Archive for the ‘cognitivismo’ Category

La historia como necesidad básica

| January 23rd, 2012 | 9 Comments »

Está el siguiente en mi lista de lectura el libro de Gazzaniga, Who’s in Charge?: Free Will and the Science of the Brain, sobre responsabilidad desde el punto de vista de la neurociencia. Mientras quería dejar un apunte que me ha parecido extremadamente interesante. El autor es uno de los padres de la neuropsicología y se distingue por ser uno de los investigadores más importantes de nuestro tiempo en cuestiones de lateralidad cerebral, de las funciones de cada hemisferio cerebral y sus relaciones.

Pues bien… aparece en el libro y desarrolla en una entrevista reciente una idea interesante y que refuerza la necesidad de utilizar la extremada potencia de internet como lugar en el que contar historias: el hemisferio izquierdo de nuestros cerebros podría tener precisamente esa función, la de ser el intérprete, el que cuenta las historias que necesitamos para mantener la coherencia en nuestra memoria. Y no es una cuestión banal, puesto que los seres humanos buscamos permanentemente entender el mundo que nos rodea de una forma coherente, sin demasiadas incertidumbres, contradicciones e incluso injusticias.

La ciencia cognitiva siempre ha reconocido la narrativa como un principio básico para la memoria. Nos contamos historias a nosotros mismos desde pequeños buscando, no tanto los detalles exactos sino la coherencia, el entendimiento de las cosas.  Tenemos tendencia a confabular, a llenar los huecos en la memoria con invenciones plausibles que preserven la continuidad narrativa.

Como manda la tradición neuropsicológica, Gazzaniga estudia el fenómeno con pacientes: Curiosamente, en pacientes con pérdidas de memoria significativas o en tests de laboratorio con participantes con las conexiones cercenadas entre los hemisferios derecho e izquierdo se acude en mayor medida al “Intérprete”, al hemisferio izquierdo, para que invente los contextos necesarios.

El cerebro derecho intuye… el izquierdo explica… ando leyendo, escribiendo mucho acerca de la intuición y los autores se dividen entre creerla infalible o culparla de la toma de decisiones racionales posterior ya sesgada.  Este es caso para Gazzaniga.

Añade el autor que debemos resolver un divorcio histórico entre ciencia y arte, en este caso literatura, cine, etc.: La coherencia narrativa nos ayuda a navegar por el mundo, amamos las historias de ficción porque nos ayudan  a hacer más coherentes nuestras realidades, nos aportan seguridad, tranquilidad y confianza.

En fin.. no quería dejar de recordar el papel emocional, social, también, de las historias que recordábamos en un artículo más comprensivo y que ya anticipaba este: Lo que pasa en nuestros cerebros ante una historia.

 

A propósito… me ha encantado la historia que asocia el creador de este vídeo al célebre cuadro de Munch. El grito y sus motivos…

 

El aprendizaje neuroinducido ya es posible

| January 22nd, 2012 | 8 Comments »

Comento a menudo que el neuroaprendizaje, los avances en cuanto a evidencia en neuroimagen, neuropsicología sobre cognición y formas de aprender, es una disciplina en auge en la denominada “Sociedad del conocimiento”, en la que no podemos dejar de aprender durante toda la vida y será importante optimizar las estrategias para ello, pero no imaginaba que la palabra pudiese alcanzar la extensión que descubriréis a continuación…

Lo vimos en Matrix, creo que lo vimos también en Avatar y es típico de varias películas de ciencia ficción: ¿Podríamos aprender cosas nuevas sin ejercer un esfuerzo consciente?

main VLADGRIN shutterstock_81903907Es posible ya aplicar estímulos a zonas motoras del cerebro para levantar, involuntariamente, una mano, pero parece que el escenario ante el que sería posible inducir el aprendizaje, evolución mucho más sofisticada de lo primero, también lo podría ser pronto.

Así lo publicarán, según The Atlantic, pronto en Science un grupo de  investigadores de la Universidad de Boston y de Japón, que diseñaban un método de neurofeedback en resonancia magnética funcional  que induce un patrón de activación pre-grabado en determinadas zonas del cerebro visual.

En otras palabras, lo que hoy aprendemos a través de su visualización, mediante aprendizaje regular,  podría ser pronto inducido en el cerebro.  La función visual concreta mejoraba de forma automática después de la inducción.

Los experimentos demostraron con éxito que, a través de la corteza visual de una persona y mediante fMRI podían inducirse patrones de actividad cerebral. De hecho el control consciente podría ser contraproducente: curiosamente, los datos de comportamiento obtenidos antes y después del entrenamiento de neurofeedback mostraron un mejor desempeño de las tareas visuales relevantes, especialmente cuando los sujetos no eran conscientes de la naturaleza de lo que estaban aprendiendo.

En fin… que podríamos estar al principio de la programación para la enseñanza automática de cosas como tocar el piano, aprender idiomas, reduciendo el estrés mental, cualquier tipo de esfuerzo consciente.

Eso sí significaría un salto cualitativo, una disrupción importante y no la evolución de nuestra cognición por efecto de las TIC

 

12 cambios en el cerebro conectado

| January 14th, 2012 | 24 Comments »

Predecía ya Isaac Asimov la web que tenemos, que tendríamos conexión permanente en algún momento a enormes librerías a las que podríamos preguntar cualquier cosa, librándonos de la pesada memorización de muchas cosas. Un artículo en Online college nos lo recuerda, además de resumir mucho de lo que hemos dicho aquí o he podido encontrar en otras fuentes (que voy enlazando) sobre los cambios en nuestros cerebros que todo ello comporta:

1. Internet se convierte en nuestro disco duro externo, el lugar en el que almacenamos muchas de las cosas que antes solamente podíamos memorizar. Son varios los estudios que confirman la idea. En algunos casos se demuestra que se trata de un proceso casi consciente y derivado de la pereza cognitiva que nos caracteriza: si sabemos que van a guardarse los datos solemos tomarnos muchas menos molestias en memorizar las cosas. Números de teléfono, direcciones postales o de email son ejemplos claros de ello.

2. Con todo ello cambia la forma en que aprendemos y los recursos que antes dedicábamos a memorizar cumplen hoy otras funciones.

3. Relacionado con lo anterior, Internet se convierte en nuestra memoria transactiva, nos resultará, según los estudios de Sparrow y otros/as, más fácil recordar los  procesos por los que que llegamos a las cosas, los caminos que seguimos desde Google para encontrarlas que las cosas en sí.

4. Aumenta la capacidad de Multitarea como adaptación o distracción. No sabemos si Google afecta a nuestra atención (Carr) de forma temporal o permanente pero sí que tendemos a realizar cada vez más cosas a la vez.

5. Nuestro coeficiente intelectual está aumentando con el tiempo. No sabemos si gracias a la tecnología o a pesar de ella pero nos vamos volviendo más inteligentes como especie. Y todo ello, añadiría, como individuos pero sobre todo también como colectivos.

6. Somos cada vez mejores  a la hora de filtrar información, de determinar su relevancia.

7. Nos estamos volviendo físicamente adictos a la tecnología, llegando a registrarse temas de “craving” (síndrome de abstinencia) por la estimulación recibida. La dopamina que generan nos hace sentir aburridos cuando no podemos usar los gadgets, dificultando la atención en otras tareas y la desconexión completa. Estudios de esta misma semana apoyaban la hipótesis de que la adicción a las TIC activa los mismos circuitos que adicciones a sustancias.

8. Cuanto más utilizamos internet, más se activa nuestro cerebro:  Lo probaba Gary Small cuando ponía a prueba a internautas con experiencia en una batería de preguntas y monitorizaba su actividad cerebral. Se registraba más actividad, especialmente en cuanto a toma de decisiones y solución de problemasm, en el grupo de internautas activos que en los que no lo eran.  Repetía la prueba a los seis días, en esta ocasión con los nuevos habiendo navegado una hora diaria en internet. Pues bien, en 5 horas, las que habían pasado conectados, sus cerebros ya mostraban cambios. La investigación sirve desde 2007 para mostrar que Internet cambia circuitos neuronales.

9. Nuestros cerebros tienden a buscar nueva información de forma constante: Diversos tests en Stanford indican que los  multitaskers, como muchos usuarios de internet, tienden a menudo a superponer a informaciones más antiguas y valiosas las novedades. Clifford Nass en Stanford observa cómo en lugar de focalizar la atención en cosas importantes tendemos a distraernos con cualquier novedad, como mensajes en redes sociales, email entrantes, etc.

10. Exploramos, más que leemos información de forma lineal: aparecen nuevas formas de lectura, más rápidas, de detección de elementos de importancia más que de lectura exhaustiva. Aparecen nuevos patrones de lectura, como el que nos dice que leemos en F, que comentábamos el pasado verano.

11. El pensamiento Online puede trasladarse a lo offline, favoreciendo que aparezcamos distraídos y sin foco si no sabemos desconectar del todo.

12. Posibles problemas de creatividad: Algunos expertos piensan que la memorización es necesaria para la creatividad, que cualquier brainstorming acude a conocimientos previamente almacenados en nuestras memorias y puede ser menos efectivo si almacenamos las cosas online.

Desde luego es mal momento para permitirnos el lujo de perder nuestra capacidad de innovación, así que si tenemos problemas al respecto, nada mejor que mejorar nuestras habilidades mediante cosas como el The Original Memory Gym.

¿Se os ocurre algún cambio más?

 

El deterioro cognitivo que comienza, supuestamente, a los 45

| January 12th, 2012 | 7 Comments »

La semana pasada nos asustaba a unos/as cuantos/as un estudio en el British Medical Journal  que llegaba a la conclusión de que el declive de nuestras capacidades cognitivas empieza a los 45. Pues bien… puede ser así en cuanto a memoria, velocidad de razonamiento, etc. (de hecho el deterioro en estos temas empieza antes pero el estudio parte de una muestra de edad mínima de 45) pero en otros aspectos ligados al aprendizaje, evidentemente y como se sabe desde hace tiempo, no es así.

El vocabulario, por ejemplo, se desmarca de los resultados del estudio, así que escritores y blogueros, comunicadores en general tranquilos: las capacidades cognitivas en cuanto a lenguaje durarían bastante más, por lo menos hasta los 60, que hasta ahora eran los años de excelencia cognitiva que se nos pronosticaban.

Tampoco se es peor a partir de los 45 en otros aspectos, sobre todo los más vinculados a la inteligencia emocional. La sensación de mayor competencia nos hace en general más felices, más capaces de controlar nuestras emociones, más valientes, con menos neurosis (o miedos irracionales), más abiertos a nuevas ideas, más reflexivos y más flexibles, como muchos de los que hayáis tenido la suerte de compartir momentos con gente de avanzada edad habéis podido disfrutar.

Todo ello porque parece que sí, que podríamos volvernos más resilentes, más capaces de acentuar lo positivo y eliminar lo negativo de nuestros cerebros con la edad. Así lo muestran otras investigaciones, como las de investigadores de la Universidad de Wisconsin que utilizando técnicas de neuroimagen encontraban que en gente joven la amígdala, vinculada a las emociones, se activaba en mayor medida que en adultos cuando se les exponía a ambos a imágenes negativas. Si bien se reaccionaba igual ante estímulos positivos (imágenes agradables), los adultos tenían la habilidad de reducir la aparición de emociones negativas.

Un estudio en 2011 iba en el mismo sentido: ante imágenes neutrales los mayores eran más proclives a positivizar las cosas.

Puede que la explicación, en términos de neurobiología, esté en que a partir de ciertas edades hemos tenido la oportunidad de aprender cómo afrontar muchas más cosas, creando nuevos circuitos neuronales para muchas más situaciones. Como siempre he pensado, debemos dejar actuar más a los jóvenes y preguntar más a los mayores…

 

En fin… volviendo al tema original del artículo, creo que no se refería tanto al aspecto emocional, del cual, al fin y al cabo no se habla en el estudio del BM, como al tema cognitivo. En este sentido también existe evidencia de que contra la creencia popular de que perdemos neuronas, la materia blanca, los nervios y neurotransmisores presentes en la denominada sustancia mielínica continúan aumentando con la edad. Es lo que lo científicos denominan reserva cerebral. El célebre estudio de los taxistas en Londres así lo indicaría: cuanto más experimentado es el taxista, mayor es la zona de su hipocampo, área vinculada a la memoria.

El estudio de BMJ olvida, además, controlar factores que claramente han demostrado poder reducir los efectos del envejecimiento neuronal. Cosas como la obesidad, la ausencia de ejercicio físico, la falta de estímulos intelectuales acentúan el deterioro.

Afortunadamente, como veremos en un artículo posterior, no son estímulos cognitivos lo que nos falta en internet. Tampoco sociales, elemento que también otros muchos estudios han mostrado como fundamental.

En este sentido puede resultar buen colofón a este artículo la charla Ted que veía anoche, sobre los factores que predisponen, si no a la longevidad, sí a un envejecimiento más feliz:

 

 

Singh-Manoux, A., Kivimaki, M., Glymour, M. M., Elbaz, A., Berr, C., Ebmeier, K. P., Ferrie, J. E., et al. (2012). Timing of onset of cognitive decline: results from Whitehall II prospective cohort study. BMJ, 344(jan04 4), d7622-d7622. doi:10.1136/bmj.d7622

 

Busca, compara, descansa y deja que tu intuición decida

| September 26th, 2011 | 13 Comments »

Son muchas las decisiones, sobre cosas triviales o importantes, que tomamos a diario. El otro día pasé varias horas decidiendo en diversos buscadores en qué hotel debería alojarme: ¿céntrico pero más caro? ¿Con más prestaciones pero menos céntrico? ¿Con desayuno incluido o mejor ir a desayunar por ahí?…

Y es que lo que parece un proceso sencillo en realidad es algo cognitivamente exigente, que incluye tener que evaluar decenas de alternativas, tener en cuenta una serie de variables, sopesar pros y contras…y eso de manera continua, en cada decisión de consumo. Como diría Barry Schwartz en La paradoja de las elecciones, la evolución y el capitalismo lo hacen todo muy complicado.

