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Sociología de la globalización, mixofobia y belleza en la diversidad

| March 13th, 2011 | 6 Comments »

Os dejo resumen de un libro leído recientemente acerca de la Globalización y su relación con la Sociedad-red. Resulta interesante si queréis una lectura objetiva, estructural, geográfica, económica, política de los cambios que vivimos. Si os interesa un punto de vista más social será Castells quien pueda ofrecer la visión más clarividente. Por último, los hombros del gigante Bauman (parafraseando a Newton) serán la mejor atalaya si queréis una visión contemporánea de la filosofía y valores de la misma globalización.

En este último aspecto trabajaré a fondo en los próximos tiempos, en ver cómo la red puede ser la esperanza,  para ese individuo que como comentaba ayer en twitter sobrevive desarraigado de lo social,  sin voz, sin coraje y sin necesidades propias.
En fin.. volviendo a Sassen, el libro analiza los cambios propiciados por la globalización en Instituciones tan tradicionales y relevantes como los estados, concluyendo en que la figura de estado está dejando de tener sentido y cediendo paso a otros actores.

Así, la autora destaca cómo los poderes de los estados cambian en el escenario global e incluso en algunos casos disminuyen en favor de la emergencia de un poder económico independiente que las Tic hacen crecer de forma exponencial. La globalización supone, en otros términos, la apertura de economías transnacionales y la creciente participación de los actores económicos en el mercado global. Privatizaciones, desregulación y TIC son, o bien consecuencias, o bien instrumentos de un mismo proceso de globalización.

Sassen también comenta que el gran afectado del proceso ha sido el estado, aquel que clásicos como Weber definían según la dimensión territorial de su poder y que hay que redefinir en el nuevo contexto. La digitalización ha posibilitado el fortalecimiento, tanto de viejos actores y espacios no estatales como la formación de otros nuevos, (veremos como Castells los identifica en la reciente revolución egipcia) capaces de competir con la autoridad estatal en materia de jurisdicción, alcance y exclusividad.

De este tipo serían numerosas entidades e instituciones supranacionales y subnacionales que surgen, como las ciudades transnacionales, para ser elementos clave de intersección global-local. Son 40 actualmente en el mundo y hacen uso de una red interurbana creciente, mediante una economía de acumulación de los recursos necesarios.

En conclusión el libro de Sassen define una época de transición, sin atreverse, como el visionario Castells, a proponer un orden verdaderamente nuevo y desligado del territorio, de cosas.

Otro tema interesante es el que comentábamos al empezar, cómo lo que me resulta especialmente relevante es el potencial de internet, ese lugar menos territorializado que escapa a las jurisdicciones (y poderes, como hemos visto) nacionales, para sí… cambiar el mundo. No es que crea, como avisan Goldsmith y Wu 2006; Mueller 2004 que Internet es un espacio sin autoridad. Cosas como la tiranía del default, aquella precaución que avisa de que lo que programemos por defecto no es neutro sino que está transmitiendo determinadas ideologías o programas estatales explícitos, son cada vez más importantes.

“Programa o serás programado”, previene Rushkoff y aunque en principio se trate de programación informal, tiende a formalizarse, sobre todo a partir de los 90, cuando los intereses económicos aceleran el proceso.

Faltan, comenta Sassen, organismos supranacionales de regulación. Y propone algún tipo de convención internacional a la que se adhieran distintos estados como marco para el gobierno de internet, de forma similar a la convención marco de la Onu contra el cambio climático. Otros niegan la importancia de internet, hablando de red de redes descentralizada sin entidad propia.

Sea como sea, lo que está claro y es el objeto de esta y la que será una entrada posterior es que contra lo que pudiera opinar Lovink, que decía en 2003 que Internet estaba perdiendo su potencia para fortalecer la sociedad civil, lo que ha ocurrido durante distintos sucesos pero sobre todo en la liberación democrática ocurrida en Egipto, ha sido todo lo contrario, que a través de unas redes sociales no exentas de mercantilismo el usuario ha sido capaz de “empoderarse”.

Ética Hacker, códigos de Lessig, son muchas las ideologías, valores y, como comenta Castells, los nuevos actores y contenidos que internet introduce en el proceso de organización social. La organización sin organizaciones de Shirky, destacada aquí hace un tiempo, iba en el mismo sentido.

 

Terminar con uno de los aspectos que más me ha gustado en la obra de Sassen, el reconocimiento de que, contra lo que en una primera mirada parcial pudiera parecer, la sociedad red, la globalización no actúa como una capa uniformizadora de comportamientos, organizaciones y sociedades sino más bien como una malla que deja que cada cultura siga creciendo. Ni la autora ni Castells, que expresa la misma idea en múltiples libros, sufren la mixofobia, el temor a la diversidad  del que previene un Bauman al que creo podemos matizar mediante el filtro de las ciberculturas.

El aumento de la visibilidad de la diversidad, más que limitación, creo, es el origen de la belleza de lo que vivimos pero sobre todo de lo que podemos llegar a vivir. Sirva el vídeo como metáfora de ello.

 

El retraso moral en las raíces de la corrupción

| March 8th, 2011 | 4 Comments »

Entre el que ya es video viral de Arcadi Oliveres comentando el porqué de las desigualdades en el tercer mundo y este de Lawrence Lessig, que cuenta cómo también en EEUU la corrupción es parte importante del motor del sistema, los escándalos de Wikileaks y lo vergonzoso de la situación Libia y algunas lecturas recientes sobre Conflictología, no puedo dejar de pensar en Kohlberg, en cómo aunque la religión haya teñido de matices negativos el concepto, es hora, porque la sociedad ha cambiado, de volver a hablar de cosas como la evolución moral y ética.

Y es que empieza a resultar evidente que no nos dirigen los que serían líderes lógicos, los más avanzados en cuanto a desarrollo ético y moral.

Nos cuenta Lessig que cuando solo el 11% de la población americana cree en el congreso, cuando el dinero, para enriquecerse o seguir ganando elecciones, es el máximo valor, lo que vivimos son oligocracias económicas y no verdaderas democracias. De forma similar nos relata Arcadi el expolio constante del tercer mundo por parte de dictadores multimillonarios y algunos cómplices igual de ricos en el primero.

Así que no puedo dejar de comprobarlo en el esquema inferior y parece, sí,  que muchos de nuestros políticos están en la segunda etapa (de las 6 o 7 posibles en orden de evolución progresiva), que viven estancados en un estadio de moral preconvencional caracterizado por la valoración de los actos según las necesidades que satisfacen, algo normal con 4 a 10 años de edad, pero no creo que positivo si lo observamos en los que consideramos adultos líderes de nuestra sociedad.

Nos merecemos, creo, ser gobernados, no por el 20% de los que atesoran la riqueza del 80% restante sino por el 25% que los estudios posteriores a la teoría de Kohlberg relatan que es capaz de pasar de ese segundo estadio, de ir más allá de las propias necesidades egoístas.

¿Despertamos? ¿Golpeamos la raíz o seguimos, como decía Thoreau, agitando las ramas? ¿Tiene sentido el propio sistema cuando son algo tan importante como los valores que lo fundamentan lo que ha cambiado, lo que estamos haciendo cambiar? ¿Cómo hacemos que evolucione a la par?

 

 

 

Extraigo de Wikipedia para mera constatación de los lectores, la teoría del desarrollo moral de Kohlberg:

Kohlberg considera esencial comprender la estructura del razonamiento frente a los problemas de carácter moral. En sus investigaciones no se centra en los valores específicos sino en los razonamientos morales, es decir, en las razones que tienen las personas para elegir una u otra acción. Son los aspectos formales del pensamiento moral los que interesan a Kohlberg.

Comenzó su trabajo recogiendo material hacia 1960; básicamente presentaba a la gente “dilemas morales”, es decir, casos conflictivos de decisión y clasificaba las respuestas que obtenía. Mediante este procedimiento llegó a describir seis etapas que corresponden a tres niveles distintos de razonamiento moral. El autor sostiene que la secuencia de etapas es necesaria, y no depende de las diferencias culturales, ya que obtuvo los mismos resultados en México, Estados Unidos y Taiwán. Datos interesantes hablan de que sólo el 25% de los adultos llegan al tercer nivel; el estado 6 es alcanzado sólo por el 5% de los adultos.

(añadiría, porque lo creo relevante, que a determinados niveles de pobreza, cuando estamos ocupados en satisfacer la base de la pirámide de necesidades de Maslow, no tiene sentido hablar de desarrollo moral, tema que puede estar distorsionando este tipo de resultados. No es el caso, obviamente, de los dirigentes aludidos más arriba.)

Kohlberg descubrió que el razonamiento moral parece evolucionar y complicarse progresivamente a lo largo de la adolescencia y hasta la edad adulta joven, ya que depende del desarrollo de ciertas capacidades cognitivas que evolucionan según una secuencia invariable de tres niveles, cada uno de ellos compuesto de dos etapas morales distintas. Cada etapa refleja un método de razonamiento frente al planteamiento de dilemas morales. Kohlberg afirmaba que a pesar del vínculo estrecho entre desarrollo moral y desarrollo cognitivo, el crecimiento de este último no era suficiente para garantizar el desarrollo moral, y que la mayoría de los adultos nunca llegarían a pasar de la etapa 5 del desarrollo moral.

 

Moral preconvencional

Se da entre los 4 y los 10 años de edad. A esta edad las personas actuan bajo controles externos. Obedecen las reglas para evitar castigos y obtener recompensas o por egoismo.

Etapa 1
Esta etapa fue definida por Kohlberg como la de “orientación hacia el castigo y la obediencia”. En esta etapa la bondad o maldad de un acto depende de sus consecuencias.

Etapa 2
Esta etapa fue definida por Kohlberg como la de “hedonismo ingenuo”. En esta etapa las personas siguen las reglas con fines egoístas. Se valoran los actos en función de las necesidades que satisfacen.

 

Moral convencional

Etapa 3
Definida por Kohlberg como la etapa de “orientación del niño bueno”. En esta etapa los actos se valoran según complazcan, ayuden o sean aprobados por los demás. Se evalúa la intención del actor y se tiene en cuenta las circunstancias.

Etapa 4
Esta es la etapa de la “preocupación y conciencia sociales”. En ella se toma en consideración la voluntad de la sociedad reflejada en la ley: lo correcto es la obediencia a la norma, no por temor al castigo sino por la creencia de que la ley mantiene el orden social, por lo que no debe transgredirse a menos que haya un motivo que lo exija.

 

Moral postconvencional

Etapa 5
Se trata de la etapa de la “orientación del contrato social”. Las personas piensan en términos racionales, valoran la voluntad de la mayoría y el bienestar de la sociedad. Las leyes que comprometen los derechos humanos o la dignidad son consideradas injustas y merecen desafío. Sin embargo, la obediencia a la ley se sigue considerando mejor para la sociedad a largo plazo.

Etapa 6
La sexta etapa del desarrollo moral según Kohlberg es la de “moralidad de principios éticos universales”. El individuo define el bien y el mal basado en principios éticos elegidos por él mismo, de su propia conciencia. Se basan en normas abstractas de justicia y respeto por todos los seres humanos que trascienden cualquier ley o contrato social. Se actúa de acuerdo a normas interiorizadas y se actuará mal si se va en contra de estos principios.

“Nadie que esté diariamente en las redes sociales es la misma persona”, ni aquí ni en los países árabes

| March 6th, 2011 | 1 Comment »

Leer a Castells siempre resulta impactante. Lo ha sido dedicar una profunda y reciente lectura a la Introducción de “La sociedad red: una visión global”,  lo fue analizar “Comunicación y poder” y he considerado también interesante resumir, sintetizar y remezclar con algunos elementos propios y ajenos, en todo caso recientes, lo que creo más importante de la entrevista que le publicaban en la UOC hace unos días sobre las llamadas “Revoluciones árabes”:

¿Podríamos considerar estas insurrecciones populares un nuevo punto de inflexión en la historia y evolución de internet, o bien tendríamos que analizarlas como una consecuencia lógica, aunque de gran calado, de la implantación de la red en el mundo?

Estas insurrecciones populares en el mundo árabe son un punto de inflexión en la historia social y política de la humanidad. Y tal vez la más importante de las muchas transformaciones que internet ha inducido y facilitado, en todos los ámbitos de la vida, la sociedad, la economía y la cultura. Y estamos sólo al principio, porque el movimiento se acelera, aunque internet sea una vieja tecnología, desplegada por primera vez en 1969. (…)

Sería una ingenuidad pensar que, ante los acontecimientos de las últimas semanas, las personas que tienen el poder se quedarán de brazos cruzados. Nicholas Thompson, experto en medios sociales, escribía en The New Yorker que «en Irán, claramente el Gobierno tuvo cierto éxito usando internet para reducir el paso de la Revolución verde. En Túnez, el Gobierno pirateó la contraseña de casi todos los usuarios de Facebook en el país. Si Ben Ali no hubiera caído tan rápido, esa información habría sido muy útil». ¿Hasta qué punto el poder tiene las herramientas necesarias para sofocar las insurrecciones promovidas desde la red?

No las tiene. En Egipto incluso intentaron desconectar del todo la red y no lo consiguieron. Hubo mil formas, incluyendo conexiones fijas de teléfono a números en el extranjero que transformaban automáticamente los mensajes en envíos a twitters y fax en Egipto. Y el costo económico y funcional de la desconexión de internet es tan alto que se tuvo que restaurar muy rápidamente. Hoy en día, un apagón de la red es como uno eléctrico. Ben Ali no cayó tan rápido, hubo un mes de manifestaciones y masacres. Y en Irán no se pudo cerrar internet y las manifestaciones estuvieron siempre comunicadas y con sus vídeos en YouTube. La diferencia es que ahí, políticamente, el régimen tuvo fuerza para reprimir salvajemente sin que se dividiera el ejército. Pero las semillas de la rebelión están ahí y los jóvenes iraníes (el setenta por ciento de la población) están ahora masivamente contra el régimen. Es cuestión de tiempo.

 

Confirma lo mismo durante la edición 2011 de Ted que está teniendo lugar estos días Wael Ghonim, el joven ejecutivo de Google detenido, torturado y liberado durnante la revolución egipcia. Comenta en una reciente Ted Talk las ideas que ayudaron a los egipcios a cambiar su mundo:

“Vamos a ganar porque no entendemos la política, vamos a ganar porque estamos dispuestos a luchar por nuestros sueños,  vamos a ganar porque  no jugamos juegos sucios, no tenemos agenda, vamos a ganar porque las lágrimas de nuestros ojos vienen realmente de nuestros corazones”, vamos a ganar porque tenemos sueños y queremos resistir por ellos. Eso es lo que pasó, recuerda.

El comentario de un taxista resume muy bien lo ocurrido:  “Siento que estoy recuperando una dignidad que he perdido durante muchos años, para mi, esto es ganar.”

“El poder de la gente es mucho más grande que la gente en el poder”, concluye.

Y no puedo dejar de pensar en Haití, en cómo escuché hace poco la opinión de un afectado por los terremotos de hace más de un año ya, cuestionado acerca del inmovilismo de su población: ¿Que porqué no hacemos la revolución? Porque las revoluciones las hacen los pobres, no los miserables.

Así que en Egipto había, simplemente, llegado el momento en que la pobreza sucedió a la miseria, en que una vez cubiertas las necesidades más básicas en la pirámide de Maslow llegó lo que el gran Victor Frankl ideaba y ponía en práctica en retales de papel robados en campos de concentración nazis como solución a la infelicidad humana: la búsqueda de sentido. Eso es más potente que cualquier otra cosa.

 

 

Lo importante de las «wikirrevoluciones» (las que se autogeneran y se autoorganizan) es que los liderazgos no cuentan, son puros símbolos.

Desde hace años, algunos movimientos fundamentalistas islámicos aprovechan las nuevas tecnologías para promover sus causas. Los Hermanos Musulmanes, que el pasado año lanzaron su propia Wikipedia (Ikhwan Wiki), recordaron que islamistas de todo signo «han sacado el máximo partido de internet a pesar de los esfuerzos de sus adversarios». Esta organización, que puede ser la máxima beneficiada de una futura contienda electoral y que aglutina a muchas personas que apuestan por la aplicación íntegra de la ley islámica, levanta recelos en muchos de los jóvenes formados que han promovido esta insurrección mediante las nuevas tecnologías. ¿Qué le dice esta paradoja?

Quien no utiliza internet hoy en día para sus proyectos está desfasado, con excepción de respetables ecofundamentalistas que escriben a la luz de una vela (generalmente con ordenador alimentado por energía solar). Por tanto, los islamistas, e incluso los terroristas, también lo hacen. Pero eso no quiere decir que ganen las elecciones. Para empezar han sido marginales en los movimientos sociales recientes. Y el porcentaje de previsión de votos en unas elecciones libres no supera el veinte por ciento en ninguna encuesta.

Puede ser que por organización y tradición tengan peso, pero, desde luego, no representan a la inmensa mayoría de un movimiento esencialmente joven y que lucha por la libertad. Han sido utilizados por el régimen para asustar al mundo y a Estados Unidos. Me recuerda un poco a cuando Franco empleaba tanto el miedo al comunismo que todo el mundo pensaba que los comunistas tendrían un gran éxito en unas elecciones, y luego el PCE no paso del diez por ciento de los votos, aunque en Cataluña el PSUC tuvo mucho más apoyo por un breve lapso de tiempo. Ahora bien, si los militares no cumplen sus promesas, si no hay elecciones libres, si no se da respuesta a las reivindicaciones de las importantísimas luchas obreras que se desarrollan en Egipto, si se llega a la violencia contra la gente, en esa situación radicalizada puede haber resistencia armada islamista, pero no de los aburguesados Hermanos Musulmanes.(…)

Los grandes medios de comunicación no tienen elección. O se alían con internet y con el periodismo ciudadano, o se irán convirtiendo en marginales y económicamente insostenibles. Pero, hoy por hoy, esa alianza es decisiva para el cambio social. Sin Al Yazira no hubiese habido revolución en Túnez.(—)

Nadie que esté diariamente en las redes sociales (y este es el caso de setecientos de los mil doscientos millones de usuarios de redes sociales) sigue siendo la misma persona.

 

No somos los mismos/as, no…. somos, como individos, como “nosotros” cada vez más grandes gracias  a internet.

IBM Watson alcanza el 80% de la inteligencia individual: más cerca de la utopía.

| February 26th, 2011 | 7 Comments »

Una de las tesis más polémicas de la teoría de la singularidad es aquella que afirma que en el momento en que las máquinas alcancen la capacidad de almacenaje y procesamiento de la información de cualquier cerebro humano (1.25TB de datos, a unos 100 teraflops por segundo), es posible que surja alguna forma de conciencia artificial.

Más allá de esta controvertida cuestión, la noticia de actualidad está en la popularización de algunos avances en inteligencia artificial. Y es que la computadora IBM de Watson está al 80% del potencial de computación humano, con 80-teraflop y 1TB de memoria (que para los que compartáis conmigo la dificultad por entender valores tan altos, significa 220 millones de páginas de texto o 111 DVDs.)

Así equipada, la máquina se batía en duelo y vencía, hace pocos días, a los concursantes de un conocido programa en EEUU, Jeopardy, respondiendo en menos de 3 segundos a las preguntas sobre cultura general que formulaba el presentador.

Son muchos los detalles en la web acerca del proceso, que no hacen más que recordarnos lo complejo de nuestros cerebros. Uno de ellos es que el algoritmo original precisaba un solo procesador y tardaba 2 horas en escanear la memoria completa de Watson para encontrar una respuesta, así que los técnicos de IBM añadieron tantos CPUs como para que la respuesta tardara solo 3 segundos.

Son varios los antecedentes, uno de los más conocidos el de IBM Deep Blue desafiando a un Kasparov que era entonces campeón mundial de ajedrez. Se trataba entonces de un problema matemático, muy distinto del actual. Con Watson no se trata de resolver una cuestión limitada a un espacio bien definido, se trata dealgo mucho más complicado, de lidiar con la ambigüedad, con la naturaleza contextual del lenguaje.

Se imaginan ya muchas aplicaciones de la inteligencia artificial de Watson, algunas interesantes en salud, así que os recomiendo si queréis saber más, un libro que profundiza en el tema.

Reflexionando acerca del tema surge una vieja idea, que repetíamos también al hablar de cómo Internet estaba acelerando nuestro desarrollo cognitivo: si hay algo más potente que una sinapsis (la conexión entre dos neuronas), es la conexión entre dos personas, si hay algo más grande que la inteligencia individual, es la inteligencia que, entre todos, podemos alcanzar.

Recuerdo, creo que en un libro de Daniel Pink (“The Whole new mind”), la historia del hombre que murió exhausto en una carrera contra una máquina. Físicamente, tal y como sabían luditas y neoluditas (cuando quemaban las máquinas que habían de dejarles sin trabajo durante la revolución industrial), teníamos la batalla perdida.

No es así en el caso de la inteligencia, que se beneficia ampliamente de la cualidad social cuando aparece y provoca maravillas tan diversas como las que podéis ver en los vídeos que he decidio incluir en una presentación próxima:

Inteligencia colectiva, colaboración en estado puro….

También inteligencia colectiva, colaboración en estado puro…. aunque tome la forma de ciencia, de tecnología:

En fin… sería correcto decir, así, que en paralelo a la revolución social que vivimos en los países árabes, Febrero de 2011 debería ser recordado también como momento en que la inteligencia colectiva, puesta, como diría Kevin Kelly en “What Technology wants”, al servicio de una tecnología que es desde los inicios de la historia, la fuerza motriz de la evolución, vence por primera vez a la individual.


La utopía está en el horizonte.
Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y
el horizonte se corre diez pasos más allá.
¿Entonces para que sirve la utopía?
Para eso, sirve para caminar.

Eduardo Galeano

Aunque resulta algo extraño observar a un ser humano persiguiendo desde el principio de los tiempos su propia reconstrucción, aunque parece incluso absurda esta carrera por hacernos a nosotros mismos, lo que está claro es que vamos logrando emular aquello que nuestros cerebros izquierdos (racionales) son capaces de hacer.

Dicho en otras palabras, hemos inventado ya una máquina capaz de emular lo más racional, computacional de nosotros mismos.

Toca ahora investigar la creatividad, la emoción, todavía aquellas cosas que nos hacen humanos, superiores incluso a la suma de todos nosotros, evolución tecnológica mediante,  juntos.

Sigamos…

Arte-fusión, arte-denuncia, arte-investigación, arte en red, arte digital, arte del futuro, arte en todo

| February 16th, 2011 | 2 Comments »

Vale la pena ver el vídeo completo, resumen del Transmediale festival 2011 en Berlín,  sobre el futuro del arte en una época distribuida, abundante, de casi redefinición del propio concepto.

Interactividad, en formas tan elaboradas como la visualización interactiva kinética que aparece en el vídeo, 3D, datos y bases de datos como objetos artísticos, ideas que se expanden y crean de forma dinámica significados casi infinitos.

Las tendencias incluyen también elementos de innovación social, de un arte sin genios, o con los miles de genios que decíamos ayer que serían candidatos a los Goya en algunos años, si dejásemos que se desarrollaran en el entorno libre y propicio al desarrollo del talento que podría ser la web.

Un holograma, ejemplo paradigmático de los bits que invaden una realidad ya postdigital, plantea nuevas preguntas sobre el futuro del arte:

¿Lo único real son los datos, o son en sí mismos el arte?

¿Sigue teniendo sentido la creación artística si no es activista, si su intención no es, en última instancia, cambiar el mundo?

¿Se incluye el diseño, el pensamiento de diseño, como yo lo veo, en el concepto más activista del arte?

Espectaculares las muestras de arte-denuncia, de arte-investigación en una de las secuencias que más me ha gustado: Flight patterns, dibujando de forma dinámica el movimiento humano en los aires.

O Face to Facebook, experimento entre el arte, el activismo (hacktivismo) y la ciencia, que trata del robo de 1 millón de perfiles de Facebook, filtrados a través de software de reconocimiento facial a partir de características expresivas y que fueron posteados en una red social de “dating” pensada para la ocasión.

La denuncia, al más puro estilo del netart primigenio que tanto me apasionó, de las primeras manifestaciones de arte en la red, es clara sobre la ausencia de seguridad, de privacidad de nuestros datos en la red de redes de Zuckerberg, la que en mayor medida mercadea con ellos.


En fin… corren en España, tras la aprobación de la Ley de Economía sostenible, la desgraciadamente conocida como Ley Sinde,  malos tiempos para las utopías,  buenos para darse cuenta de la paradoja entre libertad y control, del cambio en las estructuras institucionales más arraigadas en nuestra sociedad que implican tanto la globalización como la red (Sassen, 2007)


No sé si es puro azar, o si hay algún lugar para el azar en el arte del futuro. La “realidad coloreada” de un Berlín gris y futurista en la última secuencia del vídeo contesta parcialmente la cuestión: tal vez sí, tal vez no, pero en en cualquier sí existe lugar, cada vez más lugares para la creatividad humana, para la belleza.

Acabo de darme cuenta de que seguiremos hablando de ello, en motivo de la preparación de una conferencia en Gijón, en las XIV Jornadas de Diseño Motiva 2011. Y será pronto.



No tenemos miedo a Internet porque Internet es la salvación de nuestro cine (discurso íntegro #operaciongoya 2011)

| February 14th, 2011 | 7 Comments »

Qué mundo este en el que políticos, actores, televisiones y demás siguen ausentes, sordos y ciegos a la voz del pueblo.

Qué tiempos estos que a lo “máquina del tiempo” desafían las leyes de la física y mezclan caras del pasado con discursos de un presente que empujamos entre todos.

No suelo entrar en temas tan “candentes” por una extraña aversión a la demagogia o el autobombo, tan fáciles en ellos, pero esta noche no he podido resistirme. Tampoco a publicar el impresionante discurso de Alex de la Iglesia.

Como he dicho en twitter hoy:

#operaciongoya los nominados a los Goya en la era internet no caberán en 100 teatros cuando la cultura de verdad sea de todos.

Y no queda mucho cuando, aunque le haya costado el cargo, podemos escuchar un discurso como el que sigue.

#operaciongoya “Enterrados” sin Alex se quedan los académicos mientras la cultura, la inteligencia y la creatividad seguirán su curso.

Felicidades al ciudadano Alex, a Anonymous y todos/as los que hoy hemos sido “parte de ese todo” que no renuncia a tener futuro.

Ah… y #operaciongoya “Balada triste d trompeta” por una industria y unos políticos q se “entierran” a sí mismos y prefieren un futuro “negre”


Actualización: Video bloqueado. El mensaje lo dice todo… La única versión no censurada es la que cuelga de la página oficial. Aquí, porque yo sí respeto a mis lectores, la tenéis.


Saltando las fronteras digitales de la represión Egipcia: 2011, año de alternativas.

| January 30th, 2011 | 8 Comments »

Hablaremos pronto de las alternativas surgidas a Wikileaks. Hoy, con Internet bloqueado en Egipto, me ha parecido importante destacar las alternativas a la represión informativa allí, de utilidad extensible a cualquier tipo de intento de control gubernamental o corporativo.

Es importante, en primer lugar, recordar nuestra responsabilidad como individuos libres de hacer uso del nuevo poder en los social media. Pensaba ayer, observando el esfuerzo de televisión, radio, mass media tradicionales en general en acercarse a Facebook, Twitter y resto de canales mayoritarios en los social media, en eso mismo, en cómo después de un tiempo de crítica y negación generalizada se rinden a la evidencia: cualquier ciudadano, mínimamente interconectado y con un mensaje potente puede ser un canal de difusión importante, alternativo a los oficiales.

Así,por no dejar de predecir aunque estemos entrando ya en el segundo mes del año, creo que en 2011 hablaremos mucho, demasiado, de intentos de control del empoderamiento ciudadano en Internet (Ley Sinde, Represión informativa en el tercer mundo, represión informativa-wikileaks en el primero, ataques a la neutralidad, vulneración de la privacidad y otros derechos de los usuarios en Redes sociales masivas, etc…).

Toca por lo tanto dar respuesta, porque creo que es responsabilidad de todos los que informamos alguna parcela de este infoverso, como arma inédita ante la manipulación que seguro sufren y sufrirán otros medios,  informar acerca de la existencia de Alternativas.


Toca hoy hablar de alternativas al simple acceso a Internet y la solución  parece ser la creación de redes wireless “ad hoc” que eliminen la necesidad de hardware centralizado y conectividad a una red general. Puede ser útil para defender la libertad de expresión pero también en caso de desastres naturales que pudieran inhabilitar infraestructuras centralizadas.  Algunos proyectos que trabajan en ello son:

OLPC’s XO, el sistema operativo de los OLPC tiene capacidades de creación de red independiente a la general. La idea es que además de recibir señal, los One Laptop per Child sean capaces de redistribuirla. Algunos sistemas para juegos, como el de Nintendo DS, también sirven para ello, pero en ninguno de los dos casos son sistemas pensados para sustituir o aumentar la propia Internet pública.  Netsukuku, un proyecto del grupo Italiano FreakNet MediaLab, proponiendo incluso un sistema de nombres de dominio propio suponía una alternativa pero parece que el proyecto dejó de desarrollarse en 2009.

Openet es parte del proyecto open_sailing.  Su objetivo es crear una internet ciudadana fuera del control de los gobiernos y corporaciones. No pretenden solo crear redes de redistribución local, también construir una red global de redes locales interconectadas a través de sistemas de radio.

Otro de los más importantes es Openmesh, un foro para voluntarios interesados en construir redes de personas que viven en condiciones de acceso a internet restringido o controlado.  La idea surge a partir de las protestas en Iran en 2009:  “El último bastión de la dictadura es el router”, comenta su creador.

Tahrir Square, El Cairo, Imagen de Al Jazeera en licencia CC en Flickr.

tahrir alj

Tenéis alguna propuesta más en los comentarios a un artículo sobre el tema en RWW. Por mi parte, en cuanto termine este dejaré allí la necesidad de destacar Guifi.net, iniciativa que creo similar a algunas de las destacadas allí.

En fin… asumamos nuestra responsabilidad social, disfrutemos de una importancia nueva, viralicemos lo importante y recordemos que somos el nuevo medio, un medio probablemente más potente que ninguno de sus antecesores, cuya naturaleza es capaz de rebasar cualquier frontera.

No os desaniméis ante las múltiples malas noticias: quizás no el presente pero el futuro es,  en este ecosistema, la libertad.

(dejad, por supuesto en comentarios cualquier referencia a otras “alternativas” a las restricciones de acceso a la red)

Empoderamiento digital e igualdad de género (I Congreso de telecentros)

| January 24th, 2011 | 4 Comments »

A unos minutos de tomar el vuelo hacia Sevilla, a compartir unas horas con más de 1000 (dicen) activistas de lo digital, os dejo presentación, acerca de igualdad y empoderamiento de la mujer en la sociedad red. Puede costar de entender viendo solamente el Prezi pero no os será difícil si lo acompañáis del artículo que le precedió: Ni menos mujeres, ni menos hombres: más grandes.

