De cómo las ciencias de la atención nos hacen pensar en cambios en educación, trabajo, etc.

Si tenéis ocasión realizad antes que nada el experimento que aparece en el siguiente vídeo. Se trata de contar los pases que se producen entre los personajes que visten de blanco:

 

¿Bien?

Resultará curioso a quien no lo conozca, más después de haberlo comprobado por sí mismo,  el experimento del gorila invisible, que titulaba un reciente libro de Chabris y Simons (2010). Nos habla de lo poco fiable que es (en el experimento el 50% de las ocasiones, mientras nos centramos en contar los pases ignoramos la presencia del gorila), nuestra percepción de la realidad, de lo fácil que resulta confundirnos y hacernos sucumbir a las ilusiones, de  cómo podemos inocularnos de sus efectos y ver los gorilas invisibles en nuestras vidas.

Otra Mirada positiva e interesante, que conocía a través de Brain pickings,  a colación de los cambios cognitivos que vivimos con internet es la de Davidson, autora que en “Now You See It: How the Brain Science of Attention Will Transform the Way We Live, Work, and Learn” (Ahora lo vemos, cómo la neurociencia de la atención transformará la forma en que vivimos, trabajamos y aprendemos),  nos explica cómo la ceguera atencional, el peculiar fenómeno ilustrado por el experimento citado puede ayudarnos a ver cómo se ha producido la gran desconexión cultural entre la capacidad para reconciliar los grandes cambios de la era digital con convenciones en escuelas y puestos de trabajo que han quedado obsoletas.

Se argumenta, por ejemplo, que la multitarea perjudica la ejecución, cuando, como demostraba el propio experimento del gorila invisible, la atención tiende a ser selectiva y por tanto la multitarea parece ser, como lo muestran también otros experimentos (aquí exponíamos otros), más mito que realidad.

Davidson también utiliza el experimento para ejemplificar la resistencia al cambio que vivimos:  “Mientras nos centremos en el objeto que conocemos olvidaremos lo nuevo, lo que  necesitamos conocer. El proceso de desaprender para volver a aprender precisa de un nuevo concepto del mismo conocimiento, que es un proceso y no un objeto, que no debería ser un nombre sino un verbo en cambio constante.”

Este tipo de experimentos debería ser utilizado como lentes a través de las cuales examinar la naturaleza y evolución de la atención, más allá de la rigidez de un sistema educativo que se mueve por expectativas rígidas sobre qué es y cómo la atención refleja un concepto de inteligencia igualmente acartonado.

La neurociencia parece decir lo contrario, apoyando las hipótesis modernas de la diversidad (Gartner, Robinson, etc.): que nuestras mentes prestan atención de muchas formas distintas. Significa que la academia y los puestos de trabajo deben evolucionar en paralelo y trascender el modelo del siglo XX de la línea de ensamblaje para llegar al del procesamiento en paralelo, propio del siglo XXI.

La idea es similar a la que Daniel Pink apuntaba al hablar de la era conceptual, la que hemos referido cuando hemos hablado de que después de la revolución tecnológica llega la revolución creativa, la de la necesidad de desarrollo de las capacidades asociadas al hemisferio derecho o la que Ken Robinson exponía en la Ted talk que reumíamos aquí.

 

Dejo, finalmente, vídeo en el que los experimentadores profundizan en la idea del Gorila invisible.

 

9 thoughts on “De cómo las ciencias de la atención nos hacen pensar en cambios en educación, trabajo, etc.

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. August 23, 2011 at 1:03 pm

    Bueno… Creo que en efecto la mente presta atención de muchas formas distintas, pero también que ese fenómeno es altamente dependiente de cómo elabora patrones para observar las distintas piezas de su entorno.

    Me explico… Yo sí he contado 15 pases y sí, yo he visto al gorila, pero creo que este último hecho se ha visto muy facilitado porque mentalmente ya había asumido un patrón de comportamiento de quienes se pasan los balones: sólo se pasan un balón entre los blancos y solo se pasan un balón entre los negros.

    Cuando mentalmente he asumido ese patrón de comportamiento, contar pases entre camisetas blancas era mentalmente tan simple (y tan poco excitante, añado) que la mente podía ocupar instantes en observar otras cosas a su alrededor.

    Si hubiera cambiado inesperadamente ese patrón (por ejemplo, que una sola vez un camieta negra le pasara un balón a uno blanco y éste se lo devolviera), habría fallado más probablemente en la contabilización. Si el gorila hubiera entrado cuando aún estaba mentalmente tratando de asimilar un patrón de comportamiento, más probablemente se me habría pasado por alto el gorila.

    Creo que la mente tiene capacidad de atención múltiple… pero no sé si a múltiples sucesos simultáneos cuya variabilidad no controla.

    Si tuviera que atender a dos de ellos como ejercicio… tal vez. Pero en ese caso, la aparición de un tercero no previsto (el gorila) puede pasarle desapercibida.

    Y todo ello salvo que hubiera sido algo estremadamente llamativo (un gorila rojo carmesí, por ejemplo…) lo que introduciría un nuevo factor a considerar (¿y cuántos más podríamos identificar?).

    Saludos.

  3. August 23, 2011 at 1:13 pm

    Pío pió …caí como un pajarín.
    Totalmente de acuerdo.Lo más triste es que toda esta ceguera se lleva observando por personas humildes desde hace siglos, sin tecnologías y todavía no nos hemos enterado( yo estoy en tratamiento …jeje )

    Si el ojo nunca duerme
    todos los sueños cesarán naturalmente.
    Si la mente no hace discriminaciones,
    las diez mil cosas
    son como son:de la misma esencia.
    Sólo observa: el atestiguar permanece en el mismísimo centro,sin causa.

    Sosan (hace muchos siglos).

  4. August 23, 2011 at 1:24 pm

    Muy interesante! muchas gracias! creo que puedo ser una de esas personas que cuando enfoco mi atención en algo puede pasar este gorila que no lo voy a ver :-)
    Muchas gracias por compartirlo!
    Saludos desde Argentina!

  5. Silvia
    August 23, 2011 at 9:24 pm

    estoy bastante de acuerdo con jesus, yo tbn ví al gorila, pero conté 14 pases, es cierto que me aburrí de contar los pases y me distraje cdo el gorila apareció e hizo su ademán de golpearse el pecho. Me sacó una sonrisa ese momento, porque me imaginé al gorila diciendo algo así como “dejen de ver al resto con las pelotitas, acá tbn estoy yo” seguro en ese momento me perdí un pase…

  6. August 24, 2011 at 1:11 am

    El gorila me tapó

  7. August 24, 2011 at 6:53 am

    Muy interesante concepto, creo que nos ayuda a pensar mejor y distinguir cosas, pienso que el gorila que aparece en la escena es para intentar distraernos :)

  8. August 24, 2011 at 11:42 am

    Posiblemente tenemos a los jóvenes más inteligentes de toda la historia. Personas que son capaces de concentrar su atención con éxito en varias cosas a la vez, que comprenden complicadas aplicaciones informáticas que a otros jóvenes de generaciones anteriores se les hubieran atrancado, pero simplemente, el mundo no está preparado para ellos. Jóvenes que no ven un futuro por delante con un 50% de paro juvenil son desencantados que usarán su inteligencia para rebelarse, sobre todo con los docentes. Hay que motivarles con un futuro alentador. ¿No creéis?

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