Ser social sin ser social: los social media en boca de los niños

Explico siempre que una de las mayores satisfacciones en charlas consiste en despertar en los más jóvenes una inquietud nueva hacia lo que internet puede ofrecerles. El tema se evidencia a menudo en el comentario del tipo “la verdad es que no esperaba descubrir nada nuevo, no sabía que en internet hubiese tantas oportunidades (de conocimiento, de empoderamiento) como las que me has descubierto”.

El curioso vídeo con el que acompañamos la entrada muestra lo que sí saben. Consiste en preguntar a niños qué saben sobre Social Media y las respuestas son entre divertidas e interesantes, porque incluso coinciden con sesudos informes acerca de la cuestión:

-“no cuestan dinero”
-“el mail es demasiado lento para los adolescentes”
-“Social media es donde la gente comparte lo que le gusta, sus  historias de viajes”

 

 

Las redes sociables como paraíso para los introvertidos

Me llamaba especialmente la atención una última opinión: “Los social media son el lugar en el que se puede ser social sin ser social”.

El tema se refiere a algo de lo que hemos hablado, aquí y en Socionomía, en varias ocasiones: el aumento en el espectro de lo que podemos considerar relación social, la Sociedad aumentada.  Surgen conceptos nuevos, como el de  “Sociabilidad ambiental”, que ayudan a entender el atractivo de los sitios de redes sociales para todos los seres humanos sociables, pero especialmente para los que menos capaces son de satisfacer esa sociabilidad: los introvertidos.

Así, las que denominamos “redes sociables”, se encargan de llenar en los seres humanos los espacios de sociabilidad que la modernidad había vaciado. Recuperamos con ellas algunos tipos de relación social perdidos, inventando además tipos de de relaciones nuevas que complementan o mejoran las que el mundo real nos proporciona.

Estamos hablando de que Internet, las redes sociales, los videojuegos, recrean el mítico “alone together” (Putman, Turkle) (que ya propiciaron la radio, la TV) pero en la versión positiva que aquí apuntábamos: juntos cuando estamos solos. Se trata de un tipo de relación social poco exigente, en ciertos sentidos débil pero adecuada para satisfacer las necesidades de la gente más introvertida, con más problemas para la relación.

Se sabe que para este tipo de perfiles, los más introvertidos, se desarrolla una hipersensibilidad a la estimulación externa (arousal cortical) que termina por desbordarles. Si los extrovertidos tienden a buscar más estimulación social, los introvertidos se sienten exhaustos ante la mínima.  El caso más extremo es el del autista, que según investigaciones recientes consiste en un perfil hipersensible al contacto social y que por tanto se siente fácilmente desbordado ante cualquier forma de interacción con seres humanos.

Volviendo a nuestro tema, lo que buscamos en muchos casos cuando conectamos la radio, la TV, cuando usamos hoy Whatsapp, las redes sociales (recuerdo cuando aconsejaba el uso de twitter a la gente que trabaja sola) o ciertos videojuegos, es activar en cierta forma la sociabilidad en el ambiente, sentir cierto grado de acompañamiento sin llegar al punto de que nos desborde.

De un modo parecido, la interacción en redes sociales mejora las expectativas de logro que después se trasladarán a la realidad, pudiendo llegar a ser terapéutica. Fue el punto de partida de mi interés en internet y sus extensiones, su potencial para la mejora en casos patológicos de aislamiento social y lo confirman cada vez más investigaciones: lo que hacemos en los mundos virtuales (del juego o las redes sociales) influye indefectiblemente en la realidad, de forma que practicar cualquier tipo de comportamiento prosocial en redes aumenta nuestras capacidades de relación, cooperación, etc. en el equívocamente denominado “mundo real”.

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5 thoughts on “Ser social sin ser social: los social media en boca de los niños

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  2. Me interesan sobre todo los dos primeros párrafos sobre la sorpresa de descubrir usos diferentes y posibilidades en internet. ¿Qué les cuentas exactamente? En nuestro proyecto tratamos precisamente de fomentar eso y me parece la mejor manera de educar y, concretamente, de luchar contra amenazas. Además de informar sobre los peligros, ¿por qué no hablamos más de posibilidades? Promoviendo una actitud creativa y constructiva en internet tiene todo el sentido que no pase justo lo contrario: uso nocivo.

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