Hasta prontito.

Nosotros, en Túnez: la gota que colma el vaso

| January 16th, 2011 | 6 Comments »

Se habla de la de Túnez como de la primera revolución Wikileaks, además de ser otra de las muchas revoluciones twitteadas, apoyada en los medios sociales frente a la incapacidad de unos medios tradicionales rígidos, controlados por la misma fuerza hacia la que los ciudadanos se rebelan, de mantenerse independientes, de seguir cumpliendo su función como conectores de la sociedad.

La causa básica de las revueltas es una dictadura policial que atenazaba el pais desde hacía 23 años, que pudo sobrevivir en el obscurantismo pero que ha quedado inoperativa en un entorno en que la información es capaz de circular de forma libre.

Autocomunicación de masas, empoderamiento, parece innegable que la revolución de la información acelera las expectativas, las ganas, la conciencia de los derechos humanos que se observan en lugares cercanos.

Extraigo de Gawker los elementos fundamentales para entender la de Túnez en un contexto de revoluciones (o evoluciones) potenciadas por el sentimiento de comunidad que son capaces de generar los social media:

-Existen en Túnez 3 millones y medio de internautas,

-En Twitter, bajo el hashtag #sidibouzid funciona un sistema de información útil y en tiempo real.

-Algunos activistas han citado como “la gota que colmaba el vaso”, un cable de Wikileaks que criticaba la corrupción en el gobierno tunecino, en concreto, algunos detalles de la ostentosa forma de vida del Presidente tunecino pudieron indignar a una población mucho más pobre.

-En Túnez Facebook es una red social importante, con1,4 millones de usuarios.

-Existen historias de censura, de encarcelamiento de bloggers y activistas. En Facebook se habla de datos extraidos de forma ilegal, eliminación de grupos, imágenes y comentarios contrarios al régimen. El colectivo Anonymous ya reaccionó a todo ello, atacando al gobierno tunecino por censura, con  Operation Tunisia y un ataque DDoS.

Me parecía curioso, por el aprecio que además le tengo a la herramienta, que el colectivo Nawaat esté usando su Posterous constantemente, con videos e imágenes de las protestas. Y parece que todavía no toca, pero pensar en la posibilidad de Foursquare o cualquier otro servicio de geolocalización y chekin para localizar geográficamente manifestaciones y protestas (aquel poder de organizarnos sin organizaciones del que tanto hablamos), se hace inevitable.

No voy a profundizar en el debate sobre el papel de Internet en el conflicto. Me posiciono más allá de Clay Shirky cuando afirma “nadie dice que los social media enfaden lo suficiente a la gente para actuar. Solo ayudan a la gente enfadada a coordinar sus acciones”.  Sí creo, como veíamos, que Wikileaks ha colmado la paciencia de muchos/as que sabíamos pero no a ciencia cierta de cosas que surgen ahora y hacen estallar nuestras iras.

Me sitúo más en la línea de Zuckerman, que sí considera la de Túnez una de las primeras revoluciones twitteadas y en Foreign policy destaca que más allá de considerar la cuestión académica de la importancia exacta de los social media en el conflicto debemos estar atentos a los que surgirán, durante los próximos tiempos, en países como Algeria, Egipto, etc… de la especial confluencia de desempleo, protestas ciudadanas y medios digitales. La imagen, impagable.

Me pregunté una vez, antes de posicionarme radicalmente a favor de Wikileaks, si no sería perjudicial comprometer la seguridad de Europa, de EEUU y lationamérica con filtraciones que son extrañas desde los obscuros movimientos terroristas radicales del mundo árabe.  La evolución de la libertad en Túnez me ha hecho recordar que era una falacia, que el desequilibrio en seguridad es un riesgo que debemos afrontar ante las enormes ventajas que nos promete una sociedad de la transparencia capaz de ayudar a liberar grupos humanos tradicionalmente castigados como está demostrando que puede hacerlo.

Apoyemos, en definitiva, la voluntad del pueblo de Túnez que, libre, manifiesta querer formar parte del nosotros de la sociedad digital.

Imagen: BORIS HORVAT/AFP/Getty Images

9 Tendencias en 2011 (o más allá)

| December 25th, 2010 | 14 Comments »

“Crearlo es la mejor manera de predecir el futuro.”

Peter Drucker

Aunque no me atrevería a decir si se trata de cosas que viviremos en 2011 o si debemos poner la vista un poco más allá, es época de pensar en el futuro, en lo que aportará este 2011 a las revoluciones tecnológica, social y creativa que vivimos.


En general…

Es fácil hoy, con Internet predecir el futuro. La clave está, como decíamos en El culto a lo amateur: el corazón de la revolución creativa, en observar a los early adopters de hoy para escoger, de entre las múltiples tendencias que podrán observarse y según algunos patrones a partir de la experiencia pasada, las más probables. Incluso es posible convertirse en adivino siendo rápido, observando atentamente el momento en que cualquier tendencia, de forma rápida, a ráfagas, como nos diría Barabási en el Bursts que también comentamos, empieza a desafiar el caos y a construir uno de esos patrones.

En otras palabras, observar y cambiar son dos de las claves más importantes para el éxito en sociedades complejas. Para ello se requiere flexibilidad, entrar cuando se es una institución antigua en procesos de flexibilización. Se trata de algo observable ya en algunos sectores (cultura, prensa, educación), de las buenas prácticas, innovadoras, que observamos en los que consiguen sobrevivir en el nuevo entorno.


1
-La tendencia sigue siendo la de aprender las ventajas de la flexibilidad, de observar, cambiar constantemente, moviéndonos en un círculo constante de excelencia para permanecer vivos en el nuevo ecosistema. Y para ello se requiere no solo de un cambio cultural hacia la menor penalización del error sino también aprender a medir en redes sociales para minimizar la probabilidad de cometerlo.


2
-Así, resulta tendencia también que las herramientas de medición en redes sociales sean cada vez más sofisticadas. Surgen ya, en este sentido y seguirán apareciendo todo tipo de aplicaciones antes de laboratorio, hoy para todos/as para el estudio del comportamiento del individuo en los nuevos entornos.


3-Postdigitalismo,
mayor integración entre lo online y lo offline, gracias, fundamentalmente, a la Mobile Web y sus derivaciones (geolocalización, Realidad Aumentada, y en un sentido menos esctricto, Internet de las cosas, etc…) no son tendencias nuevas pero seguirán evolucionando en 2011.


4. La importancia de lo social: Hipersociedad, sociedad también aumentada

Derivado de lo anterior viviremos, en cierto modo, un retorno a lo local, ahora aumentado, enriquecido por la nueva capa que las arquitecturas de la participación dibujan. Quizás sirva para ejemplificarlo Facebook Places, que añade elementos de información local a nuestros grafos sociales en la que, nos guste o no, no podemos olvidar que es la primera red social en el mundo.

Podemos hablar de sociedad al cuadrado o de cualquiera de los términos que titulan este apartado y lo que implica es, sobre todo, la una diversificación enorme de las “formas de estar juntos”, así como la consiguiente aparición de múltiples iniciativas de innovación social. Ocurre ya en EEUU y veremos pronto cómo la cualidad de lo online que ahora posibilita o mejora varios tipos de colaboración, de reciprocidad, de trueque, que ya se daban offline, nos trae diversas iniciativas en el ámbito hispano. Ayer mismo, muy poco después de escribir Generación We, Innovación social y sociedad 2.0, y de hablar sobre innovación social y aventurar los mismo, descubría la existencia de algo similar a Freecycle en español, nolotiro.org.

Una vez más la tecnología mejorando la ejecución de grandes ideas, posibilitando utopías o facilitando el desarrollo de la empatía, la reciprocidad, el sentido de la justicia, tan propios de la naturaleza humana.

Jumo, la red social activista creada por Hugues este 2010 podría tener un papel muy importante como entorno de soporte a este tipo de iniciativas activistas.

En clave de empresa, de organización, continuará la tendencia a construir redes cada vez más sociables, con múltiples oportunidades para la colaboración. Los recientes Facebook groups y un nuevo intento de Google, tras el fracaso de Wave, de conquistar el grafo social perdido, serán protagonistas.


5.
Web contextual, nuevos filtros a la sobreinformación

Seguimos en un entorno de información abundante en el que el nuevo comunicador deberá, no solo captar la escasa atención disponible sino también actuar como crítico, como filtro profesional, trabajando activamente para ganarse un lugar como prescriptor, curador de los contenidos en las redes sociales que cada vez con mayor intensidad aglutinan la información y el conocimiento que nos son relevantes.

Redes sociales, servicios de bookmarking, blogs y demás derivaciones, cada vez más distribuidas de la web social, son elementos básicos en la me-esfera, el universo informacional que un consumidor de información cada vez más crítico y formado va construyendo. Tendencia también ya iniciada, irá en aumento el próximo año.


6.
Democracia aumentada, sociedad de la transparencia

Wikileaks y los múltiples derivados que veremos emerger, nuevas formas de una Política 2.0 con mucho aprendido este año sobre transparencia, está por ver, a la luz de cómo terminamos 2010, si los gobiernos siguen dejando crecer la alguna vez denominada “hiperdemocracia” en internet, si son capaces ya de poner puertas al campo. Neutralidad, libre expresión y denuncia de delitos, creo que seguirán siendo batallas relevantes en 2011, en pleno proceso de revolución cultural (visto con extensión en el punto 4) que las hará completamente anacrónicas.

Igual de anacrónico pero presente, resurgirá el debate sobre si las nuevas posibilidades de participación en línea son equivalentes o menos importantes que otros tipos de participación más presencial. Se lleva al extremo, como ejemplo, en los EUA, donde ya se plantean si la presencia creciente de los procesos electorales en Facebook, Twitter e incluso Foursquare, comporta cambios reales en el comportamiento cívico de la votación.

Participaba recientemente en un post colaborativo publicado por la Generalitat de Cataluña sobre predicciones en el ámbito de las redes sociales en la administración y observaba cómo 2011 será un período contradictorio, con algunas administraciones conscientes de la importancia de la web social y la sociedad de la conversación, conviviendo con otras que nieguen, probablemente debido a un pánico escénico mal solucionado, su importancia o seriedad. En este sentido, otro debate actual que dará que hablar el 2011 gira alrededor de si los tuits archivados, los posts de blogs políticos, pueden o no ser considerados comunicados oficiales.


