Artículo en Red de Universidades Xarxa Vives: TEP para los jóvenes y con los jóvenes

Dejo enlace y traducción al artículo que firmo hoy en catalán para la red de Universidades Xarxa Vives. El título es el mismo que aparece en el título del post. Espero que os guste.

 

Una manera de profundizar en la cuestión de cómo se comportan los jóvenes en el nuevo ecosistema es, tal y como hicieron desde la Fundación Mc Arthur durante tres años hasta el 2008 en un conocido estudio etnográfico (Living and Learning with new media), resulta simplemente observarles. Las conclusiones presentaban lo que ellos llamaban las tres formas básicas de participación en los nuevos medios y podrían entenderse también como la evolución del uso, de la apropiación de las tecnologías si las ponemos en relación con la clasificación TIC, TAC, TEP (Tecnologías de la información y la comunicación, Tecnologías de la aprendizaje y el conocimiento y Tecnologías del empoderamiento y la participación, ya auténtica), que elaboramos en su día: Perder el tiempo, dar vueltas a algo y finalmente, ser experto en algún dominio. Veamos con más calma cada una de ellas:

tepxarxavives
-Hanging out (perder el tiempo)

Es la apropiación más conocida entre los jóvenes, que lo hemos hecho toda la vida fuera de la red y lo repetimos en la misma: pasar tiempo juntos. Sea por teléfono, con el antiguo Messenger, Facebook o el Whatsapp, lo que forma parte de la socialización natural de los jóvenes es utilizar las herramientas para ampliar o enriquecer el tiempo que se pasa con el grupo social más importante en aquel momento: el de los amigos.
Se produce de forma natural y abundante y resulta una de las preocupaciones más serias en torno a internet, resultando en padres y maestros que ponen en duda los beneficios de la red si consideran sólo sus usos más.. Teóricos que dudan del concepto de nativos digitales desde el punto de vista de que sólo son más hábiles que los no nativos en este aspecto o padres que ven la red como excusa para perder el tiempo, son ejemplos de la necesidad de dar visibilidad, también, a las siguientes posibilidades.

 

-Messing around (darle vueltas)

No siempre de forma autónoma los jóvenes saben ir más allá de la anterior etapa en la apropiación de las tecnologías. Por eso es tan importante destacar la posibilidad de que las redes en internet puedan ser no sólo sociales sino también de intereses. “Darle vueltas” representa el principio de formas más intensas de implicación con los nuevos medios, que pueden llegar a satisfacer las necesidades de realización profesional más elevadas en el ser humano. Se comienza en esta etapa a ver las tecnologías como ventanas abiertas para la exploración de intereses, desde los más ligados a cuestiones personales a los más profesionales. Buscar información online, experimentar, editar y compartir vídeo, música, fotografía, etc. puede ser el principio de lo que pienso que constituye la preocupación fundamental también de padres y educadores: el uso de la red, del tiempo que los jóvenes pasan dentro y fuera de ella, de forma productiva.

En el mismo sentido es necesario intervenir, recordar como hacían desde la administración educativa catalana, que la apropiación tecnológica que se propone en las escuelas es importante y está alejada de los usos más triviales de las TIC. El término acuñado por Jordi Vivancos, el de TAC o Tecnologías para el aprendizaje y el conocimiento ayuda a entender esta distinción.

Enseñar a buscar (priorizando fuentes fiables como la Wikipedia sobre otras menos neutrales o de calidad), alimentar la pertenencia a comunidades de intereses, permitir e incluso formar alianzas con las diversas redes de intereses posibles (twitter sería un buen exponente), es importante si queremos motivar a los jóvenes, acompañarles en la tarea de “dar sentido” al tiempo que dedican a la formación y a sus vidas en general. Los conceptos de personalización del aprendizaje, de dar cabida a la manifestación de múltiples inteligencias en los sistemas educativos, de favorecer la creatividad en un contexto de contenidos y recursos abundantes y libres en la red para cada posible vocación, irían en este sentido . No serían extraños entonces escenarios de formación de músicos, bailarines / as, programadores / as de videojuegos, etc. desde los sistemas educativos reglados y no sólo de manera anecdótica fuera de los mismos.


-Geeking out (ser expertos)

Enlaza a la perfección con el objetivo de la Universidad como institución suprema de muchos de los saberes y lo hacen hoy algunos pocos jóvenes, especialmente autónomos y gracias a las posibilidades de los nuevos medios: irse convirtiendo (la formación es un proceso, nunca un objetivo en sí mismo), en expertos en lo que les apasiona.

Implica participación, ya de verdad (en este sentido discrepo de la Mc Arthur Foundation en la consideración del Hanging out y el Messing around como formas de participación), en el desarrollo económico, cultural, político, social o de cualquier otro esfera de la sociedad y merece la propuesta de un nuevo término. Incluye el uso de las tecnologías como medios para aprender (TAC) pero también para transmitir conocimiento especializado (blogs, perfiles en redes de intereses e infinitas comunidades especializadas son buenos ejemplos), ayudando al individuo conectado a adquirir un estatus y credibilidad entre los miembros de la propia comunidad que haga pensar en formas auténticas de participación.

Las nuevas TEP (Tecnologías del empoderamiento y la participación) implican, ahora sí, la apropiación de las TIC para el logro de las necesidades más elevadas en la pirámide de Maslow y los constructos teóricos de otros investigadores de la motivación (reconocimiento social, competencia, autonomía, autorrealización, sentido).

El individuo se convierte con ellas en micromedio de comunicación para su comunidad, en micropoder en la toma de decisiones antes monopolizadas por diversas instituciones.

De nuevo, establecer alianzas entre el Geeking out y la tarea universitaria hará que ganen ellos pero sobre todo que ganemos nosotros, tan necesitados últimamente de propuestas de reinvención. De una internet que deje de ser considerada una distracción y empiece a ser una parte importante de la realidad universitaria dependerá que surjan nuevas formas de negocio, creación, innovación inspiradas en lo que en Socionomia llamábamos los valores 2.0, ni más ni menos que el diálogo, la cultura del “compartir”, la colaboración, la transparencia o el esfuerzo.

Dejémosles participar, vale la pena.