¿Cómo abordamos todas esas decisiones, que parecen infinitas? A lo largo de la historia, la respuesta ha sido que ante un dilema debemos evaluar cuidadosamente las opciones y pasar a deliberar cuidadosamente la información. Entonces, tenemos que decidir el hotel o lo que sea que mejor se adapte a nuestras preferencias. Así es como maximizar la utilidad y obtener el máximo retorno de la inversión. Somos agentes racionales, y por tanto, tomamos decisiones de manera racional.

Lo decía Dan Ariely en Predictably irrational y lo veréis muy rápidamente ante la siguiente ilusión auditiva, que descubrí ayer y creo que ilustra bien la irracionalidad que nos caracteriza, el efecto McGurk. Si no sabéis inglés recordad lo siguiente…. el sonido no cambia en ningún momento. Lo que a veces escuchamos como “pa” y otras como “ba” o “fa” depende únicamente de la posición de los labios que observamos. Me parecía impresionante…

 

 

¿Es eficiente la racionalidad?  ¿Qué pasa si es más fiable, si tomamos mejores decisiones cuando confiamos en nuestro instinto? Si bien siempre se ha creído en la sabiduría de las emociones, es en los últimos años que los científicos han demostrado que el sistema emocional puede imponerse en las decisiones complejas o aquellas que involucran muchas variables. Si esto es verdad el inconsciente podría resultar más adecuado para algunas tareas cognitivas que el cerebro consciente. Es decir, el mismo proceso que llamamos irracional e impulsivo podría ser, en determinadas condiciones, más inteligente que la misma razón.

El motivo fundamental podría ser de capacidad. Así como el inconsciente es capa de manejar una gran cantidad de información sin colapsarse,  lo consciente solo puede procesar alrededor de cuatro bits de datos en cualquier momento. En nuestro ejemplo, ante la abrumadora cantidad de hoteles existentes hice bien en elegir el que sentí que era el más adecuado.

La investigación más representativa de esta idea es el experimento de Dijksterhuis. Consistía resumidamente en ofrecer a un grupo de compradores de coches descripciones de cuatro coches con cuatro variables por coche (por ejemplo, se conduce mal, pero es muy cómodo para las piernas, etc.). Una de las descripciones correspondía a un coche ideal, en el que predominaban aspectos positivos. Después, los compradores tenían unos minutos para valorar conscientemente su decisión. En esta situación “fácil”, más del 50% eligieron el coche ideal.

En otro grupo se mostraban las mismas descripciones pero no los dejaban pensar conscientemente su decisión, distrayéndoles inmediatamente con algunos juegos de palabras. Luego interrumpió el juego y, de repente, les hizo elegir el coche ideal. De esta manera, estarían eligiendo con el cerebro inconsciente. El resultado fue significativamente peor. Los datos confirmarían, así, que la razón siempre es mejor.

Pero el investigador no se conformó. Repitió el experimento agregando 12 variables a cada coche, por lo que fue una situación más difícil pero más real, más fiel a lo que es enfrentarse a la compra de un coche.

En este caso, de entre los que tuvieron tiempo para pensar, sólo el 25% eligió el coche ideal, mientras que los que estuvieron distraídos durante unos minutos, acertaron casi en el 60% de las ocasiones.

La propuesta del autor es sugerente:

Usa tu mente consciente para obtener toda la información que necesitas para tomar una decisión. Pero no se trata de que la analices con tu mente consciente. En vez de eso, vete de vacaciones mientras tu mente inconsciente lo digiere. Sea cual sea tu intuición es casi seguro que va a ase la mejor opción.

 

Durante un tiempo se consideró el estudio anterior un accidente experimental, pero un nuevo artículo publicado este mes en Emotion lo revitaliza y replica, como prueba de las posibles ventajas de utilizar las emociones para decidir cosas complejas. Un experimento similar llegaba a las mismas conclusiones: cuando las variables son pocas el desempeño es mejor con el cerebro consciente, pero cuando el número de variables es mayor, y la situación se complica, decide mejor el cerebro inconsciente.

Esta podría ser la explicación final: La enorme capacidad de procesar del cerebro inconsciente asegura que podemos analizar toda la información relevante al evaluar todas las alternativas. Como resultado, somos capaces de dar sentido a cada una de las variables mediante una etiqueta afectiva: la mejor opción es rápidamente asociada con la emoción más positiva.

Aunque seguirá el debate, estos estudios nos hacen valorar de forma más positiva el poder de las emociones en esferas que hasta ahora se consideraban estrictamente “intelectuales”. Muestran que desde luego, asociar la emoción, corazonada, intuición a algo negativo e irresponsable no tiene ya, con la evidencia experimental y científica disponible, ningún sentido.

 

Con la colaboración de Gabriela Fretes Torruella, El caparazón.

 

 

ResearchBlogging.org Mikels, J., Maglio, S., Reed, A., & Kaplowitz, L. (2011). Should I go with my gut? Investigating the benefits of emotion-focused decision making. Emotion, 11 (4), 743-753 DOI: 10.1037/a0023986

De cómo las ciencias de la atención nos hacen pensar en cambios en educación, trabajo, etc.

| August 23rd, 2011 | 9 Comments »

Si tenéis ocasión realizad antes que nada el experimento que aparece en el siguiente vídeo. Se trata de contar los pases que se producen entre los personajes que visten de blanco:

 

¿Bien?

Resultará curioso a quien no lo conozca, más después de haberlo comprobado por sí mismo,  el experimento del gorila invisible, que titulaba un reciente libro de Chabris y Simons (2010). Nos habla de lo poco fiable que es (en el experimento el 50% de las ocasiones, mientras nos centramos en contar los pases ignoramos la presencia del gorila), nuestra percepción de la realidad, de lo fácil que resulta confundirnos y hacernos sucumbir a las ilusiones, de  cómo podemos inocularnos de sus efectos y ver los gorilas invisibles en nuestras vidas.

Otra Mirada positiva e interesante, que conocía a través de Brain pickings,  a colación de los cambios cognitivos que vivimos con internet es la de Davidson, autora que en “Now You See It: How the Brain Science of Attention Will Transform the Way We Live, Work, and Learn” (Ahora lo vemos, cómo la neurociencia de la atención transformará la forma en que vivimos, trabajamos y aprendemos),  nos explica cómo la ceguera atencional, el peculiar fenómeno ilustrado por el experimento citado puede ayudarnos a ver cómo se ha producido la gran desconexión cultural entre la capacidad para reconciliar los grandes cambios de la era digital con convenciones en escuelas y puestos de trabajo que han quedado obsoletas.

