¿Movimiento edupunk, socialismo educativo o educación 2.0?

Es una discusión abierta en la esfera anglo, casi un meme conversacional en el ámbito educativo. Si realizáis la búsqueda del término en Google os daréis cuenta de los muchos posts que ha generado durante las últimas semanas y sigue generando. El término de la polémica es el de edupunk, algo así como la extensión del cyborg o los rasgos culturales que dan forma al hombre 2.0, el educador rebelde, inter e hiperconectado que intenta cortocircuitar los vicios del sistema desde dentro.

Stephen Downes también habla del tema en un extenso artículo que intenta resumir el estado de opinión mayoritaria.

Y es que, a pesar de las connotaciones negativas que podemos atribuir a un adjetivo tan impactante como controvertido, la verdad es que son muchas las características de la nueva cultura que podrían haber sido consideradas en otra época como punk, ciberpunk o cualquier otra combinación de términos que incluya lo punk o “revolucionario en extremo”.

Incluso se ha abierto en wikipedia una discusión al respecto.

El resumen de la discusión está en si el término “punk” puede ser aplicado al educador. ¿Hay algo más punk que la educación? Algunas de las interpretaciones hablan de lo comunitario, del anticonsumismo, del antiautoritarismo, del espíritu intelectual y librepensador, del nuevo socialismo, o en términos más técnicos del crowdsourcing, la arquitectura de la participación, la sociedad de la conversación, etc…

O… si el objetivo de la educación es y ha sido siempre la formación de  gente más creativa de acuerdo a los requerimientos de las instituciones o empresas que les darán trabajo, ¿hay algo menos punk que la educación?

Estoy de acuerdo con los autores en que la terminología, como la de Web2.0, puede ser técnicamente incorrecta. Hablar de sociedad de la conversación o de la construcción social de los medios y la comunicación podría ser más adecuado.

En el caso de “edupunk”, si implica una visión más libre y social de la educación, si nos mantiene en cierto modo en una utopía (la de la formación libre) necesaria, tampoco me parece especialmente mal. Aunque no necesario…

Porque confieso que sigo fiel a las “versiones” de la web, o de la web en educación:

2.0 me sigue pareciendo un término positivo, no creado en base a  ningún antagonismo, que reconoce el papel de las nuevas tecnologías en la “liberación” comunicativa, educativa, relacional que vivimos.

Respeta además el carácter idiosincrático de los términos que nacen y viven en la red y que nos sitúan en una línea de evolución constante hacia un estadio superior (¿3.0?), que no parece que tenga ya que ser logrado en base a luchas políticas radicales que ya creo anacrónicas.

Además, web2.0, educación2.0, elearning2.0 o cualquiera de las acepciones, contienen, también desde el lenguaje propio de la web, una carga viral, de transmisión,  de democratización importante y que creo que, en un momento de necesaria y progresiva alfabetización digital de la población, no puede ser alegremente  y bajo criterios puramente intelectuales, coartada.

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22 thoughts on “¿Movimiento edupunk, socialismo educativo o educación 2.0?

  1. JLG
    June 11, 2008 at 6:00 pm

    Me gusta edupunk, igual que me gusta el ciberpunk y el punk a secas. Además, creo que es a lo que vamos: mezcla, remezcla y reciclaje de aplicaciones, inter e hiperconexión y, como siempre, a lo lejos, mayor libertad. De esto último ya no estoy tan seguro, a no ser que sigamos los pasos de Ugarte y los cibernómadas. Un poco oscuro, me temo; pero desarrollarlo es muy largo y soy hombre de pocas palabras.

  2. June 11, 2008 at 6:08 pm

    Cierto, José Luis. A mi también me gusta el término si se refiere a diversidad e hiperconexión, pero creo que lo que implica de oposición radical al sistema ya no es adecuado a estos tiempos, en los que tenemos la oportunidad de aprovechar lo que se nos ofrece de forma libre, las grietas que hemos ido generando y generaremos en el sistema mercantilista de siempre. Creo que el capitalismo hace tiempo que se dio cuenta de que su supervivencia estaba en tomar, integrar, cooptar lo mejor de la gente (léase la apropiación de muchos movimientos antisociales, como el hippismo). Ahora es la gente la que se ha dado cuenta de que puede explotar y utilizar en beneficio propio las múltiples cosas gratuítas que las empresas deben ofrecernos para mantener su competitividad.
    En fin….
    Un abrazo

  3. JLG
    June 11, 2008 at 9:06 pm

    Completamente de acuerdo contigo. Ya soy muy viejo para echarme al monte. De todas formas, sigo el asunto e intentaré profundizar un poco, aunque sea con el traductor de Google ^_^ .

