Twitter: datos, orígenes, metáforas, reinvenciones

Coincide con la intención de dejar en el blog las páginas escritas sobre Twitter para “El bazar de los locos, un proyecto de escritura colaborativa”, el twitt del maestro y ya amigo Alejandro Piscitelli sobre algunos resultados de investigación acerca los perfiles sociológicos y otros aspectos de Twitter.

No traduciré al completo el artículo porque creo que en muchos de sus puntos se equivoca o muestra cierta falta de familiaridad con la herramienta, pero sí algunos datos que me han parecido interesantes y que vendrían a apoyar algunos elementos de mi ensayo, puramente intuitivo y subjetivo.

Twitter es menos social que informacional.

La idea la formulan Johnson y Yang (2009), que comentan cómo la gente trata a otros usuarios de Twitter, más como  fuentes de información que como contactos sociales. El estudio se basa en la experiencia, en el reporte subjetivo por parte de grupos de gente que, a pesar de expectativas positivas acerca del carácter social de la herramienta, reporta que twitter les ha satisfecho en mayor medida como herramienta informacional.

Es frecuente en mi experiencia escuchar que Twitter ha enseñado en pocos meses lo que algunas Universidades, cursos, organizaciones, no han logrado en años. Y no es nueva la idea de que resulta, como herramienta de creación de redes personalizadas de información o aprendizaje, una de las aplicaciones de uso más recomendable en educación.

Un análisis más extenso de la red también tiende a minimizar los aspectos sociales del site, en favor de los más informacionales: Twitter mostraría muy bajos niveles de reciprocidad comparado con otras redes sociales, de forma que solo el 22% de los usuarios de twitter tendrían enlaces recíprocos entre ellos, comparados con el 68% de Flickr y el 84% de Yahoo! 360.

Me parecía curiosa, también, la siguiente distinción: El 20% de los twitteros son ‘informers’, el 80% pueden ser considerados ‘meformers’.

Las categorias las creaba Naaman (2010), que nos habla de los Informers como aquellos que comparten información y reciben la respuesta de otros usuarios y de los Meformers como de aquellos que escriben información únicamente sobre sí  mismos (como el de la imagen de JR Mora :))

Así, tal y como recomendamos en cualquier estrategia de éxito en los Social Media, hay que aportar valor: los “Informers” tienden a tener redes sociales más amplias que los “meformers”, dado que es mayor el interés de lo que comparten.

Otros datos interesantes del estudio son los que sugieren, como la primera investigación que presentábamos, que twitter podría ser menos social de lo que pensábamos, que los aspectos conversacionales de twitter pueden haber sido sobrevalorados cuando en realidad el 80% de usuarios no responden a menciones cuando se las dirigen. Habría que ver al respecto de esto último si es real o efecto de los retweets, un tipo de mención que en sí es más informacional, de valoración social que conversacional, no requiriendo respuesta.

 

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En fin… os dejo el ensayo, vivencial y subjetivo, que entregaba a los futuros editores del libro “Twitter, el Bazar de los Locos”, del que hablaremos seguro en su momento:

Twitter es, ciertamente, un bazar de locos/as adorables

Compuesto por los que pensamos hace unos años que no teníamos tanto tiempo, o que nuestras vidas no eran tan interesantes como para compartirlas a cada momento, hoy funciona como un cordón umbilical cómodo y permanente con cada mundo a medida, con la gente a la que nos sentimos afín.

Muchos coincidimos: no imaginábamos estar escribiendo sobre lo que en principio nos pareció una tontería. ¿Hemos cambiado? ¿Se han vuelto más interesantes los momentos que antes no teníamos necesidad de compartir? ¿Ha cambiado Twitter? ¿Es Twitter una herramienta extraordinariamente maleable?

Creo que todos los interrogantes tienen respuestas afirmativas y que en todas ellas pero sobre todo en la última está la clave de que Twitter sea la herramienta con más personalidad, de desarrollo más rápido y continuo y con más perspectivas de futuro de la web social.

 

De locos deprimidos a locos creativos: hemos cambiado

Antes recomendaba twitter a todo el que trabajaba solo. El entorno sustituía, contaba a sorprendidos y curiosos, en cierto modo, a los compañeros de oficina con quien compartir emociones, noticias, dudas, etc… Era entonces un instrumento extremadamente ligado a lo emocional, a la soledad del reciente teletrabajador o freelance solitario. Con un efecto similar al de la televisión encendida creaba una ilusión de conectividad que nos parecía incluso más verdadera.

Twitter era entonces, en definitiva, un bazar de locos afectados de soledad, de tristeza, de amargura, casi de depresión.

Pero creció la Read Write Web, el usuario productor a la vez que consumidor de contenidos, la pasión por compartir conocimiento, la comoditización de las posibilidades de crear y difundir nuestra creatividad en blogs y similares, instrumentos privilegiados de arquitectura de la participación y por tanto de divulgación, de aprendizaje, de crecimiento. Y tuvimos mucho que compartir.

La abundancia creativa, dicho de otro modo, ha convertido en más interesantes los momentos y pedazos de nosotros mismos que compartimos en la web.

