros factores.

| March 29th, 2011 | 3 Comments »

Es algo que observo y comento a menudo: la generación Y es más objetiva, inteligente, menos impresionable por marcas y más por los productos o servicios que realmente ofrecen. Lo confirma ahora un estudio curioso, entre 4065 Millenials, jóvenes de 15 a 25 años.

Os lo dejo porque creo que ofrece una buena perspectiva acerca, no solo de lo que es actual en la cultura de los jóvenes sino también sobre qué educar, qué hemos olvidado, en qué incidir para crear unos ciudadanos que de entrada ya parecen mejores. Como veremos, el tema de la responsabilidad medioambiental debería ser prioritario.

Así, por encima de ser “guay”, “cool”, divertido o estar de moda (esto último se valora muy poco) los jóvenes valoran en las marcas cosas como que estén al día o que tengan un estilo propio. También la autenticidad y tener una reputación “limpia” son elementos importantes para una generación menos manipulable que las nuestras. Parece, por último, si atendemos al poco valor que se otorga a lo verde, que los también llamados millenials valoran poco la responsabilidad medioambiental de las marcas.

Si observáis el gráfico destaca también la necesidad de pertenencia (“valoro las marcas que hacen que me identifique con ellas”), acorde con la importancia, en el entorno actual, de implicar en comunidades, en canales sociales, como forma de fidelización.

Los resultados parece que son consistentes entre los 16 distintos países que forman parte del estudio, indicando elementos de globalización cultural indiscutibles: así como en cada territorio la marca favorita es distinta, todos/as valoran los mismos atributos.

dna-of-brands-among-gen-y-insites-new

 

Insistimos siempre también en que la brecha tecnológica que separa padres de hijos en la actualidad puede ser vista como una oportunidad para aprender lo que nuestros hijos/as nos puedan enseñar. Así, un 41% de los encuestados destaca cómo deberíamos hacerles más caso porque influyen en las decisiones de compra de sus padres, un 51% cuando hablamos de tecnología (en este caso el dato se refiere solamente a EEUU).  Piensan también que influyen en los programas de TV que ven sus padres.

Parece que música y política no son tan influenciables (la evolución ética, ideológica y cultural de una sociedad siempre es más lenta que la tecnológica, aunque podamos usar la tecnología para acelerarlas) y son mayoría los que piensan que no influyen en las elecciones de sus padres en esos aspectos.

 

influence-of-gen-y-americans-insites

Google Circles, verdades, mentiras, estrategia y lo más importante: el concepto

| March 14th, 2011 | 7 Comments »

Ayer era un rumor, hoy se desmiente que Google vaya a lanzar otra red social, pero todavía algunos/as hablan de que será mayo el mes de lanzamiento de una nueva red, Circles, que romperá los esquemas que conocemos en la materia.

Creo que la noticia está, no tanto en si el tema es o no cierto (Google ha desmentido que su lanzamiento esté próximo) sino en el porqué, tanto del bulo que parece que lanzaban desde Google como del revuelo despertado. No sé si era lo que quería o no Google pero lo que ha aflorado durante las últimas horas a raíz del farol es el descontento con el mercado existente para las redes sociales: “Señores/as, la guerra por el grafo social no ha terminado”, parece que han querido decir, lanzando un aviso a Facebook y sus usuarios: “puede hacerse y de hecho lo haremos pronto mejor”.

Analicemos los motivos por los que la de Google nos ha parecido y podría ser una posibilidad viable:

-Cuadra con el desarrollo de la web contextual social, de la renovada importancia que parecen querer darle al posicionamiento Social (SMO) frente al SEO tradicional,  tendencia central este año, de la que tantas veces hablamos aquí. O lanzan una red altamente compatible con todo ello o quizás de lo que estemos hablando sea de una simple barra social al estilo Glass, de una tecnología capaz de superponerse a las existentes, de integrarlas y sobre todo, como veremos también en un punto posterior, de atender a  más variadas formas de comunicación y matices en las relaciones sociales. Así, bulo o no, algo de circles parece que va en serio y podemos verlo ya previsto, si tenemos cuenta en gmail en el enlace a la futura búsqueda social.

-Prometen en cuanto a diseño e usabilidad: Siempre he pensado que la usabilidad y el diseño son puntos débiles de Facebook. Y es algo a lo que la supuesta Circles, con posibilidades de compartir vídeo, foto y mensajes, podría atender, a juzgar por un comentario reciente que Tim O’Reilly borró.

-Se presenta, a diferencia de twitter, que pedía hace unos días a los desarrolladores dejar de crear aplicaciones para poder recobrar el control de la experiencia de usuario, abierta a desarrolladores, lo cual facilitaría el crecimiento de su ecosistema.

-Pero sobre todo el secreto está en el nombre, Circles, que refiere una idea potentísima: la de estratificar los grupos con los que compartir distintos mensajes, permitir crear distintos círculos de confianza, temas o posibilidades de protege,  tambén de forma diferenciada, nuestra privacidad, a imagen y semejanza de lo que resulta natural cuando nos relacionamos offline (un ejemplo de los peligros que puede tener lanzar mensajes sin distinguir entre tipos de contactos en redes sociales lo teníamos en los incidentes Bisbal y Vigalondo de hace unas semanas.)

De este último tema parte la presentación que os dejo, del ex trabajador, investigador y teórico de la innovación en redes sociales, Paul Adams, que sirve de anticipo a su próximo libro, Social Circles y en el que parece que Google se ha inspirado para conceptualizar su red social.

Se trata de una presentación interesante aunque creo que arriesgada cuando asegura que las redes sociales online deben imitar las offline. Olvida, creo, los matices añadidos de lo cibercultural, diversificando ampliamente los tipos de relación y comunicación social.

Es pronto para asegurarlo pero creo que el tema de los tipos de relaciones que seremos capaces de diseñar ante un universo infinito de posibilidades es mucho más complejo de lo que los viejos estudios en psicología social o sociología, que por ejemplo solo distinguirían entre lazos fuertes o lazos débiles, pretendieron alguna vez.

Ciencia, utopía, arte social: Pintando la dimensión wifi de la ciudad

| March 2nd, 2011 | 2 Comments »

Pensaba ayer en cómo la evolución tecnológica ha desafiado la dimensión del tiempo hasta la actualidad, sobre todo desde la invención de cosas como el teléfono o la electricidad.

Descubría también un concepto nuevo, el de slacktivism que me hacía pensar poderosamente, ya no en sí mismo sino en si podía ser aplicado o no al arte en red, incluso al arte de todos los tiempos, ese que muchos hemos estado entendiendo como fundamental para cambiar el mundo.

Significa los actos a favor de una causa determinada sin valor práctico, que nos hacen sentir mejor pero no cambian realmente nada. Firmar peticiones, “favoritar”, compartir o retwittear, añadir detalles a las fotos de perfil son, según Wikipedia y en un sentido claramente peyorativo “Slacktivismo”.

En fin… no sé si es posible el arte sin consecuencias (¿remover conciencias no sería una forma de activismo? ¿No puede ser un primer paso como el net-art cuando muestra otras realidades? respondía Mertxe en twitter a mi inquietud).

No sé,  ni siquiera, si debemos pedirle más que ser el alma de una sociedad, parte del zeitgeist de todo momento cultural.

Parafraseaba hoy Ferran Ruiz en otra entrañable Jornada Compartim al maestro Bauman en Tiempos líquidos: “La evasión es lo contrario de la utopía”… y creo que me sirve, que cualquier acción en red está más cerca de la utopía que de la evasión.

 

Volviendo a la red de redes culminando un desafío al tiempo que empezó años ha, vivimos con la internet de las cosas, ese mundo de objetos conectados e incluso telecontrolados a través de la red global, el desafío a la dimensión espacial.

Todavía incipiente, el ejemplo de visualización de datos en espacios públicos me ha parecido una interesante muestra de todos estos temas. Juzgadlo si no en el discurso de timo arnall + jorn knutsen + einar sneve martinussen, autores del pintado de señal wifi con luces que vemos en el vídeo. Transcribo y traduzco:
La ciudad está llena de redes invisibles, cómo podemos revelarlas? Diseñamos un instrumento para señalar con luces las señales wifi: 4 metros de luz para evidenciarlas.

 

Me ha parecido una idea tremendamente potente como denuncia de la posible falta, de desigualdades en cuanto a lo que podríamos llamar el capital conectivo de cualquier zona o ciudad: “la señal de pequeños edificios de apartamentos fluye en las calles de forma distinta de la de las redes de las grandes instituciones. Densas áreas residenciales tienen más redes pero de rango más corto que parques y campuses”.

Como muchos otros ejemplos de visualización de datos, también estamos hablando de arte para cambiar el mundo. O por lo menos para evidenciar lo inmaterial, para hacernos a todos/as más conscientes de nuevas dimensiones de la realidad (física y social).

 

La pintura de luz se sitúa en la ciudad global contemporánea enredada como si dibujase sus arterias, su corazón, la exuberancia, la agonía de su contemporaneidad.