Se argumenta, por ejemplo, que la multitarea perjudica la ejecución, cuando, como demostraba el propio experimento del gorila invisible, la atención tiende a ser selectiva y por tanto la multitarea parece ser, como lo muestran también otros experimentos (aquí exponíamos otros), más mito que realidad.

Davidson también utiliza el experimento para ejemplificar la resistencia al cambio que vivimos:  “Mientras nos centremos en el objeto que conocemos olvidaremos lo nuevo, lo que  necesitamos conocer. El proceso de desaprender para volver a aprender precisa de un nuevo concepto del mismo conocimiento, que es un proceso y no un objeto, que no debería ser un nombre sino un verbo en cambio constante.”

Este tipo de experimentos debería ser utilizado como lentes a través de las cuales examinar la naturaleza y evolución de la atención, más allá de la rigidez de un sistema educativo que se mueve por expectativas rígidas sobre qué es y cómo la atención refleja un concepto de inteligencia igualmente acartonado.

La neurociencia parece decir lo contrario, apoyando las hipótesis modernas de la diversidad (Gartner, Robinson, etc.): que nuestras mentes prestan atención de muchas formas distintas. Significa que la academia y los puestos de trabajo deben evolucionar en paralelo y trascender el modelo del siglo XX de la línea de ensamblaje para llegar al del procesamiento en paralelo, propio del siglo XXI.

La idea es similar a la que Daniel Pink apuntaba al hablar de la era conceptual, la que hemos referido cuando hemos hablado de que después de la revolución tecnológica llega la revolución creativa, la de la necesidad de desarrollo de las capacidades asociadas al hemisferio derecho o la que Ken Robinson exponía en la Ted talk que reumíamos aquí.

 

Dejo, finalmente, vídeo en el que los experimentadores profundizan en la idea del Gorila invisible.

 

¿Narcisistas, maníacos en Facebook? La complejidad de las relaciones sociales virtuales

| August 12th, 2011 | 7 Comments »

Está circulando estos días una publicación controvertida, sobre los riesgos y beneficios de los social media para niños y jóvenes. La firma Larry Rosen, profesor de psicología en la California State University, Dominguez Hills y uno de los primeros psicólogos en el ámbito anglo dedicado a estos temas.

Le conocí personalmente en el Congreso sobre menores y TIC al que fuimos invitados y fue una de esas ocasiones en la que te das cuenta de que, aunque a veces no estemos demasiado contactados, la academia y el mundo online avanzamos en paralelo y en la misma dirección.  Sus conclusiones, que tienen la importancia de haber sido presentadas al 119 congreso de la APA hace pocos días y en las que estoy, en general, de acuerdo, merecen ser recogidas y matizadas en algunos aspectos.

 

Rosen identifica efectos negativos, incluyendo:


-Los adolescentes que usan Facebook más a menudo muestran tendencias narcisistas mientras que jóvenes adultos con una fuerte presencia en Facebook muestran más signos de otros desórdenes psicológicos, como comportamientos antisociales, manía y tendencias agresivas.

No coincide con lo que observo a diario, con adolescentes que usan Facebook como complemento a la sociabilidad que desarrollan offline. En una etapa en la que es tan importante la autodefinición, creo que es fácil confundir el ahínco y la frecuencia con que los adolescentes suben autoretratos, música, vídeo y demás elementos de autoafirmación, con narcisismo.

Tal vez, incluso, el narcisismo sea deseable, esté conceptualmente muy cercano a la autoestima en la adolescencia.  ¿Quién no quiere parecer atractivo a su círculo social en esa época? Algunas investigaciones sobre identidad online nos dicen todo lo contrario, que Facebook puede ser un lugar en el que poner a prueba comportamientos, identidades, de forma emocionalmente mucho más segura.

En un caso veíamos cómo el hecho de subir vídeos a youtube era una forma de liberarnos de complejos, incluso (añado), de aprender a tolerar y responder a la crítica en la adolescencia. El papel del adulto está claro aquí, cuando el carácter no sincrónico de algunos tipos de comunicación en redes sociales pueden permitir a los padres entrenar habilidades sociales, asertividad, autoestima, de forma mucho más efectiva que antes.

El propio Larry revela la contradicción cuando dice que las redes sociales online pueden ayudar a los introvertidos a socializarse. Y es que me temo que las cosas son mucho más complejas en cuanto a relaciones, sean online, offline o combinadas. Pensemos si no en cómo, si la principal función de apoyo de las redes sociales consiste en el “empoderamiento”, la misma sensación de poder provocado por el apoyo de nuestros pares llevada al extremo, sí puede favorecer comportamientos de un narcisismo tan peligroso como el que vivíamos hace pocos días en Oslo.

Con todo, cuando seamos más maduros en el uso de las redes sociales, lo seremos también en detectar casos similares y lo serán también nuestras leyes estableciendo mecanismos de prevención eficaces.  Se cumplen, de este modo, las predicciones que realizábamos para 2011 sobre Sociedad de la transparencia y sociedad de la inconsciencia como protagonistas.

 

-Usar excesivamente los medios y la tecnología puede tener efectos negativos en la salud. Ansiedad, depresión y otros desórdenes psicológicos además de mayor probabilidad de trastornos físicos futuros.

En este aspecto creo que  habla de sedentarismo. Lo formula como “los medios y la tecnología” (y no de redes sociales) porque supongo que es consciente de la creciente importancia de los dispositivos móviles, ampliamente adoptados entre adolescentes y muy relacionados con el mantenimiento de la vida social online (más que los videojuegos, que tienden a ser jugados en dispositivos más potentes).

No es un ejemplo especialmente prosocial pero la movilización de los jóvenes en Londres a través del sistema de mensajería Blackberry, no nos sorprende si observamos la creciente popularidad de este tipo de sistemas de mensajería entre los jóvenes.

 

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Por cierto, ¿sabéis que Facebook acaba de lanzar una alternativa a  Whatsapp, el sistema de mensajería gratuito para los no usuarios de Blackberry?. Facebook mira constantemente al futuro y sabe de la importancia de este tipo de cosas. Pronostico incluso que gracias a ello, Facebook logrará superar el bache de competencia que Google Plus le ha podido suponer.

 

 

 


-Usar en exceso las redes sociales puede distraer a los jóvenes, afectando negativamente al aprendizaje.
Estudios muestran que estudiantes de grado medio o superior que chequeaban Facebook al menos una vez en un periodo de 15 minutos, alcanzaban puntuaciones académicas más bajas.

También, imagino, pasaría si consultasen cada 15 minutos el móvil por si han recibido un mensaje de amor de sus parejas reales o ansiadas. O el día del sorteo de navidad cuando se tienen números. Sin ánimo de frivolizar me refiero a que es probable que las prioridades vitales tengan mucho más que ver con resultados académicos más o menos exitosos que el medio que se utilice para alimentarlas.

 

Sigue identificando una serie de influencias positivas del uso de las redes sociales, especialmente para jóvenes adultos y en el sector de la enseñanza:

-Los jóvenes adultos que pasan más tiempo en Facebook son mejores en mostrar “empatía virtual”.