7. Sociedad de la insconsciencia:

Seguirá sobre la mesa el problema de la privacidad, con casos recientes de intrusiones por parte de aplicaciones para móviles aparentemente inocuas, como Angry birds, pero pensadas para recabar datos que comercializar con posterioridad. Se diversificaran, igualmente, los casos de spam, que se trasladarán del mail a los códigos QR, el spam en redes sociales, etc…


8. En lo tecnológico, sin temor al cambio


“Soy nativo digital, nací sin temor al cambio”, le dice el nuevo alumno al viejo profesor en un vídeo que utilizo frecuentemente para ilustrar un elemento que creo esencial para entender el periodo “tecnocóndríaco” que todavía vivimos.

A marchas forzadas y guste o no, se va haciendo realidad la antigua predicción de Kurzweill de una Internet cada vez más independiente de dispositivo.

El protagonista indiscutible será el tablet. Múltiples modelos, características, mejoras, marcas, de entre los que deberíamos destacar los dispositivos que funcionarán con Android, el Ipad segunda parte, son todos ellos ejemplo de la evolución, en general, de las interfaces y aplicaciones hacia lo que es su función básica: la creación de experiencias cada vez más inmersivas, casi mágicas al mezclar ilusiones, átomos y bits para convertirlas en vivencias cuasi-naturales.

Pantallas de ordenador 3D, mejoras en la tecnología táctil o saltos cualitativos, como el que representa el fenómeno Kinect y las ya múltiples derivaciones que se le inventan (utilidades en lenguaje de signos, aplicaciones en pornografía, etc…), son muestras de esta tendencia.

Sin ir tan lejos, no olvidemos que la aplicación del año para Ipad ha sido Flipboard, ni la emergencia de otras aplicaciones que generan “al vuelo” mashups o experiencias multimedia más enriquecidas que en cualquier otro momento de nuestra historia reciente.


9. Storytelling, narrativas transmedia:
Lo importante no es ya el medio sino el mensaje, la historia que seamos capaces de contar. El mismo mensaje deberá ser adaptado a las características específicas de cada medio, las ideales allí. Multimedia, interactividad, personalización, seguirán siendo, entre otras, claves para la diferenciación del mensaje en los social media.

Sirva para ilustrar este último aspecto el guiño al pasado de Blondie.

Adiós, 2010.

PD: Si bien todas y cada una de las tendencias citadas tendrá importancia en educación, estoy en varios proyectos sobre tendencias educativas (el Horizon report internacional 2011, entre otros), todavía no publicados y de los cuales aún no puedo desvelar detalles, así que he evitado tratar ese ámbito con especificidad. En cuanto sea posible hablaremos con extensión del tema.

Generación We, Innovación social y sociedad 2.0

| December 21st, 2010 | 30 Comments »

Lo sabéis: Assange no es, a pesar de las votaciones de la gente, el personaje del año de la revista Time,  un indicio más de que “la mano oculta” que desprecia Wikileaks es más grande y poderosa de lo que en algún momento pudimos pensar. Hoy en España no andamos mejor…. y se vota una ley anacrónica, que pretende poner fin a muchas otras libertades.

Ni los políticos representan al pueblo, ni Times representa al pueblo, ni sabemos muy bien ya, si lo pensamos profundamente, bajo qué tipo de totalitarismo vivimos.  Y es que mientras en Internet han estado unos cuantos locos, frikis, desubicados, jugando a ser periodistas, escritores, músicos, etc… y llenando a la vez los bolsillos de unas cuantas marcas al uso (llámense Facebook, Amazon, Paypal, Mastercard, Apple, Microsoft, Google y tantas otras), no ha habido  demasiado problema. Pero ahora que asoma la sociedad postdigital, la que es permeable a lo que sucede en la red, la que a través de las mismas marcas y el mismo sistema de enriquecimiento de unos pocos, ha puesto en los bolsillos de los ciudadanos armas de destrucción masiva de secretos, de artimañas para cubrir delitos, de muchas cuestiones consideradas intocables, la cosa cambia.

Con Wikileaks como colofón de muchas otras cosas, creo que hay algo importante que si no está ocurriendo ya, está a punto de ocurrir: la sociedad postdigital es la sociedad 2.0. Horizontalización de las relaciones, ciudadanos amateur empoderados dando pulso a la información, marcando tendencias,  escaparate a la diversidad, sociedad de la participación, de la transparencia, son algunos de los matices con que la revolución digital tiñe esta sociedad-red.

 

Sociedad 2.0

Nos ocupa hoy la que podría ser la característica fundamental del cambio que vivimos:  la cultura de compartir que identificaba Lessig, como filosofía nacida en internet pero que empieza a dar forma a comportamientos e ideologías fuera de la red.

Del consumidor al prosumidor, del productor activo de información, conocimiento, a un individuo que cuando consume, ya no sabe hacerlo de espaldas a su círculo social, que se ha convertido ya en consumidor colaborativo.

 

La Innovación social es, en este sentido, la forma más importante de innovación hoy, la P2P, la revolución más importante de las que vivimos.  Y ello,  según el libro  What´s mine is yours, the rise of collaborative consumption, por algunos motivos básicos:

-La importancia renovada de lo que significa comunidad, el resurgir de viejas (la “comuna”, en cierto modo) y la emergencia de nuevas “formas de estar juntos” a través de las denominadas arquitecturas de la participación, las redes sociables de las que hablábamos hace poco, las redes P2P  en tiempo real, etc…

-La presión de urgencias medioambientales no resueltas, la sostenibilidad o necesidad de frenar un consumo imposible de mantener para toda la humanidad por demasiado tiempo más.

-La crisis económica, que obliga a replantear cuestiones, a reinventarnos como individuos, cultura y sociedad.

Dicho de otro modo, si compartir siempre ha dependido de una red, ahora que “la red” ha redefinido su alcance, significado y posibilidades gracias a internet, las oportunidades y ventajas de hacerlo aumentan enormemente. Cuando eliminamos, por ejemplo, los costes de transacción, de organizar la colaboración, compartir se convierte en un comportamiento altamente competitivo, el nuevo poder, como diría el gran Clay Shirky, de la organización sin organizaciones.

 

Reinventando elementos básicos: de la propiedad al acceso, a las experiencias, al sentimiento de comunidad

Nadamos en el sinsentido: el 80% de las cosas que tenemos es usado menos de una vez al mes. Urge evolucionar desde una sociedad neofílica, con unos bienes preprogramados para no durar mucho, necesitada de créditos para seguir el trepidante ritmo de lo “cool”, de lo nuevo.  Debemos aprovechar la oportunidad que nos presta la emergencia de un ecosistema de conectvidad permanente que facilita disponer de bienes o servicios sin necesidad de adquirirlos.

Es hora de poner en marcha la inteligencia colectiva para ver cómo hacer que los productos y servicios compartidos sean más atractivos que la propiedad. Diría Kevin Kelly, en el mismo sentido, que el acceso es mejor que la propiedad: no queremos las cosas sino las experiencias que las cosas pueden proporcionarnos. En el mismo sentido se pronunciaría Jeremy Rifkin, en The age of access, con su idea de que  la propiedad privada estará pasada de moda en 25 años.

Citan en Collaborative Consumption (Rogers y Botsman, 2010)  a Bill Ford, presidente de la compañía del mismo nombre, que reconocía lo siguiente sin temor en una entrevista en 2009:  “El futuro del transporte será una mezcla entre Zipcar (servicio para compartir coches privados), transporte público y coche privado.”

Surgen distintas propuestas, de entre las cuales destaca el resurgir de las economías del intercambio, del trueque, propias de ámbitos locales y primitivos.  Pueden ser múltiples y estar en diversos lugares las cosas que necesitamos, además de que  es probable que el actual propietario del bien o servicio que necesitamos, no necesite o desee nada de lo que podamos ofrecerle en un momento determinado. Es lo que algunos sociólogos han llamado  la dificultad de la coincidencia de necesidades, más grave, en mi opinión, en las sociedades modernas, que las multiplican.

¿Pero qué ocurre si aplicamos las teorías de la larga cola de Anderson también al trueque? Internet funciona como banco común para el intercambio de las más diversas necesidades (tiempo por dinero, banco de la  felicidad en Estonia. moneda virtual VEN, son algunos notables ejemplos de iniciativas para organizar formas contemporáneas de trueque), de forma fácil.  Se trasladan incluso las teorías de redes sociales (6 grados separación) a los items que se pueden intercambiar, existiendo cosas tan sorprendentes como Swaptree, combinado explosivo entre  la tecnología  de recomendación de amazon y la ideología de freecycle.

Es, otra vez, el poder de la organización sin organizaciones, que podemos trasladar incluso a lo que en muchos sentidos es la institución por excelencia: el dinero. Existen ya, en este sentido, ejemplos de Bancos sociales, comunidades para solicitar y dar créditos, como Zopa (al 0,65% de interés), en los que prestamistas y necesitados de préstamo se encuentran de forma independiente de la institución bancaria. Representan ya el 10% del mercado de préstamos personales en EEUU en 2010.

Otros ejemplos concretos citados en el libro de Rogers y Botsman (2010)  son Zipcar,  Airbnb (viajes P2P), Freecycle (de intercambio, regalo, de cosas que nos sobran a quienes puedan necesitarlas),  Landshare (intercambio de cultivos de verduras y tierras para hacerlos), servicios de intercambio de ropa para adolescentes, intercambio de juguetes para niños, coworking o puestos de trabajo compartidos, couchsurfing (alojamiento peer to peer), los conocidos servicios de bicing, intercambio de cajas, etc…

 

Neurobiología de “compartir”

También lo hemos dicho ya, la investigación neurobiológica indica que compartir es natural. Cuando niños de solo 14 meses ven a un adulto (incluso si lo acaban de conocer) que necesita que se le abra una puerta porque tiene las manos ocupadas, intentarán ayudarle.  Al año, un niño apuntará con el dedo objetos que el adulto simula haber perdido. Si dejamos, por último, caer un objeto ante un niño de dos años, lo recogerá para nosotros y nos lo ofrecerá.

