Meditación como competencia: neurociencia y meditación

Confieso que es una asignatura pendiente, más cada vez que leo acerca de las virtudes de la meditación en cuando a beneficios de salud, reducción del estrés, mejoras en la atención, en la memoria, incrementos en cuestión de creatividad e incluso que es capaz de incrementar la empatía, la capacidad de ser más compasivos.

Y es que creo que podemos estar incluso ante una de las competencias más necesarias para el individuo conectado actual cuya salud mental y física consista cada día más, como hemos visto en ocasiones,  en saber desconectar.

Hay muchos tipos de meditación pero parece que una de las más interesantes, que más efectos positivos de ente los listados produce, es la meditación consciente o atención focalizada.  Se trata de concentrarse en un solo pensamiento, de centrarse en el momento presente y como ocurre en muchas técnicas de relajación, de hacer consciente la la respiración, observando cada inspiración y exhalación, sin dejarse distraer por ideas que no sean la principal.

No es un ejercicio fácil cuando lo habitual es el fluir constante, incluso frenético, de´ideas movidas por  estímulos externos, de pensamientos autogenerados, en tiempos en los que la atención puede prestarse solamente en intervalos cortos, pasando con rapidez a nuevos requerimientos, pero sí parece entrenable.

De hecho meditar es algo habitual en muchas culturas, como ocurre con los monjes Budistas, acostumbrados a ello desde hace muchos años.

Más conexiones neuronales, girificación, otros cambios en nuestros cerebros al meditar

Sabíamos que se producen cambios dramáticos en cuanto a actividad eléctrica en el cerebro en el momento de meditar, registrándose actividad Theta y Alpha  incrementadas en los Electro-encefalogramas, ondas asociadas a mentes más despiertas, con capacidades mejoradas en cuanto a atención.  Sólo ahora, sin embargo, los avances de la neurociencia nos permiten dar explicaciones para el autocontrol que observamos en las personas que practican habitualmente la meditación. Se sabe, por ejemplo, según escaneos cerebrales, que la meditación puede reforzar las conexiones, las sinapsis entre neuronas. También que La meditación produce más niveles de girificación  (formación de pliegues corticales y circunvoluciones), proceso que se asocia desde hace un tiempo al procesamiento más rápido de la información, la toma de decisiones, mejor memoria y atención.

También parece que se producen cambios en cuanto a la respuesta cerebral a situaciones de dolor o estrés. En este caso se vincula la meditación a mayor densidad en la materia gris, tema que repercute en mejores respuestas cognitivas, emocionales e inmunes y que también tiene efectos positivos en cuanto a autocontrol de la respiración y ritmo cardíaco.

En el mismo sentido, parece la práctica habitual de este tipo de técnicas aumenta el tamaño del hipocampo y el lóbulo frontal con la meditación, resultando en más emociones positivas, más estabilidad emocional y un comportamiento más consciente en el día a día. Tiene efectos neuroprotectores, protegiendo del deterioro cognitivo.

 

Por último se produce cuando meditamos  menos actividad en el sistema cerebral por defecto, responsable como se sabe desde hace algún tiempo de problemas en los lapsos de atención y desórdenes de ansiedad, como en casos de Trastorno  por déficit en la atención e Hiperactividad. Incluso en el caso de la enfermedad de Alzheimer la meditación podría jugar algún efecto protector.

Entrenamiento de la Atención, control del Estrés

imagesSobre cómo lograr esos efectos, parece que en cuanto a mejoras de la atención, en la capacidad voluntaria de prestar atención,  con 5 horas diarias de entrenamiento durante 3 meses se han observado cambios importantes. Se trata de una dedicación considerable pero con solo 20 minutos diarios parece que también ocurren los beneficios, como reducciones importantes en la reducción del estrés.  En tan solo 10 días, por ejemplo, otras técnicas parecen mejorar la consciencia y el pensamiento contemplativo, aliviar  la depresión, mejorar la memoria de trabajo y la capacidad de concentración.

Un estudio reciente mostraba el poder de la meditación en cuanto a control del estrés en ocho semanas, reduciendo los niveles de cortisol, hormona asociada a este, cuando nos enfrentábamos a situaciones de tensión si habíamos meditado previamente.  En este caso mejoraba la ejecución en pruebas de multitarea, lo cual vuelve a darnos una pista de la importancia del tema en el momento actual y para nuestros jóvenes.


Creatividad, Empatía

Surgía el tema en uno de los Seminarios del curso de Creatividad que terminábamos recientemente.  Se propone en estos casos la meditación abierta, orientada a la generación de ideas. Opuesta a la que hemos visto al empezar, de lo que se trata es de no monitorizar constantemente cada idea generada, priorizando el flujo y la conexión entre pensamientos.

Por último, hablábamos hace poco de la necesidad de trabajar Independencia, Sentido Crítico y Empatía como claves para la prevención del acoso escolar, que multiplica sus posibles efectos negativos en la época de internet. Pues bien, parece que la meditación puede aumentar los niveles de empatía.

En este caso la que deberíamos introducir en las escuelas es una variante  específica que se centra en la compasión, comprensión y el cariño. Una prueba de escaneo de los cerebros de monjes con más de 10,000 horas de práctica comparados con otros con muchas menos deducía que el estímulo emocional (sonidos de sufrimiento humano) aumentaba la activación de las áreas cerebrales vinculadas a la emoción, a la empatía, en los monjes más entrenados.

¿Empezamos?

11 thoughts on “Meditación como competencia: neurociencia y meditación

  1. Pingback: Bitacoras.com
    1. August 30, 2013 at 6:14 pm

      Creo que estas en lo cierto dolores, una competencia básica que todos los humanos deberíamos cultivar, porque tener la tenemos. Hace no mucho me leí un excelente libro del Dr. Mario Alonso Puig “Reinventarse”(lo recomiendo de verdad). Nuestra atención, nuestra forma de pensar, nos afecta, afecta a nuestros procesos de percepción, a nuestros estados de ánimo, a lo que somos y en cierta forma nos condiciona a lo que seremos. La meditación es un excelente vehículo para alcanzar nuestros objetivos, y en contra de lo que por desgracia muchos piensan, 15 minutos al día pueden ser tu mejor inversión.

    2. November 26, 2013 at 5:16 pm

      Lo llevo realizando con alumnos de primaria durante cierto tiempo y creo que es un camino de enormes posibilidades .
      Un saludo.

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