Artículos por los que vale la pena bloguear: Geert Lovink y la crítica a la red

Después del disgusto que nos dio Umberto Eco hace unos días, afirmando que Internet desinforma y algún que otro titular desafortunado en el mismo periódico de hoy sobre aulas y demás, tocaba encontrar alguna noticia que realmente valiera la pena leer.

Y eso más allá del anuncio, a lo largo y ancho de la web del lanzamiento del app engine de Google (algo así, para los no iniciados como un servidor de aplicaciones limitadas y gratuítas en servidores y bases de datos de la compañía del que hablaremos con mayor extensión cuando pueda probarlo).

Quiero dejaros hoy la entrevista a Geert Lovink (Ámsterdam, 1959), teórico de los medios, crítico y autor de numerosos libros (entre ellos “Fibra oscura”), que estos días ha estado en la península hablando de cosas como “La política de la producción de conocimiento abierto” en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Destaco en negrita los aspectos más importantes y en rojo cursiva mis comentarios, a los que agradeceré réplica, crítica o ampliación si el artículo os motiva en la misma medida que en mi lo ha hecho:

  • Internet está en boca de todo el mundo, pero ¿quién controla realmente la Red?

El control de internet es el perfecto campo de batalla del siglo XXI que hasta ahora no ha sido más que un volcán dormido. Pero hay algo de cierto en la tesis de que, en última instancia, es el gobierno de EE UU quien controla internet. El control militar y de los servicios secretos ha sido hábilmente encubierto por lo que, en aquellos días, se llamaba el ‘control mundial’. Lo que imperaba era la idea de un ‘consenso de trabajo’ entre los gobiernos nacionales, la industria y la sociedad civil (que somos tú y yo). La mayoría de estos representantes no son elegidos a través de elecciones ordinarias. Si no eres un burócrata, un tecnólogo o un ingeniero encontrarás todas estas ideas bastante terroríficas, pero en círculos de Internet este tipo de conceptos es elogiado como extraordinariamente sensato y abierto. La última cosa que debería hacerse sería ceder internet a las Naciones Unidas, ¿no? O lo que es peor, al gobierno chino. Por lo tanto, si no eres un tecnócrata neoliberal libertario, este mundo no es el tuyo. Mi consejo, por lo tanto, es quedarte fuera de este embrollo. No merece la pena enfadarse.

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Fantástica fotografía vista en Zuque

  • ¿Cuál es su consejo para hacer un uso social de internet?

Existe ciertamente una vuelta de lo social como una virtud virtual. ¿Social como se entiende en EE UU, o social como usamos el término en Europa? En el primer caso, se refiere a un grupo que colabora y que trabaja unido para alcanzar el objetivo. En el segundo caso, significa un compromiso de clase por un estado de bienestar. ¿O deberíamos decir incluso socialista? ¿O incluso nacionalsocialista? (mejor no entremos en esto). El problema es que los términos que usamos en la nueva cultura de los medios de comunicación son evidentes por sí mismos. Nuestra tarea como críticos de la red es recordar este punto. Esto debería hacerse también con los denominados sitios de redes sociales, como MySpace y YouTube. Lo que necesitamos es comprender hasta qué punto es social crear nuevas relaciones sociales. (magistral afirmación. Desde un punto de vista “europeo” no hay nada social en las redes sociales e incluso es posible que la pertenencia a las mismas pueda ser un beneficio “de clase” más)

Evidentemente, este software no es autónomo. No se trata de un código divino, sino que ha sido generado por una clase restringida y fácil de definir de fanáticos blancos de la informática, con cierto apoyo de inversores de más edad, ejecutivos y comerciantes con el mismo origen social y la misma ideología. Su idea de lo social está basada en la noción de que todos somos ‘amigos’ que nos conectamos en una ‘red’. Es un mundo sin adversarios y sin conflictos. Ésta es la idea a priori de lo social. La otra está más allá del horizonte de la red. No es ni en la familia, ni la tribu, ni el lugar de trabajo, ni el colegio ni el partido, sino en la red donde estas viejas estructuras se perfilan claramente. La red tiene como objetivo promover nuestras carreras y ‘contactos’. Queremos ser más, conocer más gente, oír a más grupos. Lo que atrae nuestra atención subconsciente son lazos muy débiles: la película que todavía no hemos visto, el amigo o compañero con el que podríamos no habernos encontrado. ¿Cómo sacar provecho de esto? Eso depende de ti. Para los jóvenes sólo se trata de una diversión.