Lo indican las investigaciones de Tomasello en Why we cooperate:  empatía o cooperación pueden ser naturales, no aprendidas ni surgidas para obtener determinadas recompensas. Ocurre sin embargo que a los tres años el niño empieza a adherirse a normas sociales, moldeadas por una cultura  hiperindividualista. Somos parecidos desde entonces a lo que afirma Axelrod en “La evolución de la cooperación”: tememos la “sombra del futuro”, cooperamos por miedo al futuro porque sabemos que si no lo hacemos así y otra vez desde un sentido social de la reciprocidad universal y primigenio,  los demás no cooperarán con nosotros después.

Igualmente, somos proclives al intercambio: dar cosas en  servicios como freecycle nos produce un placer similar a comprarlas y es también natural en niños. Como demuestran múltiples experimentos en psicología social, niños, adultos e incluso primates, no solo sabemos intuitivamente lo que es justo y lo que no, sino que sentimos una aversión natural hacia la desigualdad, el desequilibrio, la injusticia.

 

Generación We:

Algo ha cambiado entorno a la tragedia de lo común, la conocida en el ámbito anglosajón “tragedia del commons” que según Hardin significa que la explotación compartida tiende a provocar el egoísmo, la ambición, la ruina de todos/as. Y es que el tema, en el mundo de los bits, de naturaleza libre, infinitamente reproducibles y no desgastables, como reconoce Ostrom, el tema es completamente distinto.

Así, el alguna vez denominado Sharismo, la cultura de los bienes compartidos, parece  un cambio cultural tremendamente actual y directamente observable en algunos productos de la creatividad juvenil, como veíamos al hablar del “fenómeno Lipdubs.”

Además, parece que van tomando, como siempre recuerdo en charlas, las riendas de una sociedad con mucho conocimiento a su alcance pero pocos rumbos definidos.

Lo demuestra una encuesta en el Usa Today: el 61% de los jóvenes de 13 a 25 años se siente personalmente responsable de cambiar el mundo. Y no es algo que se quede en el volátil ámbito de las ideas, con cifras como el 81% que han sido voluntarios alguna vez o un 83% que considera la responsabilidad social o medioambiental de las compañías a la hora de tomar decisiones de compra o valoración de la calidad de productos o servicios.

Así, podemos afirmar que la generación “me” está siendo sustituida por la generación “we”,  con valores mucho más allá de lo material. Ejemplo vivo de ello es Chris Hugues, ex directivo de Facebook y responsable de la campaña Obama en Redes sociales, creando en la actualidad, como demostración de que el dinero no da, por si solo, la felicidad, Jumo,la alternativa social activista a Facebook que tanto está dando que hablar.

Finalmente no creo, si se cumplen en internet las hipótesis sobre influencia social de Robert Cialdini, que el fenómeno tenga marcha atrás, cuando diversas investigaciones sociales muestran cómo la información acerca de lo que hacen los demás es un argumento mucho más convincente que la presíón social. Sea por la influencia de los universos informacionales definidos por nuestras redes de contactos,  la emergencia de la cultura compartida de la que hablaba Lawrence Lessig  o los diversos motivos que hemos ido analizando,  parece que es el momento, volviendo a Rogers y  Botsman (2010), ahora que son muchas las opciones, de seguir eligiendo “más”  o cambiar radicalmente de opción y elegir “mejor”.  Los jóvenes parecen tenerlo claro….

 

Cada vez más tú, cada vez más yo, cada vez más Nosotros:

Parafraseo al gran Sabina cuando definía magistralmente el desamor: y cada vez más tú y cada vez más yo sin nada de nosotros”. Ocurre con la Sociedad 2.o todo lo contrario, resultando una sociedad cada día más empática.

Dice Kevin Kelly en su último libro (What technology wants) que si la regla de oro de la moralidad es comportarse con los demás de la misma forma que nos gustaría que los demás se comportasen contigo y estamos expandiendo con las tecnologías la noción de “los otros” mucho más allá de la proximidad física, del ámbito local, eso significa mayor desarrollo moral. Estaríamos hablando de la sexta etapa en la teoría del desarrollo moral de Kohlberg a la que quizás le faltaba cierta coherencia en el aspecto de la universalidad.  También de la necesidad de  “confiar en extraños”, como comportamiento avanzado y pre-requisito de la Innovación social en las redes digitales distribuidas que plantean Rogers y Botsman (2010).

Vivimos, en definitiva, en un “We” cada vez más amplio, globalizado, casi universal en las redes sociales, en las que las relaciones son mucho más variadas, sutiles y creo que elaboradas, un mundo en el que las leyes universales de la reciprocidad son quizás más indirectas pero siguen más vivas que nunca.

 

Esperemos que se generalicen el tipo de plataformas que hemos ido enumerando, porque más allá del servicio concreto que prestan, logran un objetivo secundario, revulsivo para el cambio de muchos aspectos urgentes en la sociedad postdigital: el de construir comunidad.

Vivimos en un mundo cada vez más conectado en el que  lo que es bueno para el individuo (la misma alegría, dirían Fowler y Christakis, que se contagia a través de las redes) es bueno para todos, sociedad postdigital en la que somos “cada vez más tú, cada vez más yo”, cada vez más grandes, cada vez más Nosotros.

 

Imagen 1: Jens Rydén
Imagen 2: Juan Genovés, cartel Escuela de Verano 2010 UIMP.

Wikileaks: 7 claves para entender una sociedad 3 veces mejor.

| December 5th, 2010 | 20 Comments »

Comentábamos en el último post que hablaríamos de Wikileaks cuando hubiera podido ampliar información, sobre todo alrededor de su cabeza visible, Julian Assange.

Varias lecturas  han ocurrido en estos dos días (NYT, The economist,  The Wall Street Journal y muchas más derivadas del hashtag #wikileaks), sobre todo la de la entrevista a Assange que publicaba Forbes recientemente, pero también diversas noticias y artículos de opinión, entre los que destacaría otra entrevista, esta vez a Stallman, con conclusiones tan definitivas como  “WikiLeaks es un modo de resistencia contra estados que odian nuestras libertades”.

De todo ello destacaría las diversas claves para ampliar y entender el fenómeno que os dejo a continuación:

1. El tema molesta, y mucho, a los estados (sobre todo a EEUU): Assange está en busca y captura, a pesar de que se avisa de que hay mucha más gente detrás del tema y de que “si algo le pasa, las partes más decisivas, de los despachos de la diplomacia estadunidense, serán publicadas automáticamente”. Se producen desde las últimas filtraciones  ataques de denegación de servicio contra el sitio de Wikileaks, a los que Amazon responde demostrando lo que ocurre cuando un site alojado en su nube tiene problemas y expulsa a Wikileaks de sus servidores. Suceden después problemas para alojar las DNS en alguno de los  servidores de nombres de dominio en el mundo. Y pronto podríamos vivir, incluso, la declaración por parte del gobierno de US de Wikileaks como una organización terrorista.  De hecho hemos tenido que leer ya, hasta alguna amenaza de muerte pronunciada por político y publicada en prensa (en Canadá).

(Actualización poco antes de cerrar el post) Nos queda mucho por leer acerca de Censura en Internet, buenas oportunidades de darnos cuenta de quien y quien no cree en la libertad de expresión: sospechas de que twitter reduce el impacto del término y no lo convierte en trending topic,  Paypal que acaba de congelar la cuenta de donaciones contra usuarios que ponen a disposición sus recursos de alojamiento web para posibilitar que el entorno siga en pie:  mass-mirroring begins! Give server space to fight #censorship”, nos dicen en twitter, instando a la viralización del mensaje y recordando el llamado “efecto Streisand” (#StreisandEffect), a la viralización del mensaje (similar al “please RT”)

2-WikiLeaks se diseña para lograr un capitalismo más libre y ético: Lo dice Julian en las entrevistas y coincide Stallman: “es una defensa contra las mentiras asesinas de los estados”.

 

3-Tenemos la sensación del excesivo protagonismo de la prensa tradicional, de la televisión, de los mass media en general, en toda la historia, quizás para compensar la primera parte (wiki) de la palabra como símbolo de una información ciudadana que sin duda les roba terreno. Visto en positivo se demuestra que sigue su relevancia, que en este caso, a diferencia de  lo que pudo pasar con otros, todos/as viajamos en el mismo barco por la libertad de expresión. Así, 4 años después de la mítica portada de Times que hablaba de “nosotros” como los protagonistas de la actualidad informativa, icono histórico ya de la web 2.0 o social, se solicita ahora que el personaje del año sea Assange.

Stallman nos deja una precaución, a la que me uno, al repecto: “Pienso que WikiLeaks tendría que mantenerse más cerca de los escándalos que constituyen delitos, de los cuales hay muchos. Pienso que publicar comunicaciones privadas entre diplomáticos, cuando no hay nada importante detrás ellas, implica un riesgo de obstaculizar toda comunicación. Y esto no es deseable.”

 

4-Surgen muchas preguntas, sospechas  alrededor de la “bondad” o neutralidad ideológica de la iniciativa: ¿Porqué ahora que puede afectar al gobierno de Obama? ¿a qué intereses ideológicos obedece? Las creo precipitadas, a la luz de las informaciones que parecen anunciar futuros y diversos leaks:  acerca de bancos, compañías petrolíferas (BP), la industria farmacéutica, espionaje industrial, etc… Se critica también, en este sentido, que solamente se ataque a unos y no a otros: ¿Porqué no se desvelan datos sobre los Talibanes, se pregunta a Assange?, a lo que él responde que estará encantado de publicar acerca de ello si el ciudadano, que es quien alimenta Wikileaks, hace llegar información al respecto.

 

5-La parte negativa está en la creación de un mundo más desconectado, más inseguro, más vulnerable a posibles ataques terroristas, después de las filtraciones en cuestión de relaciones internacionales, en Wikileaks.

 

6-Nuevos datos sobre la figura de Assange, su biografía, me lo hacen especialmente fiable: Se trata de un personaje “especial”, criado en un ambiente familiar progresista. Como ejemplo, fue educado fuera de la escuela porque su madre no quería que le influenciara la autoridad. Se trata de un hacker vocacional que publica sus principios, su coraje, que se atreve a lanzar una iniciativa, por potente y explosiva que sea, para hacer realidad sus ideas. No creo (y esto es, obviamente, una opinión subjetiva) que busque protagonismo…

Forbes amplía datos sobre su ideología: ¿Qué significa Wikileaks en el ámbito de los negocios? Assange responde: WikiLeaks significa que es más fácil hacer negocios “éticos” y más difícil si no lo son. Empresas honestas, que tratan bien a sus empleados y producen productos de calidad serán más competitivas que las empresas deshonestas,  que producen malos productos y tratan mal a sus empleados.