Obvio… lo importante es saber si es un tipo de empatía real. Y sí, la mayoría de estudios así lo afirman (hablamos de ello en  Optimización social media a través de la psicología social). Internet entrena cuestiones como la empatía, aumenta la sociabilidad del ser humano, nos hace, como siempre decimos, mejores.

-Las redes sociales online pueden ayudar a los introvertidos a socializarse. Es Incongruente con la primera, como hemos tratado con extensión.

-Las redes sociales pueden proveer herramientas para la enseñanza en formas que pueden motivar a los jóvenes estudiantes.

 

Larry termina recomendando, más que el control (ellos siempre están un paso más allá y saltarán cualquier tipo de barrera), estar cerca para ayudar cuando podamos ser necesarios.

En fin… si os quedáis con ganas de más os recomiendo al incombustible Wesch y su Nueva edición (html5) de “Visiones de los estudiantes de hoy”, explicando la revolución social

 

 

Imagen: Está teniendo lugar en Austria, en el escenario flotante del Bregenz Festival, con óperas para una audiencia de más de 7000 personas. Hasta el 21 de Agosto. La imagen forma parte de un recopilatorio que dejaba en el Tumblr.

Ref.: Larry D. Rosen, Poke Me: How Social Networks Can Both Help and Harm Our Kids, 2011; 119th Annual Convention of the American Psychological Association

 

Identidad aumentada y madurez como internautas: somos auténticos en las redes sociales

| July 22nd, 2011 | 11 Comments »

Escribiendo sobre autenticidad encuentro la investigación que os presento hoy.

Se supone muchas veces que los perfiles en redes sociales crean y comunican una imagen idealizada de nosotros mismos (Manago, Graham, Greenfield, & Salimkhan, 2008), que de algún modo fingimos en internet lo que no somos.  De acuerdo con esta hipótesis sobre la identidad virtual idealizada, los propietarios de perfiles reflejan características idealizadas, que no reflejarían sus personalidades reales.

La visión alternativa defiende que sí reflejamos nuestras verdaderas identidades en internet, que  las redes sociales constituyen ya parte de nuestro contexto social extendido en el que expresar características de personalidad reales, capaces de transmitir percepciones interpersonales que lo que menos queremos es que lleven a cualquier tipo de engaño.

De hecho, lo que se transmite en redes sociales es una integración de varias fuentes de información personal similares (o incluso más reveladoras) a las que compartimos en el mundo no virtual: pensamientos privados, imágenes de la cara, relatos de nuestro comportamiento social,  cosas que contienen información válida acerca de nuestra personalidad. (Ambady & Skowronski, 2008; Funder, 1999; Hall & Bernieri, 2001; Kenny, 1994; Vazire & Gosling, 2004).

Esta sería la conclusión del estudio, lógica y que concuerda con algunas intuiciones al respecto:

-Es difícil crear identidades idealizadas en el estado  actual de la web social, sobre todo si recordamos que no somos los dueños exclusivos de esta, que como dice Bauman, «La construcción de identidad implica el triple desafío (y riesgo) de confiar en uno mismo, en otros y también en la sociedad.».

-La propia relación que establecemos en internet, donde no nos vemos las caras, donde la confianza, elemento esencial en el que basar nuestros juicios y decisiones debe traducirse a lo virtual, provoca que exijamos responsabilidad sobre sus perfiles a nuestros contactos, que además pueden conversar, interactuar con nuestras auto-definiciones para también ajustarlas a la realidad.

Como escribía hace un tiempo en Cyborgs en Las Ramblas:

“el carácter textual de la comunicación en red aporta sentimientos de seguridad, de palabras que no se lleva el viento. En este tipo de interacciones, dadas las posibilidades para registrar conversaciones, se activan en mayor medida expectativas y auto exigencias de temas como la coherencia o la autenticidad de lo comunicado.

El hecho de comunicar por escrito nos confronta con cosas de nosotros mismos que no conocíamos, nos obliga y facilita (sobretodo en la comunicación asíncrona) la introspección, otra vez la coherencia, facilitando la resolución de distorsiones cognitivas (Meichenbaum y psicólogos cognitivos en general).”

Volviendo al estudio en cuestión, de  Back et al (2010),  pone a prueba ambas hipótesis, confirmando la de la extensión vital.  Los investigadores del estudio plantean que si esta es cierta, los contactos en redes sociales, observadores en el experimento, deberían ser capaces de inferir de forma precisa las características de las personalidades reales de los propietarios de perfiles en redes sociales.

 

transparencia

 

Y los resultados son claros:  se percibe la personalidad real e incluso cuando se introducen autovaloraciones de forma controlada, el efecto de la personalidad real es elevado.  No nos es fácil (ni nos gusta), ni en la vida offline ni en redes sociales virtuales, librarnos de nosotros mismos Sonrisa, sobre todo, como apuntan algunas peculiaridades del estudio, si somos extrovertidos (los resultados son similares para encuentros cara a cara) y abiertos (también con resultados similares en los entornos reales).

La precisión fue algo más baja en el caso de existir elementos de neuroticismo, lo cual es consistente con investigaciones previas, que muestran cómo el neuroticismo es difícil de detectar en todos los contextos (Funder, 1999; Kenny, 1994).

 

Quería dejar estos datos pero también recordar que tal vez lo que estemos observando sea efecto de la madurez, tanto de la web social, como de nuestra condición de internautas.  Ya sabéis que me siento y os siento más grandes gracias a la web social.

 

Del obscurantismo a una Identidad madura, transparente y aumentada

Cabe recuperar, en este sentido, la imagen que acompaña este post y que me sirve para explicar cómo vamos evolucionando hacia la sociedad de la transparencia:  la parte izquierda, cuando el perro le decía al otro perro que “nadie sabe que eres un perro en internet”, es propia de finales de los 90, de un primer momento de internet en el que percibíamos sus chats, sus mundos virtuales como juego, como mundo paralelo, como teatro (diría Goffman) y por tanto lugar seguro en el que podíamos experimentar roles o identidades ficticias.

Lo escribía en Cyborgs en las Ramblas (segunda parte del ebook que os enlazo):

Centrándonos ya en los IRC (similares a los chats) y similares, internet se convierte en un entorno de potencial liberación, en una plataforma, sociedad o escenario (Goffman) que contiene, dentro de su complejidad, tanto los deseos como las satisfacciones idóneas para tipos múltiples de individuos. Así, valiéndome de la metáfora psicoanalítica, la red resulta un lugar de ensueño, de alucinación colectiva y no consensual (STONE, 1992), donde el yo auténtico o esencial  tiene la ocasión de desarrollarse sin la amenaza de un superego que en la red es débil y difuso (el anonimato era, sin metáfora psicoanalítica, una forma de escapar al control social).

El ego, o aquella fracción inconsciente y vencida por la sociedad en la que todos nos hemos socializado, se despereza y desmarca ahora desde el espacio de los sueños al que venía estando relegado, al nuevo territorio que la tecnología le ofrece. Así, la interacción en red se relatará en muchas ocasiones como una experiencia de Flujo (en el sentido de CSIKSZENTMUHALY, M, 1996), de estado alterado de conciencia, de fase REM (SULER y cols. 1996), de espacio lúdico-terapéutico en el que expresar y satisfacer tanto las viejas necesidades creadas durante la socialización primaria como las nuevas (Teorías sobre economía del deseo, VAN DER LEUN, 1996), surgidas en ocasiones en la propia red.

 

Nos situamos hoy en la parte derecha de la imagen, en la que también podríamos dibujar al perro que encabeza el post, con ropajes humanos y que ha decidido ser persona, que se ha atrevido a ser quien quiere ser en el mundo “real”.

Y es que hay mucho de empoderamiento, de aprendizaje de la diversidad, de liberación favorable a la autoexpresión, de acercamiento entre lo que queremos ser y lo que somos en realidad en el viaje que hacemos a través de la red hacia nosotros mismos, en el proceso de madurez que intento describir.  Dicho en otras palabras, la identidad del individuo conectado es aumentada, mucho más potente, como decíamos al hablar del 15M, que antes del ejercicio de auto-conocimiento, auto-expresión y auto-realización que supone una interacción en redes sociales bien aprovechada.

 

Nunca me atrevo a decirlo, nunca lo tengo claro pero creo que sí, que las revoluciones sociales que vivimos eran previsibles, que sintiéndonos más grandes en la web teníamos que, necesariamente, terminar por reflejarlo en el exterior. Escribía en la prehistoria de 2003:

Cada cyborg será, una vez que se integre en la nueva sociedad, mejor. ¿Control Social? ¿Reproducción de jerarquías y normas? No niego sus manifestaciones, como reproducción de los que se producen en la sociedad real y con tendencia a aumentar, conforme a la propia madurez de la red, pero lo que no puede negarse es que para entonces habremos tenido ocasión, gracias a ella, de ampliar nuestro sentido democrático, nuestro ejercicio del derecho a la libertad de expresión, de una forma a la que será difícil que podamos renunciar.

 

ResearchBlogging.org Back MD, Stopfer JM, Vazire S, Gaddis S, Schmukle SC, Egloff B, & Gosling SD (2010). Facebook profiles reflect actual personality, not self-idealization. Psychological science, 21 (3), 372-4 PMID: 20424071

 

 

No lo hizo la escritura pero ¿Está Google sustituyendo nuestra memoria?

| July 15th, 2011 | 9 Comments »

He recordado al encontrar la noticia (Columbia press release) la leyenda que atribuye a Sócrates el miedo a que, con la escritura, perdiésemos en cierto modo capacidades mnésicas.

También cómo la misma interesaría a los Expertos en Aprendizaje, en conocer y aplicar los procesos cognitivos implicados en nuestra forma de aprender a las posibilidades de hacerlo de forma autónoma con la web, que describíamos como nuevo perfil profesional hace unos días.

No parece demasiado extraño, por otra parte, para los/as que consideremos que vivimos épocas de cambio a un nuevo ecosistema de información abundante, que requiere estrategias de adaptación cognitiva nuevas, el estudio de la Columbia University, uno de los primeros en concluir que Google, los buscadores en general, están cambiando la forma en que nuestros cerebros procesan y retienen esa información.

 

La investigación, conducida por la psicóloga Betsy Sparrow y publicada ayer en Science, revela que olvidamos las cosas que sabemos que podemos encontrar en internet.

Indica que más que recordar cosas, ahora simplemente retenemos la forma de encontrar la información que necesitamos cuando la necesitamos. En otras palabras,  Internet en su conjunto se ha convertido en el mayor ejemplo de lo que los psicólogos conocemos como “memoria transactiva”.

 

“Desde que tenemos buscadores estamos reorganizando la forma de recordar las cosas”, comenta Sparrow. “Nuestros cerebros confían en internet como memoria del mismo modo en que lo hacen en la memoria e un amigo, familiar o compañero de trabajo. Recordamos menos sobre saber la información en sí misma que sobre dónde la podemos localizar”.

Deberíamos, para Sparrow, cambiar la enseñanza y el aprendizaje en todos los ámbitos, restando importancia a la memorización y sumándola a la comprensión de ideas y formas de pensar diversas.  Los argumentos de la psicóloga coinciden con lo que decimos a menudo ya: Ahora que tenemos las respuestas al alcance del buscador, toca hacernos las preguntas adecuadas.

Seguro que disfrutamos, profesores y alumnos, caminando más ligeros,  mucho más del viaje.

 

Photo © Indraneil Das

 

Más allá del Community manager: 9 nuevas profesiones para el individuo conectado

| July 13th, 2011 | 29 Comments »

Después de unos días de mucha escritura y poca lectura descubro  este interesante estudio del Institute for the Future (IFTF), Future Work Skills 2020, descargable en PDF y que realiza una interesante prospección acerca de los cambios en las competencias necesarias para los puestos de trabajo del futuro.

Coincide con una propuesta de Jesús Martínez acerca de los puestos de trabajo de futuro en el sector del conocimiento, el trabajo colaborativo, etc. que empieza a encontrar respuesta en el ejercicio que iniciamos… No está mal, tal y como están las cosas, abrir, más allá de un Community manager que está empezando a  dedicarse a múltiples y diversas tareas, futuros filones de ocupación.

Tomo de la traducción de Andrés Schuschny que los elementos que cambian, que determinan las nuevas habilidades, competencias y, añadimos, profesiones, son:

  1. La longevidad extrema: El aumento de la esperanza de vida a nivel global cambiará la naturaleza de lo que es una carrera en el mundo laboral y las formas de emprender cualquier iniciativa vinculada con el aprendizaje (a este respecto, en el último párrafo describo una nueva profesión, el Experto en Aprendizaje)
  2. La aparición de las máquinas y sistemas inteligentes: La automatización en el lugar de trabajo hará que “los trabajadores humanos” dejen de realizar tareas rutinarias y repetitivas.  (recordar la importancia de formar las capacidades ligadas al hemisferio derecho de nuestros cerebros, así como la idea de que “ahora que tenemos todas las respuestas falta que formulemos las preguntas adecuadas, que tomemos decisiones sobre los caminos a tomar) article-the-new-workplace-and-the-skills-needed-for-2020-chart
  3. La consolidación de un mundo computacional: La cada vez más creciente presencia de sensores y el poder ilimitado del procesamiento transformarán al mundo en un sistema programable (la profesión de analista de datos será la que trabajará este aspecto)
  4. La nueva ecología de los medios de comunicación: Que requiere de nuevas alfabetizaciones comunicacionales que van más allá del mero texto. (la profesión de experto en comunicación y psicología social será importante a este respecto)
  5. La presencia de organizaciones superestructuradas. Las tecnologías sociales movilizarán nuevas formas de producción y creación de valor.
  6. Un mundo globalmente conectado. (la más importante y disruptiva, la que cambiará con más fuerza lo que conocemos, especialmente en cuanto a la emergencia de un nuevo individuo, el individuo conectado, que estudiar y formar, como veremos)

Las nuevas habilidades o competencias necesarias serán, como podemos ver en el gráfico:

  1. Dar sentido.
  2. Inteligencia social.
  3. Pensamiento adaptativo y novel: Es la habilidad de pensar y encontrar soluciones y respuestas más allá de lo que la memoria dicta o basándose en reglas. (lo hemos llamado anteriormente intuición, flexibilidad, observación y cambio, beta permanente, etc.)
  4. Competencias transculturales (es necesario recuperar la función del antropólogo en los medios sociales)
  5. Pensamiento computacional. (también relacionado con la intuición, flexibilidad, observación y cambio, beta permanente)
  6. Alfabetización en “nuevos” medios (en cuanto a formato pero sobre todo en cuanto a su carácter interactivo, social, que los acerca a las tradicionales ciencias sociales)
  7. Transdisciplinariedad (nos acercamos, creo, a perfiles profesionales más amplios que nunca antes. La importancia reside en el proyecto concreto de estudio, que siempre requerirá, además, de un equipo multidisciplinar enredado)
  8. Mentalidad orientada al diseño (Design Mindset)
  9. Gestión de la carga cognitiva: Entendida como la capacidad de discriminar y filtrar la información por orden de importancia, y para entender cómo aprovechar al máximo el funcionamiento cognitivo mediante una variedad de herramientas y técnicas. (Desde el documentalista al “curador” de contenidos a los expertos en productividad)
  10. Colaboración virtual.

 

A pesar de ser consciente de que investigaciones recientes en usabilidad observan que en las pantallas leemos en F y de que muchos no llegaréis ya a este punto de la entrada Sonrisa,  desarrollo a partir de aquí una prospección de las profesiones de futuro, que también tendrán que ver con algunas de estas habilidades o competencias pero que creo que, por su importancia, tendrán entidad como profesiones en sí mismas.

Se trata de extender el trabajo del Institute for the Future y aventurar una primera aproximación al tema. Estas podrían ser, más allá del Community manager, las nuevas profesiones para la sociedad aumentada, para la nueva hipersociedad :

 

 1-Analista de datos, relacionada con la visualización, las posibilidades crecientes para el estudio social pero también para otras muchas disciplinas de lo que también se denomina “Datamining” y que trata de la nueva abundancia de datos para monitorizar, describir, estudiar y predecir que genera un mundo conectado.

 

2-Psico-comunicólogo social, del ser humano conectado, en constantes procesos de comunicación, experto en persuasión e influencia y conocedor de las diferencias psicológicas entre el individuo social y el nuevo individuo conectado. Llevo un tiempo pensando que en un contexto de medios sociales, de auto-comunicación de masas, como nos decía Castells, de individuos conectados convertidos en medios, la comunicación se hace indistinguible de la psicología social, haciendo necesario el surgimiento de una disciplina híbrida entre ambas.

El perfil es similar al que entendemos por Community Manager pero mucho más ligado a los procesos de participación y menos a las características concretas de cada marca de red social virtual. También resulta, obviamente, parte fundamental de la tarea del community, de forma que, según me consta, algunos programas universitarios en comunicación ya están dando algún espacio a este aspecto.

 

3-Prospector de negocio, Innovador, capaz de crear nuevos modelos de negocio, nuevas oportunidades. Tiene que ver con la observación y la flexibilidad y está en íntima relación con el analista de datos, ejecutando, poniendo en práctica las ideas que derivan de la observación objetiva del primero de la riqueza de indicios, indicadores, tendencias, etc. en la web.

 

4-Innovador – Emprendedor social:  Similar pero vinculado al activismo, ligado a la reestructuración o reinvención de esta nueva sociedad de individuos conectados, en la que no solo aumentan las posibilidades de conocer lo que somos sino también de proyectar lo que queremos llegar a ser.

 

5-Antropólogo intercultural, del ser humano conectado: Cuando los negocios están cada vez más globalizados, el análisis cultural es importante y puede significar el éxito o fracaso de cualquier mensaje en los social media. La antropología, para el individuo conectado con las más diversas culturas, sigue siendo fundamental.

 

6-Curador de contenidos, del que hemos hablado ya mucho aquí en anteriores ocasiones.

 

7-Organizador de la inteligencia colectiva, muy parecido al psicocomunicólogo social pero orientada a resultados, a la obtención de productos de conocimiento útiles para la organización. También el profesor tradicional debería incluir en su actividad, como hemos visto en otras ocasiones, este importante aspecto. En todas las profesiones creativas, creo, es necesario dejar de ver internet como el enemigo y empezar a explotar las posibilidades de la inteligencia y la creatividad colectivas.

 

8. Experto en aprendizaje

Para la educación, como hemos dicho en otras ocasiones, el aprendizaje, el estudio de los procesos cognitivos y motivacionales ligados al mismo, se convierten en centrales. Cuando es posible monitorizar y aplicar analíticas, programar feedbacks al aprendizaje online, haciendo mucho más potente el aprendizaje autónomo, cuando la longevidad nos lleva a pensar en aprendizaje para toda la vida y lo importante es saber solucionar la que llamo la brecha de aprendizaje, la ausencia de ganas de aprender en cada etapa vital, el estudio de los procesos tanto de la motivación como de la adquisición de nuevos conocimientos a nivel científico, desde la psicología experimental o la neurobiología se hacen fundamentales.

Son muchos los nuevos datos que podremos analizar y por tanto es mucho lo que podremos aprender de cómo aprendemos y/o nos motivamos hacia el aprendizaje los seres humanos. Todo ello sin olvidar los factores sociales y culturales, también, del aprendizaje, que pueden ser medidos, como veíamos, también con mayor precisión.

La profesión de educador, de profesor, de gestor de la formación, se vincula con más fuerza al estudio de cómo se adquiere y transmite el conocimiento, necesita de la ciencia en mucha mayor medida que nunca antes. El experto en aprendizaje, su base científica y su especial vinculación con la psicología experimental y cognitiva, resultan imprescindibles.

 

9. Experto en participación

Es importante en momentos de cambio como los que vivimos y como también hemos dicho en muchas ocasiones, educar una participación que no en todas las generaciones ni con la calidad deseada se produce de forma espontánea. Lo vimos al hablar del 15M: lo que vivimos es una eclosión de las posibilidades de participación en la web que los jóvenes y no algunos políticos, conocen, desean y reivindican. En un futuro de democracia 2.0, realmente participativa, de gestión política y no solo campañas de conversación en las redes sociales, la brecha de participación sería realmente grave.

Al final, cuantas más son las posibilidades que nos abre la sociedad red, cuanto mayor es la promesa de hacernos, como sociedad y como individuos, más grandes, más grave se hace la posibilidad de quedar excluido. El experto en partipación será maestro en mostrar las posibilidades de formación, subsistencia, crecimiento personal, cambio social, empoderamiento en general que una apropiación adecuada de la web es capaz de proporcionar a cada perfil de población, solucionando así una brecha de apropiación (no uso la web porque no cubre ninguna de mis necesidades actuales) que tiene mucho de desconocimiento.

 

En fin… seguiremos pensando en ello.

Tormentas y calmas en internet, o la estrecha relación entre sobreinformación y prejuicio

| May 3rd, 2011 | 21 Comments »

Se me tacha a menudo de optimista tecnológica. Y no deja de sorprenderme cómo se sigue sin valorar la importancia de la recuperación de la sociabilidad, algo demostrada y sobradamente importante para seguir viajando hacia un lugar mejor.

Internet nos aísla, nos convierte en seres deshumanizados, atados de forma permanente e irremediable a múltiples pantallas, incapaces ya de valorar lo bello de una puesta de sol…. dicen, con distintos tonos y palabras, algunos/as.

Cuando, como el viernes pasado después de unas jornadas, gran parte del auditorio aplaude ante argumentos como el anterior, no dejo de preguntarme…. ¿Qué parte de “Internet nos hace más libres” no he sabido explicar? ¿Porqué se sigue opinando así?

Hablé de la sociabilidad, de que las redes sociales suponen, en mi opinión y siguiendo desde razonamientos clásicos, como los de Hampton a los más actuales de Shirky, el retorno del tipo de poder ciudadano que se ha demostrado más importante a lo largo de la historia, el poder de la organización entre seres humanos.

Hablé también de ello en términos de recuperación de la comunidad, de un nosotros cada vez más amplio y desligado de lo geográfico. En términos de un capital social imprescindible para el bienestar psicológico de los seres humano, observábamos cómo los mass media, sobre todo la televisión como principal artífice de esas denominadas “Sociedades del simulacro” (Baudrillard), nos lo habían reducido a mínimas, sucedáneas expresiones.

Como muestra del excedente social histórico que hoy campa a sus anchas a través de las redes sociables y la arquitectura de la participación desde la que se construyen, vimos obras de arte colectivo como las de Whitacre:

 

You become the best singer in the world when you sing with the world, decía un comentario :) ¿Recordáis las 200 y pico voces? Ahora son 2000….

 

Existe mucha investigación al respecto y la mostraba también allí. Especialmente interesante porque refleja el proceso natural de adopción de las ventajas de las TIC me parecía el estudio “Homenet” de Kraut (1998) que se cita frecuentemente como ejemplo de relación entre el uso de internet y el decremento del bienestar psicológico de la población.

Y es que, citado por Hampton en “La Sociedad red, una visión global” (2007), parece que posteriores réplicas del mismo estudio mostraban que los efectos de aislamiento, depresión, etc. de las TIC se producen solamente en un primer momento, de no dominio tecnológico de las herramientas y tienden a decrecer después. Lo que se observa entonces es todo lo contrario, lo que podríamos denominar incluso un efecto de hipersociabilización gracias a las TIC, observable en otra experiencia también ya mítica y digna de un post posterior, la de Netville.

Hoy quería centrarme en lo siguiente, en que la tecnocondría, el pesimismo tecnológico, el sentimiento apocalíptico sobre las TIC parece que van asociados al desconocimiento sobre su utilización.

Me resulta interesante, así, recordar, citada también en el libro anterior y porque creo que puede ser una buena explicación de todo ello, la denominada Ley de Yerkes Dodson, que a algunos resultará familiar:

La Ley Yerkes-Dodson considera dos efectos: una relación en forma de U entre la excitación y la eficiencia de la actuación y una relación inversa entre el nivel óptimo de excitación para la realización de tareas y su dificultad. Cuando se enfrenta a la sobrecarga, los mecanismos humanos para hacerle frente se hacen más primitivos al menos de tres maneras:

1. Retorno a los comportamientos ancestrales y más dominantes. No es infrecuente que la resistencia sea acalorada, como empezábamos comentando en el post…

2. Las pautas de respuesta aprendidas más recientemente son las primeras en desaparecer. Primeras aproximaciones podrían, así, si no evitamos la sobreinformación, proporcionando herramientas de filtrado (atentos/as los especialistas o interesados en Entornos Personales de Aprendizaje o “Curación de contenidos”) resultar baldías.

3. Los estímulos novedosos son tratados como si fueran similares a los estímulos más antiguos. Similar a la negación, se traduciría en “Nada ha cambiado”, añado a efectos explicativos, con lo cual se bloquea la necesidad de aprender cosas nuevas.

En otras palabras, cuando se percibe una mayor necesidad de estar alerta a las condiciones actuales, la sobrecarga hace que la atención se centre en ideas preconcebidas.

¿Es eso lo que les pasa?

Porque si es así, solo una formación adecuada, que enseñe a navegar sin naufragar el mar de recursos que ofrece la web y se centre principalmente en evitar la sobrecarga informativa, en reconvertir la tempestad y el ruido que a veces percibimos en la web en asombro, calma y disfrute del conocimiento, nos librará de los prejuicios.

La generación Y: generación de la diversidad (artículo en la Revista Paradores)

| April 16th, 2011 | 1 Comment »

Os dejo hoy enlace al artículo con el que colaboro en la edición actual de la revista Paradores.

El tema era la generación Y, la generación interactiva que vive volcada en las redes sociales.

Está en versión papel en los Paradores de turismo de España y la podéis consultar online con un visor si pincháis en cualquiera de las imágenes (páginas 32 a la 35):

 

paradores1 Captura

Vídeo de la ponencia de apertura del Congreso Escuela 2.0 en Zaragoza

| April 14th, 2011 | 16 Comments »

Ya descansando un poco después de un par de semanas frenéticas, tenía ganas de dejaros la presentación de ayer en el II Congreso Escuela 2.0. Entrañable y esperanzador, como siempre que me reúno con compañeros, queda mucho camino por andar pero ya son muchas las experiencias que podemos contar durante la ruta. Sigamos disfrutándola.

Dejo también una nube de tags de mi ponencia, elaborada por un autor anónimo al que, por cierto, me encantaría poder agradecer el original detalle (Actualización: ¡Gracias @dasava!).

Gracias a Ismail Ali Gago, a Jesús Martínez y el resto de los anfitriones, que hicieron, por cierto, un excelente, técnicamente impecable y rápido trabajo con la retransmisión, grabación y difusión hoy ya del vídeo de la ponencia que también os dejo.

Gracias a ellos y sobre todo al resto de amigos/as, innumerable, que encontré, reencontré en Zaragoza y en la web (fuimos trending topic :) ) con motivo del evento. Ah… y también a mis alumnos/as en cada momento de mi vida profesional, actuales en la UOC, en los que evidentemente pienso en cada una de las presentaciones que preparo. De todos ellos/as voy aprendiendo.

¡Hasta la próxima!

 

Wordle: Escuela 2.0 Dolors Reig