Espero, al menos, que todos sean conscientes de la lógica cultural que está en juego y de los intereses comerciales que hay detrás de este impulso loco por trazar tu perfil y tu conducta de usuario. ¿Podemos ver la red como un intento de “americanización cultural”? El éxito de redes tan “americanas” como Facebook o Hi5 en España debería hacernos temer por la pérdida de nuestra identidad cultural como europeos? Quizás estemos a salvo en virtud de cierto talante “crítico” que forma parte también de nuestra carga cultural…

  • ¿Qué opina de los blogs y de los bloggers?

La mayoría de los blogs de los sitios de redes sociales son productos de la arquitectura del software subyacente. Los blogs son herramientas publicitarias de la red, fáciles de utilizar, pero que también crean un tipo específico de subjetividad. A mí me interesan los blogs que invitan a las personas a reflexionar, a decir algo sobre ellas mismas.

Los blogs son la continuación de las páginas personales de los 90 y en este sentido son algo privado. Obviamente están ahí fuera, abiertas a todo el mundo. Es esta mezcla de lo privado y lo público, es esta transformación en cultura de masas lo que me interesa. ¿Por qué habríamos de revelar tantas cosas a un público anónimo?

Parece que es un fuerte impulso de expresar unos últimos bits de singularidad sobre nosotros mismos. Todos sabemos que sólo somos un montón de números, objetivo de ideologías y de marketing. Sin embargo, a veces encontramos las herramientas adecuadas en la filosofía que caracteriza a una época para no asimilar ese bit desconocido llamado uno mismo. ¿Es esa una de las claves del crecimiento contínuo del conocimiento en Internet, el origen de los miles de blogs que nacen a diario para extender esta diversidad? ¿Se trata de una trampa loca que a base de información (o caos) nos desindividualiza y motiva a la vez para seguir generándolo?

  • Hablemos del software libre. ¿Está a favor? ¿Qué opina de Linux y Creative Commons?

Estoy a favor de todo ello y yo mismo lo utilizo. Pero, mi preocupación es cómo los profesionales creativos (independientes) van a ser capaces de ganarse la vida en internet. Deberíamos comenzar por decir no a los traficantes tecnolibertarios que sólo nos ofrecen la posibilidad de regalar nuestras ideas. Lo más probable es que estas soluciones técnicas no provengan de EEUU, de modo que aquí en Europa (y quizás en la región de Asia-Pacífico) sólo exista una única posibilidad para construir unos bienes comunes digitales con los cuales se hagan realidad tanto el ‘conocimiento libre’, como una economía sostenible para los productores creativos. Por supuesto, también podemos pensar en financiaciones, publicidad y en la desviación de los beneficios de la fabricación de hardware y software, motores de búsqueda y empresas de telecomunicaciones, porque al final, son ellos los que, por el momento, se aprovechan más de todos los contenidos gratis.

  • Ha comentado que los artistas se quejan de que con “el todo gratis” no se puede vivir, ¿qué soluciones propondría?

Podríamos hacer propuestas a largo plazo y encontrar una solución personal a corto plazo. En Madrid he hablado de un sistema de micropagos de modo que los artistas, diseñadores y escritores puedan empezar a ganarse la vida en internet. Existe una aceptación general al respecto, basta sólo como mirar en iTunes y también en los tonos y otros servicios que las personas compran a través de sus móviles.

  • Centrándonos en el activismo en los medios ¿cómo ve la situación actual?

