Rompiendo algunos mitos sobre el ciberacoso (y presentando “Gossip”)

Parece obvio para los que vivimos conectados que los que decimos o hacemos online influye nuestras relaciones y comportamientos diarios. Varios estudios publicados en Society for Personality and Social Psychology lo demuestran en distintos sentidos, desmitificando algunas interesantes cuestiones que iremos desgranando aquí durante los próximos días:

Bullying y Ciberbullying

En el primer caso lo firman Diane Felmlee,  de la Pennsylvania State University y Robert Faris de la Universidad de California y trata acerca de la ciberagresión o el acoso que ocurría online entre 788 estudiantes en Long Island. Llega a las siguientes conclusiones:

-Los chicos y chicas que son víctimas de bullying en la escuela no son los jóvenes aislados que imaginamos sino todo lo contrario, pertenecen a los grupos más populares.

-Son a menudo amigos, ex-amigos o ex-parejas del acosador, o lo que es lo mismo, el acosador no suele ser un extraño.  Aquellos que participan en ciberagresiones no suelen dirigirse a extraños sino que sus víctimas suelen ser personas cercanas a las que se conoce lo suficiente como para saber cómo hacerles daño.

-Se producen no solo altos índices de  depresión, ansiedad, problemas académicos, pensamientos suicidas, sino también muchos casos de abandono escolar debido al acoso.

-Los estudiantes no heterosexuales son en mayor medida víctimas de acoso.

-Ejemplos del tipo de acoso que se produce online son las fotos humillantes, postear rumores, etc. Es frecuente por ejemplo que se postee que un alumno es gay y surjan burlas al respecto. También solicitar amistad en masa y pretenderse amigo de personas solitarias sin serlo es una “broma” habitual en Facebook.

-Los motivos mayoritarios de las agresiones  son luchas de estatus, forzar a los demás a cumplir determinadas normas o competir por novios o novias. 

En fin… considero esta la peor cara de la red y el tema sigue, aparentemente, creciendo. Empiezan a surgir en este sentido aplicaciones para móviles sobre rumores sobre personas de forma localizada, en barrios, pueblos, etc., que se están poniendo preocupantemente de moda entre nuestros adolescentes.  No logré en una conversación reciente, ni siquiera instando a mi interlocutor a ponerse en el lugar de una víctima de la que se rumoreaban cuestiones precisamente sobre homosexualidad, provocar rechazo por la app de moda… que parece que a los que no son mencionados les parece divertida.

¿Para cuándo educación específica en valores y civismo para que los “superpoderes” de nuestros jóvenes conectados se utilicen para mejorar este mundo?

ACTUALIZACIÓN 23/1: Publican hoy en el Periódico de Cataluña un artículo sobre la aplicación de marras de la que os hablaba, Gossip, por si os dejé intrigados ayer con el asunto…

Están en las antípodas del rigor científico y la sensibilidad humanística. Nada tienen que ver con las doctrinas impartidas entre los pupitres de las aulas de estudio. Y, sin embargo, sus contenidos copan buena parte de la realidad cotidiana de miles de alumnos de centros de secundaria y de educación superior de Catalunya.

Son los rumores, una práctica universal, controvertida y ancestral. Un fenómeno que sobrevive a cuantos cambios se registren en su entorno y que sabe aprovechar el potencial de una buena oportunidad cuando se le presenta.

Como ahora. Una aplicación para dispositivos móviles está causando furor entre miles de adolescentes catalanes que se la descargan para estar al día de todo lo que se cuece entre sus compañeros de clase y de otros cursos, así como para propagar una novedad que les parezca relevante.

Poco parece contar si es bulo o realidad o el daño que pueda recibir la víctima. Se llama ‘Gossip’ (rumor, en inglés), fue creada por la firma barcelonesa Crows & Dogs y en menos de dos meses cuenta con más de 26.000 usuarios, superando el medio millar de salas –los espacios de opinión para intercambiar historias de dudosa credibilidad–.