    Otro abrazo para ti.

  4. JLG
    June 21, 2008 at 9:17 pm

    Dolors, gracias por los enlaces. El post de Diego Leal, realmente bueno (ya lo he añadido a mi delicious, claro) y tu comentario, muy pertinente.

    A ver si sacamos algo en claro que nos sirva para nuestro día a día docente.

    Saludos.

  5. June 23, 2008 at 11:12 pm

    Hola Dolors!

    Gracias por tu mensaje (así no se vea, el antispam de b2evo bloquéo el mensaje de Dolors, pero ella se dió a la tarea de hacérmelo llegar por correo, para continuar la conversación, así que se gana reconocimiento extra 😀 )!

    Paso a comentar rápidamente tus pertinentes observaciones (y con ánimo de conversación, estoy dejando este comentario también en mi blog):

    1. Respecto al asunto de la numeración, estoy de acuerdo contigo. Pero me inquieta que muy rápidamente, puede pasar con eso exactamente lo que le inquietaba a David Warlick frente al asunto de Edupunk (y que de hecho ha ocurrido con cosas como los Objetos de Aprendizaje, por ejemplo): El término puede volverse más importante que la filosofía que está detrás (Mike Caulfield decía precisamente que la numeración va, de alguna manera, en contra de la noción de que lo que se está buscando no es un producto, sino un estilo). Eso me inquieta. Pero sin duda es más atractivo para un amplio sector de la población, si lo comparamos con sociedad de la conversación, por ejemplo (el cual, valga la pena decirlo, me gusta mucho más que sociedad de la información y el conocimiento, que por alguna razón ha tomado para mi una fuerte connotación retórica), y facilita iniciar una discusión desde algo muy concreto. La duda sigue siendo, cómo pasamos de la discusión específica (2.0, con un fuerte olor a herramientas) a la discusión de fondo (lo que Caulfield llama estilo, y a lo que se refiere Groom y Downes con edupunk)?

    2. Frente a lo de Blackboard, debo aclarar que lo que hice en mi post fue referenciar/traducir lo que Groom indicaba en su post. En lo personal, yo no siento beligerancia alguna contra la noción de usar herramientas propietarias. Por el contrario, trato de ser muy pragmático en ese sentido (si sirve, úselo). El asunto es que para la blogósfera estadounidense/canadiense, la molestia con Blackboard viene desde que empezó todo el asunto de la patente y el lío juridico con Desire2Learn. Creo que lo que fastidia a Groom (como indica en su post) es que Blackboard pretenda apropiarse de un conocimiento de uso de herramientas sociales con fines educativos (que, indiscutiblemente, ha sido liderado por todos estos edubloggers en gran medida), y que lo presente como propio. En aras de la transparencia, debo decir que no conozco la última versión de Blackboard aún, y de hecho, me atrevería a decir que todo lo referente a la patente ha pasado de largo por nuestro país (lamentablemente). Como decía en mi post, me atrevería a sugerir que la gran motivación para usar plataformas como Moodle no es un conflicto de principios con Blackboard, sino simple y llanamente su costo.

    Ahora, hay que recordar que las ideas no están protegidas por la ley, sino los productos derivados de ellas. Por eso se vuelve, al menos difícil, el llevar este tipo de implementaciones a instancias jurídicas, a menos que existan patentes que las protejan.

    Un asunto adicional que ha sido bastante discutido es que las personas encargadas de tomar las decisiones de compra en instituciones educativas no son necesariamente las más enteradas de las ventajas o beneficios de una u otra plataforma y, para ir a la fija, prefieren buscar el respaldo de una plataforma propietaria como Blackboard. Con esto no quiero decir que otras opciones no tienen respaldo, sino que aún es más “tranquilizante” para muchas personas adquirir una marca (en Colombia existió durante mucho tiempo la tensión entre clones y computadores de marca como factor decisorio para comprar un PC de escritorio, por ejemplo). Así que simplemente no comprar Blackboard, siendo realistas, es algo que probablemente ni siquiera esté bajo nuestro control. Pero que también ayuda a explicar la molestia que se percibe detrás de lo que Groom propuso.

    3. Respecto a lo que mencionas de la ética hacker, viene a mi mente algo que leí recientemente en el libro de Zittrain, The future of the internet. Zittrain señala que ese tipo de códigos de ética (ethos) funcionan bien cuando la comunidad es pequeña, pero que en la medida en que esta crece, pueden llegar a ella personas que no se suscriben a este tipo de comportamientos, lo cual puede generar en el largo plazo abusos por parte de los miembros de la comunidad y desconfianza (e intentos de reglamentación y control) por parte del resto de la sociedad.

    Pienso que si bien una noción como la de la ética hacker ha podido consolidarse durante ya bastante tiempo, la idea de edupunk apenas apareció hace un mes. Será que tiene sentido tratar de darle identidad propia (estilo), o pasamos a reseñar la siguiente herramienta/artículo que apareció en twitter? Es una pregunta provocadora y reflexiva a la vez, pues me estoy preguntando hasta qué punto la exposición prolongada (y permanente) a tanta información nos deja tiempo para consolidar nuestras propias ideas y comprensiones…

    Al final, tal vez mi inquietud es si contamos con los términos que necesitamos para referirnos a las formas en las cuáles preferimos entender el aprendizaje en estos tiempos. Ahora, tal vez existen, pero simplemente no los estamos usando de la manera adecuada. Coincido con Caulfield en que es más un asunto de estilo (o de principios, como lo he percibido siempre en Stephen Downes?).

    Gracias por tu mensaje, y por llevarme a darle continuidad a esta discusión. Debo confesar que a menudo me siento un poco extraño por no poder profundizar en estas discusiones, debido a la prisa que lleva el caballo en el que estamos montados.

    (No he mirado aún lo de los malos tiempos, así que lo dejo en el tintero)

    Felicitaciones también por tu trabajo!

    Diego

  6. Miller
    June 27, 2008 at 12:31 am

    Una noticia refrescante en el mar azul de la doctrina regresiva de la derecha neoliberal que apunta solo a la formación de “Idiotas Útiles” en el marco de la globalización tecnológica y de su bandera las telecomunicaciones.
    Estamos urgidos en esta monotonía de propuestas, que surja gente que visione otras posturas que cambien el triste panorama en el que los tecnócratas intentan ahogarnos.
    Comparto la iniciativa y la apoyo en la medida que propenda por una construcción popular y de reconocimiento de los contextos que diferencias las distintas comunidades educativas. las distintas culturas y propendan por una propuesta metodologica que se convierta en el nuevo esperanto de los educadores del planeta.

  7. December 15, 2008 at 1:29 pm

    La verdad es que cada vez son más importantes las tecnologías en nuestras vidas. Yo os dejo aquí un ejemplo de cómo la Web 2.0 está llegando a todos los estractos de la sociedad. En concreto en mi campo: la educación. El Museo Guggenheim de Bilbao ha creado una innovadora y nueva herramienta docente: la Wiki-docente. Pienso que es de gran ayuda para todos los que de alguna manera nos dedicamos a la Educación: cuando no sabemos cómo orientar la explicación de un tema o queremos hacer algo más innovador o lo que sea. A mí esto me ocurre a menudo. La Wiki trata de ayudarnos en este tipo de cosas a partir de la comunidad virtual que permite crear entre los docentes de todo el mundo. El objetivo que tiene es que todas las personas que están inmersas en el universo docente puedan intercambiar experiencias y así, enriquecer su profesión. Creo que este tipo de herramientas son las que van a ayudarnos a partir de ahora en la educación de nuestros chavales. Aquí va el link que espero os sea de ayuda: http://www.guggenheim-bilbao.es/wikidocentes/index.php/Portada

  8. September 18, 2012 at 10:49 pm

    Hola Dolors
    Pienso que Edupunk no necesariamente implica una confrontación u oposición radical, aunque sí es evidente que surge en el contexto de una especie de “disidencia educativa institucional”, pues está claro que la escuela como tal, después de decenas de años de insertada, al menos en la sociedad occidental de la que formamos parte, ha sido incapaz o por lo menos se ha mantenido intocable e inmóvil ante los cambios que el mundo ha experimentado. Entonces la oposición está frente a esa inmovilidad y esa incapacidad de la escuela para permitir a los alumnos hacer algo diferente en sus vidas, algo que es propio de su tiempo. Si el sistema educativo es, como dicen los expertos en sociología, una reproductora del sistema político y social, entonces puede que Edupunk sí represente una oposición a ese sistema. En todo caso, si es un sistema caduco, entonces la oposición no sería positiva y hasta deseable?
    Gracias por tu publicación!
    Saludos!

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