 

7- Culminación, en cierto modo, de la corriente ideológica y cultural de la web social, se trata de un fenómeno con múltiples extensiones:

Esto es solo el principio. La idea se expande y multiplica, desde la platafomra de Assange o las nuevas surgidas. Daniel Domscheit-Berg,  por ejemplo, crea una organización paralela, en un ecosistema desafortunadamente necesitado de entornos para alojar las múltiples filtraciones que emergen a diario.

Se trata de un fenómeno, más que de una organización, demostración, en mi opinión, de lo que bien explica Robert Wright en “No suma cero” (No zero sum) y ha venido demostrándose en distintos experimentos en Psicología social (dilema del prisionero, entre otros), de cómo de importante es el sentido de la justicia para el ser humano. También, como reconoce el propio Assange, de lo contagioso de la valentía, del coraje: Si demuestras que se puede filtrar algo y seguir viviendo sin problemas, el comportamiento crece de forma exponencial.

 

Wikileaks hace, en definitiva, una sociedad mejor: Más que lamentarnos de la privacidad que dejamos atrás de camino a la sociedad de la transparencia, creo que debemos valorar el fenómeno Wikileaks y lo que puede significar de sociedad mejor.

Nos habla el gran Kevin Kelly en su último libro, What technology wants,  acerca de la evolución, siempre positiva y gracias a la tecnología, de la humanidad. La noción de progreso, de que “cualquier tiempo futuro es mejor” es reciente y propia de nuestros tiempos. Y no significa que la tecnología comporte elementos negativos si es mal utilizada, pero una vez valorado lo positivo y lo negativo podemos concluir en que un 60, 70 o 80% de los cambios provocados por la misma cada año son a mejor.  Hay más bien que mal en el mundo y aunque no sea por mucha diferencia, podemos afirmar que cada año vivimos en un lugar un 1% mejor.

Pase lo que pase, de lo mucho que vamos a hablar de ello, tomo su idea y la amplifico para Wikileaks. Como culminación de la libertad natural de los bits, de la web 2.0 y la autocomunicación de masas, del empoderamiento para el ciudadano que supone, el mundo es un 300% mejor desde que existe.

 

Terminar manifestando mi soporte a WikiLeaks, Julian Assange y lo que representan. Ya he añadido un twibbon a mi avatar en twitter en señal de ello. Podemos realizar donaciones, también, desde el enlace.

 

 

Porque “En tiempos de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario (G. Orwell), recupero el  Twubs de Wikileaks para que podamos consultar, en tiempo real, las últimas actualizaciones acerca del lo que parece que twitter, por distintos motivos, no considera “trending topic” (más censura….)

Blogueemos, compañeros/as, que parece que la censura tiene largas extensiones y no, “La revolución no será twitteada”.

No queda otra….

Programa o serás programado: el Manifiesto por una red neutral

| November 30th, 2010 | 12 Comments »

Terminaba de leer hace unos días “Program or be programmed”, el último libro del autor de “Cyberia” Douglas Rushkoff del que también publicábamos resumen de un documental excepcional. Preparo un resumen crítico del libro, con el que no coincido en casi ningún aspecto, para publicar en breve, pero creo que puedo anticipar, en motivo del manifiesto por una red neutral, algunos puntos:

La tecnología digital es programada, lo cual genera un sesgo, una ventaja ante el uso de internet para aquellos con capacidad para programar. Debemos aprender a escribir software o nos convertiremos nosotros mismos en software, es la tesis última y central del libro.

Compara en este sentido la educación de los niños en occidente y la que reciben en países como China o Irán, que incluyen la programación en los sistemas educativos (en cuestiones de ciberseguridad, incluso les enseñan criptografía). Según fuentes de las fuerzas armadas estadounidense, en una sola generación nos habrán superado en ese aspecto. Y no solo a nivel militar: el ejemplo sirve como indicador de las carencias que puede sufrir nuestra competitividad general, también económica, si no nos convertimos en expertos conocedores de las “entrañas” de las nuevas tecnologías.

El libro termina añadiendo intencionalidad, a modo de teoría conspiratoria, a todo ello: Internet nació amenazando muchos sectores importantes en nuestra sociedad: los mass media, la educación, la industria, etc… No era bueno para el negocio, así que la actitud fue crear interfaces más complejas, hacer el sistema más opaco para el usuario final, similar a una televisión que, como bien sabemos, ha resultado ser bastante inofensiva para el “status quo”.

La cuestión es que, si bien creo que exagera o confunde el foco (no es necesario conocer los detalles mecánicos de un motor para conducir con civismo), el libro sí acierta en la necesidad de formar, aunque no en programación sino en derechos digitales, netizens críticos y por tanto resistentes ante dos de las amenazas a la red como entorno de emancipación individual y social: la proliferación de aplicaciones y entornos (Léase el debate de hace unos meses sobre la muerte de la web) y el tema que motiva este post: la neutralidad de la red.

Dicho en otras palabras, lo que Rushkoff lleva al extremo es algo que no deja de ser cierto: el futuro, la futura neutralidad de la red (o su muerte como entorno libre y capaz de cambiar el mundo), la medida en que puede servir como instrumento de liberación más que de control social, dependerá de la formación de sus usuarios.

La información, la formación de un usuario que sepa defender sus derechos ante marcas y operadoras es el abono para el jardín abierto, sin límites, que la mayoría queremos.

 

Sirva a ello el manifiesto al que nos adherimos:

(Si te sientes cómodo y representado por este texto, dale toda la difusión que puedas y quieras: reprodúcelo, enlázalo, tradúcelo, compártelo, vótalo… todas esas cosas que puedes hacer con total tranquilidad y libertad gracias, precisamente, al hecho de que tenemos todavía una red neutral. Hagamos posible el seguir teniéndola. Si lo mencionas en tu cuenta de Twitter o Facebook, usa el hashtag #redneutral)

Los ciudadanos y las empresas usuarias de Internet adheridas a este texto MANIFESTAMOS:

  1. Que Internet es una Red Neutral por diseño, desde su creación hasta su actual implementación, en la que la información fluye de manera libre, sin discriminación alguna en función de origen, destino, protocolo o contenido.
  2. Que las empresas, emprendedores y usuarios de Internet han podido crear servicios y productos en esa Red Neutral sin necesidad de autorizaciones ni acuerdos previos, dando lugar a una barrera de entrada prácticamente inexistente que ha permitido la explosión creativa, de innovación y de servicios que define el estado de la red actual.
  3. Que todos los usuarios, emprendedores y empresas de Internet han podido definir y ofrecer sus servicios en condiciones de igualdad llevando el concepto de la libre competencia hasta extremos nunca antes conocidos.
  4. Que Internet es el vehículo de libre expresión, libre información y desarrollo social más importante con el que cuentan ciudadanos y empresas. Su naturaleza no debe ser puesta en riesgo bajo ningún concepto.
  5. Que para posibilitar esa Red Neutral las operadoras deben transportar paquetes de datos de manera neutral sin erigirse en “aduaneros” del tráfico y sin favorecer o perjudicar a unos contenidos por encima de otros.
  6. Que la gestión del tráfico en situaciones puntuales y excepcionales de saturación de las redes debe acometerse de forma transparente, de acuerdo a criterios homogéneos de interés público y no discriminatorios ni comerciales.
  7. Que dicha restricción excepcional del tráfico por parte de las operadoras no puede convertirse en una alternativa sostenida a la inversión en redes.
  8. Que dicha Red Neutral se ve amenazada por operadoras interesadas en llegar a acuerdos comerciales por los que se privilegie o degrade el contenido según su relación comercial con la operadora.
  9. Que algunos operadores del mercado quieren “redefinir” la Red Neutral para manejarla de acuerdo con sus intereses, y esa pretensión debe ser evitada; la definición de las reglas fundamentales del funcionamiento de Internet debe basarse en el interés de quienes la usan, no de quienes la proveen.
  10. Que la respuesta ante esta amenaza para la red no puede ser la inacción: no hacer nada equivale a permitir que intereses privados puedan de facto llevar a cabo prácticas que afectan a las libertades fundamentales de los ciudadanos y la capacidad de las empresas para competir en igualdad de condiciones.
  11. Que es preciso y urgente instar al Gobierno a proteger de manera clara e inequívoca la Red Neutral, con el fin de proteger el valor de Internet de cara al desarrollo de una economía más productiva, moderna, eficiente y libre de injerencias e intromisiones indebidas. Para ello es preciso que cualquier moción que se apruebe vincule de manera indisoluble la definición de Red Neutral en el contenido de la futura ley que se promueve, y no condicione su aplicación a cuestiones que poco tienen que ver con ésta.

La Red Neutral es un concepto claro y definido en el ámbito académico, donde no suscita debate: los ciudadanos y las empresas tienen derecho a que el tráfico de datos recibido o generado no sea manipulado, tergiversado, impedido, desviado, priorizado o retrasado en función del tipo de contenido, del protocolo o aplicación utilizado, del origen o destino de la comunicación ni de cualquier otra consideración ajena a la de su propia voluntad. Ese tráfico se tratará como una comunicación privada y exclusivamente bajo mandato judicial podrá ser espiado, trazado, archivado o analizado en su contenido, como correspondencia privada que es en realidad.

Europa, y España en particular, se encuentran en medio de una crisis económica tan importante que obligará al cambio radical de su modelo productivo, y a un mejor aprovechamiento de la creatividad de sus ciudadanos. La Red Neutral es crucial a la hora de preservar un ecosistema que favorezca la competencia e innovación para la creación de los innumerables productos y servicios que quedan por inventar y descubrir. La capacidad de trabajar en red, de manera colaborativa, y en mercados conectados, afectará a todos los sectores y todas las empresas de nuestro país, lo que convierte a Internet en un factor clave actual y futuro en nuestro desarrollo económico y social, determinando en gran medida el nivel de competitividad del país. De ahí nuestra profunda preocupación por la preservación de la Red Neutral. Por eso instamos con urgencia al Gobierno español a ser proactivo en el contexto europeo y a legislar de manera clara e inequívoca en ese sentido.

Texto extraído de Microsiervos y de Alt1040. Más información sobre neutralidad en Wikipedia.