 

Twitter, la herramienta maleable, también ha cambiado

No se si está en la simplicidad o en la flexibilidad la clave de su éxito. Pensada inicialmente para la comunicación, principalmente móvil, lo que está claro y reconocen sus propios fundadores (Evan Williams creo que lo comentaba ) es que Twitter ha resultado una herramienta muy fácil de utilizar pero sobre todo de reapropiar. Hecha con la suficiente flexibilidad para satisfacer las cambiantes necesidades del habitante de la web social, pronto Twitter se ha convertido en un golpe de suerte de sus fundadores, un “black swan” (Taleb en 2007 describe el fenómeno del cisne negro que tan bien se aplica en este caso) que está aquí para quedarse.

Hoy es importante su potencial para la difusión, la viralidad, para la autocomunicación de masas de la que habla Castells, la organización sin organizaciones de Shirky, el empoderamiento ciudadano que prefiero nombrar. De hecho no sé si sería posible sin Twitter dar la razón a Levinson en la fantástica sentencia que nos aporta: “the Internet is not about empowerment of new leaders, it is about the empowerment of everyone”.

 

Realidades y metáforas de Twitter:

Además de aliviar o mejorar emociones, la corriente de gorjeos satisface las más elevadas exigencias devoradoras de información (el ser infornívoro al que se refería Schirrmacher en Edge se siente feliz cuando lo inicia).

Aporta diversidad, fluidez, libertad a las ideas pero también sirve a objetivos más prácticos. En este sentido, bajando de la nube de pájaros a una realidad cada día más compleja, creo que twitter es una herramienta extremadamente potente para mejorar muchos servicios públicos.

Ushahidi, “mashup” entre twitter y Google Maps nacida para aliviar la conflictividad en las calles de Kenya, la policía de Milwaukee que lo utiliza para resolver delitos, rodalies.info como servicio alimentado por el ciudadano, más eficiente que el oficial de Renfe, son ilustres ejemplos de ello.

 

Resulta curioso (y en cierto modo contradictorio) que Twitter, en 140 concretos, simples, pragmáticos, anglosajones caracteres no solo tenga tantas utilidades, sino que genere tantas metáforas. Terminemos así recordando algunas: Facebook mira al pasado, Twitter al futuro. Así, en los orígenes de Facebook está el objetivo de recuperar el pasado, Twitter es en esencia exploración, hipertexto, tendencias por llegar.

Twitter es además hemisferio derecho, emoción, habilidad relacional, en cierto modo el pulso de la web como imagen de un mundo global, interconectado. Y no se trata, cuando empezamos a hablar de postdigitalismo, cuando parece que empezamos a superar la ilusoria dicotomía entre lo digital y lo real, entre lo tecnológico y lo humano, de una emocionalidad fingida, distinta, menos auténtica.

Ni somos menos sociales ni menos emocionales con la web. Recientes descubrimientos, en cambio, demuestran que algunos procesos bioquímicos de contagio social de la emoción, como la liberación de un tipo de hormonas que nos hace más generosos, más empáticos, ocurren de forma indistinta ante situaciones de lo real o de lo virtual medido en twitter.

Un bazar de locos, sí pero unos locos distintos, más empáticos y solidarios que nunca.

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12 thoughts on “Twitter: datos, orígenes, metáforas, reinvenciones

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  3. Hola, Dolores:

    te sigo siempre en Twitter y me seguís. Este boceto tuyo me parece espléndido.
    Yo, personalmente, he encontrado en Twitter la posibilidad de “conocerme” con gente a la que admiro por su seriedad en la investigación, por su solidaridad con compartir información… y por su sentido del humor. Esto último creo que también es lo que hace crecer a Twitter tanto.
    Un saludo afectuoso.
    Graciela

  4. Súper interessant. Recordo una de les idees recurrents de Melucci, afirmava que la dinámica social de les xarxes online no tindria tanta força com en els moviments de la lluita de classes. Suposo que no ho diria en sentit de força coercitiva, sino més aviat una força intel·lectual, ‘d’smart mob’ que en deia un altre autor que ara no recordo -perdó-. Tot i que tenia ganes de dir-li al senyor Melucci ‘ei t’has equivocat, tenim més consciència social del que vaticinaves’, ara m’ho estic replantejant. No em sorprèn, de fet veig massa meformers amb objectius de màrketing, però com qualsevol mitjà de masses no val dir que és un instrument egoísta, cal treballar-lo i submergir-se per treure el profit que busquem, sigui d’oci, investigació, etc.
    Salut

  5. Sera por eso de que Facebook mira al pasado que ha pegado tanto en la gente de mayor edad ?

  6. Los Informers deberían tener más seguidores desde un punto de vista profesional y racional. Desconozco los datos en los que se basa el estudio, pero no debemos obviar el efecto morbo que pueden arrastrar los Meformers. Seguro que hemos visto como nos han seguido en twitter personas durante algunas horas sólo por la curiosidad de ver qué publicábamos. Y seguro que, igual que los programas televisivos del ‘corazón’ (por llamarlos de alguna forma) arrastran audiencias millonarias, los twits de famosos también. Y ellos hablan de sí mismos y tienen miles de seguidores.

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