2011: Campanas de fiesta por la hipersociedad

No será, seguro, el último post acerca de un año sin duda extremo, pero sí quería empezar a homenajearlo desde aquí como reconocimiento de que nunca lo olvidaremos.

 

He pensado, además del vídeo y las imágenes que os dejo, en un viejo poema de John Donne (1839), poeta metafísico que inspiraría al Hemingway de nuestra guerra civil durante los 50. Toques de luto, toques de fiesta pero sin duda alguna, este año, cuando han doblado las campanas  siempre ha sido por nosotros:

“Ningún hombre es una isla entera por sí mismo.
Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo.
Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida,
Como si se tratara de un promontorio, o de la casa solariega de uno de tus amigos o la tuya propia.
Ninguna persona es una isla; la muerte de cualquiera me afecta porque me encuentro unido a toda la humanidad;

Por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti.”

 

 

 

Dos portadas ya de la revista Time dedicadas al ciudadano, a su poder, con solamente cinco años de diferencia. La primera, en 2006, es un icono ya de la web social, la segunda es la de este año, homenajeando a los movimientos de indignación alrededor del mundo.

Resulta curioso, dicho sea de paso, que la cultura norteamericana se dedique a condenar los bloqueos a las redes, a ensalzar la libertad de expresión y alentar la organización sin organizaciones en Siria, en Rusia. Creo que el movimiento ha tomado una fuerza que ya es imparable y que la cooptación que Hillary Clinton desvela últimamente en sus discursos es claro signo de que son mayores las ventajas que los inconvenientes para EEUU de la libertad.  Pronto viviremos claros avances hacia una democracia mucho más participativa… prometido post de predicciones :)

Sea como sea, está claro que en 2011 algo ha cambiado:

 

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