Seguiremos leyendo sobre esta preocupante herramienta para el ciberacoso…


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16 thoughts on “Rompiendo algunos mitos sobre el ciberacoso (y presentando “Gossip”)

  1. Pingback: Bitacoras.com
    1. January 28, 2013 at 6:59 am

      Carmen, no dudo de lo que comentas pero me inquieta una cuestión. Si su objetivo no es compartir rumores, a veces negativos, sobre personas, ¿porqué se llama gossip? La he visto en funcionamiento y en casos reales de acoso…

      1. Carmen Lopez
        January 28, 2013 at 11:14 am

        Bueno, pero Gossip significa cotilleo no acoso (harassment) y el cotilleo y el acoso son cosas bien distintas. ¡Todos cotilleamos! de famosos, de nuestros vecinos, de nuestra familia política. … no tiene porque ser algo negativo, al contrario, nos ayuda a trivializar conflictos y es algo inherente al ser humano creo yo. Me preocupa que ante un fenomeno de este tipo demonicemos la herramienta en vez de aprovechar para abordar la necesidad de educar a los jóvenes en el buen uso de las redes sociales. Las redes sociales no han inventado el bullying ni otras conductas dañinas solo les dan un nuevo cauce de expresión pero lo que hay que intentar es corregir este tipo de conductas, atacando a las redes que las utilizan o incluso eliminándolas no conseguríamos más que cerrar la herida en falso creo yo.

        1. January 28, 2013 at 1:12 pm

          Estamos de acuerdo…está a punto de publicarse una entrevista en la que decía exactamente lo mismo que tú, sobre la necesidad de educar en el sentido crítico, en la empatía, etc. sobre el fenómeno Informers (páginas en FB, muy parecido), pero de verdad crees que llamar “gossip” a la aplicación no agrava el potencial que de por sí tiene cualquier red social para el acoso? Es todo lo que decía en el post…, bastante menos alarmista que lo que encontrarás en otros medios…

          Reitero que su nombre no me parece acertado. A veces son los usuarios lo que se apropian de una tecnología en determinado sentido, otras es la propia herramienta la que determina sus usos, como creo que está siendo el caso.

          Saludos de nuevo

          1. Carmen Lopez
            January 28, 2013 at 2:55 pm

            Esta claro que el nombre Gossip enfoca la herramienta al cotilleo, en eso estamos de acuerdo, lo que pasa es que parece que equiparas cotilleo y acoso y ahí es dónde ya no estamos de acuerdo. Creo que es necesario establecer una diferenciación muy clara porque son dos conductas muy diferentes, y que no conviene meterlas en el mismo saco. Leeré con mucho interés la entrevista, un saludo!

  2. Pingback: Internet segura
  3. @psicologos
    January 28, 2013 at 3:57 pm

    Pues no me parecen conceptos tan alejados el de rumor y el de ciberacoso, creo que en muchos casos un rumor puede ser la chispa que encienda un acoso mayor y, por otro lado, un rumor puede formar parte del ciberacoso.

    De hecho, el ciberacoso incluye entre sus formas la INFORMACIÓN DIFAMATORIA, o información que la persona afectada no quiere que sea divulgada…mientras que un RUMOR es: “Comentario o noticia no verificada que corre entre la gente”…

    1. Carmen Lopez
      January 29, 2013 at 1:15 am

      Cotillear, que es lo que quiere decir gossip en inglés, es difundir detalles de la vida personal de otros que no han sido confirmados pero que hemos oído por ahí, esto lo hacemos todos en mayor o menos medida, no se hace con la intención de perjudicar a nadie y aunque alguna vez pueda ocasionar algún disgusto no hay intencionalidad de causarlo.
      El acoso por otra parte sea por medio de internet o cara a cara es hacerle la vida imposible a alguien a fuerza de burlas, o insultos o calumnias repetidos sin tregua. El acosador sabe que está haciendo daño y lo quiere hacer, y el daño y sufrimiento que produce a la víctima es tremendo.
      Hay una gran diferencia entre estas dos conductas, por eso equipararlas me parece peligroso porque por un lado criminaliza el cotilleo y por otro trivializa el acoso. Todos somos más o menos cotillas pero el acosador es una persona enferma que es necesario detectar cuanto antes para que cause el menor daño posible y para intentar saber que motivos le impulsan a este tipo de conducta e intentar reeducarlo.

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