Tomándonos en serio las opiniones en social media, en broma la privacidad.

| November 26th, 2010 | 2 Comments »

La noticia me parecía agridulce. Venía después de informaciones acerca de que la CIA está trabajando en perfeccionar los mecanismos de monitorización de los Social media, invirtiendo en empresas de social media mining (minería de datos): los directores de los 350 establecimientos de Sol Meliá verán vinculado hasta un 20% de su retribución variable al ránking de hoteles de TripAdvisor, construido a partir de opiniones de usuarios.

Me parece un salto cualitativo en el crecimiento de esta sociedad más transparente, de verdad socialmente construida pero también más controlada.

No estamos hablando, aunque creo que puede ser el próximo paso (lo analiza Antonio Ortiz de forma similar), de sistemas de medición de la reputación online que tengan en cuenta la distribución actual de medios sociales más generalistas (Twitter, Facebook, Youtube, etc…) sino de portales verticales, en este caso TripAdvisor, que clasifican los hoteles en función de las recomendaciones de los usuarios. “Este tipo de páginas en Internet ofrece un criterio objetivo de retribución y sitúa al cliente como el rey y el juez de nuestro sector”, comenta un directivo de la cadena hotelera.

Anticipa también alguna crítica habitual a TripAdvisor: “Casos puntuales de manipulación no invalidan la validez de las informaciones online”, tema en el que coincido.

Cito, para los aficionados a la evaluación del desmpeño, textualmente, algunos detalles más de la noticia:

Internet ha sido fundamentalmente una vía utilizada por los hoteles para vender habitaciones. Ahora, además de servir como referencia para pagar a los directores, también es un campo para fidelizar y relacionarse con los consumidores. En ciertos segmentos de clientes, las opiniones y comentarios en Internet son clave para acudir o no a un hotel.

Según explican fuentes del grupo, la retribución variable de los directores de hotel representa el 25% del sueldo anual bruto. Dentro de este tramo de la remuneración, además del “posicionamiento del hotel frente a su competencia”, otros factores que influyen son “los ingresos por habitación, los clientes fidelizados, la venta de productos y servicios superiores y otros criterios como la sostenibilidad”.

Pensemos en lo que podría pasar si este tipo de incentivos (creo que está bien diseñado, no consiste en penalizar sino en premiar la “reputación digital” del establecimiento) prolifera, si empezamos a motivar en base a refuerzos derivados de los buenos resultados en los social media en ámbitos como la medicina, la educación superior, etc…

Imaginemos que es nuestro entorno social quien nos valora y que eso tiene repercusiones directas en nuestros sueldos….. ¿No es lo que ocurre ya?

Seguimos avanzando hacia la Sociedad de la transparencia, más objetiva, posiblemente más justa y susceptible de proporcionar un feedback más fidedigno que nunca acerca del “pulso social” generado por productos o servicios. Sacrificamos por el camino la privacidad, en cierto modo la tranquilidad, la impunidad en la que antes podíamos vivir sin necesidad de ser perfectos.

No nos queda más solución que observar y ser flexibles, aprender del contraste, aceptar las críticas como oportunidades de mejora.

 

A cambio, también podremos disfrutar de cosas como We feel fine.

Entre el arte y la ciencia, se trata también de minería de datos, en este caso para observar los sentimientos humanos a nivel global. Desde agosto de 2005 y a partir del registro en millones de blogs de frases como “me siento”, “yo siento”, etc… y la identificación del “sentimiento” expresado (triste, feliz, deprimido, etc…), han conseguido una base de datos de varios millones de sentimientos junto a variables como edad, sexo, clima o ubicación geográfica. El resultado es una interface en la que podemos explorar preguntas específicas: ¿los europeos se sienten tristes más a menudo que los estadounidenses? ¿la lluvia afecta a cómo nos sentimos? ¿Qué siente mayoritariamente la gente ahora mismo en Bagdad? ¿Cuáles son las ciudades más felices del mundo?

Os dejo con todo ello. Ya me contaréis qué descubrís…

¿Sólo valoran la libertad los que nacieron antes que ella?

| November 16th, 2010 | 12 Comments »

Conocida es ya la frase de Alan Kay que reza aquello de que sólo las generaciones que nacieron antes que ella consideran algo como tecnología.

El tema no es que me preocupe demasiado que los jóvenes se dejen convencer por propuestas de consumo tecnológico cada vez más (y de forma más rápida) elaboradas.  Lo que me preocupa un poco más, a la vista del estudio que os explico hoy, es que cuando hablamos de social media, de las nuevas posibilidades de “empoderamiento” que suponen, tengamos que afrontar una realidad que los datos apuntan que no es tan participativa como querríamos.

Muchos/as lo hemos vivido personalmente: el mito de los nativos digitales cae cuando observamos su desempeño profesional o Universitario y nos damos cuenta de que son huérfanos, más que nativos digitales, de que han crecido sin acompañamiento en el proceso de utilización de las TIC.

El estudio de Forrester recuerda, en este sentido, las carencias, técnicas y motivacionales que presenta la generación Y, levantando el fantasma de que es posible lo que titula este post, que vayamos a desaprovechar la oportunidad, que sólo valoremos la libertad, la revolución social que vivimos o podemos llegar a vivir,  los que hemos nacido antes que ella.

Si no educamos la participación, si no ayudamos a incorporar los usos sociales de las tecnologías al circuito formativo – de intereses profesionales de los jóvenes, si no les ayudamos, como siempre decimos, a definir los objetivos de la revolución social, creativa, cognitiva, que la tecnología es capaz de provocar,  corremos el riesgo de que lo que podría haber sido empoderamiento, emancipación, posibilidad de hacerse oir de forma igualitaria y más independiente que nunca de marcas e instituciones, se quede en pura anécdota.

Concluye el estudio:

“Los trabajadores de la Generación X y no los de la Generación Y, más joven, son los que están desarrollando estrategias en las redes sociales para el negocio, seguidos de cerca por los Baby Boomers de 55 o más años.“

Concreta en algunos puntos:

1. La generación Y es la menos proclive a compartir información vía mensaje de texto, video o video-chat. Solamente el 26% enviaría información laboral por mensaje de texto, contra un 47% de los mayores de 55 que prefieren hacerlo de ese modo.

No sé dónde queda el mito de que el mail desaparecería (quizás Facebook mail diluya un poco el panorama), que los jóvenes tienden a comunicarse a través de redes sociales y están dejando de utilizar el mail. No es así en el trabajo….

2. La Generación Y usa menos las redes sociales para trabajar. La encuesta muestra que el 40% usa social media para el negocio, mientras que el 50% de los de 55 o más lo hacen.

Aunque Forrester interpreta este dato en el sentido de la mayor adecuación de las redes corporativas, creo que la imagen interesadamente parcial que se ha venido ofreciendo de las redes sociales desde medios de comunicación y otras instituciones amenazadas, junto a la ausencia de educación para la participación en las redes, las evidentes carencias en educación de la ciudadanía digital en la escuela han dejado en los jóvenes la sensación de que no existen los usos “serios” de las redes sociales, no por lo menos en ámbitos que no sean de ocio.Veíamos recientemente la reacción de Facebook al tema y podríamos interpretar una vez más la “jugada” del Facebook mail en este sentido de lavado de imagen de la compañía hacia usos más elaborados que los habituales.

3. La Generación Y presta menos atención en las reuniones. Solamente el 51% cree que es importante prestar atención en las reuniones para decidir cursos de acción.

Repetimos aquí el mito de la multitarea, de los déficits de atención de la iGeneration, necesitada de estímulos multicanal, de experiencias lo más immersivas posible.

Podríamos preguntarnos por otra parte si es a sus edades que en las reuniones se les reconoce socialmente, si lo que dicen es tenido en cuenta, si se les permite, en ocasiones, incluso decirlo. ¿Queremos que de verdad participen en reuniones presenciales o virtuales de distintos tipos? ¿Estamos dispuestos a escucharles? Porque puede que debamos relajarnos: Quizás los resultados de Forrester no anuncien que la Revolución social, creativa, cognitiva no van a a producirse sino que simplemente la empresa, la organización, no va a beneficiarse de ello.

Dando un paso más me atrevo a aventurar que la importancia de llevar la educación de la participación a la escuela, a las empresas, a cualquier organización es tal que de ello depende que hablemos de un cambio trascendental o que nos quedemos en la simple anécdota.

4. La Generación Y es menos proclive a pensar que las reuniones son eficientes.

La explicación, la misma que para el punto anterior. En este caso, sin embargo, Forrester matiza con un dato concluyente: los índices más altos de actividad empresarial se dan entre mayores de 55.  Los mayores piensan, los mayores actúan… No me atrevo habitualmente a definir elementos de facilitación de la participación que sirvan para todos/as pero hoy es día de excepciones: No hay participación auténtica sin algún tipo de “empoderamiento” para el indiivduo.

5. La Generación Y usa menos el contacto visual. El 79% de los mayores de 55 considera la importancia del contacto visual, mientras que sólo un 65% de miembros de la Generación Y.

En este punto el estudio daría la razón a Ruskkoff (en “Program or be programmed”), a Turkle (“Alone together” es su próximo libro), que destacan los déficits en socialización que introduce o agrava la vida online de los jóvenes. El primero llega a hablar de síndrome de Asperger, de dependencia de lo verbal sobre lo visual, de la tendencia de los internautas a tener poco en cuenta las claves sociales y la expresión facial, la aparente falta de empatía y dificultad para el contacto visual que ocurren cuando pasamos demasiado tiempo conectados.

 

En fin… llevo tiempo convencida de que educar la participación, motivarla, pasa por compatibilizar los objetivos del individuo con los de la corporación, derribar muros entre los ámbitos organizativo y personal. Si empresas y organizaciones, incluso las supuestamente más horizontales, siguen dando la espalda a las necesidades más elevadas (reconocimiento social, realización personal y profesional) del ser humano, la única oportunidad que nos queda está en mostrar, si no lo han descubierto por su cuenta, que existe un lugar (la web) en el que es posible cubrir ese tipo de necesidades y por tanto ser feliz.

Puede que debamos extender la frase de Alan Kay: Sólo conocen, valoran la  libertad, los que nacieron antes que ella. Los jóvenes de hoy pueden ser muy grandes, construir un gran mañana si les enseñamos y dejamos lugar (en la web, en las organizaciones) para crecer.

Es fácil extasiarse, incluso cegarse ante lo primero, una revolución tecnológica que a veces nos parece increíble (una impresora 3D de carreteras, nos muestra el vídeo…), pero sigo apostando por lo siguiente, una revolución social que nos hará mucho más grandes. ¿Cómo he podido perderme el segundo vídeo hasta la fecha? ;)