Tengo que admitir que no han pasado muchas cosas durante los últimos años. En particular, es el populismo de derechas el que ha tomado la iniciativa.

Basta con mirar el lanzamiento que se ha hecho de la película holandesa antimusulmana de Geert Wilders. No es tan diferente de las tácticas utilizadas por los llamados ‘djihadistas digitales’. Los canales de TV habituales rehusaron incluso difundirla. Las páginas web como Indymedia están mucho más centradas en la producción de noticias y no dan cabida a conspiraciones, rumores y deseos sociales. El reto de aquí en adelante es cómo abordar la lógica persuasiva de los sitios de redes sociales. Los activistas han ignorado hasta ahora sitios como Skyrock, Bebo, Hyves y StudiVZ. Esto podría cambiar. Recientemente he oído por primera vez un ejemplo de mobbing multitudinario en la web francesa de MySpace.

Una manera de seguir adelante es invadir estas redes sociales online. Otra sería adueñarse de ellas. No existe suficiente inteligencia de software (libre) en los movimientos sociales, ¿correcto? Por lo tanto, quizás sea el momento de desarrollar algo más grande que una simple wiki. Pensad, vosotros fanáticos de la informática revolucionarios. ¡Dejad vuestros guetos de Drupal y conquistad el mundo! ¡Os necesitamos! (Creo que en este punto Geert Lovink subestima el potencial de los blogs no profesionales para el activismo. El blog es, en mi opinión, un paso más allá de las redes sociales, un instrumento para la formación de redes significativas en mucha mayor medida que cualquier plataforma que intente, en sistemas siempre cerrados, trazar de forma siempre incompleta nuestros perfiles. También le recordaría iniciativas, ya no de boicot de redes sociales como la que comenta en Francia sobre Myspace sinó tan relevantes como la que llevan a cabo en Facebook los movimientos contra las FARC.)

  • ¿Cuáles son, desde su punto de vista, las vías )de transformación social en el ámbito de la comunicación y las tecnologías?

Primero, hay que construir un movimiento y después empezar a pensar en la tecnología. Entramos en una fase en la que va a ser muy atractivo pensar que con el uso de los medios y las redes sólo vamos a ser capaces de cambiar el mundo. Esto es una trampa. Necesitamos a la gente y a su compromiso a largo plazo. Y sobre todo, necesitamos nuevos conceptos políticos y estéticos que sean de naturaleza planetaria y multilingüe. Los nuevos movimientos sociales que hemos creado con la generación del babyboom de la posguerra han sido racionalizados y se resienten por la burocracia de las ONG. Éstas han unido sus fuerzas con las empresas de relaciones públicas y de marketing con el fin de difundir sus mensajes. No creo que éste sea un camino. Necesitamos más habilidades de reflexión y de investigación. Quizás también necesitemos comprender mejor la lógica de la red y la forma en la que podemos utilizar las actuales herramientas de visualización, como los mapas. Quizás también sea necesario menos estilo de vida y políticas de identidad, porque creo que es cada vez más aburrido. No estoy diciendo que necesitemos menos estilo, porque nunca habrá el suficiente. Tenemos que preguntarnos a nosotros mismos: ¿cómo podemos diseñar ‘memes’ irresistibles con las que sintonicen los jóvenes? El movimiento antiglobalización, en mi opinión, ha trabajado demasiado con el mundo punk y hippy.

Deberíamos hacer un trabajo mejor y diseñar una colección coherente de futuros improbables para demostrar que no sólo es posible otro mundo, sino que ya está ahí.

Geert Lovink estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Ámsterdam, donde hoy imparte clases en la Facultad de Humanidades y es miembro del grupo e investigación de medios de comunicación y cultura. De forma paralela, Lovink es el director del Institute of Network Cultures y ha participado en la creación de proyectos en internet como Digital City, Nettime o Fibreculture.

Fuente original de la entrevista: Plataformasinc.es

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