No es la solución, ni comparto que se trate de la tecnología más disruptiva en la enseñanza de hoy, como afirma el Dr. Parry, profesor de Medios emergentes en la Universidad de Texas, pero sí convierte en más interactivas las clases magistrales.
También, por el efecto atemporal de twitter. Los primeros estudios sobre el uso educativo de twitter también lo destacaban, que amplía el tiempo de atención de los alumnos, que fuera de clase están atentos a la posible discusión generada cuando estaban en ella.
Es uno de los orígenes clave de la falta de participación: hay que socializar, educar en la sociedad de la conversación.
Pensando en términos de Learning by doing, de casos prácticos y aprendizaje significativo solo cuando es acompañado de experimentación, idea que reforzaba ayer a medida que avanzaba en el discurso de la Autenticidad, también si recordamos tendencias y conceptos asociados los movimientos y experiencias de innovación educativa (Open Social Learning y edupunk, edupop, educación expandida, Aprendizaje Informal, etc…) y a pesar de que todos ellos van mucho más allá, la realidad expandida, fuera de las aulas, que proporciona tan fácilmente twitter, tiene todo el sentido.
Twitter prolonga, extrae los tópicos fundamentales de las aulas, funciona en parte como resumen colectivo automático de los temas principales y permite, mediante la discusión, que el estudiante se los apropie, los haga un poco más significativos.
Leía sobre el tema en Mashable y dado el éxito de la entrada, sigo sin albergar la menor duda sobre los motivos que me impulsaron a crear este blog: ha llegado el tiempo de cambiar también la educación, la raíz de una sociedad más participativa.
Potenciación de la diversidad (la clave de la sabiduría), participación, especialmente para los más tímidos…. seguro que os encanta el vídeo, que relata la experiencia de la Dra. Monica Rankin en la Universidad de Texas